Habitación, Habitado, Habitante, Habitar
A. Nombres
1. epaulis
(e[pauli"), granja, morada (epi, sobre; aulis, lugar
en el que pasar la noche, casa de campo o cabaña, redil). Se usa
en Hch 1.20 de la habitación de Judas.
2. oiketerion
(oijkhthvrion), habitación (de oiketer, habitante, y
oikos, morada). Se usa en Jud 6, de la región celestial
designada por Dios como la habitación de los ángeles: «morada» (rvr,
rvr77; rv, vm: «habitación»); en 2 Co 5.2: «habitación», se usa
figuradamente de los cuerpos espirituales de los creyentes cuando
sean resucitados o transformados a la vuelta del Señor.
3.
katoiketerion (katoikhthvrion), (kata, abajo, usado
intensivamente, y Nº 2), implicando mayor permanencia que el Nº 2.
Se usa en Ef 2.22 de la Iglesia como la morada del Espíritu; en Ap
18.2 de Babilonia, como habitación de demonios.
4. katoikia
(katoikiva), establecimiento, colonia, morada (kata, abajo,
y oikos, morada; véase Nº 2). Se usa en Hch 17.26, de los
lugares señalados divinamente como las habitaciones de las
naciones.
B. Adjetivos
Notas:
(1) El nombre oikoumene, la tierra habitada, se traduce con
esta frase en Hch 11.28; (2) El verbo katoikeo, habitar, se
traduce «habitantes», lit., «que habitan», en Hch 1.19; 13.27; cf.
Lc 13.4, Hch 9.32, etc. (rvr).
C. Verbos
1. oikeo (oijkevw),
véase MORARADA, MORAR
2. enoikeo
(ejnoikevw), véase MORARADA, MORAR
3. katoikeo
(katoikevw), MORARADA, MORAR
Hablar
A. Verbos
1. lego (levgw),
decir, hablar.
2. laleo (lalevw),
se usa varias veces en 1 Co 14. Algunos consideran la orden que
prohíbe a las mujeres hablar en las reuniones de la iglesia (vv.
34,35), como una prohibición de charlar durante las reuniones,
significado que brilla por su ausencia en la utilización de este
verbo en cualquier otro pasaje del NT. Se tiene que entender en el
mismo sentido que en los vv. 2,3-6,9,11,13,18,19,21,23, 27-29,39.
3. proslaleo
(proslalevw), hablar a, o con (pros, a, y Nº 2). Se usa en
Hch 13.43 y 28.20.
4. dialaleo
(dialalevw) (dia, por turnos; laleo, hablar), el
término tiene el significado de hablar con cualquiera (Lc 6.11);
en 1.65, hablar sobre, divulgar. La idea de que laleo y sus
compuestos no tengan referencia a la palabra hablada o con lo que
se quiere comunicar es carente de todo fundamento.
5. fthengomai
(fqevggomai), emitir un sonido o una voz. Se traduce con el verbo
hablar, y se usa en Hch 4.18; 2 P 2.16,18.
6.
apofthengomai (ajpofqevggomai), hablar adelante, en público (apo,
delante, y Nº 5), proclamar. Se traduce con el verbo hablar en Hch
2.4: «hablasen»; v. 14: «habló» (rvr77, vm: «expresó») y 26.25: «habló»
(rvr; rvr77: «pronunció»).
7. antilego
(ajntilevgw), hablar en contra. Se traduce así en Hch 28.22.
8. sulaleo
(sullalevw), hablar juntos (sun, con, y Nº 2). Se traduce
siempre con el verbo hablar (Mt 17.3; Mc 9.4; Lc 4.36; 9.30; 22.4;
Hch 25.12; la rvr77 traduce «conversando» en Mc 9.4).
9. profthano
(profqavnw), antelación (extensión, por pro, antes; de
fthano, que tiene el mismo significado). Se traduce «habló
primero» en Mt 17.25 (rvr; rvr77, vm, Besson: «se anticipó»).
10. prosfoneo
(prosfwnevw), dirigirse a, llamar a. Se traduce «habló» (Lc 23.20;
Hch 21.40; «hablaba», 22.2).
11. eiro (ei[rw),
tiene un primer aoristo, participio pasivo rhethen. Se
traduce «que habló» en Mt 24.15; en muchos otros pasajes se
traduce «fue dicho» (p.ej., Mt 1.22; 2.15, 17,23; 3.3; 4.14; 8.17;
12.17, etc.).
12. dianeuo
(dianeuvw), expresarse por señas (neuo, hacer una señal,
con la cabeza, y dia, a través, usado intensivamente). Se
dice del acto de Zacarías (Lc 1.22: «les hablaba por señas», rvr;
rvr77: «haciéndoles señas»). En la lxx, Sal 35.19: «guiñen».
13. jomileo
(oJmilevw), (de jomos, junto), significa estar en compañía,
asociarse con cualquiera, de ahí, tener relación con (Lc 24.14,15;
Hch 20.11; 24.26). Se traduce siempre con el verbo hablar en la
rvr; la vm traduce con el verbo conversar el primero y último
pasajes. Cf. jomilos, compañía, y jomilia,
conversaciones, en el sentido de compañías, véase 1 Co 15.33
(rvr77).
14. sunomileo
(sunomilevw), conversar, hablar con. Se traduce con este último
verbo en Hch 10.27 (rvr; rvr77: «conversando»).
15.
parresiazomai (parjrJhsiavzomai), ser confiado en el habla. Se
traduce «hablar con denuedo» o «hablar denodadamente» (Hch 9.28;
13.46; 14.3; 18.26; 19.8; Ef 6.20); «hablar valerosamente» (Hch
9.7); «con toda confianza» (26.26); «tener denuedo» (1 Ts 2.2).
Notas:
(1) El verbo apostomatizo se traduce «provocarle a que
hablase» (Lc 11.53); (2) Blasfemeo, se traduce «hablando
mal» en 2 P 2.12. (3) Para eipon, traducido en algunos
pasajes con el verbo hablar (p.ej., Mt 12.32, segunda vez; 17.13).
B. Nombres
1. lalia (laliav),
término relacionado con laleo (véase A, Nº 2), denota habla,
lenguaje: (a) de un dialecto, traducido «manera de hablar» (Mt
26.73; Mc 14.70); (b) de cosas dichas (Jn 4.42; 8.43).
2. logos (lovgo"),
palabra. Se traduce «hablar», como sustantivo, en Mt 5.32: «sea
vuestro hablar».
Hacedor
1. ergates
(ejrgathv") se traduce «hacedores» en Lc 13.27, «de maldad».
2. poietes
(poihthv"), relacionado con poieo, significa «hacedor» (Ro
2.13; Stg 1.22, 23,25; 4.11). Su significado de «poeta» se halla
en Hch 17.28.
Hacer, Hecho
A. Verbos
En castellano el
verbo hacer sirve para denotar una gran cantidad de verbos, y
tiene una gran variedad de significados. Por ello, es traducción
de una considerable cantidad de verbos griegos. Estos, con sus
significados específicos, son como sigue:
1. poieo (poievw),
(1) hacer, en el sentido de expresar con actos los pensamientos y
sentimientos; (2) hacer, en el sentido de fabricar, manufacturar,
se usa en este último sentido: (a) de construir o producir
cualquier cosa, de los actos creadores de Dios (p.ej., Mt 19.4b;
Hch 17.24); de los actos de seres humanos (p.ej., Mt 17.4; Hch
9.39); (b) con nombres denotando un estado o condición, ser el
autor de, causar, p.ej., la paz (Ef 2.15; Stg 3.18); tropiezos (Ro
16.17: «causan», rv, rvr); (c) con nombres involucrando la idea de
acción, o de algo cumplido por la acción, a fin de expresar con
mayor vigor la idea del verbo; en relación con ello se usa más
generalmente la voz media, sugiriéndose que la acción es de
especial interés para el que la ejecuta. Para la voz activa véase,
p.ej., Mc 2.23, lit., «comenzaron a hacer un camino», donde la
idea no es que los discípulos hicieran un camino a través del
campo de trigo, sino simplemente que pasaron por medio,
equivaliendo esta frase a pasar, como traduce la rvr: «andando,
comenzaron a arrancar espigas». Otros casos de la voz activa son
Ap 13.13,14; 16.14; 19.20. Para la voz media (la media «dinámica»
o «subjetiva»), véase, p.ej., Jn 14.23: «haremos»; en Hch 20.24:
«de ninguna cosa hago caso»; 25.17: «sin ninguna dilación», lit.,
«no haciendo ninguna dilación»; Ro 15.26; Ef 4.16: «recibe su
crecimiento», lit., «hace el crecimiento del cuerpo»; Heb 1.2; 2 P
1.10; (d) disponer o preparar, p.ej., una comida (Lc 14.12); una
cena (Jn 12.2); (e) adquirir, proveerse de una cosa para uno mismo
(Mt 25.16: «ganó», lit., «hizo»; Lc 19.18: «ha producido»); (f)
hacer que uno o uno mismo o una cosa vengan a ser algo (p.ej., Mt
4.19; 12.16: «que no le descubriesen», hicieran conocido; Jn 5.11,
lit., «me hizo sano»; v. 15, lit., «había hecho sano»; 16.2, lit.,
«os harán unos excomulgados»; Ef 2.14; Heb 1.7); cambiar una cosa
en otra (Mt 21.13; Jn 2.16; 4.46: «había convertido»; 1 Co 6.15);
(g) constituir a alguien en algo (p.ej., Hch 2.36); (h) declarar a
uno mismo o a otro como algo (Jn 5.18: «haciéndose igual a Dios»;
8.53; 10.33; 19.7,12; 1 Jn 1.10; 5.10); (i) hacer que alguien haga
algo (p.ej., Lc 5.34; Jn 6.10; Ap 3.9).
