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ENSEÑANZAS PARA JÓVENES

Nota del Webmaster: Agradecemos a nuestro amado hermano Alfredo Baca Aguirre por la aportación de todo el material que a continuación les presentamos.

 

TEMA VIII:  “SENILIDAD”

 

Levítico 19:32;  Eclesiastés 12:1-8

Descripción: Al entrar en las últimas etapas de su vida, se produce en la persona la decadencia de sus funciones físicas.  Junto con los cambios fisiológicos, como el endurecimiento de las coyunturas, arrugamiento de la piel y debilitamiento de la vista, ocurren cambios que afectan los procesos mentales y emocionales del individuo.

Síntomas:

1.      Pérdida de la memoria.  La persona gradualmente va perdiendo la memoria, tanto de sucesos del pasado como del presente.  En ocasiones y dependiendo del individuo, no recuerda rostros, nombres, o cosas por el estilo.

2.      Disminución de los intereses y ambiciones.  El individuo ya no encuentra interés en las actividades que solía realizar, de hecho, sus actividades “bajan” drásticamente, y se pierde el interés en toda ambición.

3.      Dificultad para adaptarse a nuevas circunstancias.  La persona batalla para adaptarse a su nuevo estilo de vida; un ejemplo es que puede darse el caso de requerir de un bastón, o una persona para poder levantarse del asiento o para caminar solamente.  El ruido que antes le era tolerable, ahora le causa dolor de cabeza, etc.

4.      Necesidad de mayor esfuerzo para realizar tareas familiares.  Lo que antes hacía con pericia y rapidez, ahora deberá hacerlo lentamente y con mucho cuidado para hacerlo bien, o para no lastimarse.

5.      Disminución de la capacidad para pensar en abstracto.  El individuo ya no tiene la capacidad intelectual óptima, sino que ahora se le debe explicar varias veces la idea para poder entenderla.

6.      Juicio inseguro.  La persona ya no sabe distinguir entre una idea y otra, haciendo con esto que sus decisiones no sean las acertadas.

7.      Disminución del interés social y aumento de los deseos egoístas.  Se prefiere estar solo y disfrutar de aquellas cosas que más le agraden así mismo, ya que no le parece atractivo el estar en compañía de otras personas, ni participar de las actividades de los demás.

8.      Irritabilidad.  El individuo se irrita fácilmente por cualquier cosa, ya que por su estado de ánimo todo le parece fastidio.

9.      Negligencia en los hábitos personales.  La falta de higiene surge en la persona, así como la manera de vestir, comer, dormir, etc., sufren cambios drásticos.

10. Reminiscencia de sucesos del pasado.  A veces la persona evoca momentos vividos en sus años mozos, repitiéndolos una y otra vez.

11. Delirios y alucinaciones.  El individuo vive su mundo de fantasía, creyendo que está situado en alguna época de su vida.  En ocasiones inventa personajes, situaciones, lugares, o cree estar viendo cosas que realmente solo están en su imaginación.

 

Trastornos relacionados con la senilidad:

  1. Simple deterioro.  Este incluye pérdida de la memoria; inquietud; falta de ambición; disminución de los intereses y dificultad de juicio; así como también la irritabilidad.
  1. Tipo paranoide.  Se caracteriza porque el anciano cree que sus amigos, familiares, y demás personas, le quieren arrebatar sus bienes, o que lo están traicionando de alguna manera, o que quieren hacerle daño.
  1. Tipo presbiofrénico.  Se caracteriza por la notable pérdida de la memoria, relatos falsos y desorientación.
  1. Delirante y confuso.  Se caracteriza por el mal funcionamiento mental, inquietud e incoherencia.  Puede que la persona no reconozca a sus amigos y conocidos y que padezca de delirios y alucinaciones.
  1. Deprimido y agitado.  Se caracteriza por su miedo a las enfermedades graves, a la pobreza y al desvalimiento general.

