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Págs.
                                                
            

Chistes varios
El estudiante, viajando en un ómnibus, había quedado
impresionado por una materia que mencionaba el índice de
mortalidad en el mundo.
Tratando de iniciar conversación con una pasajera que viajaba a
su lado, le dice:
- ¿Ud. sabía que cada vez que yo abro la boca y digo una
palabra, muere una persona en el mundo?
Y ella, molesta, lo mira fijo y le dice:
- ¿Ya probó de cepillarse los dientes?
-No me quieres porque soy pobre. Si fuese rico te casabas
enseguida conmigo, le dice él a la chica de sus sueños.
- ¡Gracias! -dice la chica- es el mejor elogio que me han hecho
hasta ahora.
- ¿Un elogio? ¿Decirte que eres una interesada?
- ¡Si! Hasta ahora todos mis pretendientes no han hecho otra
cosa que admirar mis cualidades físicas: que tengo ojos lindos,
cabellos negros, linda boca, lindas piernas... Tu eres el
primero que se da cuenta que también soy inteligente.
Entra el empleado a la oficina de su jefe, y con un
aspecto temeroso le dice:
- Jefe, necesito hablar con usted.
- Pasa hombre, ¿Qué te ocurre?
- Usted sabe que llevo más de 15 años en su empresa y nunca he
tenido un aumento de sueldo, es hora que me aumente los $ 300
mensuales que gano desde que me contrató.
- Y dime, ¿cuánto quieres ganar?
- Bueno, hice algunos cálculos y considerando el tiempo
transcurrido, y el trabajo técnico que desarrollo creo que me
correspondería ganar $1.500 por lo menos.
- Mira, te voy a pagar $ 5.000 mensuales, un vehículo a tu
cargo, vacaciones pagadas al lugar que tú elijas, y te asignaré
una secretaria para que te ayude en tus labores diarias, ¿Qué
dice?
- ¿Me está Ud. tomando el pelo?
- ¡Sí, pero tú empezaste!
Un hombre detiene a una señora por la calle y le
pregunta:
- Por casualidad, ¿no vio a un policía dando vueltas por aquí?
- No, no vi a ninguno -responde la mujer.
- ¡Entonces déme su cartera, su reloj y su collar!....
Estaba una cuadrilla de mantenimiento de rutas en plena
tarea: limpiando, tapando algún bache, etc. -
Llega la hora del almuerzo, y el capataz, manda tender el mantel
en medio de la ruta, para almorzar.
- ¿En medio de la ruta? dice uno de los obreros. ¿Y si viene un
vehículo? - Pongamos el mantel debajo de aquel
árbol, a la sombra.
- No señor; extiendan el mantel en medio de la ruta.
- Contrariados, tienden el mantel en la ruta.
Ya iban a empezar a comer, cuando ven un auto que viene a alta
velocidad; el chofer ve a los hombres e intenta frenar pero no
lo consigue, así que se desvía y se revienta contra el árbol.
Y el capataz a los obreros:
- Ya ven lo que hubiera pasado si tendíamos el mantel debajo de
ese árbol.
La secretaria le dice a su jefe:
- Tengo dos noticias, una buena y una mala.
- Dime primero la buena noticia.
- Está bien, ¡no eres estéril!
-Una gitana:
- Señora, por $ 500, le digo el futuro, soy vidente.
La mujer acepta, paga y la gitana empieza:
- Yo seré vidente, tú serás vidente, nosotros seremos
videntes...
-¡Alto! soy Robín Hood, robo a los ricos para darle a los
pobres.
- ¡Robín!, Mírame cómo me estoy muriendo de hambre, mi ropa está
toda sucia y mi mula se está muriendo.
- ¡Ah! ¿Tú eres pobre?
- ¡¡¡Sí, yo soy pobre!!!
- Entonces toma...
Y Robín le empezó a dar todo el dinero que tenía y al ver la
cantidad el mendigo comenzó a gritar:
- ¡¡¡Soy rico, soy rico!!!
- ¡Alto! soy Robín Hood...
Un marinero, algo ignorante, que llevaba años en alta
mar vuelve a su hogar y descubre sorprendido que tiene un hijo
negro.
Debido a que era totalmente blanco le pregunta a su esposa:
- Pero... ¿cómo es posible que tengamos un hijo negro si yo soy
blanco y tú también?
-Verás, como no tenía leche, tuve que buscarme una ama de cría
para que amamantara al niño, y como ella era negra, el niño se
puso de color.
El marinero, no muy convencido, decide ir a consultarlo con su
madre, le cuenta la historia y la madre responde:
- Claro que puede ser, fíjate por ejemplo en ti mismo, hijo...,
de pequeño yo no tenia leche para darte y te di leche de vaca, y
mira que lindos cuernos te están saliendo, ¡grandísimo idiota!
-¿Es Ud. la viuda de Pérez? - pregunta un individuo
después de llamar en la puerta.
- ¡No! Señor, yo soy la señora de Pérez.
- Bueno, espere un poquito y va a ver lo que sacan de ese
furgón.
-¡Mira que regalito te traje! ¡Es para el cuello! - le
dice la chica a su novio hippie.
- ¿Es un lazo hippie?
- No, es una pastilla de jabón.
Esto es un señor que está en el puerto, y de pronto ve a
alguien que se está ahogando.