2. prasso (pravssw)
significa practicar, aunque no siempre deba imponerse esta
traducción. El apóstol Juan, en sus Epístolas, usa los tiempos
continuos de poieo para indicar una práctica, el hábito de
hacer algo (p.ej., 1 Jn 3.4; la traducción en 1 Jn 3.8 y 9 debe
ser «practica», como en la rvr; la rv: «hace», no deja este punto
claro). Juan usa prasso dos veces en su Evangelio (3.20 y
5.29). El apóstol Pablo utiliza prasso en el sentido de
practicar, y es en este sentido que se debería traducir en Ro
1.32; 2.2 (como lo hace la rvr; contrastar la rv, que usa «hacer»
en ambos pasajes, aunque, cosa extraña, la rvr y la rvr77 lo
traducen «han cometido» en lugar de «practicado» en 2 Co 12.21,
sin corregir la rv; lba sí traduce correctamente «han practicado»).
Hablando en
general, en las epístolas de Pablo, poieo denota una acción
completa en sí misma, en tanto que prasso denota un hábito.
La diferencia se ve en Ro 1.32. Además, poieo destaca el
cumplimiento, esto es: «para cumplirlo» (vm); prasso
destaca el proceso que lleva al cumplimiento (p.ej.: «si guardas»;
rvr77: «practicas»). En Ro 2.3, al que hace (poieo) las
cosas mencionadas, se le advierte en contra de juzgar a aquellos
que las practican (prasso).
La distinción en
Jn 3.20, 21 es digna de ser destacada: «El que obra (prasso,
practica) el mal … el que practica (poieo, hace) la verdad».
En tanto que no podemos hacer una distinción fija, en el sentido
de que prasso denote hacer cosas malas, y poieo
hacer cosas buenas, sin embargo «cuando las palabras asumen un
matiz ético, existe la tendencia a utilizar los verbos con esta
distinción».
3. kakopoieo
(kakopoievw), hacer mal (kakos, mal, y Nº 1). Se traduce
con la expresión «hacer el mal» en Mc 3.4; Lc 6.9, con referencia
al carácter moral de lo que se hace; 1 P 3.17; 3 Jn 11.
4. kalopoieo
(kalopoievw), hacer bien, excelentemente, actuar honorablemente (kalos,
bueno, y Nº 1). Se usa en 2 Ts 3.13. Los dos componentes de esta
palabra aparecen separados en Ro 7.21; 2 Co 13.7; Gl 6.9; Stg
4.17.
5. prospoieo
(prospoievw), primariamente pretender. Se usa en la voz media con
el significado de hacer como si (Lc 24.28), de la acción del Señor
con respecto a los dos que se dirigían a Emaús. En la lxx, 1 S
21.13; Job 19.14.
6. ginomai
(givnomai), venir a ser. Se traduce en ocasiones con el verbo «hacer»,
o con su participio «hecho» (p.ej., Mt 9.16; Lc 4.23, donde se usa
poieo en la siguiente cláusula). En Mt 21.42 y Mc 12.11,
este verbo se traduce «ha hecho».
7. ergazomai
(ejrgavzomai) denota trabajar (ergon, trabajo). En los
siguientes pasajes se traduce con el verbo hacer: Mt 26.10; Mc
14.6; Jn 3.21; 6.30; 9.4; Hch 10.35; 13.41; Ro 2.10; 13.10; 1 Co
16.10; Gl 6.10; Ef 4.28; Col 3.23; Heb 11.33; en Mt 7.23 se
traduce «hacedores», del verbo en participio presente.
8. katergazomai
(katergavzomai), (kata, intensivo), es un verbo más
enfático que el anterior, significando obrar, conseguir, producir
mediante esfuerzo. Se traduce con el verbo hacer en la rvr en Ro
2.9; 7.15,17,18,20; 15.18; 1 Co 5.3; 2 Co 5.5; 12.12; 1 P 4.3.
9. pareco (parevcw),
lit., significa mantener cerca (para, al lado, y eco,
tener), esto es, presentar, ofrecer, suplir. Se traduce «haced»
(Col 4.1; Besson: «dadlo»).
Notas:
(1) En 1 Co 12.6, 11, energeo se traduce «hace» en la rvr (rv:
«obra»); lo mismo en Gl 3.5 (rv: «obraba»); la rv y rvr coinciden
en Ef 1.11: «que hace». (2) En Lc 13.32 apoteleo, que
aparece en los mss. más comúnmente aceptados, se traduce «hago» (tr,
epiteleo, rv: «acabo»); (3) Para epiteleo, véase el
apartado anterior. (4) Anankazo se traduce con el verbo «hacer»
en Mt 14.22 (rv, rvr); Mc 6.45 (rv: «dio prisa», esto es, «apremió»);
(5) Diatithemi, pactar. Se traduce «hizo» (Hch 3.25); «que
haré» (Heb 10.16, en voz media, lit., «que pacté» y «que pactaré»,
respectivamente); el término diatheke se expresa
adicionalmente; así, lit., es «pactar un pacto». (6) Sunistemi,
alabar, probar, se traduce «hace resaltar», de la justicia de Dios
(Ro 3.5; «me hago»; esto es, me muestro, pruebo que lo soy). (7)
Kateskeuazo, preparar, se traduce «hizo» (Heb 3.3); «hecha»
y «que hizo» (v. 4), (8) Ktizo, crear, aparece en los mss.
más comúnmente aceptados en Mt 19.4; se traduce «hizo» (tr,
poieo). (9) Moscopoieo significa hacer un becerro.
(10) El verbo peripateo, andar, se traduce «así haga» en 1
Co 7.17, donde se usa figurativamente de la actuación de cada uno
dentro de la vocación a que Dios lo haya llamado, lit., «así ande»;
(11) Pikraino, amargar, se traduce con la cláusula verbal
«se hicieron amargas» (Ap 8.11); (12) Sunairo, ajustar,
arreglar, de cuentas, se traduce «hacer» cuentas (Mt 18.23,24).
B. Nombres
1. energema
(ejnevrghma) se traduce «el hacer» (1 Co 12.10; vm: «facultades de
obrar»; Besson: «eficacia»).
2. ergon (e[rgon)
se traduce «hechos» en Mt 11.2; Lc 11.48; 2 Co 10.11; Col 3.17; 2
Ti 4.14; Tit 1.16; 2 P 2.8; 1 Jn 3.18.
3. poiesis
(poivhsi"), hecho; se relaciona con poieo, hacer, se
traduce «lo que hace» en Stg 1.25 (lit., «en el hecho suyo»).
Nota: Cf.
poiema, obra hecha (Ro 1.20; Ef 2.10).
C. Adjetivos
1.
queiropoietos (ceiropoivhto") significa «hecho a mano».
2.
aqueiropoietos (ajceiropoivhto") significa «hecho sin mano»;
Hades
jades (a{dh"),
región de los espíritus de los muertos perdidos; pero incluyendo
los de los muertos bienaventurados en los tiempos anteriores a la
ascensión de Cristo. Algunos han afirmado que este término
significaba etimológicamente lo invisible (de a, privativo,
y eido, ver), pero esta derivación es dudosa. Una
derivación más probable es de jado, que significa receptor
de todo. Se corresponde con «Seol» en el AT. En la rv del AT y del
NT, ha sido desafortunadamente traducido «infierno» (p.ej., Sal
9.17); o «sepultura» (Gn 37.35; 42.38, etc.); o «el abismo» (Nm
16.30,33). En el NT, la rvr usa siempre la traducción «Hades»,
excepto en 1 Co 15.55 (tr), donde se traduce injustificadamente el
término jades como «sepulcro». Los mss. más comúnmente
aceptados tienen thanatos, muerte, en lugar de hades, en la
segunda parte del versículo. En el AT, la rvr translitera
uniformemente Sheol como «Seol». Nunca denota la sepultura,
ni es tampoco la región permanente de los perdidos; para los tales
es el estado intermedio entre la muerte y la condenación en la
Gehena (véase INFIERNO, A). Para la condición de los perdidos en
el Hades, véase Lc 16.23-31.
