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págs. A
B
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C+
D
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H
I
J
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O
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S
T
U
V
Y
Z

Griego
Bíblico
Unánimes
1.
jomothumadon (oJmoqumadovn), de común acuerdo, (de jomos,
mismo; thumos, mente). Se emplea once veces, diez de ellas
en Hechos. Se traduce «unánimes» en Hch 1.14; 2.1,6; 4.24; 5.12;
7.75 (rv; rvr: «a una»); 8.6; 19.29 (rv; rvr: «a una»); en 12.20:
«de acuerdo» (rv: «concordes»); 15.25: «a un acuerdo» (rv: «en uno»);
18.12: «de común acuerdo». Fuera de Hechos, solo aparece en Ro
15.6: «unánimes» (rv: «concordes»).
2.
jomou (oJmou`), aparece en Hch 2.1 en los mss. más
comúnmente aceptados en lugar de Nº 1, que aparece en tr. La frase
«todos unánimes juntos» es traducción de apantes jomothumadon
epi to auto (tr), o en el texto alternativo, pantes
jomou epi to auto (lit. «todos juntos en el mismo lugar»).
3.
sumpsucos (suvmyuco"), adjetivo, lit, «de similar ánimo, (sun,
con; psuque, alma), y se emplea en Flp 2.2, traducido «unánimes».
Notas:
(1) Para isopsucos: «tan unánime» (Flp 2.20, rv; rvr: «del
mismo ánimo»).
(2) psuque, se emplea en la frase eni pneumati en
Flp 1.27, traducida «unánimes» en la rv, rvr; lit. «un solo
espíritu»
Ungir, Unción
A.
Verbos
1.
aleifo (ajleivfw), término general para una unción de
cualquier clase, sea para refrigerio físico después de lavarse,
p.ej., en la lxx, de Rut, 3.3; 2 S 12.20; Dn 10.3; Miq 6.15; en el
NT, Mt 6.17; Lc 7.38, 46; Jn 11.2; 12.3; o de los enfermos (Mc
6.13; Stg 5.14); o de un cuerpo muerto (Mc 16.1). El material
empleado para ello era bien aceite, bien ungüento, como en Lc
7.38,46. En la lxx se emplea también de ungir una piedra (Gn
31.13), o cautivos (2 Cr 28.15), o de revestir una pared con lodo
(Ez 13.10,11,12,14,15); y, en sentido sagrado, de ungir sacerdotes,
en Éx 40.15, dos veces, y Nm 3.3.
2.
crio (crivw), tiene un sentido más limitado que Nº 1; queda
confinado a unciones sagradas y simbólicas; de Cristo como el
Ungido de Dios (Lc 4.18; Hch 4.27; 10.38 y Heb 1.9, donde se
emplea metafóricamente en relación con el «óleo de alegría»). El
título Cristo significa «El Ungido». Esta palabra (Cristos)
se traduce «su Ungido» en Hch 4.26 (nvi). Crio se emplea
una vez de los creyentes (2 Co 1.21). Es muy frecuente en la lxx,
empleándose de reyes (1 S 10.1), sacerdotes (Éx 28.41), y profetas
(1 R 19.16). Entre los griegos se empleaba en otros sentidos que
el ceremonial, pero en las Escrituras no se encuentra en relación
con asuntos seculares.
Nota:
La distinción a que hace referencia Trench (Synonyms,
xxxviii) acerca de que aleifo sea la palabra mundana y
profana, y crio la palabra sagrada y religiosa, no viene
apoyada por la evidencia. En un documento en papiro, crisis
se emplea de «una loción para un caballo enfermo» (Moulton y
Milligan, Vocabulary of the Greek Testament).
3.
encrio (ejgcrivw), primeramente frotar adentro (en,
en, y Nº 2), y de ahí embadurnar. Se emplea metafóricamente en la
orden a la iglesia en Laodicea a ungir sus ojos con colirio (Ap
3.18). En la lxx, Jer 4.30, se emplea de pintarse los ojos para
embellecerlos.
4.
murizo (murivzw), se emplea de ungir el cuerpo para la
sepultura (Mc 14.8).
B.
Nombre
crisma
(crivsma), nombre correspondiente a A, Nº 2 más arriba; significa
ungüento, o unción. Se preparaba a base de aceite y hierbas
aromáticas. En el NT se emplea solo en un sentido metafórico; por
metonimia, del Espíritu Santo (1 Jn 2.20,27, dos veces); traducido
en todos los casos como «unción».
El
hecho de que los creyentes tengan «la unción del Santo» indica que
esta unción los hace santos, separándolos para Dios. El pasaje nos
enseña que el don del Espíritu Santo es el medio todo eficiente
para capacitar a los creyentes para poseer un conocimiento de la
verdad. En la lxx se emplea del aceite para la unción del sumo
sacerdote, p.ej., Éx 29.7, lit. «Tomarás del aceite de la unción».
En Éx 30.25, etc., es referido como «el aceite de la santa unción».
En Dn 9.26 crisma denota al ungido: «Cristo», significando,
por metonimia, la persona misma, como en 1 Jn 2, donde denota al
Espíritu Santo.
Notas:
(1) Aleimma, relacionado con A, Nº 1, y que no se encuentra
en el NT, aparece tres veces en la lxx: Éx 30.31, de la unción de
los sacerdotes; Is 61.3, metafóricamente, del aceite de alegría;
Dn 10.3, de refrigerio físico.
(2) Muron, palabra relacionada con A, Nº 5, denota ungüento.
La distinción entre esta palabra y elaion, aceite, se puede
observar en la reprensión hecha por Cristo al fariseo que, aun
habiéndole convidado a comer con él, mostró negligencia en las
muestras normales de cortesía: «No ungiste mi cabeza con aceite (elaion),
mas esta ha ungido con perfume (muron) mis pies» (Lc 7.46).
único
1.
monos (movno"), solo, solitario. Se traduce único, empleado
como atributo de Dios, en Jn 5.44; 17.3; Ro 16.27; Col 4.11; 1 Ti
1.17 (tr); 6.16; Jud 4, 25.
2.
monogenes (monogenhv"), el único engendrado, unigénito (Nº
1 y genos, descendencia). Tiene el significado de «único»,
de descendencia humana, en Lc 7.12: «hijo «único» de su madre»;
también en 8.42; 9.38. Este término tiene una connotación de
afecto, así como de unicidad. Para Heb 11.17.
Notas:
En 1 Co 12.9,11,13b aparece la expresión «un mismo Espíritu», así
como en Ef 4.4 «una misma esperanza». Estas expresiones son, lit.
«el único Espíritu», como traduce lba, y «la única esperanza».
Unigénito
monogenes
(monogenhv"), se emplea en cinco ocasiones, todas ellas en los
escritos del apóstol Juan, de Cristo como el Hijo de Dios. Se
traduce «unigénito» en Heb 11.17 de la relación de Isaac con
Abraham.
Con referencia a Cristo, la frase «el unigénito del Padre» (Jn
1.14) indica que como el Hijo de Dios, Él era el único
representante del ser y carácter de aquél que le envió. En el
original se omite el artículo determinado tanto delante de «unigénito»
como delante de «Padre», y su ausencia en cada caso sirve para
destacar la característica a que se hace referencia en los
términos empleados. El objeto del apóstol es demostrar qué clase
de gloria era la que él y sus compañeros en el apostolado habían
contemplado. Que no está él simplemente haciendo una comparación
con las relaciones terrenas queda indicado por para, «procedente
de». La gloria era la de una singular relación, y la palabra «engendrado»
(unigénito = único engendrado) no implica un inicio de su
filiación. Sugiere ciertamente relación, pero tiene que
distinguirse de generación en tanto se aplica al hombre.
Solo podremos comprender acertadamente el término «el unigénito»,
cuando se emplea del Hijo, en el sentido de una relación
inoriginada. «El engendramiento no es un evento temporal, por muy
remoto que se quiera, sino un hecho independiente del tiempo. El
Cristo no «vino a ser», sino que necesaria y eternamente «es» el
Hijo. Él, una persona, posee todos los atributos de la misma
Deidad. Ello demanda eternidad, el ser absoluto; en este respecto,
Él no es «después» del Padre» (Moule). La expresión sugiere
asimismo el concepto del más profundo afecto, como en el caso de
la palabra hebrea del AT yajid, variadamente traducida como
«único» (Gn 22.2,12); «hijo único» (Jer 6.26); «unigénito» (Am
8.10).
En
Jn 1.18 la cláusula «El unigénito Hijo, que está en el seno del
Padre» expresa tanto su eterna unión con el Padre en la Deidad y
la inefable intimidad y amor entre ellos, participando el Hijo en
todos los consejos del Padre y gozando de todos sus afectos. Otra
lectura es monogenes Theos, «Dios unigénito». En Jn 3.16 la
declaración «De tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su
Hijo unigénito» no debe entenderse en el sentido de que Cristo
vino a ser el Unigénito Hijo por la encarnación. El valor y la
grandeza del don reside en la filiación de aquél que fue dado así.
