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Griego
Bíblico
Jactancia, Jactancioso (Ser), Jactar(Se)
A.
Nombres
1.
kauquema (kauvchma), véase GLORIA, A, Nº 2.
2.
kauquesis (kauvchsi"), véase GLORIA, A, Nº 3.
B.
Verbos
1.
megalauqueo (megalaucevw), (de megala, grandes cosas,
y auqueo, levantar el cuello); de ahí, jactarse. Se halla
en Stg 3.5. Los mss. más comúnmente aceptados presentan ambos
términos por separado. Indica el tipo de habla soberbia que
provoca pendencias y que es causa de irritación para otros.
2.
kaucaomai (kaucavomai), se traduce con el verbo «jactarse»
en Ro 2.23; 1 Co 1.29; Stg 4.16. En todos los otros casos se
traduce con el verbo «gloriarse», en la rvr.
3.
katakaucaomai (katakaucavomai), forma intensificada del Nº
1 (kata, intensivo), significa jactarse en contra, exultar
sobre (Ro 11.18: «no te jactes»; Stg 2.13: «triunfa», vm: «se
gloría»; 3.14: «no os jactéis»).
4.
perpereuomai (perpereuvomai), jactarse o envanecerse (de
perperos, vanaglorioso, jactancioso, no en el NT). Se usa en 1
Co 3.4, negativamente, del amor.
Jaspe
iaspis
(i[aspi"), palabra fenicia (cf. el término heb. yash<feh,
p.ej., Éx 28.20; 39.16), parece haber designado una piedra
transparente de varios colores, especialmente de color de fuego (Ap
4.3; 21.1,18,19). El sardio y el jaspe, de colores similares, eran
las piedras primera y última, respectivamente, del pectoral del
sumo sacerdote (Éx 28.17,20).
Jefe
strategos
(strathgov"), originalmente, comandante de un ejército (de
stratos, ejército, y ago, conducir), vino a denotar un
comandante civil, gobernador (latir, duumvir), el más alto
magistrado, o cualquier oficial civil con mando supremo (Hch
16.20,22,35,36,38). También designaba al principal jefe del templo,
que era levita, y que estaba a la cabeza de los levitas que
montaban guardia en y alrededor del templo (Lc 22.4,52; Hch 4.1;
5.24,26. Cf. Jer 20.1). A lo largo del cap. 16 de Hechos se
traduce «magistrados»; en los otros pasajes: «jefe/s de la guardia».
Jesús
iesous
( jIhsou`") es una transliteración del nombre heb. «Josué»,
significando «Jehová es salvación»; esto es, «es el Salvador»; era
«un nombre común entre los judíos (p.ej., Éx 17.9; Lc 3.29; Col
4.11). Fue dado al Hijo de Dios en la encarnación como su nombre
personal, en obediencia a la orden dada por un ángel a José, el
marido de su madre, María, poco antes de que Él naciera (Mt 1.21).
Es con este nombre que se le designa generalmente en las
narraciones evangélicas, pero no sin excepciones, como en Mc
16.19; Lc 7.13, y una docena más de pasajes en este Evangelio, y
en unos pocos lugares en el de Juan.
«Jesucristo»
aparece solo en Mt 1.1,18; 16.21, margen; Mc 1.1; Jn 1.17; 17.3.
En Hechos se halla frecuentemente el nombre «Jesús». «Señor Jesús»
se usa normalmente, como en Hch 8.16; 19.5,17; véase también los
relatos de las palabras pronunciadas por Esteban (7.59), por
Ananías (9.17), y por Pablo (16.31); aunque tanto Pedro (10.36),
como Pablo (16.18), usaron también «Jesucristo».
En
las epístolas de Santiago, Pedro, Juan y Judas, el nombre personal
no se encuentra solo ni una sola vez, pero sí en Apocalipsis,
donde se encuentra ocho veces (vm, 1.9; 12.17; 14.12; 17.6; 19.10,
dos veces; 20.4; 22.16). En la rvr se exceptúan los dos primeros
pasajes, donde aparece el nombre compuesto «Jesucristo» (tr).
En
las Epístolas de Pablo, «Jesús» aparece solo únicamente trece
veces, y en Hebreos ocho veces; en esta última, el titulo «Señor»
se añade solo una vez (13.20). En las Epístolas de Santiago,
Pedro, Juan y Judas, hombres que acompañaron al Señor en los días
de su carne, «Jesucristo» es el orden invariable (en vm) del
nombre y título, porque este fue el orden de su experiencia; lo
conocieron primero como «Jesús», llegando a aprender, finalmente,
en su resurrección, que Él era el Mesías. Pero Pablo llegó a
conocerlo por primera vez en la gloria celestial (Hch 9.1-6), y
siendo así su experiencia la inversa de la de los otros, se halla
frecuentemente el orden inverso, «Cristo Jesús», en sus epístolas,
pero, exceptuando Hch 24.24, no aparece en ningún otro lugar de la
vm.