Este término se
usa cuatro veces en los Evangelios, y siempre lo usa el Señor
mismo (Mt 11.23; 16.18; Lc 10.15; 16.23). Se usa con referencia al
alma de Cristo (Hch 2.27,31). Cristo declara que Él tiene las
llaves del Hades (Ap 1.18). En Ap 6.8 el Hades es personificado,
significando el destino temporal de los condenados; y que tendrá
que entregar a los que están en él (20.13), y será finalmente
arrojado al lago de fuego (v. 14).
Hechicería
farmakia (o
–eia) (farmakiva) (cf. el término castellano, farmacia,
etc.) significaba primariamente la utilización de medicina,
fármacos, encantamientos; después, envenenamiento; luego,
hechicería (Gl 5.20: «hechicerías»), mencionadas como una de las
obras de la carne. Véase también Ap 9.21; 18.23. En la lxx, Ex
7.11,22; 8.7,18; Is 47.9,12. En la hechicería, la utilización de
drogas, tanto si eran sencillas como si eran potentes, iba
generalmente acompañada de encantamientos e invocaciones a poderes
ocultos, de la aplicación de diversos amuletos, etc., todo ello
con la pretensión de proteger al paciente de la atención y del
poder de los demonios, pero en realidad para impresionar al
paciente con los misteriosos recursos y poderes del hechicero.
Hechicero
farmakos (farmakov"),
adjetivo que significa «dedicado a las artes mágicas». Se usa como
nombre, hechicero, especialmente aplicado a los usuarios de drogas,
pociones, encantamientos, hechizos (Ap 21.8 en los mss. más
comúnmente aceptados; tr tiene farmakeus aquí; 22.15).
Heredar, Heredero,
Heredad, Herencia
A. Verbos
1. kleronomeo
(klhronomevw) significa estrictamente recibir por suerte (kleros,
suerte; nemomai, poseer); luego, en un sentido más general,
poseerse de, recibir como propio, obtener. La siguiente lista
muestra como en el NT la idea de heredar se amplía para incluir
todo bien espiritual provisto por medio de y en Cristo, y
particularmente todo aquello que queda contenido en la esperanza
fundamentada en las promesas de Dios.
El verbo se usa de
los siguientes objetos.
(a) primogenitura,
aquello cuya posesión se alcanza en base de la condición de hijo,
no por un precio pagado ni por una tarea cumplida (Gl 4.30; Heb
1.4; 12.17);
(b) aquello que se
recibe como un don, en contraste con aquello que se recibe como
recompensa por cumplir la ley (Heb 1.14; 6.12: «por la fe y la
paciencia», esto es, «a través de las experiencias que demandaban
el ejercicio de la fe y de la paciencia», pero no «sobre la base
del ejercicio de la fe y de la paciencia»);
(c) lo recibido
sobre la base de la obediencia a ciertos preceptos (1 P 3.9), y de
la fidelidad a Dios en medio de oposición (Ap 21.7);
(d) la recompensa
de aquella condición del alma que deja a un lado la venganza y la
propia vindicación, y que se expresa con un comportamiento gentil
y amable (Mt 5.5). La frase «recibir la tierra por heredad» o «heredar
la tierra» aparece varias veces en el AT. Véase especialmente Sal
37.11,22;
(e) la recompensa
(en la edad venidera, Mc 10.30) del reconocimiento de la
importancia suprema de los derechos de Cristo (Mt 19.29). En los
tres relatos dados de este incidente, véase también Mc 10.17-31,
Lc 18.18-30, las palabras de la pregunta hecha al Señor son, en
Mateo: «para tener»; Marcos y Lucas, «para heredar». En el relato
de lo dicho por el Señor a Pedro en contestación a su pregunta
posterior, Mateo tiene «heredará la vida eterna», en tanto que
Marcos y Lucas tienen «reciba» y «haya de recibir»,
respectivamente. Parece seguirse de ello que el significado de la
palabra «heredar» está aquí gobernado por las palabras «recibir» y
«tener», con las que se intercambia en cada uno de los tres
Evangelios; esto es, el más común término «heredar» debe ser
considerado como equivalente a los términos más comunes «recibir»
y «tener». Cf. Lc 10.25;
(f) la recompensa
de aquellos que han mostrado bondad hacia los «hermanos» del Señor
en sus angustias (Mt 25.34);
(g) el Reino de
Dios, que los moralmente corrompidos no pueden heredar (1 Co 6.9,
10), y la herencia del cual es asimismo imposible para la presente
constitución física del hombre (1 Co 15.50);
(h) la
incorrupción, imposible de ser heredada por la corrupción (1 Co
15.50)».
2. kleroo (klhrovw)
significa primariamente echar suertes o elegir por suertes, y
luego asignar una porción. Se usa en la voz pasiva en Ef 1.11: «fuimos
hechos una herencia» (lba, margen; rv, margen: «fuimos hechos su
herencia»; en el cuerpo del texto: «en quien … tuvimos suerte», rv;
«hemos obtenido una herencia», lba). Los textos en el margen
concuerdan con pasajes del AT como Dt 4.20: «el pueblo de su
heredad»; 9.29; 32.9; Sal 16.6. El significado «fueron elegidos
por suerte», como en la Vulgata, y en 1 S 14.41, indicando
libertad de elección sin intervención de la voluntad del hombre (así
Crisóstomo y Agustín), no es apropiado a este pasaje.
B. Nombres (I)
1. kleronomos
(klhronovmo") denota literalmente a uno que obtiene una suerte o
porción (kleros, suerte; nemomai, poseer),
especialmente de una herencia. Su utilización en el NT puede
analizarse bajo los siguientes apartados: «(a) la persona a quien
debe pasar la propiedad a la muerte del propietario (Mt 21.38; Mc
12.7; Lc 20.14; Gl 4.1); (b) uno a quien Dios le ha asignado algo,
no habiendo entrado aún, sin embargo, en posesión de aquello, como
Abraham (Ro 4.13,14; Heb 6.17); Cristo (Heb 1.2); los santos
pobres (Stg 2.5); (c) los creyentes, por cuanto tienen parte en el
nuevo orden de cosas que será introducido a la vuelta de Cristo
(Ro 8.17; Gl 3.29; 4.7; Tit 3.7); (d) uno que recibe algo no por
sus méritos, como Noé (Heb 11.7)» (de Notes on Galatians,
por Hogg y Vine, pp. 177-178). En la lxx, Jue 18.7; 2 S 14.7; Jer
8.10; Miq 1.15.
2.
sunkleronomos (sunklhronovmo") coheredero, y así traducido
invariablemente en la rvr en todos los pasajes en que aparece. Se
traduce en la rv: «coherederos» (Ro 8.17); «juntamente herederos»
(Ef 3.6); «herederos juntamente» (Heb 11.9); «herederas juntamente»
(1 P 3.7).
Nombres (II)
1. agros (ajgrov"),
campo. Se traduce «heredad» en Hch 4.37.
2. kleronomia
(klhronomiva), suerte (véase A, Nº 1), propiamente una propiedad
heredada, una herencia. «Siempre se traduce heredad o herencia en
el NT, pero solamente en unos pocos casos en los Evangelios tiene
el sentido que tiene de ordinario el término herencia en lengua
castellana, esto es, aquello en cuya posesión solo entra el
heredero a la muerte del testador. El uso que hace el NT de este
término puede ser clasificado así: (a) aquella propiedad en fincas
que en el curso ordinario de las cosas pasa de padre a hijo a la
muerte del primero (Mt 21.38; Mc 12.7; Lc 12.13; 20.14); (b) una
parte de una finca que constituye un obsequio [Hch 7.5; Gl 3.18,
que también debe incluirse bajo (c)]; (c) la condición y
posesiones futuras del creyente en el nuevo orden de cosas que
será introducido cuando Cristo vuelva (Hch 20.32; Ef 1.14; 5.5;
Col 3.24; Heb 9.15; 1 P 1.4); (d) lo que el creyente será para
Dios en aquella era (Ef 1.18)».
3. kleros (klh`ro"),
(de donde procede el término castellano clero), denota: (a) una
suerte, dada o echada; esto último como un medio de obtener una
instrucción divina (Mt 27.35; Mc 15.24; Lc 23.24; Jn 19.24; Hch
1.26); (b) la parte de una persona en cualquier cosa (Hch 1.17,25;
8.21: «suerte»); (c) un encargo (lit., «cargos»), «los que están a
vuestro cuidado» (1 P 5.3, rvr; vm: «la herencia de Dios»; la
figura se toma de porciones de tierra entregadas para su cultivo);
(d) una herencia, como en Nº 1 anterior, (c) (Hch 26.18; Col
1.12)».
