Parejas
Un hombre
se encuentra desayunando y llega su esposa y le dice:
Jorge, me encontré ésto en tu ropa, dice Marilú, ¿quién es
ella?
A lo que el hombre le responde:
¡Ahh! Lo que pasa es que fui al hipódromo y al caballo que le
aposté se llamaba Marilú.
Después de varios días, la señora le dice al marido en tono
enojado:
¡Jorge, tienes una llamada telefónica de tu caballo!
Una pareja
de esposos discutía, y el marido dice:
¡Es que tu mamá tiene la culpa de todo!
La esposa responde:
Sí, ya sé que tu no quieres a mi mamá.
¿Quién dice que no quiero a tu madre, si yo la quiero igual
que a la cerveza.
La esposa, conocedora de la pasión de su cónyuge por la
cerveza, le dice con tono de interrogación:
¿Tu quieres a mi mamá igual que a la cerveza?
Sí, quiero a tu madre como a la cerveza, porque la quiero
fría, con la boca abierta y echando espuma.
Había en un
pueblo, un padre exageradamente orgulloso de su mujer por
haber tenido seis hijos, tanto que la llamaba madre de seis,
esto a su esposa le molestaba muchísimo, y un día que se
encontraban en una boda le grita el esposo para que todos
escucharan:
¿Ya estás lista para irnos madre de seis?
Con furia su esposa contesta:
Claro que sí, padre de cuatro.
En un carro
iba una pareja de casados pero iban peleados, al pasar frente
a una granja el novio vio unos cochinitos y le dijo a la
mujer:
¿Familiares tuyos?
Y ella le contestó:
¡Sí, mis suegros!
Había una
vez una pareja en el bosque y se encuentran con un pozo de los
deseos, el esposo tira la moneda y susurra su deseo. Le toca a
la mujer, se tropieza y cae dentro del pozo y dice el tipo:
¡Esto sí funciona!
Niños
Mamá, mamá
en el colegio me dicen interesado.
¿Y quiénes fueron?
¡Si me das $5 te lo digo!
Homerito,
¿de qué vive tu papá?
Mi papá vive de las letras.
Ah, ¿es escritor?
No, sufre de diabetes y vive tomando vitaminas A, B, C, D.
Empleos
Un
postulante a un trabajo:
¿Y cuánto me va usted a pagar?
Depende de lo que trabaje.
Oh, ¿tan poquito?
Había una vez...
Había una
vez un hombre tan flaco, pero tan flaco, que limpiaba
mangueras por dentro.
Había una vez una mujer tan gorda, pero tan gorda, que cuando
se ponía tacones sacaba petróleo.
Había una mujer tan gorda, pero tan gorda, que cuando se caía
de la cama, se caía de los dos lados.
Había un hombre tan feo, pero tan feo, que cuando picaba
cebolla hacía llorar a la cebolla.
Había una mujer tan gorda, pero tan gorda, que cuando se
pesaba, la balanza decía: Continuará...
Reos
El abogado
a su defendido:
Lo siento mucho, pero ya no sé qué decir para librarlo de la
silla eléctrica.
¿Por qué no dice que fue usted?
Colmos
¿Cuál es el
colmo de un costurero?
Perder el hilo de la conversación.
¿Cuál es el
colmo de un doctor?
Que tenga dos hijas, que una se llame Dolores y la otra
Remedios.
Cuál es el
colmo de un chofer?
Que su esposa lo maneje a su antojo.
¿Cuál es el
colmo de un ciego?
Enamorarse a primera vista.
Pintores
Un maestro
de arte visita la exposición de un joven pintor:
¿Así que usted pintó estos cuadros?
Sí, maestro, así es.
Joven, su obra me recuerda a Beethoven.
¿Beethoven?, ¡Pero si Beethoven no era pintor!
¡Ni usted tampoco!
En la oficina
En la
oficina llaman por teléfono y contesta la secretaria:
Bueno, oficina del señor López.
Y dice la esposa del señor López:
Páseme a mi esposo, dígale que le quiero mandar un beso.
Y dice la secretaria:
Licenciado, su esposa está al teléfono, dice que quiere
mandarle un beso.
Y dice el licenciado:
Anita, dígale que se lo mande a usted, y después me lo da
usted.
Compadres
Están dos
compadres en el desierto, y uno le dice al otro:
¡Manolo, Manolo! ¡Una boa, una boa!
A lo que Manolo responde:
¡Pues, que vivan los novios!
Amigos
Estaban dos
hombres en el cielo y uno le pregunta al otro:
¿Y vos de qué moriste?
Congelado, ¿Y tú?
De la risa.
¿Cómo que de la risa?
Sí, es que yo pensaba que mi esposa me estaba engañando con
otro hombre, entonces un día le dije que iba a salir por 2
días, pero cuando me fui, regresé ese mismo día para ver si la
atrapaba con el otro hombre. Cuando llegué, busqué por toda la
casa y no encontré a ningún hombre. Dándome cuenta del error
que había cometido empecé a reír y reír hasta que morí.
¡Bruto, si hubieras buscado en la nevera nos hubiéramos
salvado los dos!
Pepito
La
profesora le dice a Pepito:
A ver Pepito, si yo digo fui rica, es pasado, pero si yo digo
soy hermosa, ¿Qué es?
¡Exceso de imaginación profesora!
Jaimito
Jaimito
estaba en el salón de clase con sus compañeros, como la
profesora no llegaba, todos los alumnos comenzaron a hacer
alboroto. Cuando llegó la profesora vio el desorden que había
y comenzó a interrogar a los niños.