En
las cartas de Pablo, el orden siempre está en armonía con el
contexto. Así, «Cristo Jesús» describe al Excelso que se humilló a
sí mismo (Flp 2.5), y da testimonio de su pre-existencia; «Jesucristo»
describe al Menospreciado y Rechazado que fue después glorificado
(Flp 2.11), y da testimonio de su resurrección. «Cristo Jesús»
sugiere su gracia; «Jesucristo» sugiere su gloria» (de Notes on
Thessalonians, por Hogg y Vine, pp. 26, 29).
Jornalero
1.
misthotos (misqwtov"), adjetivo que denota alquilado. S usa
como nombre, denotando a uno asalariado, «jornaleros» (Mc 1.20); «asalariado»
(Jn 10.12); en el v. 13 aparece dos veces. En el pasaje de Juan
denota no solo a uno que no tiene un interés real en su deber, y
ello puede estar presente o no en su utilización en Mc 1.20 y en
misthios, Nº 2; sino a uno que es además infiel en el
cumplimiento del dicho deber. Este sentido siempre aparece en el
término traducido «asalariado».
2.
misthios (mivsqio"), adjetivo relacionado con Nº 1, y que
significa similarmente un siervo a jornal: Se usa en Lc 15.17,19.
Jota
iota
(ijw`ta), del término heb. yod, la letra hebrea más pequeña.
Es mencionada por el Señor en Mt 5.18 (junto con keraia,
pequeño cuerno, tilde, el punto o extremidad que distingue ciertas
letras hebreas de otras), para expresar el hecho de que ningún
articulo de la ley pasaría o quedaría sin cumplimiento. Véase
también TILDE.
Joven, Jovencita
1.
neoteros (newvtero"), grado comparativo de neos,
nuevo, joven. Se traduce «jóvenes» (Hch 5.6; 1 Ti 2.4; Tit 2.6; 1
P 5.5). En realidad, significa «más jóvenes», y así se traduce en
Lc 22.26; Jn 21.18; 1 Ti 5.1,11; en el v. 2, se traduce «jovencitas»,
y en Tit 2.4, «mujeres jóvenes».
2.
neanias (neaniva"), hombre joven. Se usa en Hch 7.58; 20.9;
23.17 y en tr en vv. 18,22.
3.
neaniskos (neanivsko"), diminutivo del Nº 3; joven. Aparece
en Mt 19.20,22; Mc 14.51, dos veces; 16.5; Lc 7.14; Hch 2.17;
5.10, esto es, servidores; 23.18, en los textos más comúnmente
aceptados, 22; también en 1 Jn 2.13-14, de la segunda rama de la
familia espiritual.
Nota:
El término pais se usa en Hch 20.12 con el significado de
niño en relación con su ascendencia, «joven» (rvr; rv: «mozo»;
Besson: «muchacho»).
Judío (Como), Judaico, Judaismo, Judaizar
A.
Adjetivos
1.
ioudaios ( jioudai`o") se usa: (a) adjetivamente, con el
sentido literal, «judío»; en ocasiones con la adición de aner,
varón (Hch 10.28; 22.3); en 21.39, en algunos mss. con
anthropos, hombre, en sentido genérico; los mss. más
comúnmente aceptados omiten esta frase en este pasaje; en 13.6,
lit.: «un judío falso-profeta»; en Jn 3.22, con el término cora,
tierra o país, que significa «judeano», lit.: «país judeano»,
usado por metonimia para denotar a la gente del país; (b) como
nombre, un judío, judíos (p.ej., Mt 2.2; Mc 7.3). El nombre «judío»
es primariamente «tribal»; de «Judá». Se halla por primera vez en
2 R 16.6, en distinción a Israel, el reino del norte. Después del
exilio se utilizó principalmente para distinguir a la raza con
respecto a los gentiles (p.ej., Jn 2.6; Hch 14.1; Gl 2.15, donde
denota a cristianos de raza judía); distingue a los judíos de los
samaritanos (Jn 4.9); de los prosélitos (Hch 2.10). Este término
se usa con mucha frecuencia en el Evangelio de Juan y en Hechos;
en el dicho Evangelio «denota especialmente a los representantes
típicos del pensamiento judío en contraste a los creyentes en
Cristo … o en contraste a otros judíos de opiniones menos
pronunciadas, como, p.ej., Jn 3.25; 5.10; 7.13; 9.22» (Lukyn
Williams, en Hastings’ Bible Dictionary). Tales
representantes se hallaban, generalmente, en oposición a Cristo.
En Hechos son principalmente aquellos que se oponen a los
apóstoles y al evangelio. En Ro 2.28,29 se usa este término para
denotar a judíos ideales; esto es, judíos en realidad espiritual,
creyentes, tanto si se trata de judíos como de gentiles por
nacimiento natural. El término femenino, «judía», se halla en Hch
16.1; 24.24.
También denota Judea (p.ej., Mt 2.1; Lc 1.5; Jn 4.3),
sobrentendiéndose el término «país»; cf. (a) más arriba.
2.
ioudaikos ( jIoudaikov") denota «judaico» (Tit 1.14).