Notas:
(1) En Gl 3.18: «si la herencia es por la ley», el término «herencia»
significa «el derecho a la herencia». (2) Ktema, propiedad,
posesión, se traduce «heredad» en Hch 5.1; véase . (3) Cora,
un espacio entre dos límites, país, tierra, se traduce «heredad»
en Lc 12.16; (4) Corion, diminutivo del anterior, denota un
terreno, una posesión; se traduce «heredad» en Jn 4.5; Hch 4.34,
plural; 5.3,8; (5) Juparxis, primariamente subsistencia (relacionado
con juparco), vino más tarde a denotar sustancia, propiedad:
«bienes» (Hch 2.45: «herencia»; Heb 10.34, rv: «sustancia»); (6)
Ktetor, poseedor, propietario, se traduce «los que poseían
heredades» (Hch 4.34; Besson: «los que eran propietarios»); (7)
Kataklerodoteo, dar en herencia, se traduce así en Hch 13.19;
(8) Kleronomeo, véase A, Nº 1; «heredar», se traduce «recibir
por heredad» en Mt 5.5. (9) En cuanto a katakleronomeo, dar
en herencia.
Herejía
jairesis (ai{resi")
denota: (a) elección (de jaireomai, elegir); luego, aquello
que es elegido, y, por ello, una opinión; especialmente una
opinión voluntariosa, que toma el lugar del sometimiento al poder
de la verdad, y que conduce a la división y a la formación de
sectas (Gl 5.20; vm: «sectas»). Tales opiniones erróneas son
frecuentemente el resultado de la preferencia personal o de la
esperanza de beneficio; véase 2 P 2.1, donde «destructoras»
significa conducentes a la ruina; algunos asignan incluso esto a
(b); en los papiros, el significado principal es «elección»
(Moulton y Milligan, Vocabulary); (b) una secta. Este
significado secundario, resultante de (a), es el dominante en el
NT (Hch 5.17; 15.5; 24.5,14, «herejía» en este vers., rv, rvr; vm:
«secta»; 26.5; 28.22); «disensiones» en 1 Co 11.19 (vm: «facciones»).
Nota: El
término jairetikos, relacionado con el anterior, y que
denota a uno capaz de escoger, se usa en Tit 3.10: «hombre que
cause divisiones» (rv: «hereje»), por un espíritu de partido.
Herir, Herida
A. Verbos
1. apokteino
(ajpokteivnw), término que se traduce con el verbo matar en casi
todos los pasajes en que aparece en el NT. Se traduce con «heriré»
de muerte, en Ap 2.23, por cuestión de elegancia de estilo, en la
rvr (rv: «mataré … con muerte»; rvr77: «mataré con peste», aunque
en el margen se especifica «con muerte»).
2. katakopto
(katakovptw), (kata, abajo, intensivo) lit., cortar abajo,
cortar en pedazos (Mc 5.5), del endemoniado.
3. kefalioo
(kefaliovw) se usa en Mc 12.4: «herir en la cabeza».
4. paio (paivw),
golpear, herir. Se traduce con el verbo «herir» en Mc 14.47; Jn
18.10; Ap 9.5.
5. patasso
(patavssw), golpear, herir. Se usa: (I) literalmente, de dar un
golpe con la mano, el puño, o un arma (Mt 26.51: «hiriendo»; Lc
22.49: «heriremos»; 50: «hirió»; Hch 7.24: «hiriendo»; 12.7: «tocando»);
(II) metafóricamente: (a) del juicio que cayó sobre Cristo (Mt
26.31; Mc 14.27); (b) de inflingir una enfermedad, mediante un
ángel (Hch 12.23); de plagas que serán arrojadas sobre los hombres
por los dos testigos puestos por Dios (Ap 11.6); (c) del juicio
que Cristo ejecutará sobre las naciones (Ap 19.15), siendo su
Palabra el instrumento, descrito como una espada.
6. plesso (plhvssw),
relacionado con plegé (véase B, Nº 2), plaga, azote, herida. Se
usa en sentido figurado del efecto sobre el sol, la luna y las
estrellas, después de que suene la trompeta del cuarto ángel, en
la serie de juicios divinos que han de caer sobre el mundo al
concluir esta era de gracia (Ap 8.12).
7. rapizo (rJavpizw),
primariamente golpear con una vara (rapis, vara), luego,
golpear el rostro con la palma de la mano o el puño cerrado, se
usa en Mt 5.39; 26.67.
8. sfazo (sfavzw),
matar. Se traduce «herida» de muerte, en Ap 13.3.
9. traumatizo
(traumativzw), herir, se usa en Lc 20.12 y Hch 19.16.
10. tupto (tuvptw),
golpear, herir. Se traduce con el verbo «herir» en Lc 6.29; 1 Co
8.12.
B. Nombres
1. molops (mwvlwy),
magulladura, herida producida por un azote. Se usa en 1 P 2.24 (de
la lxx de Is 53.5), lit., en el original, «por cuya magulladura» (rv,
rvr, rvr77: «herida»). Esto no se refiere a la flagelación de
Cristo, sino que se refiere en sentido figurado al golpe del
juicio divino que cayó sobre Él vicariamente en la cruz (consolador
recuerdo para aquellos esclavos siervos cristianos, que no
infrecuentemente eran abofeteados por sus dueños, v. 20).
2. plege (plhghv),
golpe. Se usa en Lc 10.30 con epitithemi, poner, lit., «poniéndole
golpes» (rvr: «hiriéndole»). En Ap 13.3,12, se usa con el caso
genitivo de thanatos, muerte, lit., «golpe de muerte»; la
traducción «herida» no describe con precisión el significado. En
el v. 14, se usa con el genitivo de macaira, espada; «herida»,
lit., «golpe».
3. trauma (trau`ma)
herida. Se usa en Lc 10.34.
Hermano
adelfos (ajdelfov")
denota hermano o pariente cercano; en forma plural, una comunidad
basada en una identidad de origen o vida. Se usa de:
(1) hijos varones
de los mismos padres (Mt 1.2; 14.3); (2) descendientes varones de
los mismos padres (Hch 7.23,26; Heb 7.5); (3) hijos varones de la
misma madre (Mt 13.55; 1 Co 9.5; Gl 1.19); (4) personas de la
misma nacionalidad (Hch 3.17,22; Ro 9.3). Con «varones» (aner,
varón), como prefijo, se usa solo en discursos (Hch 2.29,37,
etc.); (5) cualquier hombre, un vecino (Lc 10.29; Mt 5.22; 7.3);
(6) personas unidas en un interés común (Mt 5.47); (7) personas
unidas por una común vocación (Ap 22.9); (8) la humanidad (Mt
25.40; Heb 2.17; Jn 20.17); (10) los creyentes, con abstracción de
su sexo (Mt 23.8; Hch 1.15; Ro 1.13; 1 Ts 1.4; Ap 19.10: la
palabra «hermanas» se usa de creyentes solo en 1 Ti 5.2); (11)
creyentes, con aner, varón, como prefijo, y con «o hermana»
añadido (1 Co 7.15; Stg 2.15, varón en distinción a mujer; Hch
1.16; 15.7,13, pero no 6.3) (de Notes on Thessalonians, por
Hogg y Vine, p. 32).
Notas:
(1) Palabras relacionadas son adelfotes, primariamente, una
relación fraternal, y por ello, la comunidad poseyendo esta
relación, una hermandad (1 P 2.17; 5.9), filadelfos (de
fileo, amar, y adelfos, hermano), afectuoso con los
hermanos (1 P 3.8), se traduce «amándoos fraternalmente» (rv, rvr);
filadelfia, «amor fraternal» (Ro 12.10; 1 Ts 4.9; Heb 13.1;
1 P 1.22); en 2 P 1.7 se traduce «afecto fraternal»; el término
pseudoadelfos significa «falsos hermanos» (2 Co 11.26; Gl
2.4).
Hermoso, Hermosura
A. Adjetivos
1. joraios
(wJrai`o") describe aquello que es apropiado, producido en el
momento oportuno, como de la flor de la vida, o el tiempo en que
todo está en su mejor y más encantadora apariencia (de jora,
estación o temporada, período fijado por las leyes y revoluciones
naturales de los cuerpos celestes, y por ello la mejor estación
del año). Se usa de la apariencia exterior de los sepulcros
blanqueados en contraste con la corrupción interior (Mt 23.27); de
la puerta de Jerusalén llamada «la Hermosa» (Hch 3.2,10); de los
pies de aquellos que traen buenas nuevas (Ro 10.15).
En la lxx es muy
frecuente, y especialmente en Génesis y en el Cantar de los
Cantares. En Génesis se dice de todos los árboles en el Huerto del
Edén (Gn 2.9), especialmente del árbol del conocimiento del bien y
del mal (3.6); de los rostros de Rebeca (26.7), Raquel (29.17) y
José (39.6). Se usa cinco veces en el Cantar de los Cantares
(1.16; 2.14; 4.3 y 6.3,5).