Juanita, ¿Qué haz hecho tú?
Yo dibujé en la pizarra.
Pedrito, y tú, ¿Qué hiciste?
Yo tiré mi pupitre contra el suelo.
Jaimito, y tú, ¿Qué hiciste?
Yo tiré serpentina por la ventana.
Caramba, aprendan de Jaimito que no es un malcriado como
ustedes.
Pero al pasar unos minutos, tocan la puerta de la clase y
entra una niña toda golpeada, la profesora le pregunta:
¿Quién eres?
Yo me llamo Serpentina.
Hacendados
Un
hacendado se va por negocios a la ciudad por dos semanas, y
deja todo al cuidado de su capataz.
Ya sabes, cuida bien todo, no vaya a pasar algo.
No se preocupe patrón, que nada va a suceder.
No sé, es que tú eres bien bruto.
Dos semanas después vuelve el hacendado.
Y, Cholo, ¿Alguna novedad?
No patroncito, nada ha pasado.
¿Estás seguro? Que tú eres medio bruto.
Bueno, ahora que lo dice, sí pasó algo, se murió su gato.
¡Mi gato de angora! ¿Cómo que se murió mi gato?
Se murió de indigestión.
¿Cómo que de indigestión? Si sólo comía atún y caviar.
Es que comió carne de caballo.
¿Qué caballo?
Su caballo pues patrón, es que se murió y había que aprovechar
la carne.
¡Bruto! ¿Qué pasó con mi caballo de paseo?
Se murió del esfuerzo.
¿Qué esfuerzo?
Pues de cargar agua.
¡Agua! ¿Para qué?
Para apagar el incendio.
¿Qué incendio?
El de su casa, pues.
¿Mi casa de campo? ¡Qué le hiciste a mi casa!
Nada, se quemó por la vela.
¿Qué vela?
La del velorio de su esposa.
¡Mi esposa infeliz! ¿Qué le pasó?
Se murió de la impresión.
¿Qué impresión?
¡Sí! De la impresión de ver a sus hijos ahogarse.
Y el hacendado le empieza a retar al capataz cuando éste
suplicando dice:
¡Ya no más! ¡Ya no más patroncito! De haber sabido que se iba
a poner así, no le contaba lo del gato.
Borrachos
Érase una
vez, un borracho que abordó un autobús en el que viajaba mucha
gente, y parándose en el pasillo del autobús, procedió a
decir:
Los de la derecha son unos tarados, los de la izquierda son
unos idiotas, los de atrás son unos imbéciles y los de
enfrente son unos estúpidos. Cuando escuchó eso el conductor,
freno sorpresivamente, y toda la gente cayó al piso,
incluyendo al borracho, y muy enojado el chofer tomó al
borracho por el cuello y le preguntó:
¡Ahora sí, dime, ¿Quiénes son unos tarados, unos idiotas, unos
imbéciles y unos estúpidos?
Y el borracho contestó:
Ya ni sé, ¡Están todos revueltos!
Un señor de
mediana edad lleva una hora sentado en un bar mirando la copa
sin beberla, cuando llega un camionero alto y gordo y se bebe
la copa de un solo trago. El pobre hombre se echa a llorar, y
el camionero le dice:
¡Vamos, buen hombre, era solo una broma, ahorita le pido otra
copa!
El señor le contesta:
No, no es eso, es que hoy ha sido el peor día de mi vida.
Primero, llego tarde al trabajo y me despiden. Luego, al
llegar donde había dejado mi coche, veo que se lo habían
robado. Camino a mi casa y veo a mí mujer con otro hombre, y
me vengo para acá, y cuando por fin iba a terminar con todo
esto, llega usted y se toma mi veneno.
El borracho
que llega tarde en la noche a su propia casa y empieza a
gritar:
Reinita, ábreme la puerta que le traigo flores a la mujer más
linda.
La mujer baja corriendo y abre la puerta y dice:
¿Dónde están las flores?
El borrachito contesta:
A ver, y dónde está la mujer más linda.
Suegras
Una suegra
que era bien metiche, pero metiche, metiche, se murió, y en su
tumba le pusieron este mensaje: "Aquí descansa ella, y en la
casa descansamos todos".
Viejitos
Una viejita
esta afuera de una casa queriendo tocar un timbre, pero ella
no lo puede tocar porque no lo alcanza, de repente llega un
señor y muy amablemente se ofrece:
Señora, buenos días, ¿En qué puedo ayudarle?
Por favoorr jooven, aayudeme a tocarr el timbree.
Señora, con mucho gusto, le respondió.
Ya señora, y ¿Ahora qué?
La viejita le responde:
¡A correr!
Animales
Se
reunieron todos los animales de la selva. La razón, porque
hacía meses que no caía ni una gota de lluvia. El rey león
tomó la palabra y dijo: Que alguien tenía que ir ante Dios
para pedir que enviara la lluvia. Al fin de tanta discusión,
acordaron que la señora tortuga llevaría la petición. Pasó un
mes... y no llovía, dos meses... y nada de lluvia. Después de
tres meses, el león convocó una nueva asamblea de animales. El
lobo dijo: Esto es intolerable, la señora tortuga debe estar
pasándola bien, y nosotros aquí sin una gota de agua. Los
demás animales, profirieron igualmente sendas palabras. De
repente, de entre unos matorrales salió doña tortuga. Ella
estaba bien vestida, venía cargando una maletita y una
sombrilla. Al escuchar todo lo que de ella se decía, les dijo
en un tono serio: ¡¡¡Si están hablando mal de mí, no voy!!!