Su filiación no fue el efecto de ser dado. En Jn 3.18 la frase «el
nombre del Unigénito Hijo de Dios» pone el acento sobre la plena
revelación del carácter y de la voluntad de Dios, su amor y gracia,
comunicada en el nombre de aquél que, teniendo una singular
relación con Él, fue dado por Él como el objeto de la fe. En 1 Jn
4.9 la declaración «Dios envió a su Hijo unigénito al mundo» no
significa que Dios envió a uno al mundo que por su nacimiento en
Belén vino a ser su Hijo. Cf. la expresión paralela: «Dios envió …
el Espíritu de su Hijo» (Gl 4.6), lo cual no puede significar que
Dios envió a aquél que vino a ser su Espíritu una vez lo hubo
enviado
útil
1.
eucrestos (eu[crhsto"), útil, susceptible de ser utilizado
(eu, bien; chrestos, útil, relacionado con
craomai, usar, para lo cual veáse USAR, A, Nº 1). Se emplea en
Flm 11: «útil», en contraste a acrestos: «inútil» (a,
privativo), con un delicioso juego de palabras con el nombre «Onésimo»,
que significa «provechoso» (de onesis, provecho), nombre
que se solía dar entre esclavos. Quizá el prefijo eu
hubiera debido de ser traducido explícitamente con un término como
«muy útil», «muy servicial», siendo que con ello se sugiere que en
tanto que el huido esclavo había causado un gran perjuicio a
Filemón, ahora, después de su conversión, al servir devotamente al
apóstol en su situación de encarcelamiento, había venido por ello
mismo a ser particularmente útil al mismo Filemón, considerando
que este último hubiera dado su bien dispuesto servicio a Pablo,
si ello hubiera sido posible.
Onésimo, que había desmentido su nombre, era ahora fiel al mismo
en lugar de su anterior dueño, que también debía su conversión al
apóstol. Se emplea también en 2 Ti 2.21: «útil al Señor» (rv: «útil
para los usos del Señor)», y en 4.11: «útil».
2.
euthetos (eu[qeto"), listo para su uso. Se traduce «útiles»
(Lc 14.35;: «buena»).
3.
ofelimos (wjfevlimo"), útil, provechoso. Se traduce «útiles»
en Tit 3.8 (vm: «provechosas»).
V
Vanagloria,
Vanaglorioso
A.
Nombres
1.
alazoneia, o –ia (ajlazoneiva), denota jactancia,
alarde, y se traduce «la vanagloria de la vida» en 1 Jn 2.16 (rv:
«soberbia»); en Stg 4.16: «soberbias» (rv, rvr). Cf. alazon,
nombre traducido «altivo» y «vanaglorioso» (Ro 1.30, 2 Ti 3.2).
2.
kenodoxia (kenodoxiva), de kenos, vano, vacío, y
doxa, gloria; se emplea en Flp 2.3.
B.
Adjetivo
kenodoxos
(kenovdoxo"), relacionado con A, Nº 2, se traduce «vanagloriosos»
en Gl 5.26 (rv: «codiciosos de vana gloria»).
Vanidad, Vano, Vanamente
A.
Nombre
mataiotes
(mataiovth", 3153), vaciedad en cuanto a resultados, relacionado
con mataios (véase B, Nº 2). Se emplea: (a) de la creación
(Ro 8.20), como no alcanzando los resultados para la que había
sido dispuesta, debid o al pecado; (b) de la mente que gobierna la
manera de vivir de los gentiles (Ef 4.17); (c) de las «palabras
infladas y vanas» (lit., «de vanidad») de falsos maestros (2 P
2.18; Francisco Lacueva traduce «de necedad», véase Nuevo
Testamento Interlineal).
Nota:
Para mataios en plural neutro en Hch 14.15: «vanidades».
B.
Adjetivos
1.
kenos (kenov"), vacío, con especial referencia a la calidad.
Se traduce «cosas vanas» (Hch 4.25); «en vano» (1 Co 15.10, lit.,
«vana» como adjetivo, esto es, «su gracia no ha sido vana»); «vana»
en v. 14, dos veces; Ef 5.6: «vanas»; Col 2.8: «vana
argucia» (vm); Stg 2.20: «hombre vano»; en los siguientes pasajes
la forma neutra, kenon, sigue a la preposición eis,
en, y denota «en vano» (2 Co 6.1; Gl 2.2; Flp 2.16,dos veces; 1 Ts
3.5).
2.
mataios (mavtaio"), carente de resultados. Se emplea de:
(a) prácticas idolátricas (Hch 14.15: «de estas vanidades»); (b)
los pensamientos de los sabios (1 Co 3.20: «que son vanos»); (c)
la fe, si Cristo no ha resucitado (1 Co 15.17: «vana»); (d)
cuestiones, contenciones, etc. (Tit 3.9: «vanas»); (e) religión,
con una lengua desenfrenada (Stg 1.26); (f) la forma de vivir (1 P
1.18).
(2) periergos, ocupado en naderías, se emplea de artes
mágicas en Hch 19.19 (lit., «cosas que están alrededor trabajan»,
y por ello superfluas), esto es, las artes de aquellos que se
entremeten en cosas prohibidas, con la ayuda de espíritus malos, «vanas
artes» (rv; rvr: «magia»). Véanse también 1 Ti 5.13, donde el
significado es «inquisitivo», metiéndose en los asuntos de otros,
«entremetidas» (rv: «curiosas»).
(3) Para kenofonia, traducido «pláticas sobre cosas vanas»
(1 Ti 6.20); «vanas palabrerías» (2 Ti 2.16).
(4) mataiologia, «vana palabrería» (1 Ti 1.6).
C.
Verbo
kenoo
(kenovw), vaciar, correspondiéndose con B, Nº 1. Se traduce «vana
resulta» en Ro 4.14; «no se haga vana» (1 Co 1.17); «desvanezca»
(9.15; rv: «desvanezca»); 2 Co 9.3: «no sea vano». Para «se
despojó» (Flp 2.7; rv: «anonado»).
Notas:
(1) Para battalogeo, traducido «no uséis de vanas
repeticiones» (rvr; rv: «no seáis prolijos»).
(2) katargeo, este término se traduce: «habrá hecho vana la
verdad de Dios» (Ro 3.3, rv; rvr: «habrá hecho nula»).
D.
Adverbios
1.
eike (eijkh`), denota: (a) sin causa, «vanamente» (Col
2.18); (b) sin objeto, «en vano» (Ro 13.4; Gl 3.4, dos veces;
4.11); en Mt 5.22
Varón
1.
aner (ajnhvr), significa específicamente varón, no
empleándose nunca del sexo femenino. Se traduce «varón» en pasajes
como Mc 6.20; Lc 1.27, 34; 8.41; 9.30, 32; 19.2; 23.50, etc.
2.
arsen o arren (a[rshn), se traduce «hombres» en Ro 1.27,
tres veces; con el término «varón» en Mt 19.4; Mc 10.6; Lc 2.23;
Gl 3.28, donde el significado es que en Cristo no hay distinción
de sexos; el sexo no constituye una barrera ni para la salvación
ni para el desarrollo de las gracias cristianas; Ap 12.5, 13
Velar
En El Sentido de
Estar Vigilante
1.
gregoreo (grhgorevw), velar. Se emplea: (a) de mantenerse
despierto (p.ej., Mt 24.43; 26.38,40,41); (b) de vigilancia
espiritual (p.ej., Hch 20.31; 1 Co 16.13; Col 4.2; 1 Ts 5.6, 10,
para lo cual véase Nota más abajo; 1 P 5.8; Ap 3.2: «Sé
vigilante», 3; 16.15).
Nota:
En 1 Ts 5.10 se traduce «para que ya sea que velemos, o que
durmamos, vivamos juntamente con Él». No se emplea en este pasaje
en el sentido metafórico de «estar vivo»; aquí se pone en
contraste con katheudo, «dormir», que nunca es empleado por
el apóstol con el significado «estar muerto» (tiene este
significado solo en el caso de la hija de Jairo, Mt 9.24, donde en
realidad se emplea en contraste con apothnesko, morir). Por
ello, el significado de gregoreo es aquí el de vigilancia y
expectación en contraste con la laxitud e indiferenc ia. Todos los
creyentes vivirán con Cristo desde el momento del arrebatamiento
descrito en 1 Ts cap. 4; porque todos ellos tienen ahora vida
espiritual, aunque la condición espiritual y los logros de cada
uno de ellos varían considerablemente. Aquellos que son laxos y
dejen de velar sufrirán pérdida (1 Co 3.15; 9.27; 2 Co 5.10, p.ej.),
pero el apóstol no está tocando aquí este aspecto del tema. Lo que
sí pone en claro aquí es que el arrebatamiento de los creyentes en
la segunda venida de Cristo dependerá solo de la muerte de Cristo
por ellos, y no de la condición espiritual en que se encuentren.
El arrebatamiento no es asunto de recompensa, sino de salvación.
2.
agrauleo (ajgraulevw), alojarse en un redil en un campo (agros,
campo; aule, redil). Se emplea en Lc 2.8.
