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LA MANERA DE TESTIFICAR
"Oh hijo de hombre, yo te he puesto por atalaya a la casa de
Israel... los amonestarás de mi parte" - Ezequiel 3:17.
Un ganadero se goza en "mostrar" su hermoso ganado en su campo
bien regado. Una joven no tiene dificultades en levantar su
brazo izquierdo y lucir los dedos de su mano cuando recién ha
recibido de su novio un deslumbrante anillo de diamantes. Todos
nosotros estamos orgullosos de aquello que enriquece la vida y
agrega significado y valor a aquellos que nos rodean.
Dado que Dios hace tanto por nosotros, debemos hablar acerca de
él. Necesitamos hablar de su poder salvador y de todas las
bendiciones que vienen a aquellos que confían en él. El mensaje
que recibió el profeta Ezequiel de Dios, se relacionaba con el
tema del testimonio.
Repasemos un poco del trasfondo de la vida del profeta. En 597
a. de J.C., el ejército de Babilonia bajo Nabucodonosor viajó
hasta Jerusalén. Ellos llevaron alrededor de 7.000 dirigentes de
Jerusalén como esclavos a Babilonia (irán e Irak de hoy). Un
joven de nombre Ezequiel marchó en el grupo de los cautivos.
Cinco años después que llegaron a Babilonia, Dios llamó a
Ezequiel para que fuera un profeta. El Señor se apareció a
Ezequiel por medio de visiones extraordinarias. Dios permitió
que su nuevo predicador conociera que él predicaría a los otros
hebreos que le rodeaban y guardaría el nombre de Dios delante de
ellos. El Dios que llamó a Ezequiel para ser un predicador en
592 a. de J.C. está tocándonos y hablándonos acerca de la tarea
suprema e importante de hablar a otros acerca de él.
¿Cómo hemos de testificar de acuerdo con Ezequiel?
I. HEMOS DE TESTIFICAR EN EL ESPÍRITU
1. El Testimonio del Espíritu. Ezequiel hizo su trabajo bajo la
influencia y dirección del Espíritu Santo. En el capítulo 3:12,
el profeta escribe: "Y me levantó el Espíritu." Luego: "Me
levantó, pues el Espíritu" (v. 14). En el mismo versículo se da
la descripción interesante de esta manera: "la mano de Jehová
era fuerte sobre mí." Ezequiel no fue a su trabajo en su propia
fortaleza, sabiduría o dirección. El dejó que Dios lo guiara. De
hecho, Ezequiel escribe cincuenta y cinco veces en este libro
acerca del Espíritu Santo que lo dirige. ¡Parece que Dios tenía
el control de su vida! Una séptima parte de las referencias al
Espíritu en el Antiguo Testamento se encuentra en este libro. La
gloria del Señor estuvo sobre Ezequiel, entró en él y le dio un
mensaje para que anunciara (v. 24).
2. Un Testimonio Fresco. Tendremos un testimonio fresco cuando
testifiquemos en el Espíritu. A veces nos sentimos como una
laguna estancada. Por lo menos, nos pasa a los predicadores, ¡y
no nos gusta! No tenemos el "levántate y anda". Dios puede
cambiar todo esto. Cuando le pidamos que el Espíritu Santo nos
llene otra vez y nos equipe para la tarea, Dios lo hará.
Recordemos el tremendo capítulo 47 del libro de Ezequiel. El
profeta vio un río que fluía desde el trono de Dios. Las aguas
fluían lo suficiente como para cubrirlo todo, luego lo
suficientemente profundo como para alcanzar las rodillas, luego
la cintura y finalmente para poder nadar en ellas. La plenitud
de ese río siempre fluyendo desde la presencia de Dios es
suficiente para mantenernos frescos en nuestro testimonio en
favor de Cristo.
3. Un Testimonio sin Temor. Tendremos un testimonio sin temor
cuando testifiquemos en el Espíritu. Ezequiel hubiera estado mal
equipado sin el Espíritu de Dios que da valentía. Pero cuando
experimentó la plenitud de la presencia de Dios con él y la mano
de Dios sobre él, Ezequiel se convirtió en un testigo poderoso
para Dios. El Señor había ya dicho a aquel joven profeta hebreo
que él tendría que predicar entre "zarzas y espinos, y...
escorpiones... casa rebelde" (2:6). Aquello hubiera sido
suficiente para borrarnos a todos nosotros del programa de
visitación. Pero el Espíritu de Dios dio valentía a Ezequiel. El
Espíritu Santo está listo para darnos también la valentía y
quitarnos el temor.
II. HEMOS DE TESTIFICAR CON SIMPATÍA
1. Un Mensaje para el Pueblo. Ezequiel dijo que vivía entre el
pueblo. Luego una declaración sumamente interesante salta de la
página: "Y me senté donde ellos estaban sentados" (v. 15). El
vio a los miles de personas desterradas desde Jerusalén. El los
vio después de la marcha cansadora de unos 1.500 kilómetros a
través de las arenas ardientes. El los observó mientras se
sentaban a la orilla del río y lloraban. Su corazón se quebrantó
por ellos.
2. Un Mensaje para Gente en Peligro. Simpatizamos con aquellos
que están en peligro espiritual. El pueblo del tiempo de
Ezequiel no podía estar cierto acerca del mañana. Aunque a
muchos se les había dado el privilegio de "establecerse" Y hacer
que Babilonia fuera su hogar, aun vivían en una tierra que podía
atacar ferozmente a los extranjeros en cualquier momento.
Sabemos en cuanto al peligro del hombre perdido al que enfrenta
hoy el cristiano. El "viejo enemigo" está todavía alrededor,
"buscando a quién devorar". El príncipe de este mundo aún hace
que la vida sea miserable para mucha gente. En muchas tierras es
peligroso ser identificado como cristiano. Aun cuando sea así,
los no regenerados viven en peligro de la muerte eterna.
3. Un Mensaje para el Desesperado. Simpatizamos con aquellos que
viven en desesperación. Probablemente nunca podremos imaginar el
sentimiento que corría a través de las vidas de los padres y de
los hijos que habían sido repentinamente desarraigados de su
tierra natal y llevados a la cautividad. ¡Qué desesperación y
desolación!
III. HEMOS DE TESTIFICAR CONTRA EL PECADO
Dios dijo a Ezequiel: "Los amonestarás de mi parte" El Señor es
directo y claro. El dice que hemos de hablar en contra de los
estragos que produce el pecado.
1. Porque el Pecado Es Engañoso. Debemos decirle a la gente esa
verdad. Los hebreos fracasaron en tomar seriamente ese mensaje
cuando vivieron en la Tierra Santa. Ellos creyeron que podían
seguir en su idolatría y que nada les sucedería. Y sin embargo,
¡el pecado los engañó"
2. Porque el Pecado Siempre Es Peligroso. Lo que parece bueno
puede ser una red para nuestros pies y una trampa para nuestras
almas. Las drogas engañan a millones y millones. El alcohol
aniquila a aquellos que beben. La rebelión trae la ruina. El
pecado engaña. Lo que parecía bueno para Adán y Eva en el
paraíso llegó a ser la "destrucción" de la raza humana.
¡El pecado es
tramposo!
3. Porque el Pecado Es Destructivo. Destruye al pecador. Dios
dijo a Ezequiel: "El alma que pecare, esa morirá." Y otra vez:
"La impiedad del impío será sobre él" El pecado que nos engaña
pronto nos destruye.
IV. HEMOS DE TESTIFICAR CON 0 SIN ÉXITO
Dios dijo a Ezequiel que ellos podían oír o no. El profeta tenía
una audiencia mezclada. Pero tenía que testificar a pesar de
todo. Algunos aceptarán el mensaje de Cristo.
