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LAS MARAVILLAS DE LA IGLESIA
"... edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no
prevalecerán contra ella" Mateo 16:13-19.
Usted y yo conocemos muchas de las "maravillas del mundo". Las
cataratas del Niágara atrapan la atención de miles de personas
cada año. Los Bosques Rojos de California permanecen como un
hermoso recordatorio de la creación de Dios. Las montañas,
valles, ríos, desiertos y el cielo lleno de estrellas, todos
hablan de las maravillas del universo.
La gloria y maravilla de la iglesia debe ser destacada. La
iglesia es única. El pueblo de Dios son aquellos en quienes vive
y hace su obra el Espíritu del Señor. Jesús llamó a los
apóstoles a estar con él. A mitad del camino en su ministerio
terrenal, Jesús tuvo un retiro espiritual con los apóstoles en
Cesarea de Filipos, unos pocos kilómetros al norte del mar de
Galilea.
Estando ya ubicados en ese lugar les preguntó quién decían los
hombres que era él. Los discípulos respondieron que algunos
decían que era uno de los profetas. Cuando Jesús preguntó qué
pensaban ellos, Pedro afirmó rápidamente: "Tú eres el Cristo, el
Hijo del Dios viviente.- Jesús dijo que sobre esa confesión de
su mesianismo, él edificaría su iglesia. La iglesia es
maravillosa.
La iglesia es maravillosa debido a su fundador, su función y su
futuro.
I. LA IGLESIA ES MARAVILLOSA DEBIDO A SU FUNDADOR
En el texto, el apóstol Mateo registra la declaración de Jesús
mismo en cuanto al establecimiento de la iglesia. De hecho, los
tres Evangelios sinópticos tienen el relato. En las palabras del
texto, Jesús afirmó que él sería el fundador de la iglesia. Ese
fundador espiritual es el Hijo de Dios que nos llena con
maravilla, asombro y temor reverente. El es la "roca de
fundamento", el fundamento último sobre el cual se edifica la
iglesia. Jesús es la piedra angular elegida y preciosa (1 Pedro
2:6). Pablo dice que es el único fundamento de la iglesia (1
Corintios 3:11). Considere la maravilla del fundador de la
iglesia.
1. La Humanidad de Jesús Es una Maravilla. El Cristo eterno se
convirtió en un hombre. El era Dios en un cuerpo humano y común.
Esta es la encarnación. El tenía un cuerpo humano de carne,
sangre y huesos. No era un espectro, una mera alucinación. El
gnosticismo docético no tiene una muleta para apoyar la
enseñanza de que no era posible que la divinidad uniera a su
naturaleza una naturaleza humana, los discípulos oyeron a Jesús,
lo tocaron y comieron con él (1 Juan 1:1).
Jesús nació de la virgen María sin un padre humano (Lucas 1:34,
35; Mateo 1:23). El creció y maduró (Lucas 2:52). Fue bautizado
por Juan el Bautista (Mateo 3:13). Fue tentado por Satanás
(Mateo 4:1-10). Cumplió su ministerio de enseñanza, predicación
y sanidad bajo la unción del Espíritu Santo (Hechos 10:38).
Sufrió y murió bajo Pilato (Mateo 27). Jesús fue resucitado el
tercer día después de su crucifixión. Su vida de treinta y tres
años, con todo su desarrollo, es una prueba positiva de la
humanidad de Jesús. Jesús obedeció a sus padres. Tuvo sed y se
cansó. Predicó, oró, durmió y comió. Caminó y montó en un burro.
Lloró y se regocijó. Vivió como un hombre perfecto. Fue un
hombre real, el Dios-hombre.
2. La Divinidad de Jesús Es una Maravilla. Pedro declaró: "Tú
eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente." Tomás y los otros
apóstoles vieron al Cristo resucitado. De la misma forma lo
vieron más de 500 personas a la vez (1 Corintios 15). El hombre
debe hacer más que admirar o aplaudir a Jesús. Debemos
aceptarle.
La maravilla del fundador de la iglesia es su
humanidad-divinidad. Era tan humano que nació de María en Belén,
era tan divino que los ángeles vinieron y anunciaron su
nacimiento. Jesús era tan humano que se perdió cuando tenía doce
años, era tan divino que asombró a los líderes religiosos en el
templo con su sabiduría. Jesús era tan humano que Juan el
Bautista lo bautizó; era tan divino que Dios habló desde el
cielo, mientras el Espíritu de Dios descendía sobre él, y el
Padre decía: "Este es mi Hijo amado, en quien tengo
complacencia."
Jesús era tan humano que subió a un monte y oró toda la noche;
era tan divino que fue aquel por medio del cual Dios creó todas
las cosas: las montañas, los océanos y todas las galaxias en el
espacio. Jesús era tan humano que lloró ante la tumba de Lázaro,
era tan divino que llamó a Lázaro nuevamente a la vida. Jesús
era tan humano que murió en una cruz, era tan divino que al
tercer día conquistó la muerte, para nunca más morir. La
maravilla número uno de la iglesia es Jesús.
II. LA IGLESIA ES MARAVILLOSA DEBIDO A SU FUNCIÓN
1. La Iglesia Debe Ser Edificada. Como cristianos, debemos saber
cuál es nuestro deber y nuestro trabajo en el mundo. La iglesia
debe ser edificada. Es decir, el pueblo de Dios debe ser
fortalecido en la fe. Esa es la razón por la cual Jesús tuvo a
sus discípulos tres años con él. Ellos necesitaban estudiar,
aprender, entrenarse, crecer.
El aprendizaje y el entrenamiento es un proceso que dura toda la
vida. Continuamos en el estudio bíblico, el compañerismo, el
ayuno, la oración y el ministerio. Cristo quiere que crezcamos y
seamos fuertes.
2. La Iglesia Debe Evangelizar. Jesús habló de las "llaves del
reino". La predicación del evangelio es la llave del reino.
Pedro tomó esas llaves y en el día de Pentecostés predicó a
Jesús como crucificado y resucitado, y alrededor de 3.000
entraron en el reino de Dios. Felipe tomó esas llaves y cientos
de samaritanos fueron salvos. Pablo tomó las llaves y, mientras
predicaba, fundó iglesias por toda Europa y Asia. Podemos usar
las mismas llaves del evangelio para abrir las puertas a fin de
que los perdidos puedan llegar al Salvador.
3. La Iglesia Debe Exaltar al Señor. El es la cabeza. El ha de
tener la gloria y el dominio sobre el mundo para siempre.
4. La Iglesia Debe Ser un Centro de Alabanza. Predicamos,
cantamos, anunciamos, tenemos comunión y oramos. ¡Pero nunca nos
olvidemos de alabar! Hemos de exaltar al Señor de la gloria.
Hemos de hablar de sus actos poderosos. Hemos de hablar de Jesús
día y noche, todo el año.
Sí no le alabamos y levantamos nuestras voces para exaltar su
nombre, algún otro lo hará. Yo quiero estar dentro en el trabajo
de la iglesia. Hemos de estar equipados, hemos de evangelizar y
debemos exaltar y alabar su nombre.
III. LA IGLESIA ES MARAVILLOSA DEBIDO A SU FUTURO
A veces preguntamos: "¿Qué va a suceder a la iglesia en un mundo
como el nuestro? ¿Sobrevivirá, morirá o se marchitará?" Hay dos
verdades que se pueden decir acerca del futuro de la iglesia.
1. La Iglesia Enfrentará Dificultades. Jesús habló a sus
seguidores acerca de su propia muerte. El dijo que sus
seguidores estarían a veces "como ovejas en medio de lobos".
Algunos serían llevados a la muerte. Algunos serían heridos.
Algunos sufrirían burla y serían abandonados. Seguir a Jesús no
es una garantía de "salud y riqueza". Algunos no han estado
leyendo el Nuevo Testamento. Algunos ignoran la historia del
cristianismo.
Leemos en cuanto a Esteban, un hombre lleno de sabiduría y del
Espíritu Santo, que fue apedreado y murió debido a su
predicación (Hechos 7:51-56). ¿Recuerda lo que sucedió a Jacobo,
que estaba en el "círculo íntimo" en encuentros cercanos con
Jesús en varias ocasiones? Bueno, la iglesia apenas había
comenzado la "explosión evangelística" y Jerusalén todavía
estaba con el entusiasmo de
Pentecostés. En esa época Jacobo murió. El rey Herodes, en un
día de
primavera, poco después de la pascua, cortó la cabeza de Jacobo
con la espada (Hechos 12:2).
Simón Pedro fue puesto en la cárcel. La historia nos dice que él
murió en Roma, crucificado cabeza abajo alrededor del 65 d. de
J.C. Jesús dijo que habría pruebas delante de nuestro camino. De
hecho, todos los apóstoles, salvo Juan, tuvieron muertes
violentas debido a su compromiso con Jesucristo. (Judas, por
supuesto, tuvo otra clase de muerte).
Si leemos la última parte de Hebreos 11, descubriremos a muchos
más que sufrieron intensamente por su fe. Ellos fueron
"atormentados... experimentaron vituperios y azotes... prisiones
y cárceles... apedreados, aserrados, puestos a prueba, muertos a
filo de espada; anduvieron de acá para allá... pobres,
angustiados, maltratados... errando por los desiertos, por los
montes, por las cuevas y por las cavernas de la tierra"
(11:35-39). Nada de esto suena como "Cadillacs rosas",
"mansiones lujosas", "fortunas multiplicadas mil veces".
2. Un Futuro Triunfante y Glorioso. Cuando Jesús habló a los
discípulos en cuanto al futuro de la iglesia, usó un lenguaje
duro, aun conmoviéndolos al hablarles de su muerte inminente.
"Las puertas del Hades" estarían contra la causa de Cristo. El
futuro de la iglesia siempre tiene el potencial de dificultad y
dolor. En China, Rusia y en el Oriente, han sido lugares
difíciles, en una época u otra, para el pueblo de Dios.
¡El futuro de la iglesia es de triunfo! Considere nuevamente las
palabras de Jesús: "Las puertas del Hades no prevalecerán contra
ella." El lado de las dificultades en el futuro de la iglesia
puede ser atemorizante. El lado de triunfo es de esplendor,
gloria y seguridad.
Tome nota. Satanás, los poderes demoníacos y aun la muerte misma
no pueden destruir a la iglesia. El poder del Espíritu Santo de
Dios está vivo en el pueblo de Dios, y la iglesia ha de
continuar.
Los apóstoles oyeron a Jesús que pedía que le siguieran. Ellos
dieron un sí como respuesta. Jesús llama a la humanidad a
confiar en él y llegar a ser hoy sus "discípulos". Cuando lo
hacemos, estamos uniendo nuestra vida con una Persona y Causa
que es eterna.
EL MANDAMIENTO MÁS GRANDE DE LA
VIDA
"Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley?" Mateo 22:36.
Todos estamos interesados en lo que es mejor. Así sucedía con
los líderes del tiempo de Jesús. Ellos creyeron que podían
atrapar a Jesús con su pregunta en cuanto al mandamiento más
grande. Ellos tenían los Diez Mandamientos y cientos de otras
reglas que se relacionaban con las Escrituras. A la pregunta de
ellos en cuanto al mandamiento más grande, Jesús respondió:
"deben amar a Dios y amar al hombre".
I. HEMOS DE AMAR A DIOS
"Amarás." No podemos estar dando vueltas con este asunto
importante que es un mandato. Con todo nuestro ser, hemos de
amar a Dios.
1. Dile Que Le Amas. Si amamos a Dios, se lo diremos. Siempre
decimos a los miembros de la familia y a los amigos que los
amamos. ¿Alguna vez hizo como los diez leprosos sanados? Nueve
nunca regresaron para dar las gracias a Jesús. Uno sí lo hizo.
Usted y yo hemos recibido el amor y la vida de Dios. Que los
redimidos por el Señor lo hagan. Hemos de amar al Señor y se lo
hemos de decir.
2. Comunión Estrecha. Si amamos a Dios, viviremos en comunión
con él. Los discípulos tuvieron compañerismo con Jesús. Noé tuvo
comunión espiritual con Dios. Enoc "caminó con Dios" (Génesis
5:24). Si lo amamos, hemos de tener comunión con él.
3. Amor Que Se Demuestra. Si amamos a Dios, amaremos a su
iglesia. David dijo: "Escogería antes estar a la puerta de la
casa de mi Dios, Que habitar en las moradas de maldad" (Salmos
84:10). Cristo pagó un precio supremo por la iglesia.
Seguramente amaremos aquello por lo cual él murió. Los primeros
cristianos arriesgaron su vida por el crecimiento de la iglesia.
¿Podemos amar a la iglesia de Dios y serle fieles?
4. Amar Su Palabra. Si amamos a Dios, amaremos su Palabra. El ha
hablado. David dijo: "Cuánto amo yo tu ley." El doctor Dale
Moody dice que él lee cada pasaje unas cincuenta veces antes de
predicar acerca de él. Una vez dijo que antes de comenzar a
estudiar cualquier libro de la Biblia, él habitualmente lee ese
libro unas cincuenta veces. Si amamos a Dios, hemos de amar su
Libro.
II. HEMOS DE AMAR A NUESTRO PRÓJIMO
Sorpresivamente, Jesús dijo: "Amarás a tu prójimo como a ti
mismo." ¡Qué medida plena! Ciertamente, nunca nos odiamos a
nosotros mismos. En la misma forma se nos pide que amemos a
otros.
1. Ayudándoles. Si amamos a otros hemos de ayudar a solucionar
sus necesidades. "¿Quién es mi prójimo?", preguntó el escriba a
Jesús. El le contó la historia del buen samaritano.
La Biblia está llena de desafíos para que ayudemos a otros. Las
Escrituras nos desafían a dar "pan al hambriento" y saciar "al
alma afligida" (lsaías 58:10). La historia de Jonatán, que dio a
David su ropa, su espada y su escudo, ilustra la lección vital
de ayudar a otros. Cuando amamos a otros, los hemos de ayudar (1
Samuel 18).
2. Visitándoles. Mostramos el amor hacia otros visitando a
aquellos desesperados que necesitan de nuestro amor. Puede que
sean los huérfanos y las viudas (Santiago 1:27). Puede que sean
los que están en la cárcel (Mateo 25:35). Puede que sean
aquellos que han perdido a sus seres queridos (Juan 11:30).
Puede que sea aquel que ha pecado (Gálatas 6:1). Mostramos el
amor cuando ayudamos a otros.
3. Perdonándoles. Mostramos el amor hacia otros perdonando las
injurias. Efesios 4:32 nos dice que hemos de perdonar. Si
queremos un cambio histórico en nuestras vidas, humillémonos y
perdonemos.
Corrie ten Boom, en su libro El Refugio Secreto, cuenta de una
reunión en la cual habló en Munich, Alemania, en 1947. Ella
habló en cuanto al perdón y recordó a los oyentes en aquella
tierra amargada y bombardeada, que Dios nos perdona y que
debemos perdonar a aquellos que pecan contra nosotros. Corrie
vio en la audiencia a un hombre fornido, calvo, con un sobretodo
gris y un sombrero en su mano. Repentinamente, Corrie recordó,
como un pantallazo: norte de Berlín ... el campo de
concentración de Ravensbruch... ¡el guardia! Un uniforme azul
... la visera de una gorra con una calavera cruzada por unos
huesos... una gran sala... luces muy altas... pilas de zapatos y
ropas en el piso... la vergüenza de caminar desnuda frente a
aquel hombre con su hermana Betsie delante de ella... su propia
liberación por un error clínico... la muerte de Betsie en el
campo... ¡aquel guardia! Estaba allí.
El "mensaje del perdón" finalizó y la multitud se levantó
rápidamente y salió, con rostros duros. El hombre fornido se
acercó a Corrie. "¡Hermoso mensaje, hermana! Es bueno saber que
Dios ha enterrado nuestros pecados en las profundidades del mar.
Y Dios me ha perdonado... Yo era un guardia en Ravensbruch. ¿Me
perdonará usted?" Por segunda vez la pregunta resonó en los
oídos de Corrie mientras permanecía en un silencio frío, su
sangre casi congelada. El hombre permaneció con su mano
extendida. Lenta y dolorosamente la mano de Corrie se extendió
hasta la del guardia. Un calor sanador llenó su alma, mientras
dijo: "Te perdono, hermano, con todo mi corazón." Corrie dice en
su libro que ella nunca conoció tan intensamente el amor de Dios
como en aquel momento cuando perdonó a aquel hombre.
4. Testificándoles. Amar a nuestro prójimo nos llevará a
testificar. Eso es lo que hizo Jesús. Eso es lo que él quiere
que hagamos. Hemos de alcanzar a todos. El evangelio no es para
ser guardado y encajonado en el edificio de la iglesia para unos
pocos "santificados". La cruz es buenas nuevas para todos. Si
amamos, hemos de compartir.
5. Mostrándoles Confianza. Expresamos amor cuando confiamos unos
en otros. No necesitamos "santos sospechosos". No necesitamos
"bandas de chismosos". Necesitamos amarnos unos a otros.
En una penitenciaría, uno de los guardianes oyó que un
prisionero peluquero había dicho que lo mataría en la primera
oportunidad que tuviera. Poco después ese guardia visitó la
peluquería de la cárcel. ¡Se sentó y pidió que lo afeitaran y le
cortaran el cabello! Luego de unos momentos, el guardián sintió
algo cálido cayendo sobre su rostro y garganta. Abrió sus ojos y
vio al peluquero con lágrimas cayendo de su rostro y llegando a
la propia cara del guardián sentado en la silla. El prisionero
dijo: "Usted es el primer hombre que confía en mí desde que he
estado en la penitenciaría." El amor hacia el prójimo nos
llevará a confiar en ellos.
El amor hacia Dios y hacía el hombre es el mandamiento más
grande. Puede que hoy necesitemos comenzar y decir a Dios que
realmente lo amamos y que amamos a otros como nos amamos a
nosotros mismos. Un avivamiento del amor traerá una revolución
espiritual a cualquier iglesia. El mandamiento más grande de la
vida es amar. Hemos de amar a Dios y hemos de amar a los demás.
Obedezcamos este mandamiento del amor desde ahora en adelante.
SEÑALES DEL REGRESO DE CRISTO
"Dinos, ¿cuándo serán estas cosas, y qué señal habrá de tu
venida, y del fin del siglo?" Mateo 24:3.
La Biblia abunda en buenas noticias en cuanto al regreso de
Jesús. Hay cientos de oportunidades en ambos Testamentos en que
se revela esta verdad. Jesús está viniendo en forma personal,
visible y majestuosa. Está viniendo en gran gloria con sus
ángeles. Está viniendo tan rápidamente como el parpadear de un
ojo y como el resplandor de un relámpago que cruza el cielo.
Las noticias animan o asustan a la gente. Los apóstoles
mostraron un interés profundo acerca de este tema. Ellos
preguntaron a Jesús: "¿Qué señal habrá de tu venida?" Se
mencionan algunas señales.
I. LA IRRUPCIÓN DE GUERRAS
Los versículos 6 y 7 dicen: "Y oiréis de guerras y rumores de
guerra... porque se levantará nación contra nación, y reino
contra reino." En la época de ser pronunciada esta frase, los
romanos cubrían el mundo con sus ejércitos. En 70 d. de J.C., el
general Tito Vespaciano marchó contra Jerusalén y toda la ciudad
cayó en ruinas, con la muerte de más de un millón y medio de
habitantes de la ciudad y sus alrededores en ese holocausto.
La historia está llena de relatos de guerras sangrientas, Las
guerras contra los indios, las guerras de la independencia, las
guerras civiles en muchos países, la primera y segunda guerras
mundiales, Corea, Vietnam y ahora las "escaramuzas" en muchos
lugares. Esta es la historia de casi cada nación. La lucha
interna y los conflictos externos son una de las señales del
regreso de Cristo. Las "conversaciones de paz" fracasan. Sólo el
regreso de Jesús introducirá finalmente la paz con la cual el
hombre sueña.
II. LAS PESTES, HAMBRES Y TERREMOTOS
Jesús dijo que esto ocurría cada noche. Considere a una ciudad
como Calcuta, India. Hay millones de personas con hambre por
todas partes en ese lugar. Vaya a las naciones de África y sea
testigo del sufrimiento de la gente de raza negra. Eche un
vistazo a las áreas metropolitanas en muchos países y encontrará
a millones de personas al borde de la inanición.
Los terremotos producen desastres. Desde Alaska (EE. UU.) y
Siberia (Rusia) a lo largo de la costa de California hasta
México y América Central, y a lo largo de los Andes,
constantemente se sienten los temblores. También en China y en
el Pacífico, en Turquía y en el área del Mediterráneo, los
terremotos crecen en número e intensidad. La ciudad de México
sufrió pérdidas incontables a fines de 1985 por un terremoto
devastador. Colombia perdió una ciudad entera de 25.000
personas, el noventa y ocho por ciento de ellas enterradas en la
lava de un volcán. En 1975 nuestro mundo perdió 700.000 personas
en un año por los terremotos. Esta es otra señal del regreso de
Cristo.
III. LAS FALSAS RELIGIONES
Jesús dijo que habría falsos cristos que vendrían y engañarían a
muchos. ¡Esa época está ahora con nosotros! Muchos han venido
diciendo que Jesús ha fracasado y que ahora ellos llevan a cabo
su misión. Hace unos pocos años el "Padre divino" presentó su
religión. El reverendo Sun Moon, de Corea, engaña en la época
actual a muchos. Los seguidores de esa secta son de una cantidad
increíble.
Casi todos los diarios en el mundo dedican mucho espacio a los
horóscopos y a las señales de la astrología. Estamos nadando en
un mar de paganismo. En Francia se informa que se gasta más de
un millón de dólares por año en los adivinos. En realidad,
Francia tiene un sacerdote por cada 5.000 habitantes y un
adivino por cada 200 personas. Somos asaltados por cultos falsos
y religiones falsas. Y están aumentando continuamente.
IV. UN AUMENTO EN EL ÁREA TECNOLÓGICA
Dejemos el texto por un momento. En Daniel 12:4 dice que se
debía cerrar el libro y sellarlo hasta la época del fin. Luego
la Biblia dice: "Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia
se aumentará." ¿Cree que muchos corren hoy "de aquí para allá"?
Nosotros saltamos en subterráneos, automóviles, trenes, aviones
y naves espaciales, cubriendo áreas impresionantes con nuestros
movimientos. Esto puede ilustrarse de mil maneras sin estirar la
verdad. Nos estamos moviendo todo el tiempo. Nadie parece
establecerse y todos parecen estar en movimiento.
En la tecnología de nuestro tiempo, el conocimiento aumenta a
saltos. Las computadoras nos dicen que algo está sucediendo. Los
millones de jóvenes en las universidades tienen algo que
decirnos. Tenemos trasplantes de riñón, corazón y puede que
algún día, ¡de cerebros! Logramos conocimiento de las estrellas
en el vasto espacio sobre nosotros. Aprendemos idiomas y sabemos
en cuanto a química y matemáticas. El aumento está sobre
nosotros. ¡Esta señal del regreso de Cristo se está cumpliendo!
V. LA INIQUIDAD Y LA FRIALDAD ESPIRITUALES
La iniquidad abunda. El hombre dice que es bueno lo que es malo.
Tenemos asesinato, alcoholismo, trampa, juego y mentira. La
degeneración moral se ve por todas partes. Jesús nos advirtió en
cuanto a una época semejante.
El celo espiritual está faltando. Vemos eso a cada paso. No
amamos a la gente como Jesús amó a Jerusalén y lloró sobre ella
(Mateo 23:37). No pasamos tiempo con Dios confesándole nuestros
propios pecados. Necesitamos quebrantamiento y arrepentimiento
profundos. Y no necesitamos un dedo acusador que vaya hacia
otros. Debemos confesar nuestra propia frialdad, nuestro propio
letargo, y nuestra propia necesidad de un avivamiento moral y
espiritual.
VI. LA PREDICACIÓN DEL EVANGELIO CON UN ALCANCE MUNDIAL
El Salvador afirmó: "Y será predicado este evangelio del reino
en todo el mundo para testimonio a todas las naciones; y
entonces vendrá el fin" (v. 14). Por medio de la televisión y la
radio, Internet, por medio de libros y tratados, por la
predicación y el testimonio individual, el evangelio de Cristo
ha cubierto cada continente y virtualmente cada país y ciudad en
el mundo.
Si alguien va detrás de la cortina de hierro o a lo profundo de
las junglas de África, encontrará u oirá en cuanto a lugares
donde el evangelio o Cristo es predicado. Vaya a las islas del
Pacífico o al interior de Australia y oirá en cuanto al
evangelio. El evangelio está cubriendo Japón, China, Corea,
India y esencialmente todas las naciones de la tierra. El
nacimiento de Jesús, su vida, ministerio, muerte y resurrección
y su venida futura están siendo proclamados en todas partes.
Seguramente el regreso de Cristo está cerca, porque la señal de
la proclamación mundial del amor de Dios en Cristo se está
cumpliendo.
El mensaje de que Cristo está viniendo otra vez es para que
estemos listos. ¿Estamos entusiasmados y preparados para la
aparición majestuosa y gloriosa del regreso del Hijo de Dios?
¿ESTA DESANIMADO?
"Y Pedro, saliendo afuera, lloró amargamente" Lucas 22:62.
Muchas veces nos sentimos desanimados y deprimidos. Eso le pasa
al anciano y al joven, al rico y al pobre, a todos. La Biblia
nos da un vistazo de la vida de Simón Pedro cuando se sintió
desanimado e impotente. Los apóstoles habían seguido a Jesús
hasta las últimas horas de su vida terrenal y repentinamente
vieron que todo se derrumbaba. Sus esperanzas y sueños parecían
destruirse. Tarde o temprano la experiencia de desánimo llega a
su vida y a la mía. El desánimo es real en cada vida. ¿Qué
podemos hacer en cuanto a esto? Primero, podemos ver por qué una
persona se desanima. Segundo, podemos ver la manera de salir del
desánimo.
I. EXAMINE LAS CAUSAS DEL DESÁNIMO
¿Cómo es que todos llegamos a esta condición? ¿Cuáles son las
razones? ¿Cuáles son los caminos que nos conducen allí?
1. El Cansancio Físico Trae Desánimo. Recordemos algo de la vida
de los apóstoles. Antes que Jesús los llamara, ellos habían
estado ocupados como pescadores, cobradores de impuestos, y con
otros trabajos. Nunca soñaron que Jesús los llevaría a una vida
de tanto rigor y dureza. Por más de tres años habían caminado
por toda la tierra santa, cruzando todo el país una y otra vez.
Sabemos que no tenían la comodidad de los automóviles, omnibuses
o aviones. En el calor y en el frío, en tormentas y en tiempo
seco, ellos caminaban y caminaban. Por las noches frecuentemente
dormían sobre la tierra. Jesús no tenía un lugar en el cual
recostar su cabeza. Durante esos días, el Salvador y sus
seguidores se mezclaban con las multitudes y todas las presiones
de la vida caían sobre ellos como un torrente. La última semana
probó ser muy cansadora para todos ellos. Estuvieron exhaustos,
completamente agotados. Les invadió el desánimo cuando el
cansancio físico los colmó.
¿Se ha sentido a veces un poco deprimido? Examine su condición
física. La mayoría de la gente corre de aquí para allá mucho más
de lo que se da cuenta. Tenemos muchas responsabilidades. El
hogar, la familia, el trabajo y todas las otras actividades nos
quitan la energía. ¡No se maraville de que nos sintamos
deprimidos de vez en cuando!
2. Los Errores Que Cometemos Nos Desaniman. No seamos crueles y
no los llamemos pecados esta vez. Honestamente intentamos hacer
lo correcto, pero a veces nuestros planes simplemente no salen
bien. Eso le pasó a Simón Pedro. Leemos en Mateo 16 en cuanto a
su confesión del mesianismo de Jesús. Luego llevó a Jesús aparte
y lo reprendió. Jesús dijo: "¡Quítate de delante de mí,
Satanás..." Posteriormente, Pedro casi se duerme en el monte de
la transfiguración (Lucas 9:32), y cometió el error garrafal de
pedir a Jesús que permanecieran allí lejos del mundo que les
molestaba. En otra oportunidad, la vieja historia de su fracaso
en caminar sobre el agua debe haber avergonzado al Apóstol
(Mateo 14:30). Pedro quería defender a Jesús en el huerto de
Getsemaní y cometió otro error. Como vemos en el texto, Pedro
negó a Jesús, y luego salió y lloró amargamente desanimado por
sus errores. Y esta es también nuestra historia. Cada uno de
nosotros debemos confesar los grandes errores que hemos
cometido.
3. La Oposición Que Confrontamos Nos Desanima. Los discípulos y
Jesús se enfrentaron a los saduceos, fariseos y escribas por
tres largos años. Ellos fueron criticados día tras día por aquel
grupo de líderes religiosos. De ese modo llegó el desánimo.
Cuando enfrentamos oposición, nos desanimamos. La oposición y la
falta de apoyo conlleva un potencial de destrucción. A veces los
miembros de la familia sienten el golpe y agujón desde dentro
del círculo familiar. También sucede dentro de la familia de la
iglesia. Pero, la vida nueva puede surgir desde dentro de una
persona cuando la oposición cambia en apoyo.
II. CONSIDERE LA CURA PARA EL DESÁNIMO
Gracias a Dios, podemos encontrar un camino para salir del
desánimo. No tenemos que quedarnos "en el pozo". Algunos pueden
sentirse en casa estando con un espíritu derrotado y desanimado,
pero eso no es lo que Jesús quiere.
1. Descansar. El descanso nos hace salir del desánimo. Pedro y
los apóstoles tuvieron un "descanso sabático" después de la
muerte de Jesús. Aun cuando no hayan descansado "fácilmente"
durante ese tiempo, su descanso físico debe haberles hecho bien.
Todos necesitamos descansar. Debemos recordar el día del Señor y
ser renovados espiritualmente. Todos necesitan vacaciones, unos
pocos días fuera de la "rutina" o algún cambio. El descanso es
importante para la recuperación.
2. Reunirse. Cuando nos volvemos a reunir, encontramos un camino
para salir del desánimo. Los apóstoles habían estado esparcidos
"como ovejas sin pastor" después de la muerte de Jesús. Pero en
aquel primer domingo, se volvieron a juntar. Se reunieron en el
aposento alto. El estar juntos les trajo nuevas esperanzas y
vida a todos ellos.
Cuando nos reunimos encontramos fortaleza y renovación en la
experiencia del compañerismo con aquellos que comparten nuestra
fe. No debemos vivir la vida solos. Nos necesitamos unos a
otros.
3. Palabras de Ánimo. Las palabras de ánimo que recibimos de los
otros nos animan. Jesús sabía cómo animar a sus seguidores. El
envió un mensaje especial a Simón Pedro, y aquel discípulo que
lo había negado tuvo una gran recuperación espiritual. Podemos
animar a otro y encontrar vida en un plano superior.
4. La Presencia de Cristo. Cuando experimentamos la presencia
del Cristo viviente, somos animados. Simón Pedro estaba
tremendamente abatido cuando negó a Jesús y luego cuando Jesús
murió en la cruz. Pero Cristo volvió a vivir. Esta verdad de un
Señor y Cristo viviente y reinando animó a los discípulos, y nos
anima también a nosotros.
5. Trabajemos para Su Reino. La responsabilidad que Jesús nos da
nos anima. El dio a sus propios discípulos la tarea de contar al
mundo en cuanto al amor de Dios en Jesucristo. Tenemos una
comisión que es primordial. Dios quiere que testifiquemos.
Cuando llegamos a estar consumidos por la tarea, no tendremos
lugar para que el desánimo nos arruine.
Podemos confiar en Dios. Podemos entregarle nuestra vida.
Podemos recibir a Cristo por todo lo que él es. Podemos saber de
la renovación y la esperanza. Démosle nuestros corazones.
Vivamos en la montaña elevada del ánimo. Con Cristo es posible.

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