- ¡Socorro! Sálveme, que me ahogo!
- Oiga y Ud. ¿cómo se llama?
- Me llamo José García, pero ¡sálveme, que me ahogo!
- ¿Y dónde trabaja?
- Trabajo en correos. ¡Pero sálveme!
Este deja al individuo ahogándose y se va a la oficina de
correos.
- Hola. Vengo a solicitar el puesto de trabajo de José García
que se ha ahogado.
- Lo siento pero ya ha sido adjudicado.
- Pero, ¿cómo va a estar adjudicado? Si se estaba ahogando...
- Ya se lo hemos dado a ese señor que fue el que lo empujó.
Se sube a una mujer muy, muy, muy gorda a una balanza de
éstas que hablan y la balanza le dice:
- Súbanse de uno en uno, por favor.
¿Cuál es el método anticonceptivo más popular?
- El dolor de cabeza.
-¡Nunca deberías haberte muerto! - llora
desconsoladamente un hombre sobre una tumba.
Al cabo de un rato se le acerca otro:
- Debe sobreponerse. Seguro que se trataba de un familiar muy
querido, ¿tal vez su padre o madre?
- Ni uno ni otro. ¡Es el primer marido de mi mujer!
-¿Sabes que una señora logró tener un bebe aplicándose
hormonas de mono?
- Y ¿qué salió, nene o nena?
- Todavía no saben, están esperando que la criatura se baje de
la lámpara del sanatorio.
Van dos niños bien mentirosos caminando por la calle y
uno le dice al otro:
- Mi papá hizo una escalera que llega al sol.
- Sí, pues mi papá encendió un cigarro con el sol.
- ¿Y cómo hizo?
- Se subió en la escalera de tu papá.
Llama uno a una casa y dice:
- ¿Está Conchita?
- No, con Tarzán.
Los soldados están vigilando el fuerte y el vigía grita:
- ¡VIENEN LOS INDIOS!, ¡VIENEN LOS INDIOS!
El coronel pregunta:
- ¿Vienen en son de guerra o de paz?
- ¡Ay! Yo creo que vienen en son de fiesta, porque tienen la
cara pintada, vienen bailando y con plumas en la cabeza.
Un hombre en un compartimiento de tren:
- ¡OH, se me ha dormido el pie!
Se quita el zapato para frotarse el pie, y el señor de al lado,
medio mareado por el olor, le dice:
- Perdone, ¿pero su pie en vez de estar dormido no estará
muerto?
La señora Mercedes increpaba, por puro placer, a un
vagabundo que estaba mendigando en la calle.
- ¿No le da vergüenza? Pedir limosna en vez de trabajar...
- Oiga, yo le he pedido una limosna, no un consejo.
En los tiempos antiguos, un caballero se va a las
cruzadas y se despide de sus familiares, amigos, diciéndoles:
- Como vuestras mercedes saben, me voy a luchar a Tierra Santa
para mayor gloria de la cristiandad, y es muy posible que no
vuelva. Esta es la llave del cinturón de castidad de mi esposa;
si pasaren 10 años sin que supiereis nada de mi, tened la merced
de dársela.
El caballero sale del castillo en su blanco corcel y apenas ha
cruzado la puerta del castillo, un sirviente sale corriendo y le
grita:
- Don Álvaro, noble señor, ¡que bien que le he alcanzado!, ¡¡nos
ha dado la llave equivocada!!
Estaba un tipo con su perro, pidiendo limosna. Detrás de
ellos tenía un letrero que decía: "Una limosna para el
cieguito". Las personas pasaban, les daba pena y dejaban un
dinerito.
Un ladrón que andaba por ahí, al ver el sombrero del viejo lleno
de monedas, decidió arriesgar su suerte; pero, al poner la mano
en el sombrero del hombre, éste agarra su bastón y se le da un
golpe al ladrón, que grita:
- ¡¡¡Ayyyy! ¿No eres tú ciego?...
- ¡¡No!!, el ciego es el perro.
Un señor de mediana edad lleva una hora sentado en un bar
mirando la copa
sin beberla, cuando llega un camionero alto y gordo y se bebe la
copa de un
solo trago. El pobre hombre se echa a llorar, y el camionero le
dice:
- ¡Vamos, buen hombre, era solo una broma, ahora le pido otra
copa!
El señor le contesta:
- No, no es eso, es que hoy ha sido el peor día de mi vida.
Primero, llego
tarde al trabajo y me despiden. Luego, al llegar donde había
dejado mi
coche, veo que se lo habían robado. Camino a mi casa y veo a mí
mujer con
otro hombre, y me vengo para acá, y cuando por fin iba a
terminar con todo
esto, llega usted y se toma mi veneno.
Estaba una maestra jugando con sus pequeños alumnos en
una guardería, cuando
les interroga:
- A ver niños, ¿quién es más inteligente, los animales o los
seres humanos?
Al fondo del salón, una pequeñita levanta la mano emocionadísima
porque
conocía la respuesta.
- Dime Lupita, ¿quién es más inteligente?
Lupita contesta con toda certeza:
- ¡Los animales, maestra!
La maestra, desconcertada por esa respuesta la cuestiona
enfadada:
- ¿Por qué dices que los animales son más inteligentes que los
seres humanos?
- Porque cuando le hablo a mi perrito, sí me entiende, pero
cuando él me habla
a mí, yo no puedo entenderle.

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