B.
Nombre
ioudaismos
( jioudai>smov"), judaísmo. Denota «la religión de los judíos» (Gl
1.13,14), y denota, no sus creencias, sino sus prácticas
religiosas; y estas, no como instituidas por Dios, sino cómo
quedaron desarrolladas y extendidas a partir de ello mediante las
tradiciones de los fariseos y de los escribas. En los Apócrifos
denota inclusivamente «el gobierno, leyes, instituciones y
religión de los judíos».
C.
Verbo
ioudaizo
( jioudai>vzw), lit.: judaizar, esto es, conformarse a las
prácticas y maneras de los judíos. Se usa en Gl 2.14.
D.
Adverbio
ioudaikos
( jioudai>Ÿkw`"), a la manera judía. Se traduce «como judío» en Gl
2.14.
Juez
1.
krites (krithv"), juez, se usa: (a) de Dios (Heb 12.23),
donde el orden en el original es «a un juez que es Dios de todos».
Este es realmente el significado. Sugiere que aquel que es el juez
de su pueblo es al mismo tiempo el Dios de ellos. Este es el orden
en 10.30. El término se usa también de Dios en Stg 4.12; (b) de
Cristo (Hch 10.42; 2 Ti 4.8; Stg 5.9); (c) de un gobernante en
Israel en la época de los Jueces (Hch 13.20); (d) de un procurador
romano (Hch 24.10); (e) de aquellos cuya conducta provee una norma
de juicio (Mt 12.27; Lc 11.19); (f) en sentido legal, de uno que
juzga y sentencia un caso (Mt 5.25, dos veces; Lc 12.14, Nº 2 en
el tr; 12.58, dos veces; 18.2; 18.6, lit.: «el juez de injusticia»,
expresando su carácter de manera subjetiva; Hch 18.15); (g) de uno
que emite un juicio o que asume esta posición (Stg 2.4; 4.11).
2.
dikastes (dikasthv") (de dike, derecho, audiencia
judicial, justicia; relacionado con dikazo, juzgar) denota
un juez (Hch 7.27, 35; en tr aparece en Lc 12.14, véase Nº 1); en
tanto que dikastes es un término legal, krites «destaca
el proceso mental» (Thayer). En Atenas el dikastes actuaba
como miembro de un jurado, siendo el krites el juez
presidente.
Juicio, Juzgar
A.
Nombres
1.
krisis (krivsi") denota primariamente una separación; luego,
una decisión, juicio, con la mayor frecuencia en un sentido legal,
y especialmente de juicio divino. Para la variedad de sus
significados.
Notas:
(1) El Espíritu Santo, dijo el Señor, convencería al mundo de (peri,
con respecto a), esto es, de la realidad del, juicio de Dios (Jn
16.8,11). Cf. 2 Ts 1.5. (2) En Ro 2.5 aparece el término
dikaiokrisia, «justo juicio», que combina el adjetivo
dikaios, recto, justo, con krisis; estos dos términos
se usan separadamente en 2 Ts 1.5.
2.
krima (krivma) denota el resultado de la acción significada
por el verbo krino, juzgar. Se usa: (a) de una decisión
pronunciada sobre las faltas de otros (Mt 7.2); (b) del juicio de
parte del hombre sobre Cristo (Lc 24.20); (c) del juicio de Dios
sobre los hombres (p.ej., Ro 2.2,3; 3.8; 5.16; 11.33; 13.2; 1 Co
11.29; Gl 5.10; Heb 6.2; Stg 3.1); por medio de Cristo (p.ej., Jn
9.39); (d) del derecho a juicio (Ap 20.4); (e) de un pleito (1 Co
6.7).
3.
jemera (hJmevra), día. Se traduce «juicio» en 1 Co 4.3 (rv,
vm, rvr, rvr77: «tribunal»); Besson traduce más literalmente «humano
día». Se usa del presente período en el que se ejerce el juicio
propio del hombre, un período de rebelión humana en contra de Dios.
El adjetivo anthropinos, humano, que se deriva de hombre (anthropos),
se pone aquí, indudablemente, en contraste con kuriakos
perteneciente al Señor (kurios, señor), y que se usa en la
frase «el día del Señor» en Ap 1.10, período de juicios divinos.
4.
gnome (gnwvmh), primariamente un medio de conocer (relacionado
con ginosko, véase CONOCER). Se traduce «juicio» en 1 Co
7.40.
Notas:
(1) En 1 Co 6.4, kriterion, tribunal, se traduce «juicios».
Véase B, Nº 3, Nota (1). (2) En Ro 1.32 dikaioma,
ordenanza, acto justo, se traduce «juicio» (rv, rvr; rvr77: «veredicto»
vm: «ley»; Besson: «justa sentencia»); véase . (3) En Tit 3.11
aparece el adjetivo autokatakritos, traducido «condenado
por su propio juicio»; (4) Jupodikos, adjetivo que
significa llevado a juicio, que tiene que responder ante (jupo,
bajo; dike, justicia); se usa en Ro 3.19, y se traduce «bajo
juicio». (5) El verbo krino, juzgar, se traduce «ir a
juicio» en 1 Co 6.1, en el sentido de «pleitear»; véase B, Nº 1.
