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Págs.
                                                
            

Chistes varios
Un hombre
va a un abogado.
- ¿Y usted cuanto cobra por una consulta rápida?
- 100 dólares por tres preguntas.
- Vaya, es un poco caro, ¿no?
- Sí ... y dígame, ¿cuál es su tercera pregunta ?
Mamá, dice
la niña pequeña. Es el recaudador de impuestos.
- Muy bien, cariño, ya voy, le responde la madre desde la
cocina.
Se amable: ofrécele una silla al señor.
- Pero mamá, ¡las quiere todas!
Había un
tipo que era tan borracho, pero tan borracho que le decían
"genio".
Porque cada vez que destapaban una botella siempre aparecía.
Un ciego
está sentado en un banco tomando el sol. De repente se le acerca
un perro y se le orina encima. Entonces el ciego empieza a
acariciarle el lomo, y un hombre que pasa por allí le dice:
- Pero oiga ¿cómo le hace mimos a ese perro? ¿Usted se ha dado
cuenta de lo que le ha hecho?
- Sí, pero es que para darle la patada primero le tengo que
encontrar la cola
¿Cuál es la
diferencia entre un terrorista y una suegra?
Con el terrorista se puede negociar
Muy feliz
limpiando la lápida
Se encuentran dos viudas en un cementerio una muy feliz
limpiando la lápida de su marido y cantando como loca.
La otra muy triste y llorosa.
Al rato, la desconsolada mira a la contenta y le pregunta:
- Ay, señora, ¿cuánto tiempo hace que enviudó?
- Seis meses - respondió en tono alegre la otra.
- Y, ¿Cómo hace para estar tan feliz si yo llevo 3 años y no he
podido superar esta pena?
- ¡Ay mijita! ¡porque después de muchos años, es la primera vez
que sé dónde está y quién se lo está comiendo!
Hoy mi hija
cumple 18 años... y estoy muy contento porque es el último pago
de pensión alimenticia desde que me divorcié de su madre, así
que llamé a mi hijita para que viniera a mi casa y cuando llegó
le dije: - "Hijita, quiero que lleves este cheque a casa de tu
mamá y le digas que éste es el último cheque que va recibir de
mí, y te pido por favor que me digas la expresión que pone en su
rostro." Así que mi hija fue a entregar el cheque. Yo estaba
ansioso por saber lo que la bruja tenía que decir y que cara
pondría. Cuando mi hijita entró le pregunté inmediatamente: -
"¿Qué fue lo que te dijo tu madre?"
- "Bueno... se rió mucho... y me dijo que estaba esperando este
día para decirte que NO ERES mi papá."
Dos
caballeros que se movían muy deprisa en el interior de un
supermercado con sus carritos de compras se chocan. Uno le dice
al otro:
- Perdóneme Usted; es que busco a mi señora.
- ¡Que coincidencia, yo también!, Estoy ya desesperado.
- Bueno tal vez le pueda ayudar. ¿Cómo es su señora?
- Es alta, de pelo castaño claro, piernas bien torneadas,
hermoso cuerpo, en fin muy bonita ... ¿y la suya?
- Con esa descripción olvídese de la mía, vamos a buscar la
suya.
Frases en
las paredes:
El dinero no hace
la felicidad, la compra hecha.
La inteligencia me persigue, pero yo soy más rápido.
La verdad absoluta no existe, y esto es absolutamente cierto.
Hay un mundo mejor, pero es carísimo.
Ningún tonto se queja de serlo, no les debe ir tan mal.
La mujer que no tiene suerte con los hombres, no sabe la suerte
que tiene.
No hay mujer fea, sólo belleza rara.
La pereza es la madre de todos los vicios, y como madre, hay que
respetarla.
En cada madre hay una suegra en potencia.
Trabajar nunca mató a nadie, pero, ¿para qué arriesgarse?
No te tomes la vida en serio, al fin y al cabo no saldrás vivo
de ella.
Felices los que nada esperan, porque nunca serán defraudados.
Tener la conciencia limpia es síntoma de mala memoria.
El que quiera celeste, que mezcle azul y blanco.
La esclavitud no se abolió, se cambió a 8 hrs. diarias.
Si la montaña viene hacia ti, ¡corre!, es un derrumbe.
No soy un completo inútil, por lo menos sirvo de mal ejemplo.
Si no eres parte de la solución, eres parte del problema.
Errar es humano, pero echarle la culpa a otro, es más humano
todavía. Se dice
que sólo diez personas en todo el mundo entendían a Einstein. Si
nadie me entiende a mí, ¿soy un genio?
¿Qué pasaría si un hermano siamés fuese declarado culpable de un
asesinato y condenado a muerte en la silla eléctrica?
¿Por qué venden cigarrillos en las gasolineras, cuando está