2. asteios
(ajstei`o"), relacionado con astu, ciudad, se usaba
primariamente de aquello que correspondía a la ciudad, urbano (correspondiéndose
con el término castellano urbano, cf. urbanidad, del latín urbs,
ciudad, urbe). Entre los escritores griegos se pone en contraste
con agroikos, rústico, y aiscros, bajo, vergonzoso,
y se usaba, p.ej., de la vestimenta. En el NT se usa solo de
Moisés: «agradable», lit., «hermoso a Dios», y Heb 11.23: «niño
hermoso».
Notas:
(1) En la lxx, asteios es mucho menos frecuente que
joraios. Se dice de Moisés en Éx 2.2; negativamente, de la
actuación de Balaam ante los ojos de Dios (Nm 22.32); de Eglón en
Jue 3.17.
(2) Asteios
pertenece al reino del arte, joraios al de la naturaleza.
Asteios se usa de aquello que es hermoso porque es elegante;
joraios describe aquello que es hermoso porque es, en su
tiempo, de naturaleza excelente.
(3) Kalos,
bueno, describe aquello que es hermoso como bien proporcionado en
todas sus partes o intrínsecamente excelente. Véase Nº 3 a
continuación.
3. kalos (kalov"),
hermoso, bello, bueno. Se traduce «hermosas» en Lc 21.5, de las
piedras ornamentales del templo; la localidad llamada «Buenos
Puertos» en Hch 27.8 recibe la traducción «Bellos Puertos» en la
nvi.
B. Nombre
euprepeia (eujprevpeia),
donaire, hermosa apariencia. Se dice de la apariencia exterior de
la flor de la hierba (Stg 1.11: «hermosa apariencia», rv, rvr,
rvr77; vm, Besson: «belleza»; lba, vha: «hermosura»)
Hiel
cole (colhv),
palabra probablemente relacionada con cloe, amarillo,
denota hiel: (a) literal (Mt 27.34; cf. Sal 69.21); algunos
consideran que la palabra aquí se refiere a la mirra, en base de
Mc 15.23; (b) metafórico (Hch 8.23), donde «hiel de amargura»
denota una maldad extremada, productora de malos frutos. En el AT
se usa: (a) de una planta caracterizada por su amargura,
probablemente el ajenjo (Dt 29.18; Os 10.4; Am 6.12); (b) como
traducción del término merera, amargura (Job 20.14, p.ej.);
(c) como traducción de rosh, veneno; «hiel» en la vm (rv: «ponzoñosas»).
En Job 20.25 se hace referencia a la vesícula biliar, receptáculo
de la hiel).
Higuera
suke, o
sukea (sukh`), higuera. Se encuentra en Mt 21.19,20,21; 24.32;
Mc 11.13,20,21; 13.28; Lc 13.6,7; 21.29; Jn 1.48, 50; Stg 3.12; Ap
6.13.
Nota: Una
higuera con hojas debe ya tener frutos en crecimiento, o será
estéril aquella temporada. Los primeros higos maduran a fines de
mayo o a comienzos de junio. El árbol en Mc 11.13 hubiera debido
tener fruto, ciertamente aún no maduro, pero existente. En algunos
países las higueras tienen los higos tempranos debajo de las hojas
y los tardíos sobre las hojas. En este caso las hojas eran señal
de que hubiera debido existir fruto, no visto a distancia, debajo
de las hojas. La sentencia contra esta higuera fue motivada por la
ausencia de fruto.
Hijo
A. Nombres
1. huios (uiJov")
significa primariamente la relación de la descendencia con el
progenitor (véase Jn 9.18-20; Gl 4.30). Se usa con frecuencia en
sentido metafórico acerca de características morales prominentes (véase
más abajo). «Se usa en el NT de: (a) descendencia masculina (Gl
4.30); (b) descendencia legítima, en oposición a la ilegítima (Heb
1 2.8); (c) descendientes, haciendo abstracción del sexo (Ro
8.27); (d) amigos presentes a una boda (Mt 9.15); (e) aquellos que
gozan de ciertos privilegios (Hch 3.25); (f) aquellos que actúan
de cierta manera, sea mala (Mt 23.31), o buena (Gl 3.7); (g)
aquellos que manifiestan un cierto carácter, sea malo (Hch 13.10;
Ef 2.2), o bueno (Lc 6.35; Hch 4.36; Ro 8.14); (h) el destino que
se corresponde con el carácter, sea malo (Mt 23.15; Jn 17.12; 2 Ts
2.3), o bueno (Lc 20.36); (i) la dignidad de la relación con Dios
a la cual son introducidos los hombres por el Espíritu Santo
cuando creen en el Señor Jesucristo (Ro 8.19; Gl 3.26).
El apóstol Juan no
usa huios, «hijo», para referirse al creyente, sino que
reserva este título para el Señor; usa teknon, lit., «niño»,
como en su Evangelio (1.12; 1 Jn 3.1,2); en Ap 21.7, el uso de
juios se debe a una cita de 2 S 7.14.
El Señor Jesús usó
huios de una manera muy significativa, como en Mt 5.9: «Bienaventurados
los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios», y
vv. 44,45: «Amad a vuestros enemigos … y orad por los que os …
persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los
cielos». Los discípulos debían hacer estas cosas no a fin de que
pudieran llegar por ello a ser «niños», teknon, de Dios,
sino que, siendo «niños» (señalar «vuestro Padre» a través de todo
el pasaje), pudieran hacer este hecho patente en su carácter,
llegando así a ser «hijos», juios. Véase también 2 Co
6.17,18.
En cuanto a
características morales, se usan las frases siguientes: (a) hijos
de Dios (Mt 5.9, 45; Lc 6.35); (b) hijos de luz (Lc 16.8; Jn
12.36); (c) hijos del día (1 Ts 5.5); (d) hijos de paz (Lc 10.6);
(e) hijos de este siglo (Lc 16.8); (f) hijos de desobediencia (Ef
2.2); (g) hijos del malo (Mt 13.38, cf. «del diablo», Hch 13.10);
(h) hijo de perdición (Jn 17.12; 2 Ts 2.3). También se usa para
describir otras características que las morales, como (i) hijos de
la resurrección (Lc 20.36); (j) hijos del reino (Mt 8.12; 13.38);
(k) hijos de la sala nupcial, lit. (Mc 2.19); (l) hijo de
consolación (Hch 4.36); (m) hijos del trueno, Boanerges (Mc 3.17)»
(de Notes on Galatians, por Hogg y Vine, pp. 167-169, y
Notes on Thessalonians, pp. 158-159).
Notas:
(1) Para los sinónimos teknon y teknion véase Nº 2
más adelante. La diferencia entre los creyentes como «niños,
teknon, de Dios» e «hijos, huios, de Dios» se hace
patente en Ro 8.14-21. El Espíritu da testimonio a su espíritu que
son «hijos de Dios», lit. «niños», teknon, y, como tales,
son herederos y coherederos con Cristo. Ello pone el acento sobre
su nacimiento espiritual (vv. 16-17). Por otra parte: «todos los
que son guiados por el Espíritu de Dios, estos son hijos, juios,
de Dios», esto es, «estos y no otros». La conducta de ellos da
evidencia de la dignidad de su relación y semejanza con su
carácter. (2) Pais se traduce «hijo» en Jn 4.51; Hch
3.13,26; 4.27,30.
El Hijo de Dios
En este título, la
palabra Hijo se usa en ocasiones (a) de relación, en ocasiones (b)
de la expresión del carácter. «Así, p.ej., cuando los discípulos
se dirigieron a Él de este modo (Mt 14.33; 16.16; Jn 1.49), cuando
el centurión se refirió a Él de esta manera (Mt 27.54),
probablemente querían decir que (b) Él era una manifestación de
Dios en forma humana. Pero en pasajes como Lc 1.32, 35; Hch 13.33,
que se refieren a la humanidad del Señor Jesús … la palabra se usa
en el sentido (a).
El mismo Señor
Jesús usaba el título íntegro en ocasiones (Jn 5.25; 9.35; 11.4),
y en las más frecuentes ocasiones en que se refería a sí mismo
como «el Hijo», se debe entender esta apelación como una
abreviación de «el Hijo de Dios», no de «el Hijo del Hombre». Este
último título siempre es expresado íntegramente (véase Lc 10.22;
Jn 5.19, etc).