3.
agrupneo (ajgrupnevw), estar sin dormir (de agreuo,
cazar, y jupnos, sueño). Se emplea metafóricamente, de
estar vigilante, velar (Mc 13.33; Lc 21.36; Ef 6.18; Heb 13.17).
Este término no expresa solo el hecho de estar en vela, sino la
actitud vigilante de aquellos que están dedicados a algo.
4.
nefo (nhvfw), abstenerse de vino. Se emplea metafóricamente
de vigilancia moral, y se traduce «velad en oración» en 1 P 4.7.
5.
eknefo (ejknhvfw), primariamente, volver a los propios
sentidos saliendo de una borrachera, volverse sobrio. Se emplea en
este sentido en la lxx, p.ej., Gn 9.24; metafóricamente, en Jl
1.5; Hab 2.7; lit., en 2.19, de las palabras de un idólatra a una
imagen. En el NT en 1 Co 15.34: «Velad debidamente y no pequéis»;
la rvr77 traduce «Guardad la debida sobriedad»; más ajustadamente,
vm traduce «Despertad a vuestros sentidos», sugiriendo un retorno
a la sobriedad de mente desde un estupor consiguiente a la
influencia de una mala doctrina
Velo
1.
katapetasma (katapevtasma), lit., aquello que es extendido
(petannumi) antes (kata), de ahí, un velo. Se emplea:
(a) del velo interior del tabernáculo (Heb 6.19; 9.3); (b) del
correspondiente velo en el templo (Mt 27.51; Mc 15.38; Lc 23.45);
(c) metafóricamente de la «carne» de Cristo (Heb 10.20), esto es,
su cuerpo que Él entregó para que fuera crucificado, proveyendo de
esta manera, mediante su muerte expiatoria, un medio para el
acceso espiritual de lo creyentes, el «camino nuevo y vivo», ante
la presencia de Dios.
2.
kalumma (kavlumma), cubierta. Se emplea: (a) del velo que
Moisés puso sobre su rostro al descender del monte Sinaí,
impidiendo así que Israel pudiera contemplar la gloria (2 Co
3.13); (b) metafóricamente, de la visión espiritualmente
oscurecida sufrida retributivamente por Israel, hasta que tenga
lugar la conversión de la nación al Mesías de ellos (vv.
14,15,16).
3.
peribolaion (peribovlaion), denota lit., algo echado
alrededor (peri, alrededor; balo, arrojar); de ahí,
una cubierta, velo (1 Co 11.15), o un manto alrededor del cuerpo,
vestido (Heb 1.12).
Vencedor (Ser), Vencer
1.
nikao (nikavw), vencer. Se emplea: (a) de Dios (Ro 3.4,
término legal, para el cual véase nota más abajo: «venzas»); (b)
de Cristo (Jn 16.33; Ap 3.21; 5.5; 17.14); (c) de sus seguidores
(Ro 12.21b; 1 Jn 2.13,14; 4.4; 5.4, 5; Ap 2.7,11,17, 26;
3.5,12,21; 12.11; 15.2; 21.7); (d) de la fe (1 Jn 5.4); (e) del
mal, voz pasiva (Ro 12.21); (f) de unos futuros potentados humanos
(Ap 6.2; 11.7; 13.7).
Nota:
En Ro 3.4: «Para que … venzas cuando fueres juzgado», es un
término legal, significando que la justicia del veredicto del juez,
inevitable cuando Dios es el juez, lleva al asentimiento por parte
del acusado. Las promesas dadas a Israel no constituían garantía
alguna de que un judío no arrepentido podría escapar a la
condenación.
2.
jupernikao (uJpernikavw), ser más que vencedor (juper,
sobre, y Nº 1), conseguir una magna victoria. Se encuentra en Ro
8.37, lit., «somos hipervencedores», esto es, somos
preeminentemente victoriosos.
Vengador, Venganza,
Vengar(Se)
A.
Nombres
1.
ekdikos (e[kdiko"), primariamente, sin ley, luego, uno que
impone una pena a una persona, un vengador, castigador. Se emplea
en Ro 13.4 de una autoridad civil en el ejercicio de su función de
ejecutar ira sobre un malhechor: «vengador». En 1 Ts 4.6 se emplea
de Dios como el vengador contra aquél que agravie a su hermano,
aquí de manera particular en el tema del adulterio.
2.
ekdikesis (ejkdivkhsi"), venganza, y para lo cual véase ,
significa lit. «lo que viene procedente de justicia», no, como
sucede tan frecuentemente con la venganza humana, de un
sentimiento de agravio o meramente de un sentimiento de
indignación. Este empleo se utiliza con la mayor frecuencia de la
venganza divina (p.ej., Ro 12.19; Heb 10.30). Para una lista
completa, véase RETRIBUCIÓN, A, Nº 3. Los juicios de Dios son
santos y rectos (Ap 16.7), y libres de cualquier elemento de
autogratificación o de resentimiento.
B.
Verbo
ekdikeo
(ejkdikevw), se traduce «No os venguéis» (Ro 12.19); «vengas» (Ap
6.10); «ha vengado» (19.2);
Verbo
logos
(lovgo"), palabra. Se emplea como título del Hijo de Dios,
traduciéndose «Verbo» (Jn 1.1, tres veces, 14; 1 Jn 1.1; Ap
19.13); en tr también en 1 Jn 5.7, en el controvertido pasaje de «los
testigos celestiales».
Tanto jrema como logos se traducen «palabra» y «palabras».
Jrema es el dicho, lo que se expresa (ero, eireka,
«hablar»); es más individual que logos, siendo su relación
con Él como una parte a un todo. Logos incluye los
pensamientos así como lo que se expresa. Comparar el uso de los
términos franceses mot y parole.
Estos dos términos han sido distinguidos de la siguiente manera:
logos es la palabra más profunda, más plena e inclusiva; es
la revelación de lo que está en Dios, en su naturaleza y carácter
su amor, sus caminos–en resumen, todo lo que Él comunica jrema
es la comunicación misma. Logos (de lego, «hablar»)
es aquello que es conocido en la mente y conocido por expresarlo.
No se puede pensar sin tener un pensamiento, y logos se
emplea para denotar aquello, y su expresión; es el tema y la forma
del pensamiento y de la expresión, así como la expresión de ello.
Es una palabra tan inclusiva que es muy difícil de abarcar.
Jrema es la expresión proposicional mediante la que se
comunica el pensamiento.
Si
esta distinción se tiene en cuenta, se comprenderán mejor los
siguientes pasajes. Para logos, Mt 13.19; Mc 14.39 (donde
el original dice «palabra», en singular, no «palabras»; cf. Mt
26.44); Mc 7.13; 16.20; Lc 1.2; Hch 4.31; 6.4; Ro 9.6; Heb 4.12;
6.1; Stg 1.18; 1 P 1.23. Y se comprenderá lo característico que es
el término logos de los escritos de Juan: 1.1,14; 5.24, 38;
8.31, 37, 43; y en los vv. 51,52 y 55 (donde es lo mismo, «palabra»);
10.35; 14.23, 24; 15.3, 20; 17.6, 14,17; 1 Jn 1.1.
Sin embargo, el apóstol también emplea jrema: Jn 3.34;
6.63,68; 8.47; 12.47-48; 14.10; 17.8. Cf. también Mt 4.4; Ef 6.17
(no el libro, meramente, sino el texto); Mt 26.75; Lc 5.5; Ro
10.8,17; Heb 1.3; 6.5; 11.3; 1 P 1.25. Ello será suficiente para
ilustrar el empleo de la palabra, que tiene más el sentido de
expresiones individuales, de comunicaciones divinas.
Lalia (de lalero, «hablar, emitir un sonido») es,
como sustantivo, de empleo mucho más limitado, como también de
significado, y de hecho solo se halla en Mt 26.73; Mc 14.70; Jn
4.42 (cf. logos, v. 41); y 8.43. Pero el constante empleo
del verbo para el hecho de la pronunciación del lenguaje humano
(Mt 9.33; Mc 14.17; Hch 2.4; 18.9), y en expresiones como «habló,
diciendo» (cf. Mc 6.50; Heb 2.2) da una suficiente definición de
su sentido. Jn 8.43 yuxtapone logos y lalia de tal
manera que se ilustran sus respectivos significados: logos
es el tema de aquellos discursos, la palabra misma; lalia
la forma y expresión externas que asume su palabra. Ellos no
comprendían lo que Él decía (lalia) porque no asimilaban su
pensamiento (logos); como bien se ha dicho: «En las cosas
divinas uno no aprende las definiciones de las palabras y después
las cosas; se aprenden las cosas, y luego el significado de las
palabras es evidente»» (de New Concise Bible Dictionary:
«Word, Words», pp. 857-858).
Verdad, Verdadero, Verdaderamente
A.