(6) El verbo sofroneo, que significa «ser cuerdo», se
traduce «estaba … en su juicio cabal» en Mc 5.15; Lc 8.35 (rvr).
B.
Verbos
1.
krino (krivnw) denota primariamente separar, seleccionar
elegir; de ahí, determinar, y de ahí juzgar, pronunciar juicio.
«Los usos de este verbo en el NT pueden analizarse de la siguiente
manera: (a) asumir el oficio de un juez (Mt 7.1; Jn 3.17); (b)
pasar por el proceso de un juicio (Jn 3.18; 16.11; 18.31; Stg
2.12); (c) pronunciar sentencia (Hch 15.19; 16.4; 21.25); (d)
condenar (Jn 12.48; Hch 13.27 Ro 2.27); (e) ejecutar juicio sobre
(2 Ts 2.12; Hch 7.7); (f) estar involucrado en un pleito, bien
como demandante (Mt 5.40; 1 Co 6.1); o como demandado (Hch 23.6);
(g) administrar asuntos, gobernar (M 19.28; cf. Jue 3.10); (h)
formarse una opinión (Lc 7.43; Jn 7.24; Hch 4.19; Ro 14.5); (i)
tomar una resolución (Hch 3.13; 20.16; 1 Co 2.2)» (de Notes on
Thessalonians, por Hogg y Vine, p. 267).
2.
anakrino (ajnakrivnw), examinar, investigar, preguntar
interrogar (ana, arriba, y Nº 1). Se traduce «se han de
discernir» (1 Co 2.14), dicho de las cosas del Espíritu de Dios;
en el v. 15: «juzga», dicho de ejercer un juicio discerniendo
todas las cosas en cuanto a su verdadero valor, por parte de uno
que es espiritual. En el mismo v.: «no es juzgado de nada», esto
es, la mente meramente natural no puede estimar los motivos de la
espiritual. En 4.3: «ser juzgado», esto es, en cuanto a examinar y
pasar sentencia acerca del cumplimiento o incumplimiento de la
comisión del apóstol; de la misma manera, en el mismo v.: «ni aun
yo me juzgo a mí mismo», y en el v. 4: «el que me juzga es el
Señor»; en 14.24: «por todos es juzgado», esto es, la luz del
testimonio escudriñador de la asamblea se dirige a la conciencia
de los irregenerados, sacudiéndolos judicialmente.
3.
diakrino (diakrivnw) denota separar totalmente (dia,
y Nº 1), discriminar, discernir; y, de ahí, juzgar; también
disputar, dudar. Se traduce con el verbo juzgar en 1 Co 6.5, en el
sentido de arbitrar. En 11.29, traducido «discernir», con
referencia a participar del pan y de la copa de la Cena del Señor
indignamente, al no discernir o discriminar lo que representan. En
el v. 31, la rvr tiene «examinásemos» en lugar de «juzgáramos» (vm),
de juzgarse a uno mismo, de discernir la propia condición, y así
juzgar cualquier mal ante el Señor; en 14.29, con respecto al
testimonio oral en una reunión de creyentes, se usa de discernir
lo que es del Espíritu Santo, «juzguen» (rvr77: «disciernan»).
Notas:
(1) En 1 Co 6.2, última cláusula, «juzgar» representa el nombre
kriterion, que denota tribunal, corte de justicia, y así el
significado es: «¿Sois acaso indignos de sentaros en tribunales de
la menor importancia?», esto es, de juzgar casos menores. Algunos
lo traducirían «casos», pero no hay ningún caso claro en ningún
otro lugar de que posea este significado; (2) En 1 Co 13.11
logizomai, se traduce «juzgaba». (3) En Ap 20.4; se traduce
krima, juicio, como «facultad de juzgar» (rv: «juicio»).
Juntar
1.
sunago (sunavgw), reunir o traer junto. Se dice: (a) de
personas (p.ej., Mt 2.4: «convocados»; 26.3: «se reunieron»); (b)
de cosas (p.ej., Mt 13.30: «recoged»); en Lc 15.13, la idea es la
de juntar todos sus bienes para la venta; esto es, «habiéndolo
vendido todo»; «juntándolo todo».
2.
episunago (ejpisunavgw), juntar, destacándose el lugar en
el que se efectúa esta reunión (epi, a). Se dice de una
gallina y sus polluelos (Mt 23.37, dos veces; Lc 13.34), y así del
cuidado que el Señor hubiera querido dar a los moradores de
Jerusalén; del recogimiento de los escogidos (Mt 24.31; Mc 13.27);
de la reunión de una multitud (Mc 1.33; Lc 12.1).