Juan utiliza tanto
la forma larga como la corta del título en su Evangelio (véase
3.16-18; 20.31, p.ej.) y en sus Epístolas; cf. Ap 2.18. Lo mismo
hace el escritor de Hebreos (1.2; 4.14; 6.6, etc.). Se debe
entender con ello la existencia de una relación eterna entre el
Hijo y el Padre en la Deidad. Es decir, el Hijo de Dios, en su
relación eterna con el Padre, no posee este título porque hubiera
empezado en algún punto en el tiempo a derivar su ser del Padre
(en cuyo caso no podría ser co-eterno con Él), sino debido a que
Él es y siempre ha sido la expresión de lo que el Padre es; cf. Jn
14.9, «el que me ha visto a mí, ha visto al Padre». Las palabras
de Heb 1.3, «el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la
imagen misma de su sustancia (la de Dios)», constituyen una
definición de lo que se expresa con el título «Hijo de Dios». Así,
con este título lo que se expresa es la Deidad absoluta, no la
Deidad en ningún sentido secundario ni derivado» (de Notes on
Galatians, por Hogg y Vine, pp. 99-100).
Otros títulos de
Cristo como Hijo de Dios son: «su Hijo» (1 Ts 1.10; en Hch
3.13,26: «su Hijo» es traducción de pais, véase Nº 3); «su
propio Hijo» (Ro 8.32); «mi Hijo amado» (Mt 3.17); «su Hijo
unigénito» (Jn 3.16); «el Hijo de su amor» (Col 1.23, vm).
«El Hijo es el
objeto eterno del amor del Padre (Jn 17.24), y el único Revelador
del carácter del Padre (Jn 1.14; Heb 1.3). Las palabras «Padre» e
«Hijo» nunca se usan en el NT como sugerentes de que el Padre
existiera antes que el Hijo; el prólogo al Evangelio según Juan
afirma de una manera distintiva que el Verbo era ya «en el
principio», y que este Verbo es el Hijo, que «fue hecho carne, y
habitó entre nosotros»» (de Notes on Thessalonians, por
Hogg y Vine, pp. 46-47).
Al dirigirse al
Padre en su oración en Juan 17, dice: «Me has amado desde antes de
la fundación del mundo». Así, en el pasado intemporal el Padre y
el Hijo existían en esta relación, una relación de amor, así como
de absoluta Deidad. En este pasaje el Hijo da evidencia de que no
había una mejor alegación en la estimación del Padre que la del
amor coeterno existente entre el Padre y El mismo.
La declaración «Mi
hijo eres tú, yo te he engendrado hoy» (Sal 2.7, citada en Hch
13.33; Heb 1.5; 5.5), se refiere al nacimiento de Cristo, no a su
resurrección. En Hch 13.33, el verbo traducido «resucitar» se usa
de suscitar a una persona para ocupar una posición especial en la
nación, como de David en el v. 22 (y lo mismo de Cristo como
profeta en 3.22 y 7.37). En el v. 34 la afirmación en cuanto a la
resurrección de Cristo recibe la mayor fuerza a este respecto por
medio del contraste enfático con la del v. 33 en cuanto a haber
sido levantado en la nación, fuerza impartida por las palabras
añadidas «de los muertos». Así, el v. 33 habla de su encarnación,
el v. 34, de su resurrección.
En Heb 1.5 se
confirma que la declaración se refiere a su nacimiento por el
contraste con el v. 6, donde «otra vez» se refiere a la
introducción del Primogénito en el mundo: «Y cuando introduce otra
vez al Primogénito en el mundo». Esto señala a su Segunda Venida,
que se contrasta así con la primera, cuando Dios introdujo al
Primogénito por primera vez (véase PRIMOGÉNITO). (El texto
«occidental» de Lc 3.22 dice: «Mi Hijo eres tú, yo te he
engendrado hoy», en lugar de: «Tú eres mi hijo amado; en ti tengo
complacencia». Es probable que haya alguna relación entre este
texto «occidental» y las tempranas herejías que enseñaban que la
deidad de nuestro Señor tuvo origen en su bautismo.)
Así también sucede
con Heb 5.5, donde se muestra como el sumo sacerdocio de Cristo
cumple todo lo que estaba tipificado en el sacerdocio levítico,
acentuándose en este pasaje el hecho de su humanidad, los días de
su carne, su perfecta obediencia y sus padecimientos.
Hijo Del Hombre
En el NT es una
designación de Cristo, casi totalmente limitada a los Evangelios.
Fuera de ellos solo se halla en Hch 7.56, única ocasión en que un
discípulo aplica este título al Señor, y en Ap 1.13; 14.14; véase
más adelante.
«Hijo del Hombre»
es el título que Cristo se aplicaba a sí mismo; Jn 12.34 no es una
excepción, porque la multitud estaba citando su propia afirmación.
Este título se halla especialmente en los Evangelios Sinópticos.
Sus usos en el Evangelio de Juan (1.51; 3.13,14; 5.27; 6.27,53,62;
8.28; 12.23,34, dos veces; 13.31), no son paralelos a los de los
Evangelios Sinópticos. En estos últimos el uso del título cae en
dos grupos: (a) cuando se refiere a la humanidad de Cristo, su
obra terrenal, sus sufrimientos y muerte (p.ej., Mt 8.20; 11.19;
12.40; 26.2, 24); (b) cuando se refiere a su gloria en
resurrección y a la de su futura venida (p.ej., Mt 10.23; 13.41;
16.27-28; 17.9; 24.27,30, dos veces, 37,39, 44).
En tanto que se
trata de un título mesiánico, es evidente que el Señor se lo
aplicaba a sí mismo de una manera distintiva, porque indica más
que la condición de Mesías, la de cabeza universal por parte de
aquel que es Hombre. Por ello, acentúa su condición humana, de un
orden singular en comparación con el de los otros hombres, porque
de Él se declara que es del cielo (1 Co 15.47), e incluso cuando
estaba aquí abajo, era «el Hijo del Hombre, que está en el cielo»
(Jn 3.13). Como Hijo del Hombre, tiene que ser apropiado
espiritualmente como condición para poseer la vida eterna (Jn
6.53). En su muerte, como en su vida, la gloria de su condición
humana se manifestó en la absoluta obediencia y sumisión a la
voluntad del Padre (12.23; 13.31); y en vista de esto, le ha sido
dado todo el juicio a Él, que juzgará con un pleno conocimiento
experimental de las condiciones humanas, el pecado exceptuado, y
ejercerá el juicio compartiendo la naturaleza de aquellos que
serán juzgados (Jn 5.22,27). Él no solo es hombre, sino que es «Hijo
del Hombre»; no por generación humana sino, en base del uso semita
del término, por participar de las características de la humanidad
(a excepción del pecado) que pertenecen a la categoría de la
humanidad. En dos ocasiones en Apocalipsis (1.13 y 14.14), se le
describe como «uno semejante al Hijo de hombre» (Besson; rv, rvr,
rvr77: «Hijo del Hombre»), cf. Dn 7.13. El que así había sido
visto era ciertamente el Hijo del Hombre, pero la ausencia del
artículo en el original sirve para destacar lo que le caracteriza
moralmente como tal. Por ello, en estos pasajes Él es revelado, no
como la persona conocida por el título, sino como aquel que está
calificado para actuar como el Juez de todos los hombres. Él es la
misma persona que en los días de su carne, siguiendo su humanidad
con su deidad. El término «semejante» sirve para distinguirle
visto aquí en su gloria y majestad en contraste con los días de su
humillación.
2. teknon (tevknon),
niño (relacionado con tikto, engendrar, dar a luz). Se usa
tanto en el sentido natural como en el figurado. En contraste a
huios, hijo (véase Nº 1), da prominencia al hecho del
nacimiento, en tanto que huios destaca la dignidad y el
carácter de la relación. En sentido figurado, teknon se usa
de los niños de: (a) Dios (Jn 1.12); (b) luz (Ef 5.8); (c)
obediencia (1 P 1.14); (d) una promesa (Ro 9.8; Gl 4.28); (e) el
diablo (1 Jn 3.10); (f) ira (Ef 2.3); (g) maldición (2 P 2.14);
(h) relación espiritual (2 Ti 2.1; Flm 10). En castellano se
traduce siempre como hijo/s, con lo que en las versiones
castellanas se pierde la distinción entre huios, hijo, y
teknon, niño. En las versiones inglesas esta distinción se
mantiene, con los vocablos «child», «children» para teknon,
y «son», «sons» para huios; las versiones francesas
traducen «enfant/s» y «fils», respectivamente; el lector hispano,
para poder apreciar esta diferencia, se ve obligado a recurrir a
una concordancia greco-española del NT.
Nota: El
término teknion, diminutivo de teknon, se usa en el
NT solo en sentido figurado y siempre en plural. Se halla con
frecuencia en 1 Juan (véase 2.1, 12, 28; 3.7,18; 4.4; 5.21); una
vez en el Evangelio de Juan (13.33) y una vez en las Epístolas de
Pablo (Gl 4.19). Es un término afectuoso dirigido por un maestro a
sus discípulos bajo circunstancias que demandan una interpelación
tierna, p.ej., de Cristo a los Doce justo antes de su muerte; el
apóstol Juan lo usó para advertir a los creyentes en contra de
peligros espirituales; Pablo, debido a los mortales errores del
judaísmo acechando en las iglesias de Galacia. Cf. su uso de
teknon en Gl 4.28.
