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La Cadena de Papel
El pastor, un misionero norteamericano y su esposa, decidieron que
la congregación se responsabilizara, unos con otros de formar una
cadena de oración, con el propósito que Dios nos mostrara cómo
desarrollar las actividades en la iglesia y especialmente conseguir
o encontrar un nuevo pastor ya que ellos viajarían definitivamente a
USA.
Es lamentable, pero como las palabras, generalmente se las lleva el
viento.
Hicimos un compromiso de orar por escrito. En una cintas de papel se
escribió el nombre de cada uno y el día y hora que estaríamos
utilizando para orar. Estas cintas tomaron forma de eslabón y se
pegaron unas a otras como una cadena. Y se colgaron en la pared
principal de la iglesia. Como para recordar en nuestro compromiso.
La verdad es que la gran mayoría NOS olvidamos de cumplir con esa
promesa.
No solo las palabras se las llevó el viento sino que también
nuestras letras.
Cierto día, en la iglesia el misionero preguntó: ¿qué ha pasado que
la congregación ha ROTO la cadena y ya no cumplimos con este
compromiso? ¡Nadie habló!.
Pero un niño de apenas 7 años, mirando hacia aquella pared vio que
la cadena de papel que colgaba estaba despegada y suelta en varios
lados.
Entonces, con su inocencia y sin saber que lo estábamos escuchando
dijo: ¡y cómo no se va a romper la cadena si es de papel!.
Esto me hizo pensar que muchas veces nuestro compromiso es tan débil
como un fino papelito. ¡Y
en ese compromiso ponemos nuestra confianza!
Carta
de un Hijo...a su Padre
No me des todo lo que
pida. A veces sólo pido para ver hasta cuanto puedo obtener.
No me grites. Te
respeto menos cuando lo haces y me enseñas a gritar a mí también y
yo no quiero hacerlo.
No des siempre órdenes.
Si en vez de órdenes a veces me sugieres las cosas, yo lo haría más
rápido y con más gusto.
Cumple las promesas
buenas o malas. Si me prometes un premio dámelo, pero también si es
un castigo.
No me compares con
nadie, especialmente con mi hermano o hermana. Si tú me haces lucir
mejor que los demás, alguien va a sufrir, y si me haces lucir peor
que los demás, seré yo quien sufra.
No cambies de opinión
tan a menudo sobre lo que debo hacer. Decide y mantén esa decisión.
Déjame valerme por mí
mismo. Si tú haces todo por mí, nunca podré aprender.
No digas mentiras
delante de mí, ni me pidas que las diga por ti. Aunque sea para
sacarte de un apuro. Me haces sentir mal y perder la fe en lo que me
dices.
Cuando yo hago algo
malo, no me exijas que te diga "el porqué lo hice". A veces ni yo
mismo lo sé.
Cuando estás equivocado
en algo admítelo y crecerá la opinión que yo tengo de ti y me
enseñarás a admitir mis equivocaciones también
Trátame con la misma
amabilidad y cordialidad con que tratas a tus amigos ya que porque
seamos familia eso no quiere decir que no podamos ser amigos
también.
No me digas que haga
una cosa que tú no haces. Yo aprenderé y haré siempre lo que tú
hagas y no lo que no hagas.
Enséñame a amar y a
conocer a Dios. No importa si en el colegio me quieren enseñar, que
de nada vale.
Cuando te cuente un
problema mío, no me digas: "No tengo tiempo para boberías" o "eso no
tiene importancia". Trata de comprenderme y ayudarme.
y ... Quiéreme y
dímelo. A mí me gusta oírtelo decir, aunque tú no creas necesario
decírmelo.
