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Cicatrices de amor
En un día caluroso de verano un niño decidió ir a nadar en la
laguna detrás de su casa. Salió corriendo por la puerta
trasera, se tiró en el agua y nadaba feliz. No se daba cuenta
de que un cocodrilo se le acercaba.
Su mamá desde la casa miraba por la ventana, y vio con horror
lo que sucedía. Enseguida corrió hacia su hijo gritándole lo
más fuerte que podía.
Oyéndole, el niño se alarmó y viró nadando hacia su mamá. Pero
fue demasiado tarde.
Desde el muelle la mamá agarró al niño por sus brazos justo
cuando el cocodrilo le agarraba sus piernitas. La mujer jalaba
determinada, con toda la fuerza de su corazón.
El cocodrilo era más fuerte, pero la mamá era mucho más
apasionada y su amor no la abandonaba. Un señor que escuchó
los gritos se apresuró hacia el lugar con una pistola y mató
al cocodrilo. El niño sobrevivió y, aunque sus piernas
sufrieron bastante, aún pudo llegar a caminar.
Cuando salió del trauma, un periodista le preguntó al niño si
le quería enseñar las cicatrices de sus pies. El niño levantó
la sábana y se las mostró. Pero entonces, con gran orgullo se
remangó las mangas y señalando hacia las cicatrices en sus
brazos le dijo: "Pero las que usted debe ver son estas"....
Eran las marcas de las uñas de su mamá que habían presionado
con fuerza.
"Las tengo porque mamá no me soltó y me salvó la vida".
Nosotros también tenemos las cicatrices de un pasado doloroso.
Algunas son causadas por nuestros pecados, pero algunas son la
huella de Dios que nos ha sostenido con fuerza para que no
caigamos en las garras del mal.
Pasión por las almas
Evangelización es nuestra vocación suprema. Jesús les dijo a
los pescadores: “Venid en pos de mí, y yo os haré
pescadores de hombres” (Mateo 4:19)
Su propia misión la definió así: “Porque el Hijo del Hombre
vino a buscar y a salvar lo que se había perdido” (Lucas
19:10).
Entonces les dijo a sus seguidores: “...como me envió el
Padre, así también yo os envío” (Juan 20:21)
Que bella la Palabra de Daniel 12:13 “Los entendidos
resplandecerán como el resplandor del firmamento; y los que
enseñan la justicia a la multitud, como las estrellas a
perpetua eternidad”
El erudito Matthew Henry dijo: “Para mí será mayor felicidad
ganar un alma para Cristo, que granjear montañas de oro para
mí mismo”
David Brainerd, padre de las misiones, escribió: ”No me
importaba dónde y cómo vivía o cuáles eran los sacrificios que
tenía que afrontar con tal de ganar almas para Cristo. Esto
era el objeto de mis sueños mientras dormía y el primero de
mis pensamientos al despertar.
John Vassar fue un hombre lleno del fuego de la
evangelización. Vivió durante el siglo antepasado en el estado
de Nueva York. El se llamaba a sí mismo “el perro del Buen
Pastor” “Mi negocio –decía -no es predicar, sino recorrer la
montaña en busca de la oveja perdida”
Se cuenta que John Vassar estaba en Boston, visitó un elegante
hotel y al entrar vio en el lobby a una mujer solitaria y le
habló de Cristo. Más tarde el marido le preguntó a ella: “¿Qué
hablabas con ese extraño?” ¡Oh! -dijo ella -Me preguntó si yo
estaba segura de mi salvación. Si yo tenía a Cristo en mi
corazón”. El marido molesto agregó: “Le habrás dicho que ¡qué
le importaba!” La mujer le contestó: “Si hubieras visto su
rostro, si hubieras escuchado su voz, te hubieras dado cuenta
que si le importaba.
Hay muchas historias alrededor de la vida de este hombre. Se
cuenta que fue a un pueblo a ayudar a un pastor. El pastor lo
condujo a la casa que lo hospedaría y antes de entrar le dijo:
“En la otra cuadra vive el herrero del pueblo. Si le queda
tiempo antes de irse, trate de hablar con él”. No había
terminado el pastor sus palabras, cuando John dejaba sus
maletas en el suelo, cruzaba la calle como una exhalación,
entraba en la herrería y antes de diez minutos entre las patas
de los caballos, el herrero clamaba por salvación.
Durante esa semana John iba casa por casa hablando de Cristo.
Una mujer dijo: “Si ese extraño golpea mi puerta y me habla de
religión, le cierro la puerta en la cara” John no sabía
aquello. Golpeó esa puerta, empezó a hablar de Cristo y la
mujer le cerró la puerta en el rostro. John no se quejó. No
envió una carta de renuncia. Se sentó en el umbral junto a la
puerta y comenzó a cantar el himno: “Con lagrimas jamás podré
mi deuda así pagar, Señor, Gratitud te doy a Ti, pues más no
puedo dar”.
Dos semanas después, en la iglesia del pueblo antes de ser
bautizada, la mujer en su testimonio dijo: “de los centenares
de mensajes que escuché, ninguno traspasó mi corazón como las
lagrimas de ese extranjero”
¿Te importa la gente que no conoce al Señor? Tus vecinos, tus
compañeros de trabajo, tus familiares que sin Cristo se
perderán eternamente.
La diferencia la hace tener una PASIÓN
Oramos para que esa pasión arda en tu corazón todos los días
de tu vida. Jesús esta buscando cristianos llenos del fuego de
la evangelización.
Allí estaré
Cuando tu risa desborde tu alegría,
Cuando el éxito corone tus esfuerzos
Cuando la salud sea plena
Y la vida generosa...
Allí estaré
Cuando la pena sea amarga
Y la sonrisa sea escasa
Cuando el fracaso ponga a prueba tu entereza
Y estés triste...
Allí estaré
Cuando una sombra te recorra el alma
Y creas que todo esta perdido
Quiero que sepas que ese día
Si me llamo tu amigo....
Allí estaré
Diario de un bebé por nacer
Octubre 5:
Hoy comienza mi vida, mis padres no lo saben todavía. Soy tan
pequeña como una semilla de manzana, pero ya existo y soy
única en el mundo y diferente a todas las demás. Y, a pesar de
que casi no tengo forma aún, seré una niña. Tendré cabellos
rubios y ojos azules, y sé que me gustarán mucho las flores.
Los científicos dirían que todo esto ya lo tengo impreso en mi
código genético.
Octubre 19:
He crecido un poco, pero soy todavía demasiado pequeña para
poder hacer algo por mí misma. Mamá lo hace todo por mí. Pero
lo más gracioso es que ni siquiera sabe que me está llevando
consigo, precisamente debajo su corazón, alimentándome con su
propia sangre.
Octubre 23:
Mi boca comienza a tomar forma. ¡Parece increíble! Dentro de
un año, poco más o menos, estaré riendo, y más tarde ya podré
hablar. Desde ahora sé cuál será mi primera palabra: Mamá.
¿Quién se atreve a decir que todavía no soy una persona viva?
Por supuesto que lo soy, tal como la diminuta miga de pan es
verdaderamente pan.
Octubre 27:
Hoy comenzó a latir mi corazón por su cuenta. De ahora en
adelante latirá constantemente toda mi vida, sin detenerse
para descansar. Luego, después de muchos años, se sentirá
fatigado y se detendrá y yo moriré de forma natural. Pero
ahora no estoy al final, sino al principio de mi vida.
Noviembre 2:
Cada día crezco un poquito, están tomando forma mis brazos y
mis piernas. Pero ¡cuánto habré de esperar hasta que mis
piernecitas me lleven corriendo a los brazos de mi madre,
hasta que mis brazos puedan estrechar a mi padre!
Noviembre 12:
En mis manos empiezan a formarse unos dedos pequeñísimos. Es
extraño lo pequeños que son; sin embargo, ¡qué maravillosos
serán! Acariciarán un perrito, arrojarán una pelota, recogerán
flores, tocarán otra mano. Mis dedos tal vez algún día puedan
tocar el violín o pintar un cuadro.
Noviembre 20:
Hoy el médico le anunció a mi mamá por primera vez, que yo
estoy viviendo aquí bajo su corazón. ¿No te sientes feliz
mamita? ¡Pronto estaré entre tus brazos!
Noviembre 25:
Mis padres todavía no saben que soy una niña, quizás esperan
un varón. ¡O tal vez mellizos! Pero les daré una sorpresa;
quiero llamarme Catalina, como mamá.
Diciembre 13:
Ya puedo ver un poquito, pero estoy rodeada aún por la
oscuridad. Sin embargo, pronto se abrirán mis ojos al mundo
del sol, de las flores, y de los sueños. Nunca he visto el
mar, ni una montaña, tampoco un arco iris. ¿Cómo serán en
realidad? ¿Cómo eres tú, mamá?
Diciembre 24:
Mamá, puedo oír tu corazón que late. ¿Puedes oír tú el mío?
Lup-dup, lup-dup..., tendrás una hijita sana, mamá. Sé que
algunos niños tienen dificultades para entrar en el mundo,
pero hay médicos que ayudan a las madres y a los recién
nacidos. Sé también que muchas madres habrían preferido no
tener al hijo que llevan en su seno. Pero yo estoy ansiosa de
encontrarme en tus brazos, de tocarte la cara, de mirarte a
los ojos, ¿Me esperas tú con la misma alegría que yo a ti?
Diciembre 28:
¿Qué está sucediendo? ¿Qué hacen? ¡Mamá, no dejes que me
maten! ¡No, no!
Mamá:
¿Por qué permitiste que le pusieran fin a mi vida? Habríamos
sido tan felices...
Dice el Sagrado Libro: "Porque tú formaste mis
entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré;
porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy
maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien. No fue encubierto de
ti mi cuerpo, bien que en oculto fui formado, y entretejido en
lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, Y en
tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron
luego formadas sin faltar una de ellas." (Salmo 139:13-16).
¿Dónde
se halla la
felicidad?
NO EN EL DINERO. Jay Gould, el
millonario norteamericano, al morir dijo: "Supongo que soy el
hombre más miserable sobre la tierra."
NO EN EL PLACER. Lord Byron,
quien vivió una vida de placeres y comodidad, escribió: "El
gusano, el cáncer y la pena son sólo míos."
NO EN EL PODER MILITAR. Después
de que Alejandro el Grande había conquistado el mundo entonces
conocido, lloró en frustración porque no había mas mundos que
conquistar.
NO EN LA INCREDULIDAD. Voltaire,
el notorio incrédulo, escribió: "Desearía no haber nacido
nunca."
NO EN LA POSICIÓN Y EN LA FAMA.
Lord Baconsfield disfrutó de las dos cosas en muy buena
proporción, pero escribió: "La juventud es una equivocación;
la adultez es una lucha; la vejez es una pena."
¿DÓNDE ESTÁ LA FELICIDAD? La
respuesta es simple: Solamente en Cristo. Él dijo: "...y se
gozará vuestro corazón, y nadie os quitará vuestro gozo."Juan
16:22
Salmo de la televisión
La televisión es mi pastor,
nada me faltará.
En delicados sillones me hará
descansar;
me desviará de la fe; destruirá
mi alma.
Me guiará por sendas de sexo y
violencia
por amor al patrocinador.
Aunque ande en valle de sombra
de mis
responsabilidades cristianas,
no temeré interrupción alguna
porque la televisión está
conmigo.
Sus colores y control remoto
me infundirán aliento.
Aderezas comerciales delante de
mí
en presencia de mi
mundanalidad.
Unges mi cabeza con humanismo y
materialismo; mi codicia está
rebosando.
Ciertamente la flojera y la
ignorancia
me guiarán todos los días de mi
vida;
y en mi casa mirando televisión
moraré
por largos días.
Si alguien dice...
"Empezaré mañana", eso es...
pereza
"Si tuviera tiempo", eso es...
falta de voluntad
"No tengo talento", eso es...
mentira
"Si tuviera dinero", eso es...
desconfianza
"Estoy cansado", eso es... un
pretexto
"Si tuviera oportunidad", ...
sobran en la vida
Moody, el cigarro y la Biblia
Le preguntaron al gran
evangelista Moody si había
en la Biblia algún versículo
que prohibiera fumar.
--No --dijo él--, pero conozco
uno que ordena fumar.
--¡Cómo! --exclamó el
interrogador. Y repuso Moody
--sí, en Apocalipsis 22:11: "El
que es inmundo, sea
inmundo todavía."
La obra de Cristo
Un niño construyó un botecito
con mucho cuidado. Al llevarlo a un río para probarlo, se lo
llevó la corriente. El niño triste se fue a su casa. Poco
tiempo después lo vio en la vitrina de una tienda. Entró y lo
reclamó como suyo, pero el vendedor le explicó que lo
había comprado y que por eso no se lo podía dar a menos que le
pagara el precio que le había costado. El niño no tenía dinero
y entonces se puso a trabajar duramente hasta conseguir el
dinero. Entonces fue a la tienda y compró el botecito.
Entonces le dijo: "Querido
botecito ahora te amo doblemente, primero, porque te hice, y
segundo porque te compré."
Lo
que puede comprar el dinero
EL DINERO COMPRARÁ:
Una cama pero no sueño
Libros pero no sabiduría
Comida pero no apetito
Adornos pero no belleza
Atención pero no amor
Una casa pero no un hogar
Un reloj pero no tiempo
Medicina pero no salud
Lujo pero no cultura
Asombro pero no respeto
Póliza de seguros pero no paz
Diversión pero no felicidad
Un crucifijo pero no un Salvador.

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