3. pais (pai`")
significa: (a) niño en relación con la estirpe; (b) muchacho o
muchacha en relación con la edad; (c) siervo, asistente, sirvienta,
en relación con la condición. Como ejemplo de (a) véase Mt 2.16: «niños»,
y Hch 20.12: «joven». Con respecto a (b), «muchacho» en Hch 17.18
y Lc 9.42. En Lc 2.43 se usa del Señor Jesús: «niño». Con respecto
a (c), véase Mt 8.6,8,13, etc.: «criado».
Notas:
(1) Paidion, diminutivo del Nº 3, se traduce «hija» en la
rvr en Mc 7.30; «hijos» en 7.28; «hijo» en Jn 4.49; «hijos» en Heb
2.13,13; «hijitos» en Jn 21.5; 1 Jn 2.14 (tr), v. 18.
(2) Para
teknogonia, que denota tener hijos (1 Ti 2.15).
B. Adjetivos
1. ateknos
(a[tekno"), (de a, privativo, y teknon, hijo),
significa «sin hijos» (Lc 20.28-30).
2. filoteknos
(filovtekno") (de fileo, amar, y teknon, hijo)
significa una persona amante de sus niños (Tit 2.4: «a amar … a
sus hijos»).
Himno
A. Nombre
jumnos (u{mno")
denota un cántico de alabanza dirigido a Dios (castellano, himno),
(Ef 5.19; Col 3.16); la puntuación a seguir en estos pasajes ha
resultado probablemente mejorada en la rvr con referencia a la rv.
Nota: El
término psalmos denotaba aquello que tenía acompañamiento
musical; el ode (castellano, oda) era el término genérico
de «cántico»; de ahí el adjetivo que acompaña a este término: «cánticos
espirituales».
B. Verbo
jumneo (uJmnevw),
relacionado con A, se traduce con la frase verbal «cantar himnos»
en Mt 26.30, Mc 14.26, donde «el himno» eran los salmos 113–118;
Hch 16.25; en Heb 2.12, se traduce «alabaré».
Hipocresía
jupokrisis
(uJpovkrisi") denota primariamente una respuesta (relacionado con
jupokrinomai, responder); luego, actuación dramática,
referido al hablar de los actores en diálogo; de ahí pretensión,
hipocresía. Se traduce con este término en Mt 23.28; Mc 12.15; Lc
12.1; 1 Ti 4.2; en plural en 1 P 2.13. Para el pasaje en Stg 3.17,
«ni hipocresía».
Hipócrita
jupokrites
(uJpokrithv"), que se corresponde con el término anterior, denota
en primer lugar a uno que responde; luego, a un actor en escena.
Era costumbre entre los actores griegos y romanos hablar en
grandes máscaras con dispositivos mecánicos para aumentar la
potencia de la voz; de ahí este término vino a usarse para denotar
a un engañador, un hipócrita. Se halla solo en los Evangelios
Sinópticos, y siempre usado por el Señor; quince veces en Mateo;
los otros pasajes son Mc 7.6; Lc 6.42; 11.44 (en tr); 12.56;
13.15.
Hisopo
jussopos (u{sswpo"),
ramo que se usaba en los rociamientos rituales. Se halla en Heb
9.19. En Jn 19.29 la referencia parece ser a una rama o vara de
hisopo sobre la que se puso una esponja, y se la ofreció al Señor
en la cruz. Se ha sugerido que la palabra en el mss. original
puede haber sido husos, jabalina; no parece haber ninguna
razón válida para mantener tal suposición.
Historia
diegesis (dihvghsi"),
traducido «historia» en Lc 1.1 (rv, rvr), denota «relato» (rvr77);
relacionado con diegeomai, exponer detalladamente, relatar,
describir. En la lxx, Jue 7.15; Hab 2.6.
Holocausto
jolokautoma
(oJlokauvtwma) denota una ofrenda encendida integral (jols,
total, integral; kautos, de kaustos, adjetivo verbal
derivado de kaio, quemar; cf. el término castellano
cauterio, cauterizar, etc.), esto es, una víctima quemada en su
totalidad, como en Éx 30.20; Lv 5.12; 23.8,25,27. En Mc 12.33 lo
usa el escriba que preguntó al Señor acerca del primer mandamiento
de la Ley, y en Heb 10.6,8.
Hollar
1. pateo (patevw)
se usa: (a) intransitivamente y en forma figurada, de pisar sobre
serpientes (Lc 10.19: «hollar»); (b) transitivamente, de hollar,
pisotear, de la profanación de Jerusalén por sus enemigos (Lc
21.24: «será hollada»; Ap 11.2: «hollarán»); de la venganza del
Señor, personalmente, en el futuro, de esta profanación y de la
persecución de los judíos, en retribución divina, expuesto
metafóricamente como el pisado del lagar de la ira de Dios (Ap
14.20: «fue pisado el lagar»; 19.15: «pisa el lagar del vino)»
(cf. Is 63.2,3).
2. katapateo
(katapatevw), pisotear, hollar bajo el pie. Se usa: (a)
literalmente (Mt 5.13; 7.6; Lc 8.5; 12.1); (b) metafóricamente, de
«el que pisoteare» al Hijo de Dios (Heb 10.29), esto es, dándole
la espalda, y entregándose al pecado en rebelión abierta.
Hombre
A. Nombres
1. anthropos
(a[nqrwpo") se usa: (a) generalmente, de un ser humano, varón o
hembra, sin referencia al sexo ni a la nacionalidad (p.ej., Mt
4.4; 12.35; Jn 2.25); (b) en distinción a Dios (p.ej., Mt 19.6; Jn
10.33; Gl 1.11; Col 3.25); (c) en contraste a los animales, etc. (p.ej.,
Lc 5.10); (d) en ocasiones, en forma plural, de hombres y mujeres,
personas (p.ej., Mt 5.13,16); en Mc 11.2 y 1 Ti 6.16, lit., «no
uno de hombres»; (e) en algunos casos con una sugerencia de
fragilidad e imperfección humana (p.ej., 1 Co 2.5; Hch 14.15b);
(f) en la frase traducida «como hombres»: «según hombre», «en
términos humanos», lit., «correspondiente a (kata) hombre»,
utilizada solamente por el apóstol Pablo, de «(1) las prácticas de
la humanidad caída (1 Co 3.3); (2) cualquier cosa de origen humano
(Gl 1.11); (3) las leyes que gobiernan la administración de la
justicia entre los hombres (Ro 3.5); (4) la norma generalmente
aceptada entre los hombres (Gl 3.15); (5) una ilustración no
tomada de las Escrituras (1 Co 9.8); (6) probablemente = «para
utilizar una expresión figurada», según unos expositores, o «por
motivos meramente humanos», según otros; en el primer caso, se
referiría al hecho de hablar mal de los hombres, con los que había
contendido en Éfeso como contra «bestias», cf. 1 Co 4.6 (1 Co
15.32); Lightfoot prefiere la segunda opción, pero parece que la
que tiene más sentido es la Nº (4). Véase también Ro 6.19, donde,
sin embargo, el griego es ligeramente diferente, anthropinos,
«perteneciente a la humanidad»» (de Notes on Galatians, por
Hogg y Vine, p. 139); el significado es como en los Nº (5) y (6).
(g) en la frase
«el hombre interior», la naturaleza espiritual personificada de
los regenerados, el ser interior del creyente (Ro 7.22),
deleitándose en la Ley de Dios; en Ef 3.16, como la esfera del
poder renovador del Espíritu Santo; en 2 Co 4.16 (donde
anthropos no se repite), en contraste con «el hombre
exterior», la estructura física, el hombre conocible por los
sentidos; el hombre «interior» es idéntico al «interior del
corazón» (rvr; vm: «el hombre interior del corazón», 1 P 3.4).
(h) en las
expresiones «el hombre viejo», «el hombre nuevo», que se hallan
solo en las Epístolas de Pablo, significando la primera la
naturaleza irregenerada personificada como el yo anterior de un
creyente, que, habiendo sido crucificado con Cristo (Ro 6.6),
tiene que ser considerado en la práctica como tal, y del que
tenemos que «despojarnos» (Ef 4.22; Col 3.9), siendo la fuente y
el asiento del pecado; la segunda, en cambio, «el nuevo hombre»,
significa la nueva naturaleza personificada como el yo regenerado
del creyente, naturaleza esta «creada según Dios en la justicia y
santidad de la verdad» (Ef 4.24), y habiendo sido «puesta» en la
regeneración (Col 3.10); siendo «conforme a la imagen del que lo
creó», teniendo entonces el creyente que «vestirse» de ello en una
realización práctica de estos hechos.