Sobre el Juzgar
Una pareja de jóvenes tenían varios años de casados y nunca pudieron
tener un hijo; para no sentirse solos compraron un cachorro pastor
alemán y lo amaron como si fuera su propio hijo... El cachorro
creció hasta convertirse en un grande y hermoso pastor alemán. El
perro salvó en más de una ocasión a la pareja de ser atacadas por
ladrones, siempre fue muy fiel, quería y defendía a sus dueños
contra cualquier peligro. Luego de siete años de tener al perro, la
pareja logró tener el hijo tan ansiado. La pareja estaba muy
contenta con su recién nacido hijo, Y como era de esperarse,
disminuyeron las atenciones que tenían para con el perro, éste a su
vez se sintió relegado y comenzó a sentir celos del bebé y ya no era
el perro cariñoso y fiel que tuvieron durante siete años.
El perro se sentía sólo y siempre estaba en espera de un llamado de
su amo para sentirse contento. Un día la pareja dejó al bebé
plácidamente durmiendo en la cuna y fueron a la terraza a preparar
una carne asada, posteriormente fueron a ver al niño y cual fue su
sorpresa cuando se dirigían al cuarto del bebé y ven al perro en el
pasillo con la boca ensangrentada, moviéndoles la cola. El dueño del
perro pensó lo peor, sacó un arma que llevaba y en el acto mató al
perro, después corre al cuarto del bebé y cuál fue su sorpresa,
encuentra una gran serpiente degollada... El dueño comienza a llorar
y exclamar.... iHE MATADO A MI PERRO FIEL! El perro salvó al bebé de
la culebra y, como pago le dieron la muerte.
Cuántas veces no hemos juzgado a las personas; lo que es peor las
juzgamos y condenamos sin investigar a que se debe su
comportamiento, cuáles son sus pensamientos y sentimientos... Muchas
veces las cosas no son tan malas como parecen, sino todo lo
contrario... La próxima vez que nos veamos tentados a juzgar y
condenar
a
alguien, recordemos esta historia, así quizás;
aprendamos a no tener malas impresiones de tal o cual persona.
Debemos darnos cuenta que los sentimientos de las personas son
fáciles de dañar, pero difíciles de sanar.
Desde que la abeja picó a mamá
A una niña de
corta edad que pedía ingresar en la Iglesia, preguntóle el Pastor desde cuándo
era convertida, a lo que ella respondió: "Desde que la abeja picó a mamá". Ante
la expectante hilaridad de los presentes explicó luego que su conversión había
tenido lugar cierto día en que una abeja entró en la habitación. Ella había
tratado en vano de defenderse del insecto, hasta que vino a esconderse bajo el
delantal de su mamá y la abeja posándose sobre el brazo desnudo de ésta clavó en
él su aguijón. La madre aseguró entonces a la niña que podía salir y hasta
jugar con la abeja sin temor. Ante las expresiones de pena y simpatía de la niña
por el dolor de la madre, la piadosa cristiana aprovechó el incidente para
explicarle cómo Cristo sufrió por nosotros en la cruz, y por tal razón nosotros
podemos afrontar sin miedo la muerte; ésta puede rondar a nuestro alrededor pero
no tiene poder para herirnos gravemente. La niña comprendió y aceptó desde
aquel día el plan de la Redención.
El
fiador
Había una vez
en una escuela un muchacho tan malo que el maestro ya había perdido todas las
esperanzas de hacerle cambiar, no valían para él los castigos, ni tampoco los
golpes, era uno de esos que le llaman casos imposibles
Cierto día,
cuando había acabado de cometer cierta fechoría, lo castigaron delante de todos
los muchachos de la escuela para que a la vez sirviera por ejemplo. Pero cuál no
sería la sorpresa de los profesores, hasta del mismo niño travieso, al ver que
entre las mesas se levantaba otro muchacho mucho más pequeño que él, el cual
dijo a los profesores:
-No le peguen
más, por favor; denme a mí los castigos que él merezca.