3.
kolao (kollavw), unir fuertemente, encolar, cementar. Se
usa primariamente de metales y de otros materiales (de kola,
cola). En el NT se usa solo en la voz pasiva, con sentido
reflexivo, en el sentido de juntarse a alguien, como de unirse a
la propia esposa (Mt 19.5: «se unirá», en el tr aparece en este
pasaje el verbo proskolao, más intenso todavía; 1 Co
6.16,17: «se une»). En el pasaje correspondiente en Mc 10.7, los
mss. más comúnmente aceptados omiten la frase, que aparece en tr.
En Lc 10.11 se usa del polvo, que se pega a los pies; en Hch 5.13;
8.29; 9.26; 10.28; 17.34, en el sentido de asociarse con una
persona para quedar en su compañía, o estar de su parte; dicho, en
el último pasaje, de aquellos en Atenas que creyeron; en Ro 12.9,
éticamente, de seguir lo bueno, «adheríos» (rvr77).
4.
proskleroo (prosklhrovw), lit.: asignar por suerte (pros,
a; kleros, suerte), dar en suerte. Se halla en Hch 17.4:
«se juntaron», impartiendo a la voz pasiva, forma en que se halla
el verbo en este pasaje, un sentido de voz media; esto es, «se
unieron a», o «echaron su suerte junto con». El significado de la
voz pasiva puede retenerse traduciendo, en el sentido más estricto
del término, «fueron asignados»; esto es, por Dios, a Pablo y a
Silas, como seguidores o discípulos.
5.
su(n)zeugnumi (sunzeuvgnumi), enyugar juntos (sun,
con; zugos, yugo). Se usa metafóricamente de la unión
matrimonial (Mt 19.6; Mc 10.9).
6.
sunalizo (sunalivzw), reunir juntos, juntar, con la
sugerencia de una reunión multitudinaria (sun, con;
jalizo, agolpar; el adjetivo correspondiente es jales,
repleto de gente). Se usa en Hch 1.4. No se debe aceptar el
significado de comer con, sugerido por algunos, como si este
término se derivara de jals, «sal».
7.
sumporeuomai (sumporeuvomai), ir junto con, caminar con. Se
traduce «juntarse» a él (Mc 10.1).
8.
sunanamignumi (ai) (sunanamivgnumi), lit.: mezclarse
con (sun, con; ana, arriba, y mignumi,
mezclar), significa tener, o mantener, compañía con (1 Co 5.9,11;
2 Ts 3.14: «no os juntéis»).
Notas:
(1) En Lc 8.4, suneimi, «estar con» (cf. Lc 9.18; Hch
22.11), se traduce en el sentido de movimiento, «juntándose»; (2)
sunercomai, reunir, juntar, se traduce con este último
verbo en Mt 1.18; Mc 6.33 (tr); Hch 1.21; 2.6; 1 Co 7.5; en 25.17
aparece el vocablo «juntos», en la frase «habiendo venido …
juntos». (3) En Hch 17.5 se traduce el verbo oclopoieo
«juntando una turba» (de oclos, multitud; poieo,
hacer; lit.: «hacer una multitud»).
Juramento, Jurar
A.
Nombres
1.
jorkos (o{rko") es primariamente equivalente a jerkos,
valla, cercado, aquello que contiene a una persona; de ahí,
juramento. El mandato del Señor en Mt 5.33 constituye una condena
de las minuciosas y arbitrarias restricciones impuestas por los
escribas y fariseos en el tema de los juramentos, y por las que se
profanaba el nombre de Dios. Este mandato se repite en Stg 5.12.
El lenguaje del apóstol Pablo (p.ej., en Gl 1.20 y 1 Ts 5.27), no
es inconsecuente con la prohibición de Cristo, leído a la luz de
su contexto. Contrastar los juramentos mencionados en Mt 14.7,9;
26.72; Mc 6.26.
Hebreos 6.16 se refiere a la confirmación de un pacto entre
hombres, garantizando el cumplimiento de lo acordado; en sus
disputas «el fin de toda controversia es el juramento para
confirmación». Se hace referencia a este hecho para ilustrar el
más importante tema del juramento de Dios a Abraham, confirmando
su promesa; cf. Lc 1.73; Hch 2.30.
2.
jorkomosia (oJrkwmosiva) denota una afirmación bajo
juramento (Nº 1 y omnumi, jurar). Se usa en Heb 7.20, 21,
dos veces, 28, del establecimiento del sacerdocio de Cristo, el
Hijo de Dios, designado sacerdote según el orden de Melquisedec,
«hecho perfecto para siempre».
B.
Verbo
omnumi
(o[mnumi) u omnuo (ojmnuvw) se usa de afirmar o negar algo
bajo juramento (p.ej., Mt 26.74; Mc 6.23; Lc 1.73; Heb 3.11,18;
4.3; 7.21); acompañado por aquello por lo cual uno jura (p.ej., Mt
5.34,36; 23.16 Heb 6.13,16; Stg 5.12; Ap 10.6).
Justicia
1.
dike (divkh), primariamente costumbre, uso; vino a denotar
lo que es recto; luego, una audiencia judicial; de ahí, la
ejecución de una sentencia, «pena» (2 Ts 1.9; Jud 7: «castigo»).
En Hch 28.4, «justicia», se personifica, y denota a la diosa
Justicia o Némesis (lat., Justitia), estando convencidos
los de Melita que ella estaba a punto de infringir la pena de
muerte sobre Pablo por medio de la víbora.
2.
dikaiosune (dikaiosuvnh) es el carácter o cualidad de ser
recto o justo. Se usa para denotar un atributo de Dios (p.ej., Ro
3.5), cuyo contexto muestra que «la justicia de Dios» significa
esencialmente lo mismo que su fidelidad, o veracidad, aquello que
es consecuente con su propia naturaleza y promesas. Ro 3.25,26
habla de su justicia manifestada en la muerte de Cristo, que es
suficiente para mostrar a los hombres que Dios ni es indiferente
ante el pecado ni lo considera de manera ligera. Al contrario,
demuestra aquella cualidad de santidad en Él que tiene que hallar
su expresión en su condena del pecado.
«Dikaiosune
se halla en los dichos del Señor Jesús: (a) de todo aquello que es
recto o justo en sí mismo, de todo lo que se conforma a la
voluntad revelada de Dios (Mt 5.6,10,20); (b) de todo aquello que
ha sido señalado por Dios para que sea reconocido y obedecido por
el hombre (Mt 3.15; 21.32); (c) de la totalidad de las demandas de
Dios (Mt 6.33); (d) de los deberes religiosos (Mt 6.1),
distinguidos como el dar limosnas, el deber del hombre hacia su
prójimo (vv. 2-4), la oración, su deber para con Dios (vv. 5-15),
el ayuno, el deber del dominio propio (vv. 16-18).
En
la predicación de los apóstoles que se registra en Hechos este
término tiene el mismo significado general. Igualmente en Stg
1.20; 3.18; en ambas epístolas de Pedro, las de Juan y
Apocalipsis. En 2 Pedro 1.1: «la justicia de nuestro Dios y
Salvador Jesucristo» es el recto trato de Dios con el pecado y con
los pecados sobre la base de la muerte de Cristo. «La palabra de
justicia» (Heb 5.13), es probablemente el evangelio, y las
Escrituras que contienen el evangelio, en el que se declara la
justicia de Dios en todos sus aspectos.
Este significado de dikaiosune, acción recta, es frecuente
también en los escritos de Pablo, como en las cinco veces en que
aparece en Ro 6; Ef 6.14, etc. Pero en la mayoría de las veces lo
usa para denotar el don de gracia de Dios a los hombres por el
cual todos los que creen en el Señor Jesucristo son introducidos a
la correcta relación con Dios. Esta justicia es inalcanzable por
obediencia a ley alguna o por cualquier mérito propio del hombre,
o por cualquier otra condición que no sea la de la fe en Cristo …
El que confía en Cristo viene a ser «justicia de Dios en Él» (2 Co
5.21); esto es, viene a ser en Cristo todo aquello que Dios
demanda que sea un hombre. Debido a que Abraham aceptó la Palabra
de Dios, haciéndola suya mediante aquel acto de la mente y del
espíritu que recibe el nombre de fe, y, como demuestra lo que
sucedió posteriormente, sometiéndose a su control, por ello Dios
lo aceptó como uno que cumplió todas sus demandas (Ro 4.3).
De
la justicia no se dice que sea imputada al creyente excepto en el
sentido en que la fe es imputada («contada es el mejor término»)
como justicia. Es claramente evidente que en Ro 4.6,11, «justicia
contada» tiene que entenderse a la luz del contexto, «fe contada
por justicia» (vv. 3,5,9,22). En estos lugares, «por» es
traducción de eis, que no significa «en lugar de», sino
«con vistas a». La fe así ejercida lleva al alma a una unión vital
con Dios en Cristo, e inevitablemente produce rectitud de vida,
esto es, conformidad a la voluntad de Dios» (de Notes on
Galatians, por Hogg y Vine, pp. 246-247).
2.
ekdikesis (ejkdivkhsi"), que se traduce «justicia» en Lc
18.7,8, significa venganza.
3.
dikaioma (dikaivwma) es la expresión concreta de la
justicia; véase , A, Nº 2.
Notas:
(1) El término krisis, «juicio», se traduce «justicia» en
Lc 11.42; Hch 8.33; (2) El verbo ekdikeo, castigar, se
traduce con la frase verbal «hacer justicia» en Lc 18.3,5; (3) En
Ap 18.28, el verbo krino aparece en una frase que,
traducida lit.: es «ha juzgado vuestro juicio», y que en la rvr se
traduce «os ha hecho justicia».
Justificación, Justificar
A.