(i) a menudo unido
con otro nombre (p.ej., Mt 11.19, lit., «un hombre, un glotón»;
13.52, lit., «un hombre, un dueño de casa»; 18.23: «un rey», lit.,
«un hombre, un rey»).
(j) como
equivalente simplemente a «una persona», o «uno» o «una» (p.ej.,
Hch 19.16; Ro 3.28; Gl 2.16; Stg 1.19; 2.24; 3.8, como el
pronombre tis, alguno).
(k) definidamente,
con el artículo, de alguna persona en concreto (Mt 12.13; Mc
3.3,5); o con el pronombre demostrativo y el artículo (p.ej., Mt
12.45; Lc 14.30).
(l) en la frase
«el hombre de Dios» (2 Ti 3.17), no utilizada como una designación
oficial, ni denotando una clase especial de creyentes; especifica
lo que debiera ser cada uno de ellos, esto es, una persona cuya
vida y conducta representen la mente de Dios y cumpla su voluntad;
lo mismo en 1 Ti 6.11: «Mas tú, oh hombre de Dios». Los hay que lo
consideran en el sentido en que se halla en el AT, refiriéndose a
un profeta actuando con un carácter distintivo, ostentando la
autoridad divina; pero el contexto es de un carácter tan general
que confirma que aquí la designación es más inclusiva.
Notas:
(1) En cuanto a filanthropia (Tit 3.4: «su amor para con
los hombres»), (2) En Ap 9.20, la rv y rvr traducen el genitivo
plural de anthropos con el artículo: «los otros hombres»;
la vha traduce «el resto de los hombres», y la vm: «el residuo de
los hombres».
2. aner (ajnhvr)
no se usa nunca del sexo femenino. Se usa: (a) en distinción de
una mujer (Hch 8.12; 1 Ti 2.12); como marido (Mt 1.16; Jn 4.16; Ro
7.2; Tit 1.6); (b) en contraste a muchacho o a niño (1 Co 13.11);
metafóricamente (Ef 4.13); (c) junto a un adjetivo o nombre (p.ej.,
Lc 5.8, lit., «un varón, un pecador»; 24.19, lit., «un varón, un
profeta»); a menudo como término para dirigir la palabra (p.ej.,
Hch 1.16; 13.15; 13.15,26; 15.7,13, lit., «varones, hermanos»);
con nombres gentilicios o locales, virtualmente un título de honor
(p.ej., Hch 2.14; 22.3, lit., «varones judíos», «un hombre judío»;
3.12; 5.35, lit., «varones israelitas»; 17.22, «varones atenienses»;
19.35, lit., «varones efesios»); en Hch 14.15 se usa para
dirigirse a una compañía de hombres, sin ningún termino
descriptivo. Sin embargo, en este versículo la distinción entre
aner y anthropos (2a parte) es de notar; la
utilización del último término es el expresado bajo el Nº 1 (e);
(d) en general, un hombre, una persona del sexo masculino (p.ej.,
Lc 8.41); en plural (Hch 6.11).
Notas:
(1) Arren, o arsen, es traducido «hombres» en Ro
1.27, tres veces; (2) Deina (Mt 26.18), denota a un cierto
alguien, a quien no se puede, o no se quiere, nombrar; se traduce
«un cierto hombre».
B. Adjetivos
1. anthropinos
(ajnqrwvpino") se traduce «de hombres» en Hch 17.25 (en los mss.
más comúnmente aceptados; tr tiene la forma genitiva de A, Nº 1).
2.
anthropareskos (ajnqrwpavresko"), adjetivo que significa
estudioso de agradar a los hombres anthropos, hombre,
aresko, complacer, agradar), designa, «no simplemente a uno
que es agradable a los hombres, sino a uno que se esfuerza en
agradar a los hombres y no a Dios» (Cremer). Se usa en Ef 6.6 y
Col 3.22: «los que quieren agradar a los hombres». En la lxx, Sal
53.5.
3. protos (prw`to")
denota el primero, tanto en tiempo como en lugar. Se utiliza de
rango o dignidad. Se traduce «hombre principal» en Hch 28.7.
4. toitoutos
(toitou`to"), adjetivo que significa «tal», se usa frecuentemente
como nombre (p.ej., Ro 16.18), traducido «tales personas», o «tal
hombre» (2 Co 12.5).
Nota: El
adjetivo oligopistos, lit., «de poca fe», se traduce
invariablemente «hombre/s de poca fe» (Mt 6.30; 8.26; 14.31; 16.8;
Lc 12.28);
Honestidad, Honesto,
Honestamente
A. Nombre
semnotes (semnovth")
denota gravedad, seriedad dignificada, venerabilidad. Es una
característica necesaria de la vida y conducta de los cristianos
(1 Ti 2.2: «honestidad»), una cualidad de un obispo, o supervisor,
en una iglesia, en relación con sus hijos (1 Ti 3.4); una
característica necesaria de la enseñanza impartida por un siervo
de Dios (Tit 2.7, traducido «seriedad», rvr; rv: «gravedad»).
B. Adjetivos
1. semnos (semnov")
denotaba primero reverendo, augusto, venerable (relacionado con
sebomai, reverenciar, honrar); luego, serio, grave, tanto de
personas (1 Ti 3.8,11, diáconos y sus esposas; Tit 2.2, ancianos),
como de cosas (Flp 4.8); en la rvr se traduce «honesto/a/s»
excepto en Tit 2.2: «serios»; la rvr77 traduce 1 Ti 3.8,11
«personas respetables» y «dignas», respectivamente. Trench (Synonyms,
xcii) señala que «serios» y «honestos» no cubren el significado
pleno del original; «el término que se precisa es uno en el que se
combinen el sentido de gravedad y el de dignidad». Cremer lo
describe como denotando aquello que inspira reverencia y maravilla,
y dice que semnos y josios, santo, consagrado, son
solamente designaciones secundarias de la concepción de la
santidad. «La palabra señala a la seriedad de propósito y al auto-respeto
en la conducta» (Moule).
2. eusquemon
(eujschvmwn), significa elegante, gentil, apropiado (eu,
bueno; squema, figura, forma). Se usa: (a) en un sentido
moral, apropiado, ajustado (1 Co 7.35: «honesto»); (b) en un
sentido físico, «decoroso» (1 Co 12.24); (c) haciendo referencia a
grado social, influyente, significado desarrollado en el griego
tardío, y traducido «noble» en Mc 15.43; «distinguidas» (Hch
15.30); «de distinción» (17.12).
C. Adverbio
euscemonos
(eujschmovnw"), apropiadamente, decentemente. Se traduce como «honestamente»
en Ro 13.13, donde se usa en contraste con la confusión de la vida
social entre los gentiles; y en 1 Ts 4.12, de la forma de vivir de
los creyentes como un testimonio «a los de fuera», «honradamente»;
en 1 Co 14.40: «decentemente», en contraste con la confusión en
las iglesias.
Honor, Honra, Honorable, Honrar, Honroso
A. Nombre
time (timhv),
primariamente valoración; de ahí, objetivamente: (a) precio pagado
o recibido (p.ej., Mt 27.6,9; Hch 4.34; 5.2-3; 7.16; 19.19; 1 Co
6.20; 7.23: «precio»); (b) de la preciosidad de Cristo para los
creyentes (1 P 2.7: «Él es precioso»), esto es, el honor e
inestimable valor de Cristo apropiado por los creyentes, que son
unidos, como piedras vivas, a Él como la principal piedra del
ángulo; (c) en el sentido de valor, de ordenanzas humanas,
carentes de valor frente a los apetitos de la carne, o, quizás sin
valor en intentos de ascetismo (Col 2.23; (d) honor, estima: (1)
utilizado en ascripciones de adoración a Dios (1 Ti 1.17; 6.16; Ap
4.9,11; 5.13; 7.12); a Cristo (5.12, 13); (2) otorgado a Cristo
por el Padre (Heb 2.9; 2 P 1.17); (3) otorgado al hombre (Heb
2.7); (4) otorgado a los sacerdotes aarónicos (Heb 5.4); (5) usado
del creyente que como vaso para honra, es «útil al Señor» (2 Ti
2.21); (6) como recompensa para la paciencia en bien hacer (Ro
2.7), en obrar lo bueno, una vida perfecta, que el hombre no puede
alcanzar, mediante la cual poder hallar la justificación ante Dios
(2.10); (7) para ser dada a todos aquellos a los que se les deba
(Ro 13.7; véase 1 P 2.17, bajo C, Nº 1); (8) como un beneficio que
los creyentes tienen que darse mutuamente, en lugar de pretenderlo
para sí mismos (Ro 12.10); (9) que debe ser dado a los ancianos
que gobiernan bien (1 Ti 5.17: «doