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LA MANERA DE TESTIFICAR

"Oh hijo de hombre, yo te he puesto por atalaya a la casa de Israel... los amonestarás de mi parte" - Ezequiel 3:17.

Un ganadero se goza en "mostrar" su hermoso ganado en su campo bien regado. Una joven no tiene dificultades en levantar su brazo izquierdo y lucir los dedos de su mano cuando recién ha recibido de su novio un deslumbrante anillo de diamantes. Todos nosotros estamos orgullosos de aquello que enriquece la vida y agrega significado y valor a aquellos que nos rodean.

Dado que Dios hace tanto por nosotros, debemos hablar acerca de él. Necesitamos hablar de su poder salvador y de todas las bendiciones que vienen a aquellos que confían en él. El mensaje que recibió el profeta Ezequiel de Dios, se relacionaba con el tema del testimonio.

Repasemos un poco del trasfondo de la vida del profeta. En 597 a. de J.C., el ejército de Babilonia bajo Nabucodonosor viajó hasta Jerusalén. Ellos llevaron alrededor de 7.000 dirigentes de Jerusalén como esclavos a Babilonia (irán e Irak de hoy). Un joven de nombre Ezequiel marchó en el grupo de los cautivos. Cinco años después que llegaron a Babilonia, Dios llamó a Ezequiel para que fuera un profeta. El Señor se apareció a Ezequiel por medio de visiones extraordinarias. Dios permitió que su nuevo predicador conociera que él predicaría a los otros hebreos que le rodeaban y guardaría el nombre de Dios delante de ellos. El Dios que llamó a Ezequiel para ser un predicador en 592 a. de J.C. está tocándonos y hablándonos acerca de la tarea suprema e importante de hablar a otros acerca de él.

¿Cómo hemos de testificar de acuerdo con Ezequiel?

I. HEMOS DE TESTIFICAR EN EL ESPÍRITU

1. El Testimonio del Espíritu. Ezequiel hizo su trabajo bajo la influencia y dirección del Espíritu Santo. En el capítulo 3:12, el profeta escribe: "Y me levantó el Espíritu." Luego: "Me levantó, pues el Espíritu" (v. 14). En el mismo versículo se da la descripción interesante de esta manera: "la mano de Jehová era fuerte sobre mí." Ezequiel no fue a su trabajo en su propia fortaleza, sabiduría o dirección. El dejó que Dios lo guiara. De hecho, Ezequiel escribe cincuenta y cinco veces en este libro acerca del Espíritu Santo que lo dirige. ¡Parece que Dios tenía el control de su vida! Una séptima parte de las referencias al Espíritu en el Antiguo Testamento se encuentra en este libro. La gloria del Señor estuvo sobre Ezequiel, entró en él y le dio un mensaje para que anunciara (v. 24).

2. Un Testimonio Fresco. Tendremos un testimonio fresco cuando testifiquemos en el Espíritu. A veces nos sentimos como una laguna estancada. Por lo menos, nos pasa a los predicadores, ¡y no nos gusta! No tenemos el "levántate y anda". Dios puede cambiar todo esto. Cuando le pidamos que el Espíritu Santo nos llene otra vez y nos equipe para la tarea, Dios lo hará.

Recordemos el tremendo capítulo 47 del libro de Ezequiel. El profeta vio un río que fluía desde el trono de Dios. Las aguas fluían lo suficiente como para cubrirlo todo, luego lo suficientemente profundo como para alcanzar las rodillas, luego la cintura y finalmente para poder nadar en ellas. La plenitud de ese río siempre fluyendo desde la presencia de Dios es suficiente para mantenernos frescos en nuestro testimonio en favor de Cristo.

3. Un Testimonio sin Temor. Tendremos un testimonio sin temor cuando testifiquemos en el Espíritu. Ezequiel hubiera estado mal equipado sin el Espíritu de Dios que da valentía. Pero cuando experimentó la plenitud de la presencia de Dios con él y la mano de Dios sobre él, Ezequiel se convirtió en un testigo poderoso para Dios. El Señor había ya dicho a aquel joven profeta hebreo que él tendría que predicar entre "zarzas y espinos, y... escorpiones... casa rebelde" (2:6). Aquello hubiera sido suficiente para borrarnos a todos nosotros del programa de visitación. Pero el Espíritu de Dios dio valentía a Ezequiel. El Espíritu Santo está listo para darnos también la valentía y quitarnos el temor.

II. HEMOS DE TESTIFICAR CON SIMPATÍA

1. Un Mensaje para el Pueblo. Ezequiel dijo que vivía entre el pueblo. Luego una declaración sumamente interesante salta de la página: "Y me senté donde ellos estaban sentados" (v. 15). El vio a los miles de personas desterradas desde Jerusalén. El los vio después de la marcha cansadora de unos 1.500 kilómetros a través de las arenas ardientes. El los observó mientras se sentaban a la orilla del río y lloraban. Su corazón se quebrantó por ellos.

2. Un Mensaje para Gente en Peligro. Simpatizamos con aquellos que están en peligro espiritual. El pueblo del tiempo de Ezequiel no podía estar cierto acerca del mañana. Aunque a muchos se les había dado el privilegio de "establecerse" Y hacer que Babilonia fuera su hogar, aun vivían en una tierra que podía atacar ferozmente a los extranjeros en cualquier momento.

Sabemos en cuanto al peligro del hombre perdido al que enfrenta hoy el cristiano. El "viejo enemigo" está todavía alrededor, "buscando a quién devorar". El príncipe de este mundo aún hace que la vida sea miserable para mucha gente. En muchas tierras es peligroso ser identificado como cristiano. Aun cuando sea así, los no regenerados viven en peligro de la muerte eterna.

3. Un Mensaje para el Desesperado. Simpatizamos con aquellos que viven en desesperación. Probablemente nunca podremos imaginar el sentimiento que corría a través de las vidas de los padres y de los hijos que habían sido repentinamente desarraigados de su tierra natal y llevados a la cautividad. ¡Qué desesperación y desolación!

III. HEMOS DE TESTIFICAR CONTRA EL PECADO

Dios dijo a Ezequiel: "Los amonestarás de mi parte" El Señor es directo y claro. El dice que hemos de hablar en contra de los estragos que produce el pecado.

1. Porque el Pecado Es Engañoso. Debemos decirle a la gente esa verdad. Los hebreos fracasaron en tomar seriamente ese mensaje cuando vivieron en la Tierra Santa. Ellos creyeron que podían seguir en su idolatría y que nada les sucedería. Y sin embargo, ¡el pecado los engañó"

2. Porque el Pecado Siempre Es Peligroso. Lo que parece bueno puede ser una red para nuestros pies y una trampa para nuestras almas. Las drogas engañan a millones y millones. El alcohol aniquila a aquellos que beben. La rebelión trae la ruina. El pecado engaña. Lo que parecía bueno para Adán y Eva en el paraíso llegó a ser la "destrucción" de la raza humana. ¡El pecado es tramposo!

3. Porque el Pecado Es Destructivo. Destruye al pecador. Dios dijo a Ezequiel: "El alma que pecare, esa morirá." Y otra vez: "La impiedad del impío será sobre él" El pecado que nos engaña pronto nos destruye.

IV. HEMOS DE TESTIFICAR CON 0 SIN ÉXITO

Dios dijo a Ezequiel que ellos podían oír o no. El profeta tenía una audiencia mezclada. Pero tenía que testificar a pesar de todo. Algunos aceptarán el mensaje de Cristo.

Hemos de testificar aun cuando algunos puedan no recibir el mensaje. Creemos que la Palabra de Dios cumplirá su propósito, como el Señor dijo que lo haría (lsaías 55:1 l). Hablemos a los ricos y a los pobres, a los jóvenes y a los ancianos. Testifiquemos y dejemos que Dios haga su obra en cada vida.

Todo esto nos anima y entusiasma. El pueblo de Dios es su testigo. Somos como "atalayas" en el muro. El mensaje de Dios nos ha sido entregado para que lo demos a todos aquellos que lo recibirán. Dios quiere que seamos fieles con su mensaje de vida eterna.

 

UNA FOTOGRAFÍA TRIPLE DE DIOS

"Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a los que en él confían" Nahúm 1:7.

Si usted alguna vez ha participado en alguna fotografía de grupo, sabrá que la primera figura a la que mirará es la suya. Es asombroso cuántas malas fotografías tenemos que arrojar a la basura. Esa es la razón por la cual los fotógrafos toman cinco o seis tomas de cualquiera que posa para una fotografía.