Nombres
aletheia
(ajlhvqeia), verdad. Se emplea: (a) objetivamente, significando
«la realidad que se encuentra en la base de la apariencia; la
esencia manifiesta y veraz de algo» (Cremer), p.ej., Ro 9.1; 2 Co
11.10; especialmente de la doctrina cristiana, p.ej., Gl 2.5,
donde «la verdad del evangelio» denota la verdadera enseñanza del
evangelio, en contraste con sus perversiones; Ro 1.25, donde «la
verdad de Dios» puede ser «la verdad acerca de Dios» o «Dios, cuya
existencia es una realidad»; pero en Ro 15.8 «la verdad de Dios»
indica su fidelidad en el cumplimiento de sus promesas, fidelidad
que se exhibe en Cristo. El término tiene un sentido absoluto en
Jn 14.6; 17.17; 18.37, 38. En Ef 4.21, donde la vm da la
traducción correcta: «según es la verdad en Jesús», el significado
no es meramente la verdad ética, sino la verdad encarnada en Él en
toda su plenitud y extensión; Él era la perfecta expresión de la
verdad. Es una declaración virtualmente equivalente a su
afirmación en Jn 14.6; (b) subjetivamente, veracidad, verdad, no
meramente verbal, sino sinceridad e integridad de carácter (Jn
8.44; 3 Jn 3); (c) en frases, p.ej., «con verdad» (epi,
sobre la base de; Mc 12.14; Lc 20.21); con en, en (2 Co
6.7; Col 1.6; 1 Ti 2.7; 1 Jn 3.18; 2 Jn 1.34).
Notas:
(1) Para alethes, traducido «amante de la verdad» (Mt
22.16); «con verdad» (Jn 4.18); «verdad» (10.41; 19.35), véase
bajo B, Nº 1, más abajo; (2) alethos, verdaderamente,
traducido «en verdad» en Lc 9.27; 12.44; 21.3; Jn 7.26; 1 Ts 2.13,
se trata bajo D, Nº 1; (3) la partícula ara, traducida «en
verdad» en 1 Co 15.15; (4) para asfaleia, traducido «verdad»
en Lc 1.4, véase SEGURIDAD, A, Nº 1; (5) eige, realmente,
en verdad (Gl 3.4; Ef 4.21; Col 1.23, etc.), es un compuesto de
ei, partícula condicional, y ge, partícula de
reafirmación; (6) eanper, yuxtaposición de la conjunción
condicional ean, y de la partícula intensificadora per,
«si», «precisamente si», se traduce «sí en verdad» en Heb 6.3; (7)
mentoi, sin embargo, significa «en verdad» o «ciertamente»
en Stg 2.8 (contrastar vm, que traduce «al contrario»); (8) el
adverbio ontos, verdaderamente, se traduce «en verdad» en 1
Ti 5.3, 5, 16.
B.
Adjetivos
1.
alethes (ajlhqhv"), primariamente, a descubierto,
manifiesto (a, privativo, letho, olvidar, =
lanthano, escapar a la detección), de ahí real, genuino. Se
emplea: (a) de personas, veraz (Mt 22.16: «amante de la verdad»;
vm: «veraz»; Mc 12.14; Jn 3.33; 8.26; Ro 3.4; 2 Co 6.8); (b) de
cosas, verdadero, conforme a la realidad (Jn 4.18: «con verdad»,
lit., «verdadero»; 5.31, 32; en los textos más comúnmente
aceptados, 6.55, dos veces; 8.13,14, v. 16 en tr en lugar de Nº 2
en los mss. más comúnmente aceptados, 17; 10.41: «verdad»; 19.35:
«verdad», lit., en ambos pasajes, «verdadero»; 21.24; Hch 12.9: «verdad»,
lit., «verdadero»; Flp 4.8; Tit 1.13; 1 P 5.12; 2 P 2.22; 1 Jn
2.8, 27; 3 Jn 12).
2.
alethinos (ajlhqinov"), relacionado con Nº 1, denota
verdadero en el sentido de real, ideal, genuino. Se emplea: (a) de
Dios (Jn 7.28; cf. Nº 1 en 7.18, más arriba; 17.3; 1 Ts 1.9; Ap
6.10); estos declaran que Dios cumple el significado de su nombre,
Él es «el verdadero Dios», en distinción a todos los otros dioses,
que son falsos (alethes, véase Jn 3.33 en Nº 1, significa
que Él es veraz, fiel en todos sus pronunciamientos, que no puede
mentir); (b) de Cristo (Jn 1.9; 6.32; 15.1; 1 Jn 2.8; 5.20, tres
veces; Ap 3.7,14; 19.11); su juicio (Jn 8.16, en los textos más
comúnmente aceptados, en lugar de Nº 1); (c) de las palabras de
Dios (Jn 4.37; Ap 19.9; 21.5; 22.6); en los últimos tres pasajes
el significado es equivalente al del Nº 1; (d) de sus caminos (Ap
15.3); (e) de sus juicios (Ap 16.7; 19.2); (f) de sus riquezas (Lc
16.11); (g) de sus adoradores (Jn 4.23); (h) de los corazones de
ellos (Heb 10.22); (i) del testimonio del apóstol Juan (Jn 19.35);
(j) del tabernáculo celestial, antitípico (Heb 8.2; 9.24), no en
el sentido de que el tabernáculo en el desierto fuera falso, sino
que era una débil copia terrena del celestial.
Nota:
«alethinos se relaciona con alethes como la forma
con el contenido o sustancia; alethes denota la realidad de
la cosa, y alethinos define la relación de la concepción
con la cosa a la que se corresponde, = genuino» (Cremer). El
arzobispo Trench lo recapitula del siguiente modo: «Podemos
afirmar del alethes que cumple la promesa de sus labios;
pero del alethinos la más amplia promesa de su nombre. Todo
lo que este nombre significa, tomado en su sentido más elevado,
profundo y amplio, en todo aquello que Él debiera ser, esto es Él
de una manera plena».
3. gnesios (gnhvsio"),
significa primariamente «legítimamente engendrado» (relacionado
con ginomai, devenir, venir a ser), de ahí verdadero,
genuino, sincero. Se emplea en 1 Ti 1.2: «verdadero hijo en la fe»
(Besson: «legítimo»); Tit 1.4: «verdadero hijo en la común fe» (Besson:
«legítimo»). Se traduce «sinceridad» en 2 Co 8.8; «compañero fiel»
en Flp 4.3 (rv: «hermano compañero»; Besson: «querido»; vm: «fiel
compañero de yugo»). Para el nombre calificado por el adjetivo
gnesios en este pasaje,
su(n)zugos.
C.
Verbo
aletheuo
(ajlhqeuvw), significa tratar con fidelidad o con verdad con
cualquiera (cf. Gn 42.16, lxx: «si actuáis con verdad o no»,
relacionado con A, y se traduce «por deciros la verdad» (Gl 4.16);
«siguiendo la verdad» (Ef 4.15; vha, «manteniendo la verdad»; lba,
Besson: «hablando la verdad»; vm: «diciendo la verdad»). En la
cita de Gálatas el apóstol está probablemente refiriéndose al
contenido de su epístola.
D.
Adverbios
1.
alethos (ajlhqw`"), con seguridad, verdaderamente. Se
traduce «verdaderamente» en Mt 14.33; 26.73; 27.54; Mr 17.40;
15.39; Jn 4.42; 6.14; 7.40; 8.31; 17.8; Hch 12.11; 1 Jn 2.5. Con
la frase «en verdad» (Lc 9.27; 12.44; 21.3; Jn 7.26; 1 Ts 2.13); «verdadero»
(Jn 1.47); «verdadera» (Jn 6.55).
2.
ontos (o[ntw"), adverbio derivado de on, participio
presente de eimi, ser, denota realmente, verdaderamente, en
verdad. Se emplea en Mc 11.32: «verdadero profeta» (rv: «verdaderamente
era profeta»); Lc 23.47; 24.34; Jn 8.36; 1 Co 14.25; Gl 3.21; 1 Ti
5.3: «en verdad»; v. 5: «en verdad»; v. 16: «en verdad»; 2 P 2.18;
en 1 Ti 6.19, rvr sigue los textos que tienen aionios, «eterna»
(vm: «la vida que lo es en verdad», siguiendo los mss. más
comúnmente aceptados).
3.
gnesios (gnesivw"), relacionado con B, Nº 3, sinceramente,
honorablemente. Se traduce «tan sinceramente» (Flp 2.20, rvr,
rvr77; rv: «con sincera afición»; vm: «ingenuamente»; Besson: «íntimamente»),
esto es, «tan verdaderamente».
Notas:
(1) Para la partícula de, traducida «verdaderamente lleva fruto»
(Mt 13.23, vha; lba, «sí da fruto»).
(2) Para aletheia, verdad, traducido «verdaderamente» en Lc
22.59; Hch 4.27 (vm: «de verdad» y «a la verdad», respectivamente),
véase A más arriba.
E.
Partículas Y Frases
1.
men (mevn), partícula conjuntiva (originalmente una forma
de men, ciertamente, verdaderamente, que aparece en Heb
6.14), por lo general relacionada con una conjunción o partícula
adversativa, como de, en la siguiente cláusula, que se pone en
oposición a ella. Es frecuentemente intraducible; en ocasiones se
traduce «verdaderamente», como en Mt 9.37 (vm; rvr: «a la verdad»);
más veces con la frase «a la verdad» (p.ej., Mt 3.11; Mt 17.11; vm:
«en verdad»; 23.27, etc.); en otros casos se traduce «ciertamente»
(p.ej., Heb 6.16; 11.15; vm: «en verdad»).