Nombres
1.
dikaiosis (dikaivwsi") denota el acto de pronunciar justo,
justificación, absolución; su significado preciso está determinado
por el del verbo dikaioo (véase B). Se usa dos veces en la
Epístola a los Romanos, único libro en que aparece en el NT,
significando el establecimiento de una persona como justa por
absolución de culpa. En Ro 4.25 la frase «para nuestra
justificación» es, lit.: «por causa de nuestra justificación»;
paralela a la cláusula precedente «por nuestras transgresiones»,
esto es, debido a las transgresiones cometidas; y significa, no
con vistas a nuestra justificación, sino debido a que todo lo que
era necesario de parte de Dios para nuestra justificación había
sido cumplido con la muerte de Cristo. Es por ello que Él fue
levantado de entre los muertos. Siendo la propiciación perfecta y
completa, su resurrección fue la contrapartida confirmatoria. En
5.18: «la justificación de vida» significa «justificación que
resulta en vida» (cf. v. 21). El hecho de que Dios justifica al
pecador que cree sobre la base de la muerte de Cristo involucra su
libre don de la vida.
2.
dikaioma (dikaivwma) tiene tres significados distintos, y
parece que la mejor descripción inclusiva de este término es «una
expresión concreta de justicia»; es una declaración de que una
persona o cosa es justa; y, de ahí, generalizando, representa la
expresión y el efecto de dikaiosis (Nº 1). Significa: (a)
una ordenanza (Lc 1.6; Ro 1.32), esto es, aquello que Dios ha
declarado que es lo recto, refiriéndose a su decreto de
retribución, «juicio»; Ro 2.26: «las ordenanzas de la ley»; esto
es, demandas rectas ordenadas por la ley; de la misma forma en
8.4: «la justicia de la ley», o su «ordenanza», esto es,
colectivamente, los preceptos de la ley, todo lo que ella exige
como justo; en Heb 9.1,10, ordenanzas relacionadas con el ritual
del tabernáculo; (b) una sentencia de absolución, por la cual Dios
absuelve a los hombres de su culpa, bajo las condiciones: (1) de
su gracia en Cristo, por medio de su sacrificio expiatorio, (2) el
recibir a Cristo por la fe (Ro 5.16); (c) un acto justo (Ro 5.18:
«por la justicia de uno», rvr; la vm traduce con mayor precisión
«un solo acto de justicia»; cf. rv: «una justicia», donde se
afirma también el carácter concreto de un acto justo); en efecto,
no se trata del acto de la justificación, ni del carácter justo de
Cristo, como lo sugiere la traducción de rvr y rvr77; dikaioma
no significa carácter, como es el caso de dikaiosune,
rectitud, justicia, sino la muerte de Cristo, como acto cumplido
en coherencia con el carácter de Dios y sus consejos. Esto queda
claro al ser una antítesis a «la una sola transgresión» de la
anterior afirmación (vm). Para algunos, la palabra aquí
significaría un decreto de justicia, como en el v. 16;
ciertamente, la muerte de Cristo podría ser considerada como el
cumplimiento de tal decreto; pero, tal como sigue el argumento del
apóstol, el término, como sucede frecuentemente, pasa de un matiz
a otro; y aquí significa no un decreto, sino un acto. Lo mismo
sucede en Ap 15.4: «acciones justas» (rvr; rv: «justificaciones»;
Besson coincide aquí con rv; vm: «perfecta justicia»).
B.
Verbo
dikaioo
(dikaiovw), primariamente considerar ser justo. Significa, en el
NT: (a) mostrar ser recto o justo; en la voz pasiva, ser
justificado (Mt 11.19; Lc 7.35; Ro 3.4; 1 Ti 3.16); (b) declarar
ser justo, pronunciar a alguien justo: (1) por parte del hombre,
con respecto a Dios (Lc 7.29; véase Ro 3.4 más arriba); con
respecto a sí mismo (Lc 10.29; 16.15); (2) por parte de Dios con
respecto a los hombres, que son declarados ser justos ante Él
sobre la base de ciertas condiciones por Él establecidas.
De
manera ideal, el total cumplimiento de la ley de Dios sería la
base para quedar justificado ante Él (Ro 2.13). Pero ningún caso
así ha tenido lugar en la experiencia meramente humana, y por ello
nadie puede nunca quedar justificado sobre esta base (Ro 3.9-20;
Gl 2.16; 3.10,11; 5.4). En base de esta presentación negativa en
Ro 3, el apóstol prosigue para mostrar que, en consecuencia con el
carácter recto de Dios, y con vistas a la manifestación de dicho
carácter, Él es, por medio de Cristo, como «propiciación por medio
de (en, instrumental) … su sangre» (3.25), «el que
justifica al que es de la fe de Jesús» (v. 26), siendo la
justificación la absolución legal y formal de toda culpa por parte
de Dios como Juez, siendo el pecador pronunciado justo al creer en
el Señor Jesucristo. En el v. 24: «siendo justificados» está en
tiempo presente continuo, indicando el proceso constante de
justificación en la sucesión de aquellos que creen y son
justificados. En 5.1, «justificados» está en aoristo, o tiempo
puntual, lo que indica el tiempo definido en el que cada persona,
al ejercitar la fe, fue justificada. En 8.1, la justificación es
presentada como «no hay condenación». El que sea la justificación
lo que está a la vista en este pasaje queda confirmado por los
capítulos anteriores y por el v. 34. En 3.26, la frase «que
justifica» es el participio presente del verbo, lit.:
«justificante»; similarmente en 8.33, donde se usa el artículo:
«Dios es el que justifica», que, más lit.: es, «Dios es el
justificante», estando el énfasis en la palabra «Dios».
La
justificación es primaria y gratuitamente por la fe, consiguiente
y evidencialmente por las obras. Con respecto a la justificación
por las obras, la pretendida contradicción entre Santiago y Pablo
existe solo en apariencia. Hay armonía entre ambas perspectivas.
Pablo tiene en mente la actitud de Abraham hacia Dios, su
aceptación de la palabra de Dios. Esto era algo solo conocido por
Dios. La Epístola a los Romanos se ocupa del efecto de esta
actitud hacia Dios, no del carácter de Abraham ni de sus acciones,
sino del contraste entre la fe y la ausencia de ella, esto es, la
incredulidad, cf. Ro 11.20. Santiago (2.21-26) se ocupa del
contraste entre la fe real y la falsa fe, una fe estéril y muerta,
que no es fe en absoluto.
Aún más, los dos escritores se ocupan de diferentes épocas en la
vida de Abraham: Pablo, los acontecimientos registrados en Gn 15;
Santiago, los de Gn 22. Contrástense las palabras «creyó» en Gn
15.6 y «obedeciste» en 22.18.
Además, los dos escritores usan los términos «fe» y «obras» en
sentidos algo diferentes. Para Pablo, la fe es la aceptación de la
palabra de Dios; Santiago la usa en el sentido de la aceptación de
ciertas afirmaciones acerca de Dios (v. 19), que pueden no afectar
la conducta de uno. La fe, tal como la presenta Pablo, resulta en
la aceptación por parte de Dios, esto es, la justificación, y se
manifiesta activamente. Si no es así, como dice Santiago: «¿Podrá
la fe salvarle?» (v. 14). Para Pablo, las obras son obras muertas;
Santiago trata de obras vivas. Las obras de las que habla Pablo
podían ser totalmente independientes de la fe; las mencionadas por
Santiago solo pueden ser llevadas a cabo allí donde hay una fe
real, y dan evidencia de su realidad.
Y
así es con la justicia, o justificación: Pablo está ocupado con
una relación correcta con Dios, y Santiago con una conducta recta.
Pablo da testimonio de que los impíos pueden ser justificados por
la fe, Santiago lo da de que solo el que obra correctamente
justificado.
Justo, Justamente
A.
Adjetivos
1.
dikaios (divkaio) se usó al principio de personas
observantes de dike, costumbre, regla, derecho;
especialmente en el cumplimiento de los deberes hacia los dioses y
hombres, y de cosas que se ajustaban a derecho. En el NT, denota
rectitud, un estado de ser recto, de conducta recta, sea que se
juzgue en base de normas divinas, o humanas, de lo que es recto.
Dicho de Dios, designa el perfecto acuerdo entre su naturaleza y
sus actos, en lo cual Él es la norma para todos los hombres. Se
usa: (1) en sentido amplio, de personas: (a) de Dios (p.ej., Jn
17.25; Ro 3.26; 1 Jn 1.9; 2.29; 3.7); (b) de Cristo (p.ej., Hch
3.14; 7.52; 22.14; 2 Ti 4.8; 1 P 3.18; 1 Jn 2.1); (c) de hombres
(Mt 1.19; Lc 1.6; Ro 1.17; 2.13; 5.7. (2) de cosas; sangre
(metafóricamente, Mt 23.35); el juicio de Cristo (Jn 5.30);
cualquier circunstancia, hecho o acto (Mt 24.4, v. 7, en algunos
mss.; Lc 12.57; Hch 4.19; Ef 6.1; Flp 1.7; 4.8; Col 4.1; 2 Ts
1.6); «el mandamiento», o sea, la ley (Ro 7.12); obras (1 Jn
3.12); los caminos de Dios (Ap 15.3).
2.
endikos (e[ndiko"), justo, recto (en, en; dike,
derecho). Se dice de la condenación de aquellos que dicen «Hagamos
males para que vengan bienes» (Ro 3.8); de la recompensa de
retribución de las transgresiones bajo la ley (Heb 2.2).
Nota:
En cuanto a la distinción entre Nº 1 y Nº 2: «dikaios
caracteriza al sujeto en tanto que él es, por así decirlo, uno con
dike, recto; endikos, en tanto que tenga una
relación adecuada con dike … en Ro 3.8 endikos
presupone aquello que ha sido decidido rectamente, lo que lleva a
una sentencia justa».
B.
Adverbio
dikaios
(diakaivw"), justamente, rectamente, de acuerdo con lo que es
recto. Se dice: (a) del juicio de Dios (1 P 2.23: «que juzga
justamente»); (b) de hombres (Lc 23.41: «justamente»; 1 Co 15.34:
«debidamente», vm: «como es justo»; 1 Ts 2.10: «justa … mente»;
Tit 2.12: «justa … mente»).

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