 

Generalidades:

La clase de trastorno mental que aparece en el anciano está influida por las características de su personalidad durante toda su vida y por la naturaleza y extensión del deterioro cerebral.   Quien haya tenido algunos problemas de personalidad durante toda la vida, pero haya sido capaz de vencerlos mediante su vigor mental, puede ser vencido por estos trastornos cuando su intelecto comience a menguar.   El individuo que abriga sospechas puede comenzar a tener conductas paranoides conforme su mente va declinando.  La persona infeliz y pesimista, puede caer en grave depresión cuando envejece.

El darse cuenta súbitamente de que se acerca al fin de su vida, de que es una carga para la familia, y de que tal vez pronto estará inválido en cama, puede producir graves trastornos emocionales en los individuos que no han logrado adaptarse a esta etapa de su vida.

¿Cuál debe ser nuestra conducta con los ancianos? ¿Sentimos amor por nuestros abuelos? ¿Sentimos amor por la gente que se encuentra en los asilos?

 

TEMA IX: DEFICIENCIA MENTAL

 

Descripción:

Es una condición que se distingue por baja inteligencia que impide a la persona valerse adecuadamente por sí misma sin ayuda de los demás.  Cuando el cociente intelectual de la persona es inferior a setenta, ésta se considera mentalmente deficiente.  

Existen tres clasificaciones para los individuos con deficiencia mental: idiotas, imbéciles, y débiles mentales.

Idiotas. Los individuos que poseen un cociente intelectual inferior a 25, se clasifican como idiotas. Estos son los más gravemente retrasados de los deficientes mentales.  Son incapaces de aprender hasta las tareas sencillas, y obviamente no pueden cuidarse a sí mismos, sino que dependen por completo de otros.  Cuando son adultos, alcanzan la mentalidad de un niño promedio de dos años, y necesitan continua atención.  Muy susceptibles a enfermarse.

Imbéciles.  Tienen un cociente intelectual de 26 a 50.  Cuando son adultos, pueden alcanzar el nivel mental de un niño de 5 o 6 años.  Aprenden a realizar unas cuantas tareas sencillas.  Pueden alcanzar un reducido desarrollo del lenguaje, pero pocos logran aprender la escritura y lectura elementales. 

Débiles mentales.  Constituyen el más alto nivel de los deficientes mentales.  Su cociente intelectual va de 51 a 70 y se consideran educables.  Tienen habilidad para leer y escribir, sin embargo, es reducida. Muchos débiles mentales terminan siendo delincuentes juveniles, prostitutas y criminales, debido a sus bajos recursos.  Si se les da educación y vigilancia adecuadas, muchos de ellos serán capaces de un ajuste satisfactorio.

Deficientes marginales.  Las personas cuyo cociente intelectual es de 70 a 80, se clasifican como deficientes marginales o fronterizos (dado que se encuentran en el límite para ser considerado un débil mental).  

La mayoría de estas personas pueden aprovechar la educación escolar.  Necesitan una guía cuidadosa para ganarse la vida y realizar ajustes sociales adecuados.

Normales torpes.  Son aquellos que tienen un cociente intelectual de 80 a 89.  Se reconocen como tardos para aprender.  La lectura les resulta difícil y a veces tienen que repetir los grados elementales por su deficiencia.

En lo físico y social, son completamente normales.  Pueden competir bastante bien en atletismo y tener relativamente pocos impedimentos en sus ajustes sociales.  Como adultos, pueden casarse y ganarse la vida en empleos sencillos.  El ajuste adecuado de estos individuos, depende en gran parte del ambiente familiar y escolar.

Superdotados.   Se les llama así a aquellos individuos que poseen una capacidad superior para manejar hechos, ideas y relaciones.

Algunos sicólogos y educadores definen al superdotado principalmente en base a su elevada inteligencia, siendo su cociente intelectual de 130 a 140, como límite mínimo de superinteligencia.   También se toman en cuenta factores tales como la capacidad social de la persona y los diversos dones que posea en ramas como la música, la pintura y el dibujo, la lingüística, entre otras.

Las características que distinguen a un superdotado son:

1.      Facilidad para aprender.  Adquiere nuevos conocimientos con mucha mayor rapidez que el de mediana capacidad.  Empieza a caminar y hablar a muy temprana edad, y a veces aprende a leer antes de entrar a la escuela.

2.      Tiene amplios intereses.  Demuestra interés en muchas actividades y ramas del conocimiento.

3.      Retiene lo aprendido.  Suele recordar datos que la persona promedio olvida con frecuencia.

4.      Demuestra curiosidad.  Desde muy temprana edad hace demasiadas preguntas; es gran observador, y a menudo encuentra por sí mismo las respuestas a sus dudas.

5.      Posee amplio vocabulario, le gusta la lectura, es buen estudiante, le gusta la escuela, organiza fácilmente las ideas, es creativo, tiene buen sentido del humor, entre otras.

Así como los individuos con deficiencia mental necesitan un buen ambiente familiar, y de la presencia de Cristo en sus vidas, también el “superdotado” necesita de estos factores; ya que no dejan de ser seres humanos con ideas, emociones, sentimientos, y necesidades igualmente satisfactibles.

Conclusión:  ¿Cuál debe ser la actitud del cristiano hacia estos tipos de personas?

 

TEMA X:   ESQUIZOFRENIA.

Descripción:

Los individuos esquizofrénicos se caracterizan por la pérdida de interés en lo que les rodea, retraimiento y diversos grados de trastorno del pensamiento.

Síntomas:

  1. Aislamiento y retraimiento de la sociedad.
  2. Irritabilidad, que puede ser leve o extrema cuando no se le respeta su “aislamiento”.
  3. Ensueños o preocupación con ideas y fantasías fuera de lo normal.
  4. Ideas mal organizadas, lástima de sí mismo, y sentimientos de persecución.
  5. Conducta extraña que consiste en actos incongruentes y actividades como movimientos repetidos y faltos de propósito, expresiones de emoción fuera de lugar.
  6. Disminución de los intereses por las actividades comunes a los demás.
  7. Negligencia en la conducta y el cuidado personal.
  8. Exceso de susceptibilidad a las críticas y comentarios ajenos.

Categorías de las reacciones esquizofrénicas:

Simples: 

  1. Apatía.  Indiferencia, fatiga.
  2. Negligencia en el aspecto personal.
  3. Descuido de las prácticas higiénicas.
  4. Incapacidad para llevar el pensamiento hasta el final.
  5. Lenguaje incoherente.
  6. Pérdida de interés en los asuntos de la vida.

Hebefrénica:  El individuo tiene un exceso de preocupación por cuestiones triviales, y preocupación por cuestiones religiosas y filosóficas deformadas. 

  1. Reacciones emocionales fuera de lugar (reírse mientras se habla de la muerte).
  2. Ilusiones.
  3. Depresiones.
  4. Frecuente sensación de hallarse bajo el dominio de una fuerza externa (sobrenatural).

Catatónico:  El individuo permanece en una sola posición durante horas o días enteros, abstraído por completo de las actividades de los demás.

  1. Rigidez muscular, negativismo.
  2. Tendencia a quedarse como estatua.
  3. Repetición de palabras y sonidos.
  4. Agresividad sin ser provocado.
  5. Tendencias suicidas.

 

TEMA XI:  EL LÍDER SIERVO.

Efesios 1:21-22; 4:15

 

¿Qué es un líder?

Es aquella persona que está a la cabeza de alguien o algo. Es un dirigente o un guía, que persigue un fin determinado con la ayuda de otros.

Características:

  1. Los líderes llaman a sus seguidores (Mc. 1:16-20).  El líder busca personas para que le ayuden a realizar sus objetivos, haciéndolos partícipes de ellos.
  1. Los líderes enseñan con autoridad (Mc. 1:21-22).  El líder debe conocer la necesidad de sus seguidores, así como la del medio que le rodea; debe saber qué y cómo enseñar en el momento preciso, con sabiduría y sentido común.
  1. El líder cuida de sus seguidores (Mc. 1:29-31).  La manera más segura para que el líder triunfe, es dar el primer lugar a los demás, incluyendo a las familias de aquellos a quienes dirige.  En este pasaje, Jesús se involucró personalmente en la resolución del problema.  El líder demostró tener tiempo para un detalle aparentemente insignificante, comparado con su misión.
  1. El líder es disciplinado (Mc. 1:35).  El líder necesita prepararse, ejercitar sus cualidades, pensar claramente el paso a seguir para no cometer errores.  Debe tomar un tiempo aparte para tomar fuerza, para tranquilizarse, y así continuar con sus actividades cotidianas.
  1. El líder es compasivo (Mc. 1:40-41).  El líder no se comporta como un “esclavista” en donde pretenda lograr sus fines a costa de lo que sea. Por el contrario, busca realizar sus metas de la mejor manera posible, sin dañar a los demás, y ayudándoles siempre que se requiera.
  1. El líder sabe actuar ante situaciones contrarias (Mc. 2:3-12; 2:16-17).  El líder no pierde la seguridad y la visión de lo que hace, aun cuando reciba críticas de los demás.
  1. El líder enseña (Mc. 2:13).  El líder siempre está dispuesto a enseñar a otros; no es egoísta en sus conocimientos. Pretende que sus seguidores y demás personas, prosperen a través de sus enseñanzas.
  1. El líder sabe cuándo descansar (Mc. 3:7-9).  Un buen líder reconoce que debe descansar de sus actividades cuando su físico así lo requiere.  Mientras que esto pasa, puede integrarse más con su equipo de trabajo.
  1. El líder tiene valor (Mc. 4:35-41).  No importa la situación por la que pase un líder, su valor y capacidad de razonar las cosas y resolverlas, deben permanecer intactas.
  1.  El líder prepara sucesores (Mc. 5:35-37).  El líder está consciente de que en algún momento dejará el cargo, y por lo tanto prepara al sucesor que continuará con el papel de líder.
  1.  El líder recompensa a sus seguidores (Jn. 14:1-3).  El líder se ocupa en motivar a sus seguidores por medio de recompensas. 

Se puede decir que un líder da lo mejor de sí para el bienestar de los demás y de sí mismo.

 

 ¿Qué es un siervo?

Es alguien que depende de un “señor” ( Rom. 6:16; 18; 20; 22).

Características:

  1. Es obediente (Is. 53:4-7).  Puesto que depende de un Señor, debe obedecer lo que este disponga.
  1. Reconoce la autoridad de su Señor (Mt. 20:23).  El siervo sabe que por sí mismo no puede hacer nada que su Señor no haya aprobado.
  1. Su servidumbre es recompensada (Mt. 20:26-27; Filp. 2:9-11).  El hecho de cumplir su papel de siervo de una forma humilde, hará que su Señor lo recompense.
  1.   Sabe cuál es su papel como siervo (Mt. 20:28; Filp. 2:5-8; 1ª Tim. 2:6).   No busca el beneficio propio, sino el de los demás.
  1.  Su servicio es necesario (Lc. 10:2).  El trabajo que realiza el siervo es valorado por su Señor.
  1. Conoce sus obligaciones (Mt. 24:45-46).  El siervo se esfuerza por realizar su trabajo lo mejor posible para su Señor.

 Se puede decir que una persona en calidad de siervo, da lo mejor de sí para agradar a su Señor, y beneficiar a los demás y a sí mismo.

Por lo tanto, “Dios nos ha llamado a ser “líderes siervos”; es decir, hemos sido llamados a guiar a otros a los pies de Cristo, a instruir en la Palabra de Dios, a sobresalir como hijos de Dios en todas las áreas y actividades de nuestra vida, a cumplir metas y propósitos, y esto a través de una entrega total a Dios como sus siervos”.

 

TEMA XII: NARCOMANÍAS

Proverbios 23:31-35

 

Descripción:  Se define como el uso continuado de drogas que producen la formación de hábito psicológico y fisiológico.

Características de los narcómanos:

  1. La gran mayoría de los narcómanos se han habituado a las drogas debido a desajustes de la personalidad.
  1. Suelen dedicarse a diversas actividades amorales y delictivas.
  1. Buscan la obtención de dinero para la droga a través del robo, o en el caso de las mujeres, a través de la prostitución.
  1. El alcoholismo y la narcomanía están relacionados, ya que la intoxicación causada en ambos casos conduce al vicio.
  1. Los drogadictos jóvenes se drogan para experimentar nuevas sensaciones, mientras que los mayores para olvidar las tensiones y angustias de la vida.
  1. Dependen de la droga física y sicológicamente.

Tipos de droga:

1.      Opio.  El opio y sus derivados (morfina, heroína, paregórico y codeína) actúan como deprimentes del sistema nervioso central.  El 90% de los narcómanos emplean la heroína.  Estos narcóticos se consumen oralmente, fumados, o en inyección.  Este tipo de droga causa disminución de la energía física, pérdida de sensibilidad al dolor, y la desaparición de los sentimientos depresivos.  Cuando el efecto de la droga pasa, aparecen los siguientes síntomas: pérdida de apetito, depresión, tiene espasmos, calambres musculares, diarrea y vómito.  Cuando los síntomas llegan al máximo, entre 48 y 96 horas después de la última dosis, el narcómano se pone muy inquieto, le aumenta el pulso y la presión sanguínea, y puede sufrir alucinaciones.

2.      Barbitúricos.  Estas drogas están clasificadas como hipnóticas, son básicamente deprimentes. 

3.      Marihuana.  Es la más corriente de las drogas narcóticas. Suele ser el primer paso para la sujeción psicológica y fisiológica de los otros tipos de drogas.  El problema con la marihuana es que hace que el narcómano busque drogas más fuertes.

4.      Anfetaminas.  Estas se emplean con fines médicos, sin embargo, se necesita la recomendación de especialistas médicos para su consumo, ya que también causan adicción.  El uso de este tipo de droga, reduce el control muscular y causa mala coordinación.

5.      Cocaína.  El uso de esta droga provoca euforia, y al pasar el efecto, la persona se vuelve irritable y en estado de depresión.

6.      Solventes y resistoles.  El uso de estos productos causa daños muy graves en el corazón, hígado, riñones, cerebro, estómago y sistema circulatorio.

 

Causas de la narcomanía:

  1. Las personas que padecen conflictos de personalidad y que su vida es desdichada y frustrada, buscan el alivio a sus problemas en la droga y el alcohol.
  2. En los adolescentes el consumo de drogas se da por el deseo de experimentar cosas nuevas; aunque a veces solo es por rebeldía a los padres, o para llamar su atención.
  3. El exceso de trabajo y el ritmo de vida agitado y demandado por la sociedad, puede ocasionar en cierto tipo de individuos el uso de drogas, tales como pastillas que los mantendrán despiertos y activos a cualquier hora.
  4. Hogares desintegrados ocasionarán que sus ex –integrantes busquen la manera de olvidar sus problemas al recurrir a las drogas y al alcohol.
  5. Los narcómanos que tienen hijos, podrán ser de influencia para que estos también se droguen.
  6. Las malas compañías para cualquier tipo de persona ocasionará que termine haciendo lo que ellos hacen, entre otras cosas, el consumo de drogas.

La gente busca la manera de olvidar sus problemas, tensiones, situaciones de angustia, desilusiones, etc., a través de diversas formas, siendo una de ellas la drogadicción. Sin embargo, esto lo único que hará será destruirle más.  El cristiano debe estar preparado para responder a la necesidad de los demás a través de la palabra de Dios, ya que es lo único que puede dar paz verdadera al corazón del hombre.

Busquemos que la única “adicción” del hombre, sea al amor de Cristo Jesús.

Nota: Si desea comunicarse con el hermano Alfredo, hágalo a través de su correo electrónico.

baca7321@yahoo.com.mx


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Jóvenes

                     Sección 3 

  En esta sección te presentamos las siguientes enseñanzas:

  Senilidad
 
Deficiencia mental
 
Esquizofrenia
 
El líder siervo
 
Narcomanías

                     Nota

Estas enseñanzas vienen a ser una herramienta útil y necesaria para la edificación espiritual de la juventud de todos los tiempos y de todo lugar.

Si tienes un aporte al respecto, envíalo a través del correo electrónico y con gusto lo publicaremos.

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