Vestido
1.
jimation (iJmavtion), prenda de vestir exterior, manto. Se
echaba sobre el quiton (para lo cual véase ), p.ej., Mt
17.2; 27.31, 35.
2.
jimatismos (iJmatismov"), en forma de palabra colectiva,
denotando vestimenta, ropas. Se emplea generalmente de vestidos
costosos o lujosos, la vestimenta de reyes o potentados, etc.
Véase Lc 7.25: «vestidura preciosa». Véase también Hch 20.33 y 1
Ti 2.9: «vestidos costosos». Esta es la palabra empleada de la
blanca y deslumbrante vestidura del Señor en el monte de la
transfiguración (Lc 9.29: «vestido blanco y resplandeciente»). Se
emplea también para designar su quiton, su vestidura
interior (véase ), por la que los soldados echaron suertes (Jn
19.23, 24: «ropa»). También se traduce «ropa» en Mt 27.35.
3.
enduma (e[nduma), relacionado con enduo (véase
VESTIR, Nº 2), denota cualquier cosa puesta encima, un vestido de
cualquier tipo. Se emplea de la vestimenta de los antiguos
profetas, en prenda de su menosprecio por el esplendor terreno (1
R 19.13; 2 R 1.8; Zac 13.4). En el NT se emplea también de la
vestimenta de Juan el Bautista (Mt 3.4); de vestidos en general
(Mt 6.25, 28; Lc 12.23); metafóricamente, de vestidos de ovejas
(Mt 7.15); de un vestido de boda (Mt 22.11,12), traducido en forma
verbal en la rvr (vm, respectivamente: «que no traía vestido de
boda» y «sin tener vestido de boda»); del vestido del ángel en el
sepulcro del Señor después de su resurrección (28.3).
Nota:
El incidente del vestido de bodas, enduma, en Mt 22.11,12,
indica que las personas de alta alcurnia mostraban su
munimiciencia proveyendo a los invitados de vestiduras festivas.
4.
esthes (ejsqhv"), y esthesis (e[sqhsi"),
relacionados con jennumi, vestir, significan vestidura,
ropa, sugiriendo generalmente las ropas ornamentadas y de buena
calidad. El primer vocablo se encuentra en Lc 23.11: «ropa»; 24.4:
«vestiduras»; Hch 10.30: «vestido»; 12.21: «ropas» (RV: «ropa»);
Stg 2.2, dos veces: «ropa» y «vestido» (rv: «vestidura»); v. 3: «ropa»
(rv: «vestidura»). Esthesis se emplea en Hch 1.10: «vestiduras»
(rv: «vestidos»).
5.
stole (stolhv), (castellano, estola), denota cualquier
ropaje lujoso, una vestidura larga llegando a los pies o con cola
detrás. Se emplea de las largas vestiduras que vestían los
escribas, a fin de hacerse notar (Mc 12.38; Lc 20.46); de la ropa
que llevaba el joven en el sepulcro del Señor (Mc 16.5); del «mejor
vestido» o, más bien, del vestido principal, que fue sacado para
el retornado hijo pródigo (Lc 15.22). Se emplea cinco veces en
Apocalipsis, de los santos glorificados (6.11; 7.9,13,14; 22.14).
En la lxx se emplea de las santas vestiduras de los sacerdotes,
p.ej., Éx 28.2; 29.21; 31.10.
6.
peribolaion (peribovlaion), de peribalo, echar en
torno, lit., aquello que es echado alrededor; era un velo o manto.
Se emplea en 1 Cor 11.15, del cabello de una mujer, que le es dado
como velo; en Heb 1.12, de la tierra y de los cielos, que el Señor
envolverá «como un vestido» (vm, rvr77: «manto»). La otra palabra
que aparece en este v. en los mss. más comúnmente aceptados (cf.
lba), es jimation: «Como un manto (peribolaion) los
enrollarás; como una vestidura (jimation) serán mudados».
Nota:
Para quiton, traducido «vestido» en Mc 14.63 (rv; rvr: «vestidura»);
«vestidos» (Lc 9.3, rv; rvr: «túnicas»)
Viento
1.
anemos (a[nemo"), además de su significado literal, se
emplea metafóricamente en Ef 4.14, de enseñanzas variables. En Mt
24.31 y Mc 13.27 los cuatro vientos significan los cuatro puntos
cardinales; lo mismo en Ap 7.1 (cf. Jer 49.36; Dn 7.2); los
contextos, indican que estos cuatro vientos están relacionados con
la ejecución de juicios divinos. Deissmann (Bible Studies)
y Moulton y Milligan (Vocabulary) ilustran esta frase
mediante los papiros.
2.
pnoe (pnohv), soplido, ráfaga (relacionado con pneo,
soplar). Se emplea del viento recio en Pentecostés (Hch 2.2).
3.
pneuma (pneu`ma), se traduce «viento» en Jn 3.8: «el viento
sopla» (la Versión Revisada Inglesa da, en el margen: «el Espíritu
alienta», su significado probable).
Notas:
(1) Para notos, «viento del sur» (Lc 12.55; Hch 28.13); (2)
el verbo anemizo, traducido «la onda del mar, que es
arrastrada por el viento» (Stg 1.6; cf. Nº 1 más arriba); (3) para
pneo, soplar, traducido «viento» en Hch 27.40.
Vigilia
fulake
(fulakhv), se emplea: (a) con el significado de «una vigilia» o
«vela», Lc 2.8, lit.: «(guardando, fulasso) vigilias»,
traducido «guardaban las vigilias»; (b) del tiempo durante el que
se montaba guardia durante la noche, una vigilia de la noche (Mt
14.25; 24.43; rvr: «hora»; rv: «vela»; Mc 6.48; Lc 12.38).
Entre los judíos la noche era dividida en tres vigilias (véanse,
p.ej., Éx 14.24; Jue 7.19), costumbre que siguió a través del
dominio de Roma. Los romanos dividían la noche en cuatro vigilas;
esto era reconocido entre los judíos (véase Mc 13.35).
Vino
1.
inos (oi\no"), es el término general para el vino. La
mención de la rotura de los odres de cuero (Mt 9.17; Mc 2.22; Lc
5.37), implica fermentación. Véase también Ef 5.18 (cf. Jn 2.10; 1
Ti 3.8; Tit 2.3). En Mt 27.34, vha, lba y nvi tienen «vino»,
siguiendo la lectura de los mss. más comúnmente aceptados, en
lugar de la variante «vinagre» (tr), seguida por rv, rvr, rvr77,
vm, Besson.
Se
emplea este vocablo metafóricamente: (a) de los males ministrados
a las naciones por la Babilonia religiosa (14.8; 17.2; 18.3); (b)
del contenido de la copa de la ira divina sobre las naciones y
Babilonia (Ap 14.10; 16.19; 19.15).
La
intemperancia es el abuso del vino, y en contra de tal abuso hay
abundantes protestas y advertencias en las Escrituras. El vino es
mencionado junto con el aceite y el grano entre los buenos dones
con los que Dios bendeciría a su pueblo terrenal (Dt 7.13; Sal
104.15). Era ofrecido a diario en el templo como libación (Nm
28.7).
El
Señor aludió a la diferencia entre Él mismo y Juan el Bautista con
estas palabras: «Vino Juan el Bautista, que ni comía pan ni bebía
vino … Vino el Hijo del Hombre que come y bebe» (Lc 7.33-34). El
vino fue creado por el Señor en su primer milagro (Jn 2.3-10); y
Él dijo en la última Pascua: «De cierto os digo que no beberé más
del fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo en el
Reino de Dios» (Mc 14.25). La designación «fruto de la vid» para
significar vino era una expresión normal: cf. tratado Berakoth
6.1, en la Misná, donde también se afirma que el vino era
empleado en la Pascua (tratado Pesatrim X); cf. Herodoto,
1.212. El Señor instituyó la cena memorial con la copa de vino
llamada «de bendición», la tercera en el ritual de la cena pascual.
Pablo recomienda a Timoteo que tome un poco de vino debido a sus
frecuentes enfermedades (1 Ti 5.23); el diácono no debe ser dado a
mucho vino (1 Ti 3.8); las ancianas no deben quedar esclavizadas
por un exceso de vino (Tit 2.3; F. Lacueva, «ni por vino mucho
esclavizadas», Nuevo Testamento Interlineal). Hay, por todo
ello, adecuada evidencia de que el vino es considerado como un don
benéfico de Dios, del que el hombre puede hacer un moderado empleo.
Sin embargo, si alguien no tiene poder sobre sus apetitos, es
indudable que hará mejor en abstenerse. Los borrachos no heredarán
el Reino de Dios (1 Cor 6.10).
El
beber vino, lo mismo que el comer carne, puede ser ocasión de
caída para un hermano débil (Ro 14.21), especialmente en conexión
con lo sacrificado a los ídolos (cf. 1 Cor 8.10-13). En todo caso,
la abstinencia no puede ser impuesta como norma general, ni
permanentemente, sobre los que han reconocido su libertad en el
Señor (Col 2.16). El criterio para la recta actuación debe ser la
libertad en el Señor, informada por el amor a los hermanos y por
la sobriedad, en gratitud hacia Dios, el Creador y Sustentador de
la vida.
2.
gleukos (gleu`ko"), denota «vino nuevo» dulce, o mosto (Hch
2.13), donde la acusación misma muestra que era embriagante y que
debe haber sufrido una cierta fermentación. En la lxx, Job 32.19.
Viña
ampelon
(ajmpelwvn), viña. Se emplea 22 veces en los Evangelios Sinópticos;
fuera de ellos, solo en 1 Cor 9.7.
Nota:
Para ampelos, término que se traduce «viña» (Ap 4.19, y en
la vm en Ap 14.18).
Viñador, Viñero
ampelourgos
(ajmpelourgov"), trabajador en una viña (de ampelos, vid, y
ergon. trabajo). Se traduce «viñador» (Lc 13.7; rv, viñero»).
Virgen
parthenos
(parqevno") virgen, célibe. Se emplea en Mt 1.23: «virgen»; 25.1:
«vírgenes»; v. 7: «vírgenes»; v. 11: «vírgenes»; Lc 1.27, dos
veces: «virgen»; Hch 21.9: «doncellas»; 1 Cor 7.25, vírgenes»; v.
28: «doncella»; v. 34, dos veces: «doncella»; v. 36: «hija virgen»;
v. 37: «hija virgen»; v. 38, en los mss. más comúnmente aceptados:
«hija virgen» (vm; término omitido en tr); 2 Cor 11.2: «virgen»;
Ap 14.4: «vírgenes» (en género masculino).
Con respecto a Mt 1.23, se trata de una cita de la lxx de Is 7.14,
que traduce la palabra hebrea almah como parthenos (virgen).
Acerca del significado de almah y su traducción se pueden
transcribir las siguientes observaciones:
««He aquí que la virgen concebirá». ¿Podemos decir quién es esta
virgen? Isaías emplea el artículo determinado al hablar de ella.
Podría parecer así que se tratara de una virgen bien conocida,
cuya identidad reconocerían todos. Y, en realidad, algunos han
supuesto que esto era así. Gressmann, por ejemplo, mantenía que en
el antiguo Israel existía una extendida creencia de que una virgen
concreta daría a luz un hijo. Pero en el Antiguo Testamento hay
solo otra referencia explícita a la madre del Mesías, y se
encuentra en Miq 5.3: «Pero los dejará hasta el tiempo que dé a
luz la que ha de dar luz». Aquí no aparece el artículo determinado.
»Es más natural mantener que el artículo determinado se emplea con
la palabra almah en un sentido genérico, y que sirve para
designar a alguna persona concreta desconocida. El propósito de
Isaías es distinguir la almah de cualquier otra clase de
mujer. Es como si viniera a decir: «No es una mujer vieja ni
casada la que ve en visión, ni una esposa ni una muchacha,
necesariamente, sino una almah».
»De entrada, se puede afirmar con seguridad que la palabra
almah nunca se emplea de una mujer casada. Por lo menos uno de
los pasajes en que se emplea pone en claro que puede utilizarse
para designar a una que es verdaderamente virgen (Gn 24.43).
Rebeca es llamada almah, pero además se la designa como
bethulah, y de ella se dice que ningún hombre la había
conocido. En un pasaje (Pr 30.19) la palabra almah puede
tener referencia a una muchacha inmoral pero no indica una
muchacha casada. Quizá el equivalente más cercano en castellano
sea la palabra doncella, que en su sentido propio no se emplea
para designar a una mujer casada. Pero incluso este término puede
no ser el exacto equivalente de almah, porque en tanto que
doncella también puede hacer referencia a una sirvienta doméstica,
casada o no, almah nunca tiene tal sentido. Por esta razón
lo más prudente, después de todo, es traducir almah como
virgen.
En
ugarítico la palabra glmt nunca se emplea de una mujer
casada. [Nota: No es exacto decir, como lo hace Coppens (La
Profétie de la Almah, Bruges: París, 1952, p. 24), que lm
se aplica a Ashirat, la hija y esposa de Él. La palabra que se
emplea para Ashirat es lm, p.ej., att.il. att.il. wllmh
(52.42) y también bt.il bt.il. wlmh (52.45,46). Cf.
Ugaritic Manual, de Gordon, 1955, p. 144. La expresión
bglmt es difícil. Puede significar «hijo de Galmat, la diosa»,
y servir así como nombre propio. Se emplea también como paralelo
de zlmt, que puede significar «oscuridad». Cf. Canaanite
Myths and Legends, de Driver, 1956, p. 101. En todo caso la
palabra no constituye ninguna objeción al argumento anteriormente
expuesto.]
A
la luz de la repetida afirmación de que almah puede denotar
una mujer joven, una muchacha joven, buena o mala, casada o
soltera [véase, p.ej., la nota al pie en el pasaje correspondiente
de la Biblia de Jerusalén; cf. asimismo la versión Dios Habla Hoy,
que traduce «joven», con nota que afirma «según el texto hebreo»,
y la versión de Schökel y Mateos, «joven»], es interesante
preguntar por qué se eligió este término en particular para
designar a la madre del Mesías. Es evidente que la palabra
yaldah no sería apropiada, porque se emplea solo de niñas.
Tampoco es apropiada la palabra naarah, porque se puede
aplicar indiscriminadamente a cualquier mujer. Esta palabra es de
sentido tan general que Isaías no la hubiera encontrado apropiada,
a no ser que hubiera querido expresar el pensamiento de que «una
joven» iba a tener un hijo.
Se
ha dicho con frecuencia que si el profeta hubiera querido designar
a la madre como virgen, tenía a su disposición la palabra
bethulah. A primera vista esta parecería una palabra perfecta
para el caso; pero con un examen más atento resulta muy
insatisfactoria. Es cierto que bethulah puede referirse a
una virgen, pero también puede referirse a una virgen desposada (bethulah
melorasah). En Deuteronomio las leyes ponen en claro que la
traición al estado de desposorio era tan aborrecible como el
adulterio, y conllevaba la pena de muerte. En Jl 1.8, la
bethulah es evidentemente una mujer casada, y en tardíos
textos arameos de encantamientos, el equivalente arameo de
bethulah se refiere a una mujer casada. Si Isaías hubiera
empleado esta palabra bethulah, nos hubiera dejado en
confusión. No hubiéramos sabido qué era exactamente lo que tenía
en mente. ¿Habría estado refiriéndose a una que era verdaderamente
una virgen, o a una que estaba desposada, o a una que ya había
conocido marido? A la luz de estas consideraciones, parece que la
elección de la palabra almah fue deliberada. Parece que es
la única palabra que significa una mujer soltera. Ninguna otra
palabra hebrea disponible indicaría con claridad que aquella a la
que Él designa no estaba casada. Ninguna de estas otras palabras
hubiera indicado un nacimiento insólito. Solo almah pone en
claro que la madre no estaba casada.
Si,
ello no obstante, la madre es una mujer no casada, surge una
cuestión. ¿Era el hijo ilegítimo, o no? Si el hijo fuera ilegítimo,
¿sería un nacimiento así una señal? Todo el contexto, en verdad
todo el contexto bíblico, elimina esta posibilidad. Por otra parte,
si la madre fuera una mujer honesta, entonces el nacimiento
estaría fuera de lo ordinario, un nacimiento inusual. La madre es
a la vez no casada y honesta. Cuando se comprende este hecho, se
hace evidente que hay solo una mujer de la que se pueda afirmar
esto: María, la madre del Señor» (E. J. Young, The Book of
Isaiah, Wm. B. Eerdmans Pub. Co., Grand Rapids, 1965, 1978,
vol. I, p. 286-289).
El
mismo hecho de que la traducción de almah en la lxx sea
parhenos, constituye una evidencia adicional de cuál era el
significado de la palabra hebrea almah y de cuál era, en
este contexto, su sentido preciso. Con respecto a las traducciones
posteriores del AT hebreo al griego, vale la siguiente observación:
«Las otras versiones griegas de Isaías la traducen por «una joven»;
pero debe recordarse que los cristianos comenzaron temprano a
emplear este pasaje contra los judíos, y que de los tres
traductores Aquila era judío, Teodocio era judío o hereje, y
Símaco era ebionita (judaizante), lo cual hace que su traducción
sea sospechosa»
Vivir, Vivificar, Vida,
Viviente, Vivificante, Vivo
(I) Vivir
A.
