|
Págs.
[1]
[2] [3]
[4] [5]
[6] [7]
[8] [9]

Apuntes de
Sermones
Carlos H. Spurgeon
¿DÓNDE ESTÁ EL DIOS DE ELÍAS?
«Y, tomando el manto de Elías que se le había
caído, golpeó las aguas y dijo: ¿Dónde está Jehová, el Dios de
Elías... ?» (2º Reyes 2:14).
El gran objeto de nuestros deseos es Dios,
Jehová, el Dios de Elías; con Él todo es floreciente. Su
ausencia es desastre y muerte.
Aquellos que entran en alguna obra santa
deberían buscar al Dios que estuvo con sus predecesores. ¡Qué
misericordia que el Dios de Elías fue también el Dios de
Eliseo!, y también será con nosotros. «Pues éste es nuestro Dios
por siempre y para siempre, él nos capitaneará hasta la muerte»
(Sal. 48:14).
No necesitamos antigüedades para el pasado,
ni novedades para el presente, ni maravillas para el futuro;
sólo necesitamos al Dios Trino ---Padre, Hijo y Espíritu
Santo--- y veremos entre nosotros maravillas iguales a las del
tiempo del Dios de Elías. «¿Dónde está el Señor de Elías?» El
antiguo manto usado con fe en el mismo Dios partió las aguas,
aquí y allá. El poder está donde acostumbra estar.
I. LA PREGUNTA CONVERTIDA EN ORACIÓN.
En nuestros días nuestra única necesidad es
el Dios de Elías.
1.
El Dios que
le guardó fiel debe mantenernos firmes, aunque fuéramos dejados
solos en la verdad (La Corintios 1: 8).
2.
El Dios que
levantó a un muerto por medio de él debe hacernos levantar a los
hombres muertos en sus pecados (1.1 Rey. 17:22).
3.
El Dios que
le dio alimento para un largo camino debe hacernos aptos para el
peregrinaje de la vida y preservarnos hasta el fin (1.1 Rey.
19:8).
4.
El Dios que
dividió el Jordán para el profeta, no nos faltará cuando
nosotros crucemos nuestro Jordán para entrar en la Canaán
celestial (2.1 Rey. 2:8).
II. LA PREGUNTA CONTESTADA.
1.
El Dios de
Elías no ha muerto, ni duerme, ni está de viaje.
2.
Está todavía
en el cielo mirando a sus escogidos; puede que éstos tengan que
esconderse en cuevas, pero el Señor sabe que son suyos.
3.
Tiene
todavía que ser movido mediante la oración para bendecir una
tierra sedienta.
4.
Es todavía
poderoso para guardarnos fieles en medio de la generación
infiel, a fin de que no doblemos nuestras rodillas a Baal.
5.
Va a venir
con venganza. ¿No oís las ruedas de su carro? El arrebatará a su
pueblo.
¡Cuán bueno es tener su presencia y ser
ceñidos con su fortaleza!
¡Vivid de tal modo que nunca más tengamos que
hacer tal pregunta!
«¡Dios de la reina Clotilda!», gritó el
infiel Clovis 1 de Francia cuando se halló en apuros sobre el
campo de batalla: «¡Dios de la reina Clotilda, concédeme la
victoria5 ¿Por qué no llamó a su propio Dios? Se cuenta también
de Saunderson, un gran admirador de Sir Isaac Newton, quien le
habla hablado del Evangelio cuando estaba en salud, que se le
oyó decir con acento desesperado en su lecho de muerte: «Dios de
Sir Isaac Newton, ten misericordia de mí.» ¿Por qué cambiar de
Dios a la hora de la muerte? - Charlas a los jóvenes, por
el Revdo. Daniel Baker.
El Dios de Elías le dio a Eliseo por un poco
de tiempo la experiencia de lo dulce que es depender del Señor
y de las misericordias de su
bendición (1º Rey. 17:16); pero ¿dónde está el Dios de Elías en
aquel tiempo cuando todo parece haber sido arrebatado y de
ningún efecto? Nuestra mesa está cubierta; sin embargo, nuestras
almas están hambrientas. Nuestras bendiciones se parecen, a
veces, a una nube matinal que oscurece la faz de los cielos
prometiendo una grande lluvia, pero pronto se disipa
convirtiéndose en una nube tan pequeña como la palma de la mano,
que no vale para nada; sin embargo, esta generación está cegada
por los medios que tienen probabilidades. ¡Ah!, ¿dónde está el
Dios de Elías?
El Dios de
Elías le dio valentía para hacer frente a la más insolente
maldad de la generación en que vivía, aunque era una de las
peores. Esto aparece particularmente en su encuentro con Acab
(1º Rey. 18:1).
¿Dónde está el Dios de Elías ahora, cuando
las iniquidades de nuestro tiempo encuentran tan poca
resistencia, y un rostro firme por Dios, una lengua hábil para
hablar por El. y un corazón dispuesto a orar son tan necesarios?
Los pecadores mundanos, aunque sostienen una mala causa, la
prosiguen valientemente; pero, ¡ay!, el pueblo de Dios se
avergüenza de su nombre por cobardía y teme comprometerse en
ello. Si Dios no nos da otro espíritu más apto para nuestros
días, traicionaremos nuestra confianza y traeremos maldición a
la generación que nos sigue.
El Dios de Elías le hizo experimentar el
prodigioso hecho de que podía ir tan lejos con una sola comida
(1º Reyes 19:8). ¿Pero dónde puede
experimentarse tal cosa en el terreno espiritual si son tan
menguadas las comidas espirituales que actualmente recibimos?
Sin embargo, ¡cómo lo necesitamos! El Señor parece estar
diciendo a su pueblo: «Levántate y come, pues gran camino te
resta»; y ¿quién sabe las dificultades que experimentaremos en
tal viaje? Hay algunos cristianos que puede tengan que pasar
literalmente muchos días antes de conseguir otra comida
espiritual. ¡Oh, que haya más poder alimenticio en la doctrina
predicada entre nosotros!
El Dios de Elías le quitó W dificultades
cuando él mismo no podía hacer nada.
El Jordán dividido. Del mismo modo, Pedro vio
la puerta de hierro abierta ante él, por sí sola; pues cuando el
Señor toma la obra en su mano, por desesperada que sea la
situación, todo irá bien. - Thomas Boston.
***
LOS OJOS ABIERTOS
«Y oró Elíseo, y dijo: Te ruego, oh
Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió
los ojos del criado y miró; y he aquí que el monte estaba lleno
de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo»
(2º Reyes 6:17).
I. EL OJO NATURAL ESTÁ CIEGO A LAS COSAS
CELESTIALES.
·
Dios está en todas partes; sin embargo, el
pecado ha cegado los ojos de los hombres para que no le vean.
·
Los mismos hombres son malos, culpables,
caídos; sin embargo, no ven sus propias heridas, contusiones y
llagas putrefactas.
·
Esta falta de discernimiento espiritual hace
al hombre innoble.
·
Sansón, ciego, es un triste espectáculo; de
juez de Israel se hunde hasta ser un esclavo en Filistea.
·
La ceguera espiritual mantiene a la persona
contenta con este mundo, no permitiéndole ver cuán poca cosa es;
por tal razón se esfuerza, y peca, y sacrifica el cielo.
·
Esto pone a los hombres en peligro: «Si un
ciego guía a otro ciego, ambos caerán en el hoyo» (Mat. 15:14).
II. SÓLO DIOS PUEDE ABRIR LOS OJOS DEL
HOMBRE.
·
Nosotros podemos guiar a los ciegos, pero no
podemos hacer que vean.
·
Podemos poner la verdad delante de ellos,
pero no podemos abrir sus ojos; esta obra pertenece a Dios sólo.
·
Algunos usan ojos artificiales, otros
utilizan anteojos, o cristales de color, pero todo es vano
cuando los ojos son ciegos. La curación es sólo del Señor.
·
Dar la vista a un ciego es lo mismo que
crear; ¿quién puede hacer un ojo? En el pecador la facultad de
la visión espiritual ha desaparecido.
·
El hombre ha nacido espiritualmente ciego, su
ceguera es parte de sí mismo (Juan 9:32).
·
Satanás engañó a nuestros padres en el Edén
diciendo: «Serán abiertos vuestros ojos, y seréis como dioses"
(Génesis 3:5).
III. NOSOTROS PODEMOS ORAR PARA QUE DIOS ABRA
LOS OJOS DE LOS HOMBRES.
Debemos clamar: «Señor, te ruego, abre sus
ojos para que vea.»
-
Cuando les oírnos inquirir por el
Evangelio deberíamos inquirir a Dios por ellos. Su oración
debería atraer la nuestra.
-
Las oraciones de otros cristianos fueron
eficaces para nosotros; por tanto, debemos pagar esta
bendición al gran tesoro de la Iglesia.
-
Glorificará a Dios abrir sus ojos; oremos
con gran expectación, creyendo que El honrará a su Hijo.
IV. DIOS ABRE LOS OJOS DE LOS HOMBRES.
-
El lo ha hecho en muchas ocasiones.
Observad los muchos milagros sobre ciegos obrados por el
Señor.
-
El puede abrir vuestros ojos. Son muchas
las formas de ceguera, pero todas están comprendidas en la
gran afirmación: «El Señor abre los ojos de los ciegos»
(Salmo 146:8).
V. AUN AQUELLOS QUE VEN NECESITAN MÁS VISTA.
1.
Hay mucho
más para ver en las Escrituras. «Abre mis ojos y miraré las
maravillas de tu Ley» (Sal. 119:18).
2.
En las
grandes doctrinas del Evangelio hay mucha luz latente.
3.
En
Jesucristo mismo hay muchas glorias ocultas. «Señor, quisiéramos
ver a Jesús» (Juan 12:21; Heb. 2:9).
Una de las condiciones más tristes de la
criatura humana es leer la Palabra de Dios con un velo sobre el
corazón, pasar por encima de todos los maravillosos testimonios
de gracia y amor redentor que las Escrituras contienen, con los
ojos del alma cegados. Y es triste también, si no tan
censurable, pasar por encima de las obras de Dios, vivir en un
mundo de flores, estrellas y puestas de sol y mil objetos
gloriosos de la naturaleza y no tener ningún interés para
descubrir a su Autor. ---Dean Goulbourn.
***
MEDIAS TINTAS
«... No temiendo al Señor.» «Temían a Jehová
y honraban a sus dioses...» «Hasta hoy hacen como antes, ni
temen al Señor» (2º Rey. 17:25,
33, 34).
Hay necesidad de advertencia acerca de lo
falso, así como exhortación a lo verdadero. La conversión, que
es un cambio divino, es imitada, y lo espúreo aparece bajo
etiqueta de verdadero. Esto responde al propósito del maligno en
muchas formas: Alivia la conciencia de los que tienen una mente
doble el adulterio de la iglesia, perjudica su testimonio y
deshonra la verdadera religión.
I. SU PRIMIR ESTADO.
«Ellos no temieron al Señor.»
1.
Tenían poca
religión, o ninguna.
2.
Pero estaban
cerca de gente que temía a Dios, y cerca del rey Ezequías, bajo
el cual había tenido lugar un despertamiento. Esta influencia
creó mucha religiosidad.
III. SU VERGONZOSA CONVERSIÓN.
«Ellos temieron al Señor.»
-
Fueron llevados a este paso tan solamente
por el temor; los ¿eones" se volvieron evangelistas, y sus
dientes fueron agudos argumentos.
-
Fueron instruidos por un sacerdote
infiel; uno de aquellos que había practicado el culto a un
becerro, y fallaron en cuanto a reprenderle por su amor a
los dioses falsos. Estas personas son muy peligrosas.
-
Su conversión era radicalmente defectuosa
a causa de que:
·
No había habido arrepentimiento.
·
No se ofrecía sacrificio expiatorio sobre el
altar de Dios. Los falsos dioses no fueron quitados (vers. 29);
mientras el pecado reina la gracia está -ausente. No rindieron
obediencia a Dios.
·
Aun su adoración era adoración a su capricho.
«Temieron al Señor y sirvieron a sus propios dioses» Una
distinción muy significativa.
·
Al borracho religioso, vedle llorar, oídle
hablar; tiene temor de Dios, pero sirve a Baco.
Lo santo es escarnecido. Tiene «una fe
salvadora».
III. SU ESTADO REAL.
«Ellos no temían al Señor.»
1.
No le temían
como el único Dios
2.
Obrando así
demostraban que no eran suyos. Ved la historia posterior de
aquellos samaritanos en el libro de Nehemías.
·
En la conversión real debe haber:
·
Rompimiento de los ídolos. El pecado y el yo
propio deben ser abandonados.
·
Concentración. Nuestro único Dios debe ser
adorado y servido.
***
LA LECCIÓN DEL ARCA
«Y David y todo Israel se regocijaban
delante de Dios con todas sus fuerzas»
(1º Crón. 13:8).
«Y David temió a Dios aquel día»
(1º Crónicas 13:12).
«David, y los ancianos de Israel, y los
capitanes de millares, fueron a traer el arca del pacto
de Jehová... con alegría» (1º Crón. 15:25).
Lo recto debe ser hecho de una manera recta o
sería un fracaso. En este caso el fracaso fue una cosa triste,
pues Uza murió y el arca tuvo que ser guardada en casa de Obed-edom.
I. EL FALLO.
Primer texto. 1º Crón. 13:8.
·
Había aquí grandes multitudes, pero las
multitudes no aseguran la bendición.
·
Había pomposo cántico, arpas, trompetas,
etc.; sin embargo, terminó en lloro. Las grandes ceremonias no
son garantía de gracia.
·
Había energía; hicieron alegrías delante de
Dios con todas sus fuerzas».
·
No era una adoración triste y somnolienta,
sino brillante y viva, y, sin embargo, todo ello fue un fracaso.
·
No había sacrificio. Este fue un defecto
fatal; pues ¿cómo podemos servir al Señor aparte del sacrificio?
II. EL TEMOR.
Segundo texto. 1º Crón. 13:12.
·
La terrible muerte de Uza causó gran temor.
Del mismo modo el Señor mató a Nadab y a Abiu por ofrecer fuego
extraño, y a los hombres de Betsemes por mirar con curiosidad el
arca.
·
Su propio sentimiento de indignidad le hizo
clamar: «¿Cómo traeré yo el arca de Dios a mi casa?"
·
Algunos toman la santidad de Dios y lo
estricto de sus leyes como una excusa para el descuido y la
depravación.
·
Otros, empero, son vencidos por un santo
temor; y se detienen un poco hasta estar preparados para el
servicio santo.
III. EL GOZO.
Tercer texto. 1º Crón. 15:25.
·
Dios bendijo a Obed-edom. Aquellas gentes
humildes convivieron con Dios y, sin embargo, no murieron.
·
La preparación debida fue hecha seriamente
por David.
·
Se tuvo en consideración la mente del Señor (vers.
15).
·
Los sacerdotes estaban cada uno en su lugar.
Los hombres y los métodos deben ser regulados por Dios
(versículo 14).
·
Fueron ofrecidos sacrificios (vers. 26). El
grande y perfecto sacrificio siempre debe estar al frente y en
el primer lugar en todas nuestras actitudes y actividades.
El cumplir un deber santo de manera
equivocada altera su naturaleza y lo convierte en pecado.
De aquí que «altivez de ojos, y orgullo
de corazón, y pensamiento de los impíos, son pecado» (Prov.
21:4). Asimismo, la oración es contada como aullido sobre sus
camas (Oseas 7:14). La comunión indigna es contada como no
participar de la mesa del Señor 1ª Cor. 11:20).
Si una casa es edificada con madera fuerte y
buenas piedras, pero no tiene buenos fundamentos, o sus paredes
no están a plomo, sus habitantes pueden maldecir el día en que
se pusieron bajo su techo.
Los deberes realizados de una manera indigna
no son sino una mitad del servicio que debemos al Señor, y
también la peor mitad. ---Thomas Boston.
***
Sermón 24
ROBOAM NO PREPARADO
«E hizo lo malo, porque no dispuso su
corazón para buscar a Jehová» (2º
Crón. 12:14).
Este es el resumen de la vida de Roboam; no
era tan malo como algunos, pero hizo lo malo en varias formas,
no tanto de propósito como por descuido.
Los malos efectos del pecado de su padre y la
idolatría de su madre aparecieron en el hijo; sin embargo, hubo
otra causa que se llama: falta de preparación de su corazón.
I. NO EMPEZÓ SU VIDA SIRVIENDO AL SEÑOR.
1.
Lo que
comienza sin Dios termina siempre en fracaso (2º Crón. 10:1).
2.
Los que
rechazan la sabiduría divina generalmente rehúsan también la
sabiduría de los demás (2º Crón. 10:8).
3.
No tenía la
sabiduría de su padre. ¿Cómo podía obrar prudentemente y
prosperar si no era guiado por el Señor? (2º Crón. 10:13,14).
II. NO ERA FIRME Y PERSEVERANTE EN BUSCAR AL
SEÑOR.
1.
Por tres
años su lealtad a Dios le hizo prosperar, trayendo a Judá todo
lo mejor del pueblo que había oído de la adoración a Jehová (2º
Crón. 11:13,17), sin embargo, olvidé al Señor que le había dado
esta prosperidad inicial.
2.
Se hizo
orgulloso, y Dios le castigó poniéndole bajo la mano de Sisac (vers.
5).
3.
Se humilló y
fue perdonado; sin embargo, despojó la casa del Señor para dar
soborno al rey de Egipto.
4.
No realizó
grandes reformas y no celebró la Pascua a pesar de que confesó:
«el Señor es recto» (vers. 6).
III. NO TUVO CUIDADO EN BUSCAR AL SEÑOR DE
TODO CORAZÓN.
·
Ningún hombre es bueno por casualidad; nadie
es justo si no se ha propuesto serlo. Sin corazón la volición
muere.
·
La clase de preparación requerida en mi caso
para ser diligente y aceptable en buscar al Señor mi Dios, es:
o
Sentir y confesar mi necesidad de Dios en la
totalidad de mi vida, o bien clamar a El por ayuda y sabiduría.
Rendirme a su dirección y no seguir el consejo vano de las
personas ni avergonzar a los que están alrededor mío.
o
Ser ansioso en buscar lo recto en todas las
cosas. Escudriñar las Escrituras y buscar, por la oración, saber
lo que debo hacer.
o
Servir al Señor cuidadosa y ardientemente; no
dejando las cosas al azar, a la pasión, a la moda o al capricho.
Ser confirmado por el poder del Espíritu Santo, tener una unión
vital con el Señor Jesús.
El predicador estudia su discurso
cuidadosamente, aunque es un trabajo que no va a durar ni
siquiera una hora; y en cuanto al sermón de la vida, ¿no lo
consideraremos digno de atento estudio y consideración? Una vida
santa es una obra de arte mucho más valiosa que la mejor pintura
o estatua; ninguno de nosotros puede producirla sin pensarlo
bien. Un buen poeta tiene que estar en lo mejor para producir un
poema inmortal; sin embargo, podrá componerse en total de unas
pocas líneas. Que ninguno de nosotros piense que el más grande
poema de una vida santa puede salir de un modo improvisado.
***
PETICIÓN DE AYUDA Y EXPRESIÓN
DE ALABANZA
«Y se reunieron los de Judá para pedir
socorro a Jehová; y también de todas las ciudades de Judá
vinieron a pedir ayuda a Jehová»
(2º Crónicas 20:4).
La repentina noticia de una gran invasión
vino a Josafat, y, como verdadero hombre de Dios, se puso
inmediatamente a buscar al Señor y proclamó ayuno general. La
gente vino rápidamente y toda la nación clamó ardientemente al
Señor por ayuda.
I. CÓMO PIDIERON ELLOS AYUDA.
·
Expresaron su confianza (vers. 6).
·
Recordaron los hechos pasados de ayuda del
Señor (vers. 7). Confesaron su condición. Reconocieron que no
tenían:
o
Ningún poder. «No tenemos fuerzas contra esta
gran compañía.»
o
No tenían plan. «Ni sabemos lo que tenemos
que hacer» (vers. 12). Entonces levantaron sus almas a Dios.
«Nuestros ojos están sobre ti.»
·
¿A dónde podían mirar ellos con más
seguridad?
II. CÓMO LA RECIBIERON.
·
Por una renovada seguridad. «El Señor estará
con vosotros» (vers. 17).
·
Clamando sus temores. «No tengáis temor.»
·
Exhortándoles a practicar una mayor fe (vers.
20). En una dirección distinta (vers. 16).
III. CÓMO OBRARON AL RECIBIR ESTA AYUDA.
·
A ellos adoraron. Con una expresión de
verdadera reverencia el rey y el pueblo se inclinaron ante
Jehová (vers. 18). La verdadera oración nos equipa para la
batalla.
·
Ellos adoraron, antes recibieron
misericordia. Leed el versículo 21.
·
Vieron cumplida la promesa del Señor (vers.
24). Bendijeron al Señor (vers. 26).
·
Tuvieron reposo (vers. 30).
·
¿No hay motivo para reunirnos nosotros ahora
con el fin de rogar contra los mohabitas, monitas y edomitas de
la superstición, la mundanalidad y la incredulidad?
·
Este capítulo, que empieza con gran peligro,
temor y tribulación, termina con gozo, alabanza, quietud y
reposo. Dos palabras aparecen a través de todo él ---Alabanza Y
Adoración-, hermanas gemelas que siempre deben ir juntas. Una
palabra las une aquí: Fe.
***
BUENA CAUSA PARA UN
GRAN CELO
«Siendo que nos mantienen del palacio, no
nos es justo ver el menosprecio del rey, por lo cual hemos
enviado a hacerlo saber al rey»
(Esdras 4:14).
Había en la tierra ciertas personas, mitad
judíos mitad paganos, que querían juntarse con los judíos en la
construcción de Jerusalén. Estos lo rehusaron y aquellos,
enojados, escribieron al rey Artajerjes que los judíos eran un
pueblo turbulento y que por gratitud le escribían para
advertírselo.
Todo esto era falso; pues a menudo los
hipócritas emplean las mejores palabras para cubrir sus engaños.
Sin embargo, tomad estas palabras de estas falsas bocas y
ponedlas en vuestra boca y la mía y entonces serán bien
adecuadas para aplicarlas al gran Rey de reyes.
I. UN HECHO RECONOCIDO.
«Nos mantienen del palacio.»
Nosotros tenemos una nueva vida y, por tanto,
nuevas necesidades, nueva hambre y sed, y Dios satisface estas
necesidades de su propio palacio.
1. Tenemos una porción infaltable.
·
Han venido tiempos de necesidad, pero la
indispensable ayuda ha venido también.
2. Tenemos una porción que satisface el alma.
·
Un alma que recibe lo que Dios da, tiene
suficiente para lo que necesita y aun para lo que pueda
necesitar. No hay nada en el mundo digno de envidiar. Cuanto más
tiene una persona tanto peor, pero tanto más tendrá que dejar.
II. UN DEBER RECONOCIDO.
«No nos es justo ver el menosprecio del rey.»
Buen modo de razonar por nuestra parte.
¿Cuáles son las
cosas que pueden menospreciar a Dios en
nuestras vidas?
1.
Nosotros
mismos. ¿Estás haciendo algo que deshonra a tu Dios, en el
hogar, en tu negocio o en la vida social?
2.
Nuestros
amados. Los padres no deben tolerar nada en aquellos sobre los
cuales tienen autoridad que traiga deshonor a Dios. Recordad el
caso de Elí.
3.
Mutilar o
mal representar su Palabra. Siempre debemos expresar nuestra
protesta contra las falsas doctrinas.
III. EL PROCESO A SEGUIR.
«Por lo cual hemos enviado a hacerlo saber al
rey.>
·
¿Cómo lo haremos? Es un santo ejercicio por
parte de los santos el hacer saber al Señor los pecados y
tristezas que observan entre el pueblo, las blasfemias, la falsa
enseñanza, la necia sofistería.
·
Después que aquellas gentes hubieron enviado
noticias al rey se esforzaron en convencerle. Es una pobre
oración la que no se hace ardiente plegaria. Juan Knox clamó una
y otra vez en oración: «¡Dame Escocia o me muero!»
Recuerdo la observación de un doctor unitario
que, en este caso, creo que tenía razón. Dijo de cierto
calvinista que hablaba duramente contra los unitarios: «Muy
bien, es lo que debe hacer; porque si el Calvinismo es la
verdad, los unitarios no somos cristianos, pero si los unitarios
tenemos razón, los calvinistas son unos idólatras, porque adoran
a un hombre que no es hijo de Dios.»
«Nosotros no podemos impartir nuevos
corazones a nuestros hijos, pero podemos ver que no haya nada
dentro de nuestras puertas que sea contrario al Evangelio de
Jesucristo. Os encargo de inspeccionar bien. Decís que no podéis
controlar a vuestros hijos. Si así es, el Señor tenga
misericordia de vosotros. Es vuestra responsabilidad y debéis
hacerlo, de otro modo os encontraréis conque muy pronto ellos os
gobernarán a vosotros.»
***
ARDIENTE DESEO
«Te ruego, ¡oh Jehová!, esté ahora atento
tu oído a la oración de tu siervo, y a la oración de tus
siervos, quienes desean reverenciar tu nombre; concede ahora
buen éxito a tu siervo y dale gracia delante de aquel varón.
Porque yo servía de copero al rey»
(Nehemías 1:11).
Nehemías creía que había otros que oraban
juntamente con él; no era tan ciego, obstinado y poco caritativo
hasta el punto de pensar que tan sólo él amaba la casa del Señor
y oraba por ella. Creía que el Señor tenía muchos servidores
suyos orando, además de él. Era más optimista que Elías
(1.0 Reyes 19:10, 18).
I. ESTO INCLUYE A TODOS LOS QUE TIENEN UNA
RELIGIÓN VERDADERA.
-
La verdadera piedad es siempre asunto de
deseo. No de costumbres, moda, hábito, entusiasmo, pasión o
casualidad.
-
Cada detalle de la verdadera piedad es
asunto de deseo. El arrepentimiento, la fe, el amor, etc.
Ninguna de estas cosas pueden hallarse en la persona que no
desea tenerlas.
·
La oración. la alabanza, el servicio, la
limosna y todos los hechos buenos son deseos del corazón. ¡Oh,
que los tales abunden en nosotros!
·
Lo mismo puede ser dicho del cielo, la
resurrección y las glorias futuras del reinado de Cristo sobre
la tierra. Los hombres buenos, como Daniel, son hombres de
deseos (Dan. 9:23).
·
El deseo es la vida y sangre de la piedad, el
origen de la santidad, la aurora de la gracia y la promesa de
perfección.
II. ESTO INCLUYE MUCHOS GRADOS DE GRACIA.
1.
Aquellos que
desean ardientemente, y de todo corazón, estar en paz con Dios
hasta el punto de no atreverse a pensar que son salvos. Estos
siempre están deseando.
2.
Los que
saben que temen a Dios pero desean tenerle más. Algunos de los
mejores hombres son de este orden.
3.
Los que se
deleitan en los caminos de Dios y anhelan permanecer en ellos
todos los días. Nadie persevera en la santidad a menos que lo
desee. Los ardientes deseos producen un andar cauteloso, y por
el Espíritu de Dios consiguen una vida consecuente.
·
Todas estas personas pueden orar de un modo
aceptable; ciertamente están orando siempre, pues los deseos son
verdaderas oraciones.
·
Necesitamos las oraciones de estas personas,
así como las de los creyentes más avanzados. La infantería es la
parte más considerable del ejército; si nadie más orase sino los
grandes creyentes, el tesoro de la oración sería muy escaso.
·
Finalmente, oremos ahora todos nosotros;
grandes y pequeños, oremos en el Espíritu Santo y sostengamos de
este modo a nuestros pastores, misioneros y otros obreros
quienes, como Nehemías, dirigen o santo servicio.
Cuando Napoleón volvió de la isla de Elba un
jardinero reconoció al emperador y en seguida le siguió.
Napoleón le saludó alegremente diciendo: «Aquí tenemos a nuestro
primer recluta» Cuando una persona empieza a orar por nosotros,
por débiles que sean sus oraciones, debemos darle la bienvenida;
el que ora por mí me enriquece.
Los granos de arena y las gotas de la lluvia
combinadas cumplen los mayores objetivos. Puede haber más
oración verdadera en una pequeña reunión de oscuros creyentes
que en una gran asamblea donde todo es hecho con más habilidad
que ardiente deseo.
Que nunca vuestro pastor pierda su libro de
oración. Debería estar escrito en los corazones de su gente. Si
no podéis predicar o dar con abundancia, o ser oficiales de una
iglesia, podéis, por lo menos, orar por ella sin cesar.

|