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Apuntes de Sermones

Carlos H. Spurgeon

¿DÓNDE ESTÁ EL DIOS DE ELÍAS?

«Y, tomando el manto de Elías que se le había caído, golpeó las aguas y dijo: ¿Dónde está Jehová, el Dios de Elías... ?» (2º Reyes 2:14).

El gran objeto de nuestros deseos es Dios, Jehová, el Dios de Elías; con Él todo es floreciente. Su ausencia es desastre y muerte.

Aquellos que entran en alguna obra santa deberían buscar al Dios que estuvo con sus predecesores. ¡Qué misericordia que el Dios de Elías fue también el Dios de Eliseo!, y también será con nosotros. «Pues éste es nuestro Dios por siempre y para siempre, él nos capitaneará hasta la muerte» (Sal. 48:14).

No necesitamos antigüedades para el pasado, ni novedades para el presente, ni maravillas para el futuro; sólo necesitamos al Dios Trino ---Padre, Hijo y Espíritu Santo--- y veremos entre nosotros maravillas iguales a las del tiempo del Dios de Elías. «¿Dónde está el Señor de Elías?» El antiguo manto usado con fe en el mismo Dios partió las aguas, aquí y allá. El poder está donde acostumbra estar.

I. LA PREGUNTA CONVERTIDA EN ORACIÓN.

En nuestros días nuestra única necesidad es el Dios de Elías.

1.      El Dios que le guardó fiel debe mantenernos firmes, aunque fuéramos dejados solos en la verdad (La Corintios 1: 8).

2.      El Dios que levantó a un muerto por medio de él debe hacernos levantar a los hombres muertos en sus pecados (1.1 Rey. 17:22).

3.       El Dios que le dio alimento para un largo camino debe hacernos aptos para el peregrinaje de la vida y preservarnos hasta el fin (1.1 Rey. 19:8).

4.      El Dios que dividió el Jordán para el profeta, no nos faltará cuando nosotros crucemos nuestro Jordán para entrar en la Canaán celestial (2.1 Rey. 2:8).

II. LA PREGUNTA CONTESTADA.

1.      El Dios de Elías no ha muerto, ni duerme, ni está de viaje.

2.      Está todavía en el cielo mirando a sus escogidos; puede que éstos tengan que esconderse en cuevas, pero el Señor sabe que son suyos.

3.      Tiene todavía que ser movido mediante la oración para bendecir una tierra sedienta.

4.      Es todavía poderoso para guardarnos fieles en medio de la generación infiel, a fin de que no doblemos nuestras rodillas a Baal.

5.      Va a venir con venganza. ¿No oís las ruedas de su carro? El arrebatará a su pueblo.

¡Cuán bueno es tener su presencia y ser ceñidos con su fortaleza!

¡Vivid de tal modo que nunca más tengamos que hacer tal pregunta!


«¡Dios de la reina Clotilda!», gritó el infiel Clovis 1 de Francia cuando se halló en apuros sobre el campo de batalla: «¡Dios de la reina Clotilda, concédeme la victoria5 ¿Por qué no llamó a su propio Dios? Se cuenta también de Saunderson, un gran admirador de Sir Isaac Newton, quien le habla hablado del Evangelio cuando estaba en salud, que se le oyó decir con acento desesperado en su lecho de muerte: «Dios de Sir Isaac Newton, ten misericordia de mí.» ¿Por qué cambiar de Dios a la hora de la muerte? - Charlas a los jóvenes, por el Revdo. Daniel Baker.

El Dios de Elías le dio a Eliseo por un poco de tiempo la experiencia de lo dulce que es depender del Señor y de las misericordias de su bendición (1º Rey. 17:16); pero ¿dónde está el Dios de Elías en aquel tiempo cuando todo parece haber sido arrebatado y de ningún efecto? Nuestra mesa está cubierta; sin embargo, nuestras almas están hambrientas. Nuestras bendiciones se parecen, a veces, a una nube matinal que oscurece la faz de los cielos prometiendo una grande lluvia, pero pronto se disipa convirtiéndose en una nube tan pequeña como la palma de la mano, que no vale para nada; sin embargo, esta generación está cegada por los medios que tienen probabilidades. ¡Ah!, ¿dónde está el Dios de Elías?

El Dios de Elías le dio valentía para hacer frente a la más insolente maldad de la generación en que vivía, aunque era una de las peores. Esto aparece particularmente en su encuentro con Acab (1º Rey. 18:1).

¿Dónde está el Dios de Elías ahora, cuando las iniquidades de nuestro tiempo encuentran tan poca resistencia, y un rostro firme por Dios, una lengua hábil para hablar por El. y un corazón dispuesto a orar son tan necesarios? Los pecadores mundanos, aunque sostienen una mala causa, la prosiguen valientemente; pero, ¡ay!, el pueblo de Dios se avergüenza de su nombre por cobardía y teme comprometerse en ello. Si Dios no nos da otro espíritu más apto para nuestros días, traicionaremos nuestra confianza y traeremos maldición a la generación que nos sigue.

El Dios de Elías le hizo experimentar el prodigioso hecho de que podía ir tan lejos con una sola comida (1º Reyes 19:8). ¿Pero dónde puede experimentarse tal cosa en el terreno espiritual si son tan menguadas las comidas espirituales que actualmente recibimos? Sin embargo, ¡cómo lo necesitamos! El Señor parece estar diciendo a su pueblo: «Levántate y come, pues gran camino te resta»; y ¿quién sabe las dificultades que experimentaremos en tal viaje? Hay algunos cristianos que puede tengan que pasar literalmente muchos días antes de conseguir otra comida espiritual. ¡Oh, que haya más poder alimenticio en la doctrina predicada entre nosotros!

El Dios de Elías le quitó W dificultades cuando él mismo no podía hacer nada. El Jordán dividido. Del mismo modo, Pedro vio la puerta de hierro abierta ante él, por sí sola; pues cuando el Señor toma la obra en su mano, por desesperada que sea la situación, todo irá bien. - Thomas Boston.

***

LOS OJOS ABIERTOS

«Y oró Elíseo, y dijo: Te ruego, oh Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del criado y miró; y he aquí que el monte estaba lleno de gente de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo» (2º Reyes 6:17).

I. EL OJO NATURAL ESTÁ CIEGO A LAS COSAS CELESTIALES.

·         Dios está en todas partes; sin embargo, el pecado ha cegado los ojos de los hombres para que no le vean.

·         Los mismos hombres son malos, culpables, caídos; sin embargo, no ven sus propias heridas, contusiones y llagas putrefactas.

·         Esta falta de discernimiento espiritual hace al hombre innoble.

·         Sansón, ciego, es un triste espectáculo; de juez de Israel se hunde hasta ser un esclavo en Filistea.

·         La ceguera espiritual mantiene a la persona contenta con este mundo, no permitiéndole ver cuán poca cosa es; por tal razón se esfuerza, y peca, y sacrifica el cielo.

·         Esto pone a los hombres en peligro: «Si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en el hoyo» (Mat. 15:14).

II. SÓLO DIOS PUEDE ABRIR LOS OJOS DEL HOMBRE.

·         Nosotros podemos guiar a los ciegos, pero no podemos hacer que vean.

·         Podemos poner la verdad delante de ellos, pero no podemos abrir sus ojos; esta obra pertenece a Dios sólo.

·         Algunos usan ojos artificiales, otros utilizan anteojos, o cristales de color, pero todo es vano cuando los ojos son ciegos. La curación es sólo del Señor.

·         Dar la vista a un ciego es lo mismo que crear; ¿quién puede hacer un ojo? En el pecador la facultad de la visión espiritual ha desaparecido.

·         El hombre ha nacido espiritualmente ciego, su ceguera es parte de sí mismo (Juan 9:32).

·         Satanás engañó a nuestros padres en el Edén diciendo: «Serán abiertos vuestros ojos, y seréis como dioses" (Génesis 3:5).  

III. NOSOTROS PODEMOS ORAR PARA QUE DIOS ABRA LOS OJOS DE LOS HOMBRES.

Debemos clamar: «Señor, te ruego, abre sus ojos para que vea.»

  1. Cuando les oírnos inquirir por el Evangelio deberíamos inquirir a Dios por ellos. Su oración debería atraer la nuestra.
  2. Las oraciones de otros cristianos fueron eficaces para nosotros; por tanto, debemos pagar esta bendición al gran tesoro de la Iglesia.
  3. Glorificará a Dios abrir sus ojos; oremos con gran expectación, creyendo que El honrará a su Hijo.

IV. DIOS ABRE LOS OJOS DE LOS HOMBRES.

  1. El lo ha hecho en muchas ocasiones. Observad los muchos milagros sobre ciegos obrados por el Señor.
  2. El puede abrir vuestros ojos. Son muchas las formas de ceguera, pero todas están comprendidas en la gran afirmación: «El Señor abre los ojos de los ciegos» (Salmo 146:8).

V. AUN AQUELLOS QUE VEN NECESITAN MÁS VISTA.

1.      Hay mucho más para ver en las Escrituras. «Abre mis ojos y miraré las maravillas de tu Ley» (Sal. 119:18).

2.      En las grandes doctrinas del Evangelio hay mucha luz latente.

3.      En Jesucristo mismo hay muchas glorias ocultas. «Señor, quisiéramos ver a Jesús» (Juan 12:21; Heb. 2:9).


Una de las condiciones más tristes de la criatura humana es leer la Palabra de Dios con un velo sobre el corazón, pasar por encima de todos los maravillosos testimonios de gracia y amor redentor que las Escrituras contienen, con los ojos del alma cegados. Y es triste también, si no tan censurable, pasar por encima de las obras de Dios, vivir en un mundo de flores, estrellas y puestas de sol y mil objetos gloriosos de la naturaleza y no tener ningún interés para descubrir a su Autor. ---Dean Goulbourn.

***

MEDIAS TINTAS

«... No temiendo al Señor.» «Temían a Jehová y honraban a sus dioses...» «Hasta hoy hacen como antes, ni temen al Señor» (2º Rey. 17:25, 33, 34).

Hay necesidad de advertencia acerca de lo falso, así como exhortación a lo verdadero. La conversión, que es un cambio divino, es imitada, y lo espúreo aparece bajo etiqueta de verdadero. Esto responde al propósito del maligno en muchas formas: Alivia la conciencia de los que tienen una mente doble el adulterio de la iglesia, perjudica su testimonio y deshonra la verdadera religión.

I. SU PRIMIR ESTADO. «Ellos no temieron al Señor.»

1.      Tenían poca religión, o ninguna.

2.      Pero estaban cerca de gente que temía a Dios, y cerca del rey Ezequías, bajo el cual había tenido lugar un despertamiento. Esta influencia creó mucha religiosidad.  

III. SU VERGONZOSA CONVERSIÓN. «Ellos temieron al Señor.»

  1. Fueron llevados a este paso tan solamente por el temor; los ¿eones" se volvieron evangelistas, y sus dientes fueron agudos argumentos.
  2. Fueron instruidos por un sacerdote infiel; uno de aquellos que había practicado el culto a un becerro, y fallaron en cuanto a reprenderle por su amor a los dioses falsos. Estas personas son muy peligrosas.
  3. Su conversión era radicalmente defectuosa a causa de que:

·         No había habido arrepentimiento.

·         No se ofrecía sacrificio expiatorio sobre el altar de Dios. Los falsos dioses no fueron quitados (vers. 29); mientras el pecado reina la gracia está -ausente. No rindieron obediencia a Dios.

·         Aun su adoración era adoración a su capricho. «Temieron al Señor y sirvieron a sus propios dioses» Una distinción muy significativa.

·         Al borracho religioso, vedle llorar, oídle hablar; tiene temor de Dios, pero sirve a Baco.

Lo santo es escarnecido. Tiene «una fe salvadora».

III. SU ESTADO REAL. «Ellos no temían al Señor.»

1.      No le temían como el único Dios

2.      Obrando así demostraban que no eran suyos. Ved la historia posterior de aquellos samaritanos en el libro de Nehemías.

·         En la conversión real debe haber:

·         Rompimiento de los ídolos. El pecado y el yo propio deben ser abandonados.

·         Concentración. Nuestro único Dios debe ser adorado y servido.

***

 

LA LECCIÓN DEL ARCA

«Y David y todo Israel se regocijaban delante de Dios con todas sus fuerzas» (1º Crón. 13:8).

«Y David temió a Dios aquel día» (1º Crónicas 13:12).

«David, y los ancianos de Israel, y los capitanes de millares, fueron a traer el arca del pacto de Jehová... con alegría» (1º Crón. 15:25).

Lo recto debe ser hecho de una manera recta o sería un fracaso. En este caso el fracaso fue una cosa triste, pues Uza murió y el arca tuvo que ser guardada en casa de Obed-edom.

I. EL FALLO. Primer texto. 1º Crón. 13:8.

·         Había aquí grandes multitudes, pero las multitudes no aseguran la bendición.

·         Había pomposo cántico, arpas, trompetas, etc.; sin embargo, terminó en lloro. Las grandes ceremonias no son garantía de gracia.

·         Había energía; hicieron alegrías delante de Dios con todas sus fuerzas».

·         No era una adoración triste y somnolienta, sino brillante y viva, y, sin embargo, todo ello fue un fracaso.

·         No había sacrificio. Este fue un defecto fatal; pues ¿cómo podemos servir al Señor aparte del sacrificio?

II. EL TEMOR. Segundo texto. 1º Crón. 13:12.

·         La terrible muerte de Uza causó gran temor. Del mismo modo el Señor mató a Nadab y a Abiu por ofrecer fuego extraño, y a los hombres de Betsemes por mirar con curiosidad el arca.

·         Su propio sentimiento de indignidad le hizo clamar: «¿Cómo traeré yo el arca de Dios a mi casa?"

·         Algunos toman la santidad de Dios y lo estricto de sus leyes como una excusa para el descuido y la depravación.

·         Otros, empero, son vencidos por un santo temor; y se detienen un poco hasta estar preparados para el servicio santo.  

III. EL GOZO. Tercer texto. 1º Crón. 15:25.

·         Dios bendijo a Obed-edom. Aquellas gentes humildes convivieron con Dios y, sin embargo, no murieron.

·         La preparación debida fue hecha seriamente por David.

·         Se tuvo en consideración la mente del Señor (vers. 15).

·         Los sacerdotes estaban cada uno en su lugar. Los hombres y los métodos deben ser regulados por Dios (versículo 14).

·         Fueron ofrecidos sacrificios (vers. 26). El grande y perfecto sacrificio siempre debe estar al frente y en el primer lugar en todas nuestras actitudes y actividades.  

El cumplir un deber santo de manera equivocada altera su naturaleza y lo convierte en pecado. De aquí que «altivez de ojos, y orgullo de corazón, y pensamiento de los impíos, son pecado» (Prov. 21:4). Asimismo, la oración es contada como aullido sobre sus camas (Oseas 7:14). La comunión indigna es contada como no participar de la mesa del Señor 1ª Cor. 11:20).


Si una casa es edificada con madera fuerte y buenas piedras, pero no tiene buenos fundamentos, o sus paredes no están a plomo, sus habitantes pueden maldecir el día en que se pusieron bajo su techo.

Los deberes realizados de una manera indigna no son sino una mitad del servicio que debemos al Señor, y también la peor mitad. ---Thomas Boston.

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Sermón 24

ROBOAM NO PREPARADO

«E hizo lo malo, porque no dispuso su corazón para buscar a Jehová» (2º Crón. 12:14).

Este es el resumen de la vida de Roboam; no era tan malo como algunos, pero hizo lo malo en varias formas, no tanto de propósito como por descuido.

Los malos efectos del pecado de su padre y la idolatría de su madre aparecieron en el hijo; sin embargo, hubo otra causa que se llama: falta de preparación de su corazón.

I. NO EMPEZÓ SU VIDA SIRVIENDO AL SEÑOR.

1.      Lo que comienza sin Dios termina siempre en fracaso (2º Crón. 10:1).

2.      Los que rechazan la sabiduría divina generalmente rehúsan también la sabiduría de los demás (2º Crón. 10:8).

3.      No tenía la sabiduría de su padre. ¿Cómo podía obrar prudentemente y prosperar si no era guiado por el Señor? (2º Crón. 10:13,14).

II. NO ERA FIRME Y PERSEVERANTE EN BUSCAR AL SEÑOR.

1.      Por tres años su lealtad a Dios le hizo prosperar, trayendo a Judá todo lo mejor del pueblo que había oído de la adoración a Jehová (2º Crón. 11:13,17), sin embargo, olvidé al Señor que le había dado esta prosperidad inicial.

2.      Se hizo orgulloso, y Dios le castigó poniéndole bajo la mano de Sisac (vers. 5).

3.      Se humilló y fue perdonado; sin embargo, despojó la casa del Señor para dar soborno al rey de Egipto.

4.      No realizó grandes reformas y no celebró la Pascua a pesar de que confesó: «el Señor es recto» (vers. 6).

III. NO TUVO CUIDADO EN BUSCAR AL SEÑOR DE TODO CORAZÓN.

·         Ningún hombre es bueno por casualidad; nadie es justo si no se ha propuesto serlo. Sin corazón la volición muere.

·         La clase de preparación requerida en mi caso para ser diligente y aceptable en buscar al Señor mi Dios, es:

o        Sentir y confesar mi necesidad de Dios en la totalidad de mi vida, o bien clamar a El por ayuda y sabiduría. Rendirme a su dirección y no seguir el consejo vano de las personas ni avergonzar a los que están alrededor mío.

o        Ser ansioso en buscar lo recto en todas las cosas. Escudriñar las Escrituras y buscar, por la oración, saber lo que debo hacer.

o        Servir al Señor cuidadosa y ardientemente; no dejando las cosas al azar, a la pasión, a la moda o al capricho. Ser confirmado por el poder del Espíritu Santo, tener una unión vital con el Señor Jesús.


El predicador estudia su discurso cuidadosamente, aunque es un trabajo que no va a durar ni siquiera una hora; y en cuanto al sermón de la vida, ¿no lo consideraremos digno de atento estudio y consideración? Una vida santa es una obra de arte mucho más valiosa que la mejor pintura o estatua; ninguno de nosotros puede producirla sin pensarlo bien. Un buen poeta tiene que estar en lo mejor para producir un poema inmortal; sin embargo, podrá componerse en total de unas pocas líneas. Que ninguno de nosotros piense que el más grande poema de una vida santa puede salir de un modo improvisado.

***

 

PETICIÓN DE AYUDA Y EXPRESIÓN DE ALABANZA

«Y se reunieron los de Judá para pedir socorro a Jehová; y también de todas las ciudades de Judá vinieron a pedir ayuda a Jehová» (2º Crónicas 20:4).

La repentina noticia de una gran invasión vino a Josafat, y, como verdadero hombre de Dios, se puso inmediatamente a buscar al Señor y proclamó ayuno general. La gente vino rápidamente y toda la nación clamó ardientemente al Señor por ayuda.

I. CÓMO PIDIERON ELLOS AYUDA.

·         Expresaron su confianza (vers. 6).

·         Recordaron los hechos pasados de ayuda del Señor (vers. 7). Confesaron su condición. Reconocieron que no tenían:

o        Ningún poder. «No tenemos fuerzas contra esta gran compañía.»

o        No tenían plan. «Ni sabemos lo que tenemos que hacer» (vers. 12). Entonces levantaron sus almas a Dios. «Nuestros ojos están sobre ti.»

·         ¿A dónde podían mirar ellos con más seguridad?

II. CÓMO LA RECIBIERON.

·         Por una renovada seguridad. «El Señor estará con vosotros» (vers. 17).

·         Clamando sus temores. «No tengáis temor.»

·         Exhortándoles a practicar una mayor fe (vers. 20). En una dirección distinta (vers. 16).

III. CÓMO OBRARON AL RECIBIR ESTA AYUDA.

·         A ellos adoraron. Con una expresión de verdadera reverencia el rey y el pueblo se inclinaron ante Jehová (vers. 18). La verdadera oración nos equipa para la batalla.

·         Ellos adoraron, antes recibieron misericordia. Leed el versículo 21.

·         Vieron cumplida la promesa del Señor (vers. 24). Bendijeron al Señor (vers. 26).

·         Tuvieron reposo (vers. 30).

·         ¿No hay motivo para reunirnos nosotros ahora con el fin de rogar contra los mohabitas, monitas y edomitas de la superstición, la mundanalidad y la incredulidad?


·         Este capítulo, que empieza con gran peligro, temor y tribulación, termina con gozo, alabanza, quietud y reposo. Dos palabras aparecen a través de todo él ---Alabanza Y Adoración-, hermanas gemelas que siempre deben ir juntas. Una palabra las une aquí: Fe.

***

 

BUENA CAUSA PARA UN GRAN CELO

«Siendo que nos mantienen del palacio, no nos es justo ver el menosprecio del rey, por lo cual hemos enviado a hacerlo saber al rey» (Esdras 4:14).

Había en la tierra ciertas personas, mitad judíos mitad paganos, que querían juntarse con los judíos en la construcción de Jerusalén. Estos lo rehusaron y aquellos, enojados, escribieron al rey Artajerjes que los judíos eran un pueblo turbulento y que por gratitud le escribían para advertírselo.

Todo esto era falso; pues a menudo los hipócritas emplean las mejores palabras para cubrir sus engaños. Sin embargo, tomad estas palabras de estas falsas bocas y ponedlas en vuestra boca y la mía y entonces serán bien adecuadas para aplicarlas al gran Rey de reyes.

I. UN HECHO RECONOCIDO.

«Nos mantienen del palacio.»

Nosotros tenemos una nueva vida y, por tanto, nuevas necesidades, nueva hambre y sed, y Dios satisface estas necesidades de su propio palacio.

1. Tenemos una porción infaltable.

·         Han venido tiempos de necesidad, pero la indispensable ayuda ha venido también.

2. Tenemos una porción que satisface el alma.

·         Un alma que recibe lo que Dios da, tiene suficiente para lo que necesita y aun para lo que pueda necesitar. No hay nada en el mundo digno de envidiar. Cuanto más tiene una persona tanto peor, pero tanto más tendrá que dejar.  

II. UN DEBER RECONOCIDO.

«No nos es justo ver el menosprecio del rey.»

Buen modo de razonar por nuestra parte. ¿Cuáles son las

cosas que pueden menospreciar a Dios en nuestras vidas?

1.      Nosotros mismos. ¿Estás haciendo algo que deshonra a tu Dios, en el hogar, en tu negocio o en la vida social?

2.      Nuestros amados. Los padres no deben tolerar nada en aquellos sobre los cuales tienen autoridad que traiga deshonor a Dios. Recordad el caso de Elí.

3.      Mutilar o mal representar su Palabra. Siempre debemos expresar nuestra protesta contra las falsas doctrinas.

III. EL PROCESO A SEGUIR.

«Por lo cual hemos enviado a hacerlo saber al rey.>

·         ¿Cómo lo haremos? Es un santo ejercicio por parte de los santos el hacer saber al Señor los pecados y tristezas que observan entre el pueblo, las blasfemias, la falsa enseñanza, la necia sofistería.

·         Después que aquellas gentes hubieron enviado noticias al rey se esforzaron en convencerle. Es una pobre oración la que no se hace ardiente plegaria. Juan Knox clamó una y otra vez en oración: «¡Dame Escocia o me muero!»


Recuerdo la observación de un doctor unitario que, en este caso, creo que tenía razón. Dijo de cierto calvinista que hablaba duramente contra los unitarios: «Muy bien, es lo que debe hacer; porque si el Calvinismo es la verdad, los unitarios no somos cristianos, pero si los unitarios tenemos razón, los calvinistas son unos idólatras, porque adoran a un hombre que no es hijo de Dios.»

«Nosotros no podemos impartir nuevos corazones a nuestros hijos, pero podemos ver que no haya nada dentro de nuestras puertas que sea contrario al Evangelio de Jesucristo. Os encargo de inspeccionar bien. Decís que no podéis controlar a vuestros hijos. Si así es, el Señor tenga misericordia de vosotros. Es vuestra responsabilidad y debéis hacerlo, de otro modo os encontraréis conque muy pronto ellos os gobernarán a vosotros.»

***

ARDIENTE DESEO

«Te ruego, ¡oh Jehová!, esté ahora atento tu oído a la oración de tu siervo, y a la oración de tus siervos, quienes desean reverenciar tu nombre; concede ahora buen éxito a tu siervo y dale gracia delante de aquel varón. Porque yo servía de copero al rey» (Nehemías 1:11).

Nehemías creía que había otros que oraban juntamente con él; no era tan ciego, obstinado y poco caritativo hasta el punto de pensar que tan sólo él amaba la casa del Señor y oraba por ella. Creía que el Señor tenía muchos servidores suyos orando, además de él. Era más optimista que Elías (1.0 Reyes 19:10, 18).

I. ESTO INCLUYE A TODOS LOS QUE TIENEN UNA RELIGIÓN VERDADERA.

  1. La verdadera piedad es siempre asunto de deseo. No de costumbres, moda, hábito, entusiasmo, pasión o casualidad.
  2. Cada detalle de la verdadera piedad es asunto de deseo. El arrepentimiento, la fe, el amor, etc. Ninguna de estas cosas pueden hallarse en la persona que no desea tenerlas.

·         La oración. la alabanza, el servicio, la limosna y todos los hechos buenos son deseos del corazón. ¡Oh, que los tales abunden en nosotros!

·         Lo mismo puede ser dicho del cielo, la resurrección y las glorias futuras del reinado de Cristo sobre la tierra. Los hombres buenos, como Daniel, son hombres de deseos (Dan. 9:23).

·         El deseo es la vida y sangre de la piedad, el origen de la santidad, la aurora de la gracia y la promesa de perfección.

II. ESTO INCLUYE MUCHOS GRADOS DE GRACIA.

1.      Aquellos que desean ardientemente, y de todo corazón, estar en paz con Dios hasta el punto de no atreverse a pensar que son salvos. Estos siempre están deseando.

2.      Los que saben que temen a Dios pero desean tenerle más. Algunos de los mejores hombres son de este orden.

3.      Los que se deleitan en los caminos de Dios y anhelan permanecer en ellos todos los días. Nadie persevera en la santidad a menos que lo desee. Los ardientes deseos producen un andar cauteloso, y por el Espíritu de Dios consiguen una vida consecuente.

·         Todas estas personas pueden orar de un modo aceptable; ciertamente están orando siempre, pues los deseos son verdaderas oraciones.

·         Necesitamos las oraciones de estas personas, así como las de los creyentes más avanzados. La infantería es la parte más considerable del ejército; si nadie más orase sino los grandes creyentes, el tesoro de la oración sería muy escaso.

·         Finalmente, oremos ahora todos nosotros; grandes y pequeños, oremos en el Espíritu Santo y sostengamos de este modo a nuestros pastores, misioneros y otros obreros quienes, como Nehemías, dirigen o santo servicio.


Cuando Napoleón volvió de la isla de Elba un jardinero reconoció al emperador y en seguida le siguió. Napoleón le saludó alegremente diciendo: «Aquí tenemos a nuestro primer recluta» Cuando una persona empieza a orar por nosotros, por débiles que sean sus oraciones, debemos darle la bienvenida; el que ora por mí me enriquece.

Los granos de arena y las gotas de la lluvia combinadas cumplen los mayores objetivos. Puede haber más oración verdadera en una pequeña reunión de oscuros creyentes que en una gran asamblea donde todo es hecho con más habilidad que ardiente deseo.

Que nunca vuestro pastor pierda su libro de oración. Debería estar escrito en los corazones de su gente. Si no podéis predicar o dar con abundancia, o ser oficiales de una iglesia, podéis, por lo menos, orar por ella sin cesar.


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Sermones

                     Sección 9

  ¿Dónde está el Dios de Elías?
  Los ojos abiertos
  Medias tintas
 
La lección del arca
  Roboam no preparado
  petición de ayuda.....
  Buena causa para un gran celo
 
Ardiente deseo

                     Nota

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