La Biblia es un libro de fotografías de Dios. Además, cada fotografía y obra en cuanto a Dios en las Sagradas Escrituras es verdadera. Ninguna es mala, todas son perfectas. En el libro de Nahúm, cuando el profeta habla en cuanto al juicio de Dios que está a punto de caer sobre la ciudad malvada de Nínive, el profeta escribe una "gema" acerca del Señor. El dice tres verdades en cuanto a Dios: El es bueno, él es una fortaleza, y él conoce a su pueblo. En este versículo podemos llegar a conocer realmente a Dios.

I. DIOS ES BUENO

El profeta Nahúm vivió y predicó unos 650 años antes de Cristo. El vivió probablemente en Asiria o Babilonia. Testificó el elevamiento y la caída de los líderes paganos en la tierra de la cautividad. Sabía acerca de la vileza y la corrupción de algunos de aquellos reyes y de sus ejércitos. Pero cuando Nahúm escribió acerca de los líderes malos, el profeta habló en cuanto a Dios como siendo bueno. Y Dios es bueno.

1. Por Su Naturaleza. La propia naturaleza de Dios nos dice que él es bueno. La Biblia nos dice una y otra vez que el corazón, la mente y el propósito de Dios son nada menos que buenos. La naturaleza de Dios es dar, perdonar el pecado, perdonar al pecador y recibir a todos aquellos que, por medio del arrepentimiento y la fe, vayan a él.

2. Por Sus Hechos. Los hechos de Dios testifican que él es bueno. El es el Señor de la creación. Yo creo que Génesis es cierto. Los primeros capítulos son fundacionales. Nuestra fe está fundada sobre aquellos primeros tres capítulos. Moisés escribe que Dios es el creador. En un famoso laboratorio espacial en California, los científicos anunciaron hace poco que habían encontrado una nueva galaxia que es dos mil millones de años más vieja que cualquier otra galaxia conocida. Esa, dicen ellos, está a once mil millones de años luz de distancia. ¡Bien, vayan allá, científicos! Tenemos un Dios que lo ha hecho todo.

3. Por Su Salvación. Y el Dios de la creación actúa en nuestro favor. El nos salva, redime y renueva en Cristo, por la capacidad y poder del Espíritu Santo. En el Calvario Dios realmente nos mostró lo bueno que él es. El dejó que su Hijo unigénito derramara su sangre para nuestra salvación. Eso es algo por lo que sabemos que Dios es bueno.

4. Por Sus Provisiones. Dios actúa en nuestro favor cuando él nos suple con cada ingrediente necesario para la vida día tras día. Charles H. Spurgeon, de Londres, hace un siglo sintió que necesitaba un lugar más amplio para predicar a las multitudes, de modo que pudieran oír la Palabra de Dios. La mayoría de sus treinta y cinco diáconos no creyeron que podrían edificar un lugar semejante. Spurgeon pidió que todos los que no creían que podrían cubrir las necesidades que se fueran. Seis hombres se quedaron para orar. No muchos días después Spurgeon recibió un giro por una cifra que probablemente serían 500.000 dólares en el dinero de hoy. El nunca supo de dónde vino, pero Dios lo hizo. Dios es bueno porque él actúa en favor de su pueblo.

II. DIOS ES UNA FORTALEZA

Esto es lo que dice el versículo 7. El es una fortaleza. Es un fuerte. Es un lugar de defensa para su pueblo. Proverbios 18:10 dice una poderosa verdad: "Torre fuerte es el nombre de Jehová"

1. Para los Que Necesitan Salvación. ¿Tuvo alguna vez alguna dificultad? Bien, el pecador perdido enfrentará muchas dificultades algún día, a menos que venga a conocer a Dios en la salvación por medio de Jesucristo. La verdad es que todos nosotros somos "culpables" de la muerte vicaria de Cristo. Y Dios nos dice que él es el lugar de redención para todos aquellos que se llegan ante él. Cualquiera que pueda ser la transgresión, vaya a él y viva. Dios ha provisto un lugar de seguridad para nosotros. El es nuestra fortaleza.

2. Para Vencer la Tentación. Dios es una fortaleza para aquellos que enfrentan la tentación. El puede protegernos y cuidarnos de toda forma de peligro. La tentación puede estar en el área del ego y orgullo, profanidad, ira, alcohol, Juego, deshonestidad o relaciones ilícitas con otro, puede ser chisme, crimen, mentira, depresión, robo o drogas. Dios es nuestra fortaleza. Nosotros no podemos guardarnos, protegernos y cuidarnos a nosotros mismos, pero Dios puede hacerlo.

3. En Medio de los Desastres. Dios es una fortaleza para aquellos que tambalean o casi caen bajo algún desastre de la vida. Este libro de Nahúm está en el contexto de los días cuando Babilonia ejercitaba sus músculos y había comenzado a hacer grandes planes para el dominio y la conquista del mundo. Pronto Nínive, la capital de Asiria, caería bajo su poder. Y luego Jerusalén, algunos años más tarde, conocería la devastación del poder de su enemigo. Pero Nahúm habla acerca de la vindicación que Dios haría de su pueblo. Cuando venga el desastre, Dios estará con su pueblo, dice el profeta.

III. DIOS NOS CONOCE

Esa es la razón por la cual Dios es tan maravilloso. ¡Mire! El profeta dice: "Y conoce a los que en él confían" ¡Por supuesto que los conoce! No somos extraños para Dios. No somos piezas mal ubicadas en un rompecabezas gigante. Dios nos conoce.

1. Cuando Estamos Débiles o Asustados. ¿Alguna vez experimentó temor y depresión? La verdad es que los experimentamos. Nahúm debe haber estado abrumado por el poder tremendo del enemigo. Este profeta sabía acerca de Asurbanipal de Asiria, que capturó Tebas, en Egipto, en 663 a. de J.C. Aquel general de los fuerzas de Asiría quitó los miembros de los reyes e hizo que los príncipes llevaran colgadas a sus cuellos las cabezas de sus reyes.

Los gobernantes de la antigüedad inventaban maneras crueles de tratar a sus enemigos. Cuando Nahúm vio y oyó todo aquello debe haberse atemorizado mucho.

2. Cuando le Fallamos. Dios nos conoce cuando le fallamos. Puede que no experimentemos la presencia abrumadora del Señor como lo hizo Nahúm. En un tiempo de debilidad podemos fallar a Dios. Podemos ser cobardes como lo fue Simón Pedro. Pero Dios nos conoce y trae a su pueblo de vuelta a él. El conoce cuando "bajamos y subimos."

3. Cuando Estamos Desorientados. Dios nos conoce cuando necesitamos su guía. El profeta necesitó guía en su predicación, en su escritura y en todas sus relaciones. ¡Nosotros también lo necesitamos! Dios nos conoce y consecuentemente él puede guiarnos en CADA área de la vida. El quiere hacer eso por cada uno de nosotros.

En medio de las perplejidades, las incertidumbres y las complicaciones de la vida, Dios aún vive. Podemos ir a él. El será el Señor de todos los que confían en él. Podemos descubrir que él es bueno, que él es nuestra fortaleza, y que Dios realmente nos conoce.

 

¿CUÁNDO CONTESTA DIOS NUESTRAS ORACIONES?

"Pedid, y se os dará, buscad… llamad… Porque todo aquel que pide, recibe, y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá" Mateo 7:7-8.

La mayoría de nosotros oramos en un tiempo o en otro. Y aun, muchos cristianos sienten que sus oraciones no tienen respuesta. ¿Cómo nos sentiríamos si tuviéramos una respuesta a todas nuestras oraciones? Las tenemos, ¿no es así? Dios actúa en relación con la oración. Sus respuestas pueden ser "no", "espera" o "sí". Jesús respondió a los pedidos de otros. Leemos el relato en Juan 11 acerca de Jesús cuando fue a la tumba de Lázaro, que había estado muerto por cuatro días. El oró y llamó a Lázaro que saliera de la tumba, y él lo hizo. Aquella fue una respuesta a una oración grande y poderosa. Y Dios puede responder a nuestras oraciones si ellas son tan grandes como una montaña o tan pequeñas como las hagamos.

Se pueden mencionar muchos pasos para lograr respuestas a las oraciones, pero miremos a los tres pasos que, si son seguidos realmente en nuestras oraciones, harán que nuestras oraciones sean respondidas:

I. DIOS RESPONDE A LA ORACIÓN CUANDO PERSISTIMOS EN LA ORACIÓN

¿Esto significa que debemos orar acerca de un pedido específico más de una vez? Sí, eso es. Muy frecuentemente dejamos de orar sin ir nuevamente una segunda y una tercera vez. En Mateo 7:7-8, Jesús dice realmente: "Continúa pidiendo... continúa buscando... continúa golpeando." ¿Qué les parece si ponemos en práctica el plan P. B. G.? Pidiendo, Buscando, Golpeando. El dice que la respuesta viene si no paramos, sino que persistimos en la oración. ¿Por qué orar una y otra vez?

1. Persistir con Seriedad. Necesitamos persistir en la oración para mostrar que realmente somos serios en cuanto a nuestro pedido. Si no tomamos un "no" como respuesta, Dios ve que realmente estamos interesados, En el pasaje paralelo en Lucas 11, Jesús nos cuenta acerca de un hombre que va a su vecino tarde en la noche para pedirle tres panes prestados. El llama y dice que alguien ha llegado a visitarle y que el visitante necesita pan para comer antes de ir a dormir. El hombre golpea en la puerta del vecino. Al principio, el vecino lleno de sueño no quiere levantarse. Pero dado que los golpes continúan y temiendo que todos en la casa se despierten, el hombre se levanta y le da el pan al vecino. Y Jesús dice que si continuamos clamando ante Dios, él responderá. ¿Quiere usted en serio que Dios sane a alguien de su familia? ¿Necesita un trabajo o un aumento en su sueldo? ¿Quiere que su iglesia crezca? Entonces, muestre a Dios que usted quiere eso persistiendo en la oración.

2. Persistir a Pesar de los Obstáculos. Necesitamos persistir en la oración para vencer los obstáculos que pueden estar en el camino de las respuestas. Tenga en mente el texto: "Pedid... buscad... llamad." Si usted está orando por una determinada persona o familia para que venga al estudio bíblico o al culto, ¡continúe con esa oración! Alguien puede llegar a visitar a la persona que usted quiere que venga a la iglesia justo antes de la hora de la reunión. De modo que siga orando para que Dios pueda vencer todos los obstáculos. 0 puede que la persona sienta un tremendo dolor de cabeza al venir en camino o justo a la hora del culto. Continúe orando a Dios para que impida al diablo el poner piedras en el camino.

Tenemos una historia fabulosa acerca de esta clase de problemas en el capítulo 10 de Daniel. El profeta había estado orando por tres semanas -¡veintiún días! Eso es oración continua. Dios envió a un mensajero del cielo para hablarle a Daniel en cuanto al fin de la historia. Daniel continuó esperando una respuesta. En el día veinticuatro del mes llegó el mensajero. Dijo a Daniel que él hubiera llegado antes, pero que el diablo ("el príncipe del reino de Persia") lo detuvo. Finalmente, Dios envió al ángel Miguel para ayudar al mensajero, y ambos vencieron a Satanás, de modo que el mensajero pudo llegar. Continúe orando para que se quiten los obstáculos que impiden o hacen que nuestras oraciones no sean contestadas.

II. DIOS RESPONDE A LA ORACIÓN CUANDO SOLUCIONAMOS EL PROBLEMA DEL PECADO

Así como el agua no correrá libremente por una cañería que está obstruida o se ha congelado, así las respuestas a la oración no llegan cuando la vida está llena de pecado. En Salmo 66:18; 2 Crónicas 16:9 y Mateo 5:48 se habla mucho acerca de la necesidad de una vida santa. Solucione el problema del pecado.

1. El Pecado de la Duda. El pecado de la duda necesita ser solucionado. Mateo 21:22 dice que Dios nos responde cuando creemos. Pero la duda es a menudo nuestro problema. Jueces 6:36-40 cuenta la gran historia de Gedeón y sus dudas acerca de que Dios pudiera usarle. Pero la "experiencia del vellón" quitó sus dudas y llegó la victoria. Podemos conquistar nuestras dudas.

2. El Pecado del Orgullo. El problema del orgullo necesita ser solucionado. Si miramos hacia abajo a otros o nos sentimos mejor que otros, Dios no responderá a nuestras oraciones. En Lucas 18:9-14 leemos en cuanto a un fariseo que no alcanzó la respuesta a sus oraciones, pero el publicano sí lo logró. Este último no tenía el problema del orgullo.

3. El Pecado de la Impureza. El pecado de la impureza moral necesita ser solucionado. La Biblia dice: "absteneos de toda especie de mal." Hemos de ser limpios. Dios no puede dar una respuesta o derramar sus bendiciones sobre vasos indignos.

4. El Pecado de No Perdonar. El problema de la falta de perdón debe ser solucionado. No debemos ni aun permitirnos detenernos o "estacionarnos" y pagar la tarifa para la falta de perdón, amargura, revancha, odio o envidia. Jesús dice que hemos de perdonar una y otra vez. Esté preparado para vivir con el espíritu perdonador, de modo que no pueda contar las veces en que una persona es perdonada por usted. Y hay un largo camino que andar en la avenida del perdón.

III. DIOS RESPONDE A LA ORACIÓN CUANDO DIOS ES GLORIFICADO POR MEDIO DE LAS RESPUESTAS A NUESTRAS ORACIONES

Jesús nos dice en Juan 14:13 que Dios debe ser honrado o glorificado por medio de su Hijo si la oración ha de ser contestada: "... que el Padre sea glorificado en el Hijo."

Cuando oramos por nosotros mismos, debemos hacerlo de forma que el resultado final sea que Dios será glorificado. Podemos querer riqueza, pero si eso nos aleja de Dios, el Señor puede dejarnos vivir en pobreza. Si queremos salud, Dios puede darnos enfermedad. ¿No hizo eso con el apóstol Pablo? En 2 Corintios 12:9 se dice eso. A veces Dios puede ser honrado y su nombre anunciado por medio de las circunstancias adversas.

Sí usted necesita vida espiritual y el nuevo nacimiento, ore y pida a Dios por ello, y él responderá en el acto. Si usted necesita orar en cuanto a una vida consagrada y rendida, puede tenerla si le entrega su vida a Dios. Dios lo pondrá en el lugar que necesita estar cuando usted ore. Dios responderá a la oración.

 

¿CÓMO RECIBE LA PALABRA DE DIOS?

"He aquí, el sembrador salió a sembrar. Y mientras sembraba, parte de la semilla cayó junto al camino... en pedregales... entre espinos... Y parte cayó en buena tierra..." Mateo 13:11-9.

La mayoría de nosotros sabemos algo acerca de plantar una semilla en el jardín o granja. Es necesario preparar la tierra para que la planta brote, crezca y dé fruto.

En el pasaje de Mateo 13 y en su paralelo en Lucas, Jesús nos relató una parábola acerca de plantar las semillas. Muy pronto descubrimos que el problema de la historia no es la semilla, sino la tierra. Y lo mismo sucede con el hecho de sembrar la Palabra de Dios. La semilla es perfecta. Si aparece alguna dificultad, ésta está en el corazón del hombre. La manera cómo recibimos la Palabra de Dios determina lo que va a suceder en nuestras vidas.

I. ALGUNAS PERSONAS NO RECIBEN LA PALABRA DE DIOS

Los que rechazan la Palabra de Dios tienen sus corazones endurecidos e indiferentes. No permiten que la Palabra de Dios entre en la vida. En la parábola que relató Jesús, el sembrador echó la semilla y parte de ella cayó "Junto al camino". Esta es una tierra buena, pero ha sido aplastada y pisoteada por los pies de los hombres. Cuando el corazón del hombre es semejante a esto él rechaza recibir el mensaje de Dios.

El mensaje de arrepentimiento debe "romper" nuestros corazones, pero a menudo el corazón permanece tan duro como el granito. En los días de Noé, 120 años de predicación en cuanto a la condenación y destrucción no cambiaron al hombre. Pablo predicó ante Félix, un gobernador romano, el mensaje del arrepentimiento (Hechos 24:24, 25). El gobernador tembló, pero no cambió. Juan el Bautista predicó el arrepentimiento. Muchas personas se convirtieron, muchas no lo hicieron. De esta misma manera responde el hombre hoy. El mensaje del arrepentimiento quebranta algunos corazones mientras otros se endurecen por este llamado al arrepentimiento. ¡Corazones duros! "Porque el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura" (1 Corintios 2:14).

II. ALGUNAS PERSONAS RECIBEN LA PALABRA DE DIOS TEMPORARIAMENTE

La semilla de la parábola de Jesús cae sobre terreno rocoso. Crece rápidamente, pero pronto muere. No tiene profundidad.

El texto señala al oyente que recibe la semilla con alegría: "al momento la recibe con gozo." Vemos muchas veces esta clase de respuesta emocional en campañas cuando un predicador famoso viene a la ciudad. Los pasillos se llenan con gente que aplaude emocionadamente, pero después de algún tiempo ya no siguen en los caminos del Señor. Jesús vio que esto sucedía de vez en cuando. Las multitudes le oyeron predicar muchas veces, pero su naturaleza superficial y su falta de compromiso y profundidad no permitieron que la palabra permaneciera.

El texto señala al oyente que tiene dificultad en retener la Palabra de Dios. Así como el terreno rocoso puede recibir la semilla por un tiempo, así algunos oyentes no tienen profundidad espiritual para la Palabra de Dios, y ésta no echa raíces en sus vidas. En Mateo 13:21 leemos que "al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra", la persona se aparta.

En El Progreso del Peregrino de Bunyan está el relato de Cristiano y Flexible, en camino hacia la Ciudad Celestial. Ellos se regocijaban por las perspectivas que les esperaban. Repentinamente, ambos caen en la Caída del Abatimiento. Flexible se ofendió. El finalmente logra salir y vuelve a la Ciudad de la Destrucción. El había sido un oyente emocional que comienza, pero fracasa y cae. Algunos son seguidores temporarios.

III. ALGUNAS PERSONAS RECIBEN LA PALABRA DE DIOS EN MEDIO DE INTERESES EN CONFLICTO

Leemos acerca de la semilla que cae entre los "espinos". Y esos espinos "ahogaron" las plantas. Considere a los "espinos" que matan a las plantas tiernas.

Los espinos de los problemas ahogan la Palabra de Dios para mucha gente. La semilla brota y la planta crece, pero no puede llegar a ser productiva. Estos problemas son "el afán de este siglo" que menciona Jesús.

Jesús un día visitó el hogar de "trío famoso" en Betania. Mientras Marta se preocupaba con muchos quehaceres, su hermana María se sentó a los pies de Jesús y se benefició de su presencia. Preocupación es una gran palabra. Significa: cargado, absorto en o saturado con. La casa, muebles, autos, nietos, playas y lagos, pesca y caza, pueden convertirse en la razón de existir. Sí, el afán de este siglo puede ahogar la Palabra de Dios. (Alguna ilustración)

Los espinos de las posesiones pueden ahogar la Palabra de Dios. Jesús las llamó "el engaño de las riquezas." Hemos llegado a estar demasiado preocupados con las cosas de la vida. Todos nosotros tenemos que tener algún dinero. Pero es el "engaño" de las riquezas el que es peligroso. Jesús dice: "No os hagáis tesoros en la tierra" (Mateo 6:19). Más bien, ¡el Señor dice que ponga sus ahorros en circulación!

Los "espinos del placer" ahogan la Palabra de Dios. Lucas 8 habla en cuanto a esos placeres (v. 14). En su Diario, Juan Wesley cuenta acerca de una jovencita frívola que recientemente había llegado de Irlanda al lugar donde él predicaba en Bristol. Ella escuchó atentamente el mensaje y casi llega a ser una cristiana. Pero luego la encontró un viejo amigo y no la vieron más. Los malos placeres aún engañan.

IV. ALGUNAS PERSONAS RECIBEN LA PALABRA DE DIOS Y LA GUARDAN

¿Está usted en esta área de "buena tierra", donde se siembra la Palabra de Dios? Es maravilloso estar en esta minoría. Estos llegan a ser fructíferos. Algunos a cien, otros a sesenta y otros a treinta por uno. Una "cosecha abundante" es el producto prometido a aquellos que reciben y guardan la Palabra de Dios. Hoy en Oriente hay cristianos por millones que son una prueba de que este pasaje es cierto. Ellos reciben la Palabra de Dios y la guardan. Dios los convierte en una cosecha abundante.

Esto puede ser cierto con cualquier persona. No abandone. No desespere. La gracia de Dios puede cambiar todo en nuestros corazones y hacerlos receptivos y fructíferos. Abramos ampliamente nuestros corazones y recibamos ahora su Palabra.


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Sermones

                     Sección 4

  La manera de testificar
  Una fotografía triple de Dios
  ¿Cuándo contesta Dios nuestras...?
  ¿Cómo recibe la Palabra de Dios?

                     Nota

En esta sección te presentamos mensajes predicados en nuestra iglesia. 

También estaremos incluyendo diversos mensajes de  grandes siervos de Dios.

Mensajes en audio, en formato Mp3

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