Hemos de testificar aun cuando algunos puedan no recibir el
mensaje. Creemos que la Palabra de Dios cumplirá su propósito,
como el Señor dijo que lo haría (lsaías 55:1 l). Hablemos a los
ricos y a los pobres, a los jóvenes y a los ancianos.
Testifiquemos y dejemos que Dios haga su obra en cada vida.
Todo esto nos anima y entusiasma. El pueblo de Dios es su
testigo. Somos como "atalayas" en el muro. El mensaje de Dios
nos ha sido entregado para que lo demos a todos aquellos que lo
recibirán. Dios quiere que seamos fieles con su mensaje de vida
eterna.
UNA FOTOGRAFÍA TRIPLE DE DIOS
"Jehová es bueno, fortaleza en el día de la angustia; y conoce a
los que en él confían" Nahúm 1:7.
Si usted alguna vez ha participado en alguna fotografía de
grupo, sabrá que la primera figura a la que mirará es la suya.
Es asombroso cuántas malas fotografías tenemos que arrojar a la
basura. Esa es la razón por la cual los fotógrafos toman cinco o
seis tomas de cualquiera que posa para una fotografía.
La Biblia es un libro de fotografías de Dios. Además, cada
fotografía y obra en cuanto a Dios en las Sagradas Escrituras es
verdadera. Ninguna es mala, todas son perfectas. En el libro de
Nahúm, cuando el profeta habla en cuanto al juicio de Dios que
está a punto de caer sobre la ciudad malvada de Nínive, el
profeta escribe una "gema" acerca del Señor. El dice tres
verdades en cuanto a Dios: El es bueno, él es una fortaleza, y
él conoce a su pueblo. En este versículo podemos llegar a
conocer realmente a Dios.
I. DIOS ES BUENO
El profeta Nahúm vivió y predicó unos 650 años antes de Cristo.
El vivió probablemente en Asiria o Babilonia. Testificó el
elevamiento y la caída de los líderes paganos en la tierra de la
cautividad. Sabía acerca de la vileza y la corrupción de algunos
de aquellos reyes y de sus ejércitos. Pero cuando Nahúm escribió
acerca de los líderes malos, el profeta habló en cuanto a Dios
como siendo bueno. Y Dios es bueno.
1. Por Su Naturaleza. La propia naturaleza de Dios nos dice que
él es bueno. La Biblia nos dice una y otra vez que el corazón,
la mente y el propósito de Dios son nada menos que buenos. La
naturaleza de Dios es dar, perdonar el pecado, perdonar al
pecador y recibir a todos aquellos que, por medio del
arrepentimiento y la fe, vayan a él.
2. Por Sus Hechos. Los hechos de Dios testifican que él es
bueno. El es el Señor de la creación. Yo creo que Génesis es
cierto. Los primeros capítulos son fundacionales. Nuestra fe
está fundada sobre aquellos primeros tres capítulos. Moisés
escribe que Dios es el creador. En un famoso laboratorio
espacial en California, los científicos anunciaron hace poco que
habían encontrado una nueva galaxia que es dos mil millones de
años más vieja que cualquier otra galaxia conocida. Esa, dicen
ellos, está a once mil millones de años luz de distancia. ¡Bien,
vayan allá, científicos! Tenemos un Dios que lo ha hecho todo.
3. Por Su Salvación. Y el Dios de la creación actúa en nuestro
favor. El nos salva, redime y renueva en Cristo, por la
capacidad y poder del Espíritu Santo. En el Calvario Dios
realmente nos mostró lo bueno que él es. El dejó que su Hijo
unigénito derramara su sangre para nuestra salvación. Eso es
algo por lo que sabemos que Dios es bueno.
4. Por Sus Provisiones. Dios actúa en nuestro favor cuando él
nos suple con cada ingrediente necesario para la vida día tras
día. Charles H. Spurgeon, de Londres, hace un siglo sintió que
necesitaba un lugar más amplio para predicar a las multitudes,
de modo que pudieran oír la Palabra de Dios. La mayoría de sus
treinta y cinco diáconos no creyeron que podrían edificar un
lugar semejante. Spurgeon pidió que todos los que no creían que
podrían cubrir las necesidades que se fueran. Seis hombres se
quedaron para orar. No muchos días después Spurgeon recibió un
giro por una cifra que probablemente serían 500.000 dólares en
el dinero de hoy. El nunca supo de dónde vino, pero Dios lo
hizo. Dios es bueno porque él actúa en favor de su pueblo.
II. DIOS ES UNA FORTALEZA
Esto es lo que dice el versículo 7. El es una fortaleza. Es un
fuerte. Es un lugar de defensa para su pueblo. Proverbios 18:10
dice una poderosa verdad: "Torre fuerte es el nombre de Jehová"
1. Para los Que Necesitan Salvación. ¿Tuvo alguna vez alguna
dificultad? Bien, el pecador perdido enfrentará muchas
dificultades algún día, a menos que venga a conocer a Dios en la
salvación por medio de Jesucristo. La verdad es que todos
nosotros somos "culpables" de la muerte vicaria de Cristo. Y
Dios nos dice que él es el lugar de redención para todos
aquellos que se llegan ante él. Cualquiera que pueda ser la
transgresión, vaya a él y viva. Dios ha provisto un lugar de
seguridad para nosotros. El es nuestra fortaleza.
2. Para Vencer la Tentación. Dios es una fortaleza para aquellos
que enfrentan la tentación. El puede protegernos y cuidarnos de
toda forma de peligro. La tentación puede estar en el área del
ego y orgullo, profanidad, ira, alcohol, Juego, deshonestidad o
relaciones ilícitas con otro, puede ser chisme, crimen, mentira,
depresión, robo o drogas. Dios es nuestra fortaleza. Nosotros no
podemos guardarnos, protegernos y cuidarnos a nosotros mismos,
pero Dios puede hacerlo.
3. En Medio de los Desastres. Dios es una fortaleza para
aquellos que tambalean o casi caen bajo algún desastre de la
vida. Este libro de Nahúm está en el contexto de los días cuando
Babilonia ejercitaba sus músculos y había comenzado a hacer
grandes planes para el dominio y la conquista del mundo. Pronto
Nínive, la capital de Asiria, caería bajo su poder. Y luego
Jerusalén, algunos años más tarde, conocería la devastación del
poder de su enemigo. Pero Nahúm habla acerca de la vindicación
que Dios haría de su pueblo. Cuando venga el desastre, Dios
estará con su pueblo, dice el profeta.
III. DIOS NOS CONOCE
Esa es la razón por la cual Dios es tan maravilloso. ¡Mire! El
profeta dice: "Y conoce a los que en él confían" ¡Por supuesto
que los conoce! No somos extraños para Dios. No somos piezas mal
ubicadas en un rompecabezas gigante. Dios nos conoce.
1. Cuando Estamos Débiles o Asustados. ¿Alguna vez experimentó
temor y depresión? La verdad es que los experimentamos. Nahúm
debe haber estado abrumado por el poder tremendo del enemigo.
Este profeta sabía acerca de Asurbanipal de Asiria, que capturó
Tebas, en Egipto, en 663 a. de J.C. Aquel general de los fuerzas
de Asiría quitó los miembros de los reyes e hizo que los
príncipes llevaran colgadas a sus cuellos las cabezas de sus
reyes.
Los gobernantes de la antigüedad inventaban maneras crueles de
tratar a sus enemigos. Cuando Nahúm vio y oyó todo aquello debe
haberse atemorizado mucho.
2. Cuando le Fallamos. Dios nos conoce cuando le fallamos. Puede
que no experimentemos la presencia abrumadora del Señor como lo
hizo Nahúm. En un tiempo de debilidad podemos fallar a Dios.
Podemos ser cobardes como lo fue Simón Pedro. Pero Dios nos
conoce y trae a su pueblo de vuelta a él. El conoce cuando
"bajamos y subimos."
3. Cuando Estamos Desorientados. Dios nos conoce cuando
necesitamos su guía. El profeta necesitó guía en su predicación,
en su escritura y en todas sus relaciones. ¡Nosotros también lo
necesitamos! Dios nos conoce y consecuentemente él puede
guiarnos en CADA área de la vida. El quiere hacer eso por cada
uno de nosotros.
En medio de las perplejidades, las incertidumbres y las
complicaciones de la vida, Dios aún vive. Podemos ir a él. El
será el Señor de todos los que confían en él. Podemos descubrir
que él es bueno, que él es nuestra fortaleza, y que Dios
realmente nos conoce.
¿CUÁNDO CONTESTA DIOS NUESTRAS
ORACIONES?
"Pedid, y se os dará, buscad… llamad… Porque todo aquel que
pide, recibe, y el que busca, halla; y al que llama, se le
abrirá" Mateo 7:7-8.
La mayoría de nosotros oramos en un tiempo o en otro. Y aun,
muchos cristianos sienten que sus oraciones no tienen respuesta.
¿Cómo nos sentiríamos si tuviéramos una respuesta a todas
nuestras oraciones? Las tenemos, ¿no es así? Dios actúa en
relación con la oración. Sus respuestas pueden ser "no",
"espera" o "sí". Jesús respondió a los pedidos de otros. Leemos
el relato en Juan 11 acerca de Jesús cuando fue a la tumba de
Lázaro, que había estado muerto por cuatro días. El oró y llamó
a Lázaro que saliera de la tumba, y él lo hizo. Aquella fue una
respuesta a una oración grande y poderosa. Y Dios puede
responder a nuestras oraciones si ellas son tan grandes como una
montaña o tan pequeñas como las hagamos.
Se pueden mencionar muchos pasos para lograr respuestas a las
oraciones, pero miremos a los tres pasos que, si son seguidos
realmente en nuestras oraciones, harán que nuestras oraciones
sean respondidas:
I. DIOS RESPONDE A LA ORACIÓN CUANDO PERSISTIMOS EN LA ORACIÓN
¿Esto significa que debemos orar acerca de un pedido específico
más de una vez? Sí, eso es. Muy frecuentemente dejamos de orar
sin ir nuevamente una segunda y una tercera vez. En Mateo 7:7-8,
Jesús dice realmente: "Continúa pidiendo... continúa buscando...
continúa golpeando." ¿Qué les parece si ponemos en práctica el
plan P. B. G.? Pidiendo, Buscando, Golpeando. El dice que la
respuesta viene si no paramos, sino que persistimos en la
oración. ¿Por qué orar una y otra vez?
1. Persistir con Seriedad. Necesitamos persistir en la oración
para mostrar que realmente somos serios en cuanto a nuestro
pedido. Si no tomamos un "no" como respuesta, Dios ve que
realmente estamos interesados, En el pasaje paralelo en Lucas
11, Jesús nos cuenta acerca de un hombre que va a su vecino
tarde en la noche para pedirle tres panes prestados. El llama y
dice que alguien ha llegado a visitarle y que el visitante
necesita pan para comer antes de ir a dormir. El hombre golpea
en la puerta del vecino. Al principio, el vecino lleno de sueño
no quiere levantarse. Pero dado que los golpes continúan y
temiendo que todos en la casa se despierten, el hombre se
levanta y le da el pan al vecino. Y Jesús dice que si
continuamos clamando ante Dios, él responderá. ¿Quiere usted en
serio que Dios sane a alguien de su familia? ¿Necesita un
trabajo o un aumento en su sueldo? ¿Quiere que su iglesia
crezca? Entonces, muestre a Dios que usted quiere eso
persistiendo en la oración.
2. Persistir a Pesar de los Obstáculos. Necesitamos persistir en
la oración para vencer los obstáculos que pueden estar en el
camino de las respuestas. Tenga en mente el texto: "Pedid...
buscad... llamad." Si usted está orando por una determinada
persona o familia para que venga al estudio bíblico o al culto,
¡continúe con esa oración! Alguien puede llegar a visitar a la
persona que usted quiere que venga a la iglesia justo antes de
la hora de la reunión. De modo que siga orando para que Dios
pueda vencer todos los obstáculos. 0 puede que la persona sienta
un tremendo dolor de cabeza al venir en camino o justo a la hora
del culto. Continúe orando a Dios para que impida al diablo el
poner piedras en el camino.
Tenemos una historia fabulosa acerca de esta clase de problemas
en el capítulo 10 de Daniel. El profeta había estado orando por
tres semanas -¡veintiún días! Eso es oración continua. Dios
envió a un mensajero del cielo para hablarle a Daniel en cuanto
al fin de la historia. Daniel continuó esperando una respuesta.
En el día veinticuatro del mes llegó el mensajero. Dijo a Daniel
que él hubiera llegado antes, pero que el diablo ("el príncipe
del reino de Persia") lo detuvo. Finalmente, Dios envió al ángel
Miguel para ayudar al mensajero, y ambos vencieron a Satanás, de
modo que el mensajero pudo llegar. Continúe orando para que se
quiten los obstáculos que impiden o hacen que nuestras oraciones
no sean contestadas.
II. DIOS RESPONDE A LA ORACIÓN CUANDO SOLUCIONAMOS EL PROBLEMA
DEL PECADO
Así como el agua no correrá libremente por una cañería que está
obstruida o se ha congelado, así las respuestas a la oración no
llegan cuando la vida está llena de pecado. En Salmo 66:18; 2
Crónicas 16:9 y Mateo 5:48 se habla mucho acerca de la necesidad
de una vida santa. Solucione el problema del pecado.
1. El Pecado de la Duda. El pecado de la duda necesita ser
solucionado. Mateo 21:22 dice que Dios nos responde cuando
creemos. Pero la duda es a menudo nuestro problema. Jueces
6:36-40 cuenta la gran historia de Gedeón y sus dudas acerca de
que Dios pudiera usarle. Pero la "experiencia del vellón" quitó
sus dudas y llegó la victoria. Podemos conquistar nuestras
dudas.
2. El Pecado del Orgullo. El problema del orgullo necesita ser
solucionado. Si miramos hacia abajo a otros o nos sentimos mejor
que otros, Dios no responderá a nuestras oraciones. En Lucas
18:9-14 leemos en cuanto a un fariseo que no alcanzó la
respuesta a sus oraciones, pero el publicano sí lo logró. Este
último no tenía el problema del orgullo.
3. El Pecado de la Impureza. El pecado de la impureza moral
necesita ser solucionado. La Biblia dice: "absteneos de toda
especie de mal." Hemos de ser limpios. Dios no puede dar una
respuesta o derramar sus bendiciones sobre vasos indignos.
4. El Pecado de No Perdonar. El problema de la falta de perdón
debe ser solucionado. No debemos ni aun permitirnos detenernos o
"estacionarnos" y pagar la tarifa para la falta de perdón,
amargura, revancha, odio o envidia. Jesús dice que hemos de
perdonar una y otra vez. Esté preparado para vivir con el
espíritu perdonador, de modo que no pueda contar las veces en
que una persona es perdonada por usted. Y hay un largo camino
que andar en la avenida del perdón.
III. DIOS RESPONDE A LA ORACIÓN CUANDO DIOS ES GLORIFICADO POR
MEDIO DE LAS RESPUESTAS A NUESTRAS ORACIONES
Jesús nos dice en Juan 14:13 que Dios debe ser honrado o
glorificado por medio de su Hijo si la oración ha de ser
contestada: "... que el Padre sea glorificado en el Hijo."
Cuando oramos por nosotros mismos, debemos hacerlo de forma que
el resultado final sea que Dios será glorificado. Podemos querer
riqueza, pero si eso nos aleja de Dios, el Señor puede dejarnos
vivir en pobreza. Si queremos salud, Dios puede darnos
enfermedad. ¿No hizo eso con el apóstol Pablo? En 2 Corintios
12:9 se dice eso. A veces Dios puede ser honrado y su nombre
anunciado por medio de las circunstancias adversas.
Sí usted necesita vida espiritual y el nuevo nacimiento, ore y
pida a Dios por ello, y él responderá en el acto. Si usted
necesita orar en cuanto a una vida consagrada y rendida, puede
tenerla si le entrega su vida a Dios. Dios lo pondrá en el lugar
que necesita estar cuando usted ore. Dios responderá a la
oración.
¿CÓMO RECIBE LA PALABRA DE DIOS?
"He aquí, el sembrador salió a sembrar. Y mientras sembraba,
parte de la semilla cayó junto al camino... en pedregales...
entre espinos... Y parte cayó en buena tierra..." Mateo 13:11-9.
La mayoría de nosotros sabemos algo acerca de plantar una
semilla en el jardín o granja. Es necesario preparar la tierra
para que la planta brote, crezca y dé fruto.
En el pasaje de Mateo 13 y en su paralelo en Lucas, Jesús nos
relató una parábola acerca de plantar las semillas. Muy pronto
descubrimos que el problema de la historia no es la semilla,
sino la tierra. Y lo mismo sucede con el hecho de sembrar la
Palabra de Dios. La semilla es perfecta. Si aparece alguna
dificultad, ésta está en el corazón del hombre. La manera cómo
recibimos la Palabra de Dios determina lo que va a suceder en
nuestras vidas.
I. ALGUNAS PERSONAS NO RECIBEN LA PALABRA DE DIOS
Los que rechazan la Palabra de Dios tienen sus corazones
endurecidos e indiferentes. No permiten que la Palabra de Dios
entre en la vida. En la parábola que relató Jesús, el sembrador
echó la semilla y parte de ella cayó "Junto al camino". Esta es
una tierra buena, pero ha sido aplastada y pisoteada por los
pies de los hombres. Cuando el corazón del hombre es semejante a
esto él rechaza recibir el mensaje de Dios.
El mensaje de arrepentimiento debe "romper" nuestros corazones,
pero a menudo el corazón permanece tan duro como el granito. En
los días de Noé, 120 años de predicación en cuanto a la
condenación y destrucción no cambiaron al hombre. Pablo predicó
ante Félix, un gobernador romano, el mensaje del arrepentimiento
(Hechos 24:24, 25). El gobernador tembló, pero no cambió. Juan
el Bautista predicó el arrepentimiento. Muchas personas se
convirtieron, muchas no lo hicieron. De esta misma manera
responde el hombre hoy. El mensaje del arrepentimiento quebranta
algunos corazones mientras otros se endurecen por este llamado
al arrepentimiento. ¡Corazones duros! "Porque el hombre natural
no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para
él son locura" (1 Corintios 2:14).
II. ALGUNAS PERSONAS RECIBEN LA PALABRA DE DIOS TEMPORARIAMENTE
La semilla de la parábola de Jesús cae sobre terreno rocoso.
Crece rápidamente, pero pronto muere. No tiene profundidad.
El texto señala al oyente que recibe la semilla con alegría: "al
momento la recibe con gozo." Vemos muchas veces esta clase de
respuesta emocional en campañas cuando un predicador famoso
viene a la ciudad. Los pasillos se llenan con gente que aplaude
emocionadamente, pero después de algún tiempo ya no siguen en
los caminos del Señor. Jesús vio que esto sucedía de vez en
cuando. Las multitudes le oyeron predicar muchas veces, pero su
naturaleza superficial y su falta de compromiso y profundidad no
permitieron que la palabra permaneciera.
El texto señala al oyente que tiene dificultad en retener la
Palabra de Dios. Así como el terreno rocoso puede recibir la
semilla por un tiempo, así algunos oyentes no tienen profundidad
espiritual para la Palabra de Dios, y ésta no echa raíces en sus
vidas. En Mateo 13:21 leemos que "al venir la aflicción o la
persecución por causa de la palabra", la persona se aparta.
En El Progreso del Peregrino de Bunyan está el relato de
Cristiano y Flexible, en camino hacia la Ciudad Celestial. Ellos
se regocijaban por las perspectivas que les esperaban.
Repentinamente, ambos caen en la Caída del Abatimiento. Flexible
se ofendió. El finalmente logra salir y vuelve a la Ciudad de la
Destrucción. El había sido un oyente emocional que comienza,
pero fracasa y cae. Algunos son seguidores temporarios.
III. ALGUNAS PERSONAS RECIBEN LA PALABRA DE DIOS EN MEDIO DE
INTERESES EN CONFLICTO
Leemos acerca de la semilla que cae entre los "espinos". Y esos
espinos "ahogaron" las plantas. Considere a los "espinos" que
matan a las plantas tiernas.
Los espinos de los problemas ahogan la Palabra de Dios para
mucha gente. La semilla brota y la planta crece, pero no puede
llegar a ser productiva. Estos problemas son "el afán de este
siglo" que menciona Jesús.
Jesús un día visitó el hogar de "trío famoso" en Betania.
Mientras Marta se preocupaba con muchos quehaceres, su hermana
María se sentó a los pies de Jesús y se benefició de su
presencia. Preocupación es una gran palabra. Significa: cargado,
absorto en o saturado con. La casa, muebles, autos, nietos,
playas y lagos, pesca y caza, pueden convertirse en la razón de
existir. Sí, el afán de este siglo puede ahogar la Palabra de
Dios. (Alguna ilustración)
Los espinos de las posesiones pueden ahogar la Palabra de Dios.
Jesús las llamó "el engaño de las riquezas." Hemos llegado a
estar demasiado preocupados con las cosas de la vida. Todos
nosotros tenemos que tener algún dinero. Pero es el "engaño" de
las riquezas el que es peligroso. Jesús dice: "No os hagáis
tesoros en la tierra" (Mateo 6:19). Más bien, ¡el Señor dice que
ponga sus ahorros en circulación!
Los "espinos del placer" ahogan la Palabra de Dios. Lucas 8
habla en cuanto a esos placeres (v. 14). En su Diario, Juan
Wesley cuenta acerca de una jovencita frívola que recientemente
había llegado de Irlanda al lugar donde él predicaba en Bristol.
Ella escuchó atentamente el mensaje y casi llega a ser una
cristiana. Pero luego la encontró un viejo amigo y no la vieron
más. Los malos placeres aún engañan.
IV. ALGUNAS PERSONAS RECIBEN LA PALABRA DE DIOS Y LA GUARDAN
¿Está usted en esta área de "buena tierra", donde se siembra la
Palabra de Dios? Es maravilloso estar en esta minoría. Estos
llegan a ser fructíferos. Algunos a cien, otros a sesenta y
otros a treinta por uno. Una "cosecha abundante" es el producto
prometido a aquellos que reciben y guardan la Palabra de Dios.
Hoy en Oriente hay cristianos por millones que son una prueba de
que este pasaje es cierto. Ellos reciben la Palabra de Dios y la
guardan. Dios los convierte en una cosecha abundante.
Esto puede ser cierto con cualquier persona. No abandone. No
desespere. La gracia de Dios puede cambiar todo en nuestros
corazones y hacerlos receptivos y fructíferos. Abramos
ampliamente nuestros corazones y recibamos ahora su Palabra.

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