Hubo unos
momentos de silencio en toda la clase, nadie se atrevía a hablar, los maestros
se miraban unos a otros con mirada extraña, hasta que optaron por aplicarle los
castigos que merecía el delincuente. Las lágrimas de éste no tardaron en correr
cara abajo al ver la abnegación de su compañero, y esto fue el mayor estímulo
para que se hiciera el firme propósito de portarse bien, para que el otro no
tuviera que recibir los azotes de su castigo.
Desde
entonces, aquel niño, que parecía un caso imposible, llegó a ser un modelo para
los otros alumnos de escuela.
Verdaderos amigos
Será que
siempre buscamos lo que nunca hemos tenido. Alguna vez mi padre me dijo cuando
era pequeño: "Hijo, los amigos se cuentan con los dedos de las manos y muchas
veces hasta sobran dedos". De ahí me pregunto siempre, ¿quiénes serán mis
verdaderos amigos? ¿Acaso he de desconfiar de todo al que he conocido? No sé,
¿Cómo saber quiénes son mis amigos?
Serán acaso aquellos que:
1) Me llaman para salir conmigo, o aquellos que me despiertan cuando estoy
dormido.
2) Los que me apoyan cuando estoy afligido, o Los que me hacen ver mis errores
aún y que no sea lo que yo he querido.
3) Los que me felicitan en mi cumpleaños y celebran conmigo toda la noche, o los
que con una simple llamada me hacen sentir vivo.
4) Los que están incondicionalmente ahí cuando los necesito, o los que a pesar
de su ausencia son los que más me han querido.
5) Serán aquellos a los que les cuento mis amores en secreto, o con los que
alardeo de conquistas sin fundamentos.
6) Los que me dicen que todo esta bien, o los que me dan la contra y lo malo me
hacen ver.
7) Los que me prestan dinero cuando lo necesito, o los que me lo niegan porque
saben su destino.
8) Los que al verme me saludan con un gran abrazo, o los que me reciben con una
sonrisa y un sincero apretón de manos.
9) Los que me cuentan sobre todo lo que les pregunto, o los que sin pedirlo
lloran conmigo por lo que les ha sucedido.
10) Los que me dicen que me quieren, o los que con una sonrisa transmiten mas de
lo que pueden.
11) Con los que nunca peleo, o con los que a veces riño.
La verdad es que puede haber muchas clases de amigos; pero solamente cuento en
mis manos a los que aun conociendo mis sentimientos, mis pensamientos, mis
fantasías, mis alegrías, mis éxitos y mis fracasos, confían en mi y sobretodo me
aceptan como soy, sin cuestionamientos, ni reproches; Simplemente se limitan a
decir ... ese que va allá es mi AMIGO.
No
esperes
Cuando la
gente recuerda lo que de su vida ha sido, se refleja en sus rostros una frase
triste y vacía; "SI YO HUBIERA". Sin embargo es tiempo. Piensa que HOY es el
primer día del resto de tu vida.
No esperes a perder algo para darte cuenta de lo que tuviste. Voltea a tu
alrededor y ve el valor de todo lo que posees.
No esperes ha estar derrotado y lucha por el triunfo mientras mas tiempo dejes
pasar, mas trabajo te costará alcanzarlo.
Ya no esperes, mira que el tiempo corre y de ti depende convertir los minutos de
tu vida en escalones que te lleven a la cima.
No esperes a estar hasta abajo para intentar levantarte, Piensa
cuantas cosas importantes has dejado de hacer por creer que aun hay tiempo.
Seguramente se han quedado en tu pensamiento.
Entonces piénsalo...y no esperes a estar a un paso de la muerte para desear
...pues únicamente tienes seguro el tiempo que estas viviendo AHORA.
Aprovéchalo, ¡VÍVELO!.
El
náufrago
El único
sobreviviente de un naufragio llegó a la playa de una diminuta y deshabitada
isla. El oró fervientemente a Dios pidiéndole ser rescatado, y cada día
escudriñaba el horizonte buscando ayuda, pero no parecía llegar. Cansado,
finalmente optó por construirse una cabaña de madera para protegerse de los
elementos y almacenar sus pocas pertenencias.
Un día, tras de merodear por la isla en busca de alimento, regresó a casa para
encontrar su cabañita envuelta en llamas, con el humo ascendiendo hasta el
cielo. Lo peor había ocurrido... lo había perdido todo. Quedó anonadado con
tristeza y rabia.
¡Dios! ¡cómo me pudiste hacer esto a mí!, se lamentó. Temprano al día siguiente
fue despertado por el sonido de un barco que se acercaba a la isla. Había venido
a rescatarlo. ¿Cómo supieron que estaba aquí?, preguntó el cansado hombre a sus
salvadores. ¡Vimos su señal de humo!, contestaron ellos.
Es fácil descorazonarse cuando las cosas marchan mal. Pero no debemos
desanimarnos, porque Dios trabaja en nuestras vidas, aun en medio del dolor, la
incertidumbre y el sufrimiento.
Siembra
En el campo
del mundo, tu eres el sembrador. No puedes huir de la responsabilidad. No digas
que el suelo es áspero, que llueve frecuentemente, que el sol quema o que la
semilla no sirve. No es tu función juzgar la tierra y el tiempo. Tu misión es
sembrar.
¡La semilla es abundante! Un pensamiento, una sonrisa, una promesa de aliento,
un apretón de manos, un consejo, un poco de agua, son semillas que germinan
fácilmente, pero.... NO siembres descuidadamente como quien cumple una misión
desagradable.... ¡¡siembra con interés, con amor, con atención, como quien
encuentra en eso la razón de su felicidad!!
Y al sembrar no pienses, ¿Cuánto me darán? ¿Cuánto tardará la cosecha?. Recuerda
que no siembras para enriquecer aguardando las ganancias multiplicadas; siembras
porque no puedes estar inactivo, porque no puedes vivir sin dar, porque no
puedes servir a Dios sin servir a los demás.
Eres dueño de ti mismo, de la vida y del Universo. Tu semilla no caerá en el
vacío, sin esperar recompensa, recibirás compensación, sin esperar riquezas,
enriquecerás; sin pensar en cosecha, tus bienes se multiplicarán. Y todo porque
siembras en un reino donde dar es recibir, donde perder la vida es encontrarla,
donde gastar sirviendo es cimentar.
Siembra siempre en todo terreno, siembra siempre con amor, con interés, como si
estuvieras sembrando el propio corazón.
Fracaso
FRACASO NO
SIGNIFICA QUE SOMOS UNOS FRACASADOS Significa que todavía no hemos tenido buen
éxito.
FRACASO NO SIGNIFICA QUE NO HEMOS LOGRADO NADA Significa que hemos aprendido
algo.
FRACASO NO SIGNIFICA QUE HEMOS ACTUADO COMO NECIOS Significa que hemos tenido
mucha fe.
FRACASO NO SIGNIFICA QUE HEMOS SUFRIDO EL DESCREDITO Significa que estuvimos
dispuestos a probar.
FRACASO NO SIGNIFICA FALTA DE CAPACIDAD Significa que debemos hacer las cosas de
distinta manera.
FRACASO NO SIGNIFICA QUE SOMOS INFERIORES Significa que no somos perfectos.
FRACASO NO
SIGNIFICA QUE HEMOS PERDIDO NUESTRA VIDA Significa que tenemos buenas razones
para empezar de nuevo.
FRACASO NO SIGNIFICA QUE DEBEMOS ECHARNOS ATRAS Significa que tenemos que luchar
con mayor ahínco.
FRACASO NO
SIGNIFICA QUE JAMAS LOGRAREMOS NUESTRAS METAS Significa que tardaremos un poco
más en alcanzarlas.
FRACASO NO SIGNIFICA QUE DIOS NOS HA ABANDONADO ¡Significa que DIOS tiene una
idea mejor!

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