Verbos
1.
zao (zavw), vivir, estar vivo. Se emplea en el NT: «(a) de
Dios (Mt 16.16; Jn 6.57; Ro 14.11); (b) del Hijo en encarnación (Jn
6.57); (c) del Hijo en resurrección (Jn 14.19; Hch 1.3; Ro 6.10; 2
Cor 13.4; Heb 7.8); (d) de vida espiritual (Jn 6.58; Ro 1.17;
8.13b; Gl 2.19-20; Heb 12.9); (e) del presente estado de los
santos fallecidos (Lc 20.38; 1 P 4.6); (f) de la esperanza de la
resurrección (1 P 1.3); (g) de la resurrección de los creyentes (1
Ts 5.10; Jn 5.25; Ap 20.4), y de los incrédulos (v. 5, cf. v. 13);
(h) del camino de acceso a Dios a través del Señor Jesucristo (Heb
10.20); (i) de la manifestación de poder divino en apoyo de la
autoridad divina (2 Cor 13.4b; cf. 12.10 y 1 Cor 5.5); (j) de pan,
figurativo del Señor Jesús (Jn 6.51); (k) una piedra, figurativa
del Señor Jesús (1 P 2.4); (1) de agua, figurativa del Espíritu
Santo (Jn 4.10; 7.38); (m) un sacrificio, figurativo del creyente
(Ro 12.1); (n) de piedras, figurativas del creyente (1 P 2.5); (ñ)
de oráculos, logion (Hch 7.38), y de la palabra (logos)
de Dios (Heb 4.12; 1 P 1.23); (o) de la vida física de los hombres
(1 Ts 4.15; Mt 27.63; Hch 25.24; Ro 14.9; Flp 1.21, empleado como
nombre en el modo infinitivo, con el artículo, «el vivir», 22; 1 P
4.5); (p) del mantenimiento de la vida física (Mt 4.4; 1 Cor
9.14); (q) de la duración de la vida física (1 Ts 3.8); (r) del
goce de la vida física (1 Ts 3.8); (s) de la recuperación de la
vida física del poder de la enfermedad (Mc 5.23; Jn 4.50); (t) de
la recuperación de la vida física del poder de la muerte (Mt 9.18;
Hch 9.41; Ap 20.5); (u) del curso, conducta y carácter de los
hombres: (1) en buen sentido (Hch 26.5; 2 Ti 3.12; Tit 2.12); (2)
en mal sentido (Lc 15.13; Ro 6.2; 8.13a; 2 Cor 5.15b; Col 3.7);
(3) sin sentido definido (Ro 7.9; 14.7; Gl 2.14); (v) de
restauración después de una alienación, «ha revivido» (Lc 15.32).
Nota: En 1 Ts 5.10, vivir significa experimentar aquel
cambio (1 Cor 15.51), que ha de ser la parte de todos en Cristo
que estén vivos sobre la tierra a la Parusía del Señor Jesús (cf.
Jn 11.25), y que se corresponde con la resurrección de aquellos
que hayan muerto anteriormente en Cristo (1 Cor 15.52-54).
2.
sunzao (sunzavw), vivir juntamente con (sun, con, y
zao, vivir), puede quedar incluido con zao en el
análisis anterior de la siguiente manera: (g) (Ro 6.8; 2 Ti 2:
11); (r) (2 Cor 7.3).
»3. anazao (ajnazavw), de ana, otra vez, y zao,
denota «volver a vivir», «revivir» (Lc 15.24: «ha revivido»); cf.
(v) en la lista anterior, y Ro 7.9, volver a manifestar actividad:
«revivió»» (de Notes on Thessalonians, por Hogg y Vine, pp.
173-174).
Nota:
Zao se traduce «vivos» en Hch 10.42; 2 Ti 4.1; 1 P 4.5: «vivas»;
Heb 4.12: «viva».
4.
bioo (biovw), pasar la vida. Se emplea en 1 P 4.2: «vivir».
5.
anastrefo (ajnastrevfw), empleado metafóricamente, en la
voz media, conducirse, comportarse, vivir. Se traduce «vivimos» en
Ef 2.3; «que viven» (2 P 2.18; rv: «que conversan»).
6.
diago (diavgw), se emplea de tiempo en el sentido de pasar
una vida (1 Ti 2.2: «para que vivamos quieta y reposadamente»; 1
Ti 2.2: «viviendo en malicia y envidia»).
7.
politeuo (politeuvw), ser ciudadano (polites), vivir
como ciudadano. Se emplea metafóricamente de la conducta como en
armonía con las características de la comunidad celestial; en Hch
23.1: «he vivido»; en Flp 1.27: «Solamente que os comportéis».
8.
sunoikeo (sunoikevw), sun, con, y oikeo, para
lo cual véase MORAR, C, Nº 1, morar con. Se emplea en 1 P 3.7,
traducido «vivid con ellas sabiamente» (vm: «habitad con»; Besson:
«cohabitando … con»; lba: «convivid … con»).
9.
trufao (trufavw), de thrupto, enervar, significa
llevar una vida voluptuosa, entregarse a los placeres (Stg 5.5: «habéis
vivido en deleites»).
Notas:
(1) Cf. spatalao, de spatale, desenfreno, vivir
desenfrenadamente, empleado con trufao en Stg 5.5: «habéis
… sido disolutos»; cf. 1 Ti 5.6, de mujeres carnales en la iglesia:
«que se entrega a los placeres».
(2) streniao, desenfrenarse, se traduce «ha vivido en
deleites» en Ap 18.7; «han vivido en deleites» (v. 9).
(3) asebeo, para lo cual véase , A, se traduce «vivir
impíamente» en 2 P 2.6.
(4) eireneuo, traer paz, reconciliar, o estar en paz, se
traduce «vivid en paz», en un gentil reproche del Señor a sus
discípulos.
(5) Para meno, morar, traducido con el verbo vivir en Hch
28.16: «vivir aparte»; 1 Cor 15.6: «muchos viven aún».
(6) oikeo, se traduce «vivir» en 1 Cor 7.12,13, de cónyuges
viviendo juntos.
(7) tapeinooo significa hacer bajo, llevar abajo: (a) de
llevar al suelo, nivelar, reducir a una llanura, como en Lc 3.5;
(b) metafóricamente en la voz activa, de llevar a una condición
humilde, humillar (2 Cor 11.7), y en la pasiva, estar humillado,
traducido «Sé vivir humildemente» (rv: «estar humillado»); en Mt
23.12; Lc 14.11; 18.14: «será humillado». Se traduce «humillaos»,
en el sentido de la voz media, en Stg 4.10; 1 P 5.6: «humille» en
Mt 18.4; «que … me humille» (2 Cor 12.21); «humilló» (Flp 2.8). En
Lc 18.14b: «el que se humilla».
(8) Para anastrofe, conducta, traducido «manera de vivir»
en Ef 4.22; 1 P 1.15,18; 2.12; 2 P 3.11,
(II) Vivificar
A.
Verbos
10. zoopoieo (zwopoievw), se traduce «vivificará» en Ro 8:
1 l; «serán vivificados» (1 Cor 15.22); «no se vivifica» (v. 36);
«vivificar» (Gl 3.21); «vivificado» (1 P 3.18).
(III) Vida
B.
Nombres
1.
zoe (zwhv), (castellano, zoo, zoología) se emplea en el NT
«de la vida como un principio, vida en el sentido absoluto, vida
como la tiene Dios, aquello que el Padre tiene en sí mismo, y que
Él dio al Hijo encarnado que tuviera, vida en sí mismo (Jn 5.26),
y que el Hijo manifestó en el mundo (1 Jn 1.2). El hombre ha
quedado alienado de esta vida a causa de la caída (Ef 4.18), y de
esta vida los hombres llegan a ser participantes mediante la fe en
el Señor Jesucristo (Jn 3.15), que viene a ser su autor para todos
los que confían en Él (Hch 3.15), y que por ello es designado como
«la vida» del creyente (Col 3.4), porque Él mantiene la vida que
Él da (Jn 6.35,63). La vida eterna es la posesión presente y real
del creyente debido a su relación con Cristo (Jn 5.24; 1 Jn 3.14).
Que un día extenderá su dominio a la esfera del cuerpo queda
garantizado por la resurrección de Cristo (2 Cor 5.4; 2 Ti 1.10).
Esta vida, sin embargo, no es simplemente un principio de poder y
animación, porque tiene asociaciones morales inseparables de ella,
como la santidad y la rectitud. Muerte y pecado, vida y santidad,
se encuentran frecuentemente contrastadas en las Escrituras.
Zoe se emplea también de aquello que es la posesión común
de todos los animales y hombres por naturaleza (Hch 17.25; 1 Jn
5.16), y de la presente peregrinación del hombre sobre la tierra
con referencia a su duración (Lc 16.25; 1 Cor 15.19; 1 Ti 4.8; 1 P
3.10). «Esta vida» es un término equivalente a «el evangelio», «la
fe», «cristianismo» (Hch 5.20)» (de Notes on Galatians, por
Hogg y Vine, pp. 324-325).
La
muerte entró por el pecado (Ro 5.12), que es rebelión contra Dios.
Así, el pecado involucraba la pérdida de la vida. «La vida de la
carne en la sangre está» (Lv 17.11). Por ello la impartición de
vida al pecador tiene que ser hecha mediante una muerte causada
por el derramamiento de aquel elemento que es la vida de la carne.
«La sangre, en virtud de ser la vida, es la que hace expiación»
(id., vm). La separación de Dios causada por la pérdida de la vida
podía ser resuelta solo mediante un sacrificio en el que la
víctima y el ofrendante quedaran identificados. Aquello que estaba
dispuesto en las ofrendas típicas de Israel tuvo su pleno
cumplimiento en el voluntario sacrificio de Cristo. El
derramamiento de la sangre, en el lenguaje de las Escrituras,
involucra el quitar o entregar la vida. Por cuanto Cristo no tenía
pecados propios por los cuales morir, su muerte fue voluntaria y
vicaria (Jn 10.15 con Is 53.5, 10,12; 2 Cor 5.21). En su
sacrificio Él soportó el juicio divino debido al pecado del
hombre. Por medio de ello el creyente queda identificado con Él en
su vida inmortal, por medio de su resurrección, y goza de una
comunión consciente y eterna con Dios.
2.
bios (bivo"), (cf. los términos castellanos comenzando por
bio), se emplea en tres sentidos: (a) del período o duración de la
vida (p.ej., en 1 P 4.3, rv, que sigue al tr: «el tiempo pasado de
nuestra vida»; rvr sigue a los mss. que omiten «nuestra vida»; Lc
8.14; 2 Ti 2.4); (b) de la manera de vivir, vida con respecto a su
conducta moral (1 Ti 2.2; 1 Jn 2.16); (c) de los medios para la
vida sustento, mantenimiento (Mc 12.44: «sustento», rv: «alimento»;
Lc 8.43: «cuanto tenía», rv: «hacienda»; 15.12: «bienes», rv:
«hacienda»; v. 30: «bienes», rv: «hacienda»; 21.4: «sustento»; 1
Jn 3.17: «bienes»).
Voluntad, Voluntario,
Voluntariamente
A.
Nombres
1.
thelema (qevlhma), significa: (a) objetivamente, aquello de
que se tiene voluntad, de la voluntad de Dios (p.ej., Mt 18.14; Mt
3.35), siendo su cumplimiento una señal de la relación espiritual
con el Señor; Jn 4.34; 5.30; 6.39,40; Hch 13.22, plural, lit., «mis
voluntades»; Ro 2.18; 12.2, lit., «la voluntad de Dios, la buena y
perfecta aceptable». Aquí el artículo repetido tiene probablemente
la función de resumir, siendo los adjetivos una descripción de la
voluntad de Dios, como aparece en las versiones castellanas; Gl
1.4; Ef 1.9; 5.1 «del Señor»; Col 1.9; 4.12; 1 Ts 4.3; 5.18, donde
significa «el consejo lleno de gracia» más que «la resolución
determinada»; 2 Ti 2.26, que debería leerse «que han sido tomados
cautivos por Él [(autou), esto es, por el diablo; la
versión dada por la Versión Revisada Inglesa: «por el siervo del
Señor» es una interpretación que, además, no se corresponde con el
texto griego] para su (ekenou) voluntad» (esto es, la
voluntad de Dios; el pronombre diferente vuelve a hacer referencia
al sujeto de la oración, esto es, Dios); así, la traducción
correcta sería comenzando por el v. 25: «por si quizás Dios les
conceda arrepentimiento que conduce al pleno conocimiento de la
verdad, vuelvan al buen sentido, escapando del lazo del diablo,
que los tiene cautivos, para hacer la voluntad de aquél» (esto es,
de Dios); Heb 10.10; Ap 4.11; de la voluntad humana (p.ej., 1 Cor
7.37); (b) subjetivamente, la voluntad descrita como la emoción de
estar deseoso, en lugar de la cosa deseada; de la voluntad de Dios
(p.ej., Ro 1.10; 1 Cor 1.1; 2 Cor 1.1; 8.5; Ef 1.1,5,11; Col 1.1;
2 Ti 1.1; Heb 10.7,9,36; Jn 2.17; 5.14); de la voluntad humana (p.ej.,
Jn 1.13; Ef 2.3: «la voluntad de la carne»; 1 P 4.3, tr; 2 P
1.21).
2.
thelesis (qevlhsi"), denota la acción de querer, un deseo
[similar a Nº 1(b)] (Heb 2.4).
3.
boulema (bouvlhma), designio deliberado, aquello que se
dispone premeditadamente (Ro 9.19: «voluntad»; 1 P 4.3, en los
mss. más comúnmente aceptados).
4.
eudokia (eujdokiva), (eu, bien; dokeo, pensar)
se traduce «buena voluntad» en Lc 2.14.
5.
eunoia (eu[noia), buena voluntad (eu, bien; nous,
mente). Se emplea en Ef 6.7: «sirviendo de buena voluntad»; para 1
Cor 7.3.
B.
Adjetivos
1.
jekousios (eJkouvsio"), voluntario. Se emplea con kata
en Flm 14, lit. «según el querer»: «voluntario» (nvi: «espontáneo»;
vm: «de voluntad espontánea»).
2.
jekon (eJkwvn), de libre voluntad, voluntario. Se emplea en
Ro 8.20: «por su propia voluntad»; en 1 Co 9.17: «lo hago de buena
voluntad». En la lxx, Éx 21.13; Job 36.19.
3.
akon (ajkwvn), a, privativo, y Nº 1, indispuesto, no
voluntario. Se emplea en 1 Co 9.17: «de mala voluntad» (vm, «forzosamente»;
lba: «en contra de mi voluntad»; rvr77: «de mala gana»). En la lxx,
Job 14.17.
C.
Verbo
boulomai
(bouvlomai), expresa generalmente el deliberado ejercicio de la
volición con mayor intensidad que thelo (véase Nota
más abajo), y se traduce «de su voluntad» en Stg 1.18, donde se
emplea el participio presente, lit., «habiendo querido».
Nota:
Thelo, se emplea en el participio presente en 2 P 3.5, y se
traduce «estos ignoran voluntariamente», lit., «esto les escapa (esto
es, a su conocimiento) voluntariamente (esto es, por su propia
voluntad)».
D.
Adverbio
jekousios
(eJkousivw"), denota voluntariamente (Heb 10.26), de pecar; 1 P
5.2, de ejercer supervisión sobre la grey de Dios
Voz
1.
fone (fwnhv), sonido. Se emplea de la voz: (a) de Dios (Mt
3.17; Jn 5.37; 12.28,30; Hch 7.31; 10.13,15; 11.7, 9; Heb 3.7,15;
4.7; 12.19,26; 2 P 1.17-18; Ap 18.4; 21.3); (b) de Cristo: (1) en
los días de su carne (Mt 12.19, negativamente; Jn 3.29; 5.25;
10.3,4,16,27; 11.43; 18.37); (2) en la cruz (Mt 27.46 y pasajes
paralelos); (3) del cielo (Hch 9.4,7; 22.7,9,14; 26.14; Ap
1:10,12, aquí, por metonimia, del orador, 15; 3.20); (4) en la
resurrección «para vida» (Jn 5.28; 1 Ts 4.16, donde «voz de
arcángel» carece de artículo, y probablemente se refiere a la voz
del Señor como poseyendo un carácter arcangélico); (5) en la
resurrección para juicio, Jn 5.28 [no el mismo acontecimiento que
(4)]; (c) de seres humanos en la tierra (p.ej., Mt 2.18; 3.3; Lc
1.42, y frecuentemente en los Sinópticos); (d) de ángeles (Ap
5.11, y frecuentemente en el Apocalipsis); (e) de los redimidos en
el cielo (p.ej., Ap 6.10; 18.22; 19.1,5); (f) de un dios pagano (Hch
12.22); (g) de cosas, p.ej., el viento (Jn 3.8: «sonido»).
2.
keleusma (kevleusma), llamada, convocatoria, grito de mando
(relacionado con keieuo, véanse MANDAR, ORDENAR). Se emplea
en 1 Ts 4.16 del grito con el que (en, en, denotando las
circunstancias acompañantes) el Señor descenderá del cielo en el
momento del arrebatamiento de los santos (aquellos que duermen, y
los vivos) para encontrarse con Él en el aire («voz de mando»).
Aquí no se dice que el grito será su verdadera voz, aunque
ciertamente así será (Jn 5.28). En la lxx, Pr 30.27: «las
langostas … a la palabra de mando marchan en formación».
3.
fthongos (fqovggo"), voz, término relacionado con
fthengomai, emitir una voz. Aparece en Ro 1.18; 1 Co 14.7: «voz»
y «voces», respectivamente. En la lxx, Sal 19.4.
Notas:
(1) para krauge, «voz» en Lc 1.42 en los mss. más
generalmente aceptados (en lugar de Nº 1 en tr); Ap 14.18, tr (en
lugar de Nº 1 en los mss. más generalmente aceptados).
(2) stoma, boca, se traduce «voz» en Ro 15.6: «unánimes, a
una voz», lit., «con una misma boca».
(3) El verbo foneo se traduce «decía a gran voz» (Lc 8.8);
«dando voces» (Lc 16.24).

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