prohibido fumar allí?
Los negocios que están abiertos las 24 horas... ¿por qué tienen
cerraduras en las puertas?
La caja negra de los aviones es indestructible... ¿por qué no
harán todo el avión de ese mismo material?
¿Por qué para estar presentable hay que usar zapatos
terriblemente incómodos?
¿Quién determinó que el orden alfabético era así y no de otra
manera?
¿Por qué la luz negra no es negra?
¿Por qué los vasos son más finos hacia la base?
¿Por qué el fútbol americano se llama así, si casi no se usa el
pie?
¿Por qué la palabra 'abreviatura' es tan larga?
¿Por qué algunos interruptores de luz dicen Encendido /
apagado?... si cuando está la luz encendida ya se sabe y cuando
está apagada no se puede leer.
En un
velorio, llega un borracho, con una caja de herramientas, se
acerca al ataúd y ve a la viuda, que le acomodaba la peluca a
cada rato al difunto, se compadece, y le dice: Salga un momento
y yo le arreglo el problema. A los 10 minutos llama a los
parientes, se acercan ven con asombro que no se le movía para
nada el peluquín, y se dirigen al hombre y le dicen: ¡¡Muchas
gracias!! ¿Cuánto le debemos por este favor? y el les contesta:
no es nada señora, por 4 clavos locos, ¿qué les voy a cobrar?
Javier y
Pablo eran 2 hermanos ricos y malvados que iban a la misma
iglesia.
Cuando Pablo murió, Javier le entregó al pastor un cuantioso
cheque para que mandara a construir un nuevo templo a todo lujo.
Sólo le pongo una condición, le aclaró en tono despótico: Que en
el oficio fúnebre diga que mi hermano era un santo.
El pastor accedió y depositó el cheque en el banco. En la
ceremonia fúnebre, subió al pulpito y declaró.
Pablo era un hombre malvado, que engañaba a su mujer, y
traicionaba a sus amigos, pero comparado con Javier, era un
santo.
Estaban dos
amigos en el funeral de la esposa de un compadre y a uno de
ellos se le está cayendo la baba y el amigo le dice al otro: "la
baba compadre" y el amigo contestó: "y también planchaba"
Unos
vecinos se encuentran en la calle, y uno dice:
Yo no me puedo levantar por las mañanas.
Y el otro dice:
Yo siempre me levanto cada día a las 3.
Y el otro dice:
¿A las 3? ¿y cómo lo haces?
Pues digo, 1, 2, 3, y me levanto.
Un vecino
al otro:
¡Oye!, y tú, ¿Por qué cierras las cortinas cada vez que tu mujer
se pone a practicar sus lecciones de canto?
Para que los vecinos no crean que le estoy pegando.
Eran las
cuatro de la mañana en casa de Pedro, cuando suena el teléfono:
¿Bueno?
¡Hola! Disculpe que le llame a esta hora, pero lo que pasa es
que su perro no deja de ladrar y no me deja dormir.
¡Ha! Esta bien.
A la noche siguiente suena el teléfono en casa del vecino
también a las 4 de la mañana:
¿Bueno?
¡Hola! Disculpe que le llame a esta hora, le llamo para
informarle que yo no tengo perro.
Esto es un
matrimonio, que desde hace tiempo deseaban tener un hijo, y
después de los años, lo consiguen.
Pasan un año, dos, tres, y el niño no habla, a los cinco años,
el niño dice, "Abuelito", y después de dos días el abuelo se
muere.
El padre, piensa:
- No puede ser que este niño traiga la mala suerte. Ha sido una
casualidad.
Pasa un año más, dos, tres, cuatro y a los cinco años, el niño
dice, "Abuelita", y a los dos días se muere la abuela.
El padre diciendo:
- Este niño definitivamente, trae mala suerte. Cualquier día
dirá Papá y me tocara a mí, ya verás.
Pasa un año, dos, tres, cuatro, cinco, y el niño dice, "Papá".
Y el padre piensa:
- Ya me ha tocado a mí.
El padre, deja todo preparado y a los dos días se muere el
vecino de enfrente.
Jaimito
estaba en el salón de clase con sus compañeros, como la
profesora no llegaba, todos los alumnos comenzaron a hacer
alboroto. Cuando llegó la profesora vio el desorden que había y
comenzó a interrogar a los niños.
Juanita, ¿Qué haz hecho tú?
Yo dibujé en la pizarra.
Pedrito, y tú, ¿Qué hiciste?
Yo tiré mi pupitre contra el suelo.
Jaimito, y tú, ¿Qué hiciste?
Yo tiré serpentina por la ventana.
Caramba, aprendan de Jaimito que no es un malcriado como
ustedes.
Pero al pasar unos minutos, tocan la puerta de la clase y entra
una niña toda golpeada, la profesora le pregunta:
¿Quién eres?
Yo me llamo Serpentina.

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