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Cuidemos el corazón

Dos
enemigos que alteran la vida
Prevenga el ataque al corazón o el derrame cerebral
mejorando la dieta y haciendo ejercicio
Lourdes López
Redactora de Vida y Estilo
marzo de 2004
Las consecuencias extremas de un ataque al corazón o un derrame cerebral
varían de sobrevivir en estado de coma o con el cuerpo semiparalizado o
sin poder caminar a la muerte súbita. Esta última, aunque es una pérdida
irreparable, podría ser menos dolorosa si se toma en cuenta que la
persona cuando enferma gravemente y sobrevive podría quedar en estado
vegetativo, a expensas de la asistencia de otras personas.
“Los gastos aproximados para cuidar a esos enfermos son
de 1,500 millones de dólares al año en este país o para los enfermos que
no tienen seguro médico”, explica el doctor Ismael Nuño, director de
cirugía del corazón del hospital de la Universidad del Sur de California
(USC) y presidente de la Asociación Americana del Corazón en la Coste
Oeste del país.
“En caso de quedar al cuidado de su familia, la vida
cambia para todas las personas que están con el paciente. Este también
se siente avergonzado porque depende en todo de su familia, incluyendo
sus funciones fisiológicas”.
Para evitar esos males, usted debe conocer los síntomas y
saber actuar a la brevedad posible para evitar consecuencias.
Qué los provoca
“En primer lugar, conviene tener en cuenta que ambas
enfermedades son provocadas por el bloqueo de arterias y, aunque en la
mayoría de los casos no son fatales, es vital prevenirlas para evitar
las situaciones antes mencionadas”, dice Nuño.
Ataque al corazón:
se produce cuando se va un coágulo al corazón o porque las arterias se
tapan.
La Asociación Americana del Corazón ha descubierto que
muchas de las personas que fallecen por un ataque cardiaco podrían haber
sobrevivido si ellas o alguien cercano hubiera sabido qué hacer.
Frecuentemente sucede que las personas desconocen los
síntomas y esperan hasta más de dos horas para conseguir ayuda. Nuño
enfatiza que no es difícil reconocer los síntomas, y hacerlo es de
importancia vital para prevenir la muerte y reducir la incapacidad.
Síntomas de ataque cardiaco
- Dolor de pecho.
- Falta de aire.
- Dolor que se extiende a los
hombros y brazos.
- Desvanecimiento o desmayo,
malestar en el pecho, náusea.
¿Qué hacer?
Si usted está con una persona
que presenta alguno de esos síntomas, no espere a que lo admita, actúe.
Llame al servicio de urgencias
inmediatamente.
Vaya de inmediato a un hospital.
Si está entrenado, dé al
paciente respiración cardiopulmonar boca a boca, mientras llega el
vehículo de emergencia.
Derrame cerebral
Se produce cuando un coágulo o
partícula de colesterol se va al cerebro. Las personas con mayor riesgo
de derrame cerebral son las que tienen presión alta, alguna enfermedad
del corazón o antecedentes de ataques.
Ese mal también exige una
atención médica de emergencia.
Síntomas de derrame cerebral
- Debilidad o entumecimiento
repentino de la cara, el brazo o la pierna de un lado del cuerpo.
- Debilidad o pérdida de la
vista repentina, especialmente en un ojo.
- Pérdida del habla o
dificultad para hablar o pronunciar palabras.
- Dolores de cabeza fuertes y
repentinos, sin causa aparente.
- Mareo, vértigo inexplicable o
caídas repentinas.
¿Qué hacer?
Las señales pueden durar minutos a lo largo de 24 horas.
Sin embargo, ante la presencia de cualquiera de los síntomas, usted debe
buscar atención médica inmediata.
Si se actúa con rapidez en cualquiera de los casos de
derrame cerebral o ataque al corazón, el paciente se salvará y se
evitarán los riesgos de parálisis o estados de coma.
Prevención
Las personas deben evitar los riesgos de ataques
cardiacos, bloqueos de arterias o un nivel alto de colesterol.
“La dieta balanceada y el ejercicio son esenciales para
prevenirlas”, dice el doctor Nuño. “Tradicionalmente, la comunidad
latina consume productos nocivos para su salud, como la manteca, los
chicharrones, fritangas, camarones y refrescos, continúa. También la
comida de este país (E.U.) presenta los mismos riesgos, hamburguesas,
pizzas, papas fritas. Estos productos son los que ponen en riesgo a la
población, sobre todo cuando son los principales alimentos de una
persona”.
El experto asegura que, en cambio, si únicamente se
consumen como complementos esporádicos de una dieta ligera, la persona
eliminará en gran medida los riesgos de embolia o ataque al corazón.
“La alimentación de los latinos debe cambiar. Se debe
incluir más frutas y verduras y cereales integrales en lugar de comida
procesada, refinada o azucarada. Los antojitos deben pasar a segundo o a
tercer plano, se pueden consumir, pero con medida y sólo de vez en
cuando, sólo para quitar el antojo”, añade Nuño.
Otro aspecto importante es el ejercicio, comenta el
galeno.
“El 65% de los niños sufre de sobrepeso, a veces las
mismas escuelas no promueven la actividad física y la consideran como
materia opcional, cuando debería ser obligatoria para todos los
menores”.
La aspirina es un paliativo para evitar el riesgo de
infarto pero, por otro lado, puede producir úlceras, reconoce Nuño. Lo
mejor es hacer una vida activa y consumir una dieta saludable.
El doctor concluye con el comentario de que la población
femenina se preocupa más por el cáncer de seno, sin tomar en cuenta que
de cada dos mujeres latinas una muere por ataque al corazón.
En
muchos estudios, los investigadores han descubierto que los altos
niveles de colesterol están vinculados con un mayor riesgo de ataques
cardíacos. Por cada uno por ciento de incremento en la cantidad de
colesterol en su sangre, se incrementa en un dos por ciento el riesgo de
que usted sufra un ataque cardíaco; cuando su nivel de colesterol se
reduce en un uno por ciento, su riesgo se reduce en un dos por ciento.
(1)
El colesterol elevado —(cualquier valor sobre 150) promueve la
arteriosclerosis, el desarrollo del colesterol y las obstrucciones en
las arterias que alimentan al músculo del corazón. Cuando estas arterias
se tapan, una sección de este músculo pierde el suministro de sangre. El
resultado es un ataque cardíaco.
Afortunadamente, este proceso puede ser revertido sin el suministro de
drogas y sus efectos secundarios. El doctor Dean Ornish lo comprobó en
su estudio realizado en 1990 en pacientes que presentaban etapas
avanzadas de enfermedades del corazón. El Dr. Ornish puso a un grupo de
pacientes bajo una dieta completamente vegetariana, que tenía menos de
un 10 por ciento de grasas. También se les pidió que comenzaran un
programa de ejercicios moderado, con caminatas diarias de media hora por
día y les enseñó técnicas de relajación. Los pacientes de este grupo
descubrieron que sus dolores en el pecho habían desaparecido y que sus
niveles de colesterol habían disminuido a valores comparables con
aquellas drogas para reducir el colesterol, sin los efectos secundarios.
Como los pacientes se sintieron mucho mejor, se los alentó para que
continuaran con este programa. Las plaquetas que habían estado creciendo
en sus corazones durante décadas, de hecho empezaron a disolverse en
menos de un año. (2)
Una dieta vegana (puramente vegetariana) es lo mejor para reducir los
niveles de colesterol. Los alimentos a base de verduras no contienen
colesterol, mientras que la carne, los huevos y los productos lácteos
contienen grandes cantidades de colesterol, grasas saturadas y proteínas
concentradas, todas sustancias nocivas para la salud. Además, el alto
contenido de fibras de una dieta vegetariana ayuda a "limpiar" los
excesos de colesterol en su tracto digestivo.
Cómo reducir su colesterol
Gracias a los dedicados esfuerzos de las industrias de la carne, láctea
y de los huevos, muchos estadounidenses todavía creen que los productos
derivados del animal son necesarios para una buena salud (3). De hecho,
los hábitos carnívoros en Estados Unidos están causando una enorme e
innecesaria crisis en la salud. Según el Journal of the American Medical
Association (Revista de la Asociación Médica de Estados Unidos), una
dieta vegetariana puede prevenir un 97% de las obstrucciones coronarias.
(4) Uno de los estudios más grandes sobre estilo de vida y salud
comprobó que la tasa de mortalidad por enfermedades cardíacas de los
vegetarianos que comen huevos y productos lácteos es sólo un tercio
sobre la de aquellos que comen carne; la de los veganos es de una décima
parte que la de los que comen carne. (5)
No se conforme con soluciones parciales; usted sólo disfrutará la mitad
de lo que su salud puede brindarle. Nunca es muy tarde para cambiar sus
hábitos y mejorar su salud. Afortunadamente, la dieta tradicional
hispana posee una gran variedad de comidas y es rica en fibras y
carbohidratos complejos, proporcionados principalmente por el maíz y sus
derivados, los frijoles, el arroz y los panes. Usted puede elaborar
fácilmente fabulosos platos tradicionales al estilo vegetariano
preparando empanadas de verduras, paellas vegetarianas, arroz con leche
de soja y sustituyendo la carne en sus recetas preferidas, como las
pupusas, ropa vieja y tamales con proteína vegetal texturizada (TVP por
sus siglas en inglés).
Para el desayuno, olvídese del chorizo y los huevos. Pruebe el chorizo
de soja y el tofu revuelto o disfrute de la avena saborizada, los
cereales y las frutas frescas. Para el almuerzo, pruebe las ensaladas,
sopas de caldos de verduras, o las " hamburguesas" y "perros calientes"
de tofu.
Para la cena, haga espaguetis con salsa marinada en vez de salsa de
carne, prepare burritos de frijoles en lugar de tacos de carne, o pruebe
la lasaña vegetal, utilizando tofu blando en vez de queso ricota.
Prácticamente, cualquier plato a base de carne puede ser hecho con
verduras o con sustitutos de soja que imitan al sabor de la carne. Para
el postre, pruebe el magnífico helado Tofutti.
¿Come afuera? Los restaurantes de comida hindú y china ofrecen gran
cantidad de platos con verduras. En los restaurantes de comida
americana, pida un plato de verduras con una papa al horno o arroz, o
pruebe la mesa de ensaladas (cuídese de los condimentos ricos en
grasas). Pida una pizza con muchas verduras pero sin queso; usted se
sorprenderá de cuántos otros tantos sabores probará. ¡Sea creativo! Las
comidas que no contienen carne pueden ser tan sabrosas como sanas.
Cómo prevenir los
ataques cardíacos
-
Conviértase en un gastrónomo experto en verduras. Elija
los frijoles, los granos, las verduras y las frutas.
Evite las carnes,
mariscos y quesos.
-
Incluya en su dieta
comidas ricas en fibras. El pan de trigo integral, arroz integral,
avena y surtido de fibras vegetales, ayudan a reducir el colesterol.
-
Evite productos
lácteos; contienen colesterol y grasas saturadas. El calcio puede ser
obtenido de las verduras, las nueces y los frijoles.
-
También evite el
tabaco ya que promueve la arteriosclerosis y priva a su cuerpo de
oxígeno.
-
Controle regularmente
su presión arterial y nivel de colesterol. Evite el uso excesivo de
sal; lea en las etiquetas el contenido de sodio.
-
Es útil realizar
actividades que aumentan la frecuencia cardíaca, como caminar, correr,
jugar al tenis, etc.
Referencias
1. Barnard, Neal, M.D.,
Food for Life, , 1993, página 34
2. Ornish, Dean, Dr., S.E. Brown, L.W. Scherwitz, et al., "Can Lifestyle
Changes Reverse Coronary Heart Disease?", Lancet, ,1990, número.
336, página 129-33.
3. Robbins, John, Diet for a New America, 1987, página 215-247.
4. "Diet and Stress in Vascular Disease," Journal of the American
Medical Association, Volumen 176, número 9, junio 3, 1961, página
806.
5. Robbins, página 215.
Síntomas de un paro cardiaco
La Asociación Americana del Corazón exhorta a los
hispanos a reconocer las señales y a estar alertas
Redacción de Vida y Estilo
¿Podría usted ayudar a un ser querido en caso de que éste
sufra un paro cardiaco?
Según la Asociación Americana del Corazón (AHA), usted
podría hacerlo sólo si conoce los síntomas y sabe cómo responder ante la
emergencia.
"Cuando una persona entra en paro cardiaco, existen sólo
de siete a 10 minutos de tiempo para salvarle la vida", dice el doctor
Ismael Nuño, miembros de la junta directiva de la citada organización.
"Por lo tanto, es vital que más y más personas sepan lo que tienen que
hacer para que reaccionen de inmediato".
La AHA señala tres pasos básicos para salvar una vida:
reconocer los síntomas, llamar al 911 y proporcionar reanimación
cardiopulmonar (CPR).
Un paro cardiaco puede ser causado por varios factores:
un ataque al corazón, una electrocución, un ahogamiento o trauma, o
algún motivo desconocido. Ocurre cuando los impulsos eléctricos del
corazón entran en un ritmo irregular llamado fibrilación ventricular,
que es un estado que amenaza la vida. Cuando el corazón se para, la
víctima pierde el conocimiento, deja de respirar normalmente, pierde el
pulso y sufre una baja en la presión arterial.
Cuando se reconocen todos estos síntomas, se debe llamar
al número telefónico de emergencia para tener acceso al sistema de
emergencia médica. Luego se debe dar reanimación cardiopulmonar.
La reanimación mantiene el flujo sanguíneo vital al
corazón y al cerebro y ayuda a la víctima hasta que pueda
administrársele desfibrilación (shock eléctrico al corazón) una vez que
lleguen los servicios médicos de emergencia.
Para aprender a aplicar reanimación cardiopulmonar
contacte a la Cruz Roja para inscribirse en un curso cerca de su lugar
de residencia.
"Todos los días unas 600 víctimas de paros cardiacos
mueren en Estados Unidos", agrega el doctor Nuño. "Tomando estas medidas
decisivas, todos podríamos ofrecer una segunda oportunidad de vida a las
víctimas", finalizó.
El
corazón sí envejece, pero no lo `apure'
José Fuentes-Salinas
Redactor de La Opinión
junio de 2001
El cardiólogo César Aranguri insiste: "Cada persona,
desde los 20 años, debería saber su nivel de colesterol".
¿A los 20... cuando se corren 10 millas sin despeinarse?
Sí. Porque, según el doctor, el colesterol no se acumula
de la noche a la mañana.
"Miren, el colesterol se acumula durante muchos años. Por
eso es importante saber el nivel que tenemos", le dice a un grupo de
personas en el taller que realizó en el hospital Martin Luther King Jr.
Con cifras que van apareciendo en diapositivas, Aranguri
muestra cómo ese "asesino silencioso" va taponeando las arterias, hasta
que en un último suspiro le quita la vida a su huésped, o lo manda a la
silla de ruedas.
Sin hacer concesiones, Aranguri confronta a su audiencia:
"Nosotros somos disciplinados para hacerle el chequeo al auto, para
cuidar de nuestra casa, pero con nosotros mismos somos negligentes y no
nos hacemos chequeos periódicos".
Cuando dice esto, los asistentes se ponen serios. Unos
esbozan una risa, otros agachan la cabeza o se ven entre ellos.
Según explica el representante del hospital de Compton,
muchos de los males del corazón son bastante controlables y se derivan
de cambios de "estilos de vida".
Por ejemplo, esas hamburguesas criminales que
sustituyeron los taquitos de frijoles con chile y queso fresco, o ese
uso excesivo del auto que evita una sana caminata al supermercado.
"Si sólo camináramos todos los días 20 minutos, ya
estaríamos mejor", dice Aranguri.
Además, argumenta que los inmigrantes frecuentemente
pierden sus buenos hábitos de salud (caminar, comer poca carne,
platicar) y no incorporan algunas buenas costumbres del país huésped:
hacerse chequeos periódicos e ir al gimnasio.
"Yo veo que, especialmente los jóvenes, ya están
acostumbrándose a ir al gimnasio, y eso es muy bueno", asegura. "También
hay gente educada que está comiendo más frijoles y verduras y ha
regresado al consumo de agua natural".
Sin embargo, los grupos más vulnerables son los hombres
cuando sobrepasan los 45 años, y las mujeres después de los 55. Pero hay
que tomar en cuenta uno de los llamados "factores de riesgo" que
requieren de una observación más meticulosa de la "tubería" del
organismo: la diabetes.
"Es raro encontrar un latino que no tenga un pariente con
diabetes", dice Araguri, "y los diabéticos tienen exceso de colesterol,
hasta que demuestren lo contrario. Este es el tercero de los asesinos
silenciosos, además de la presión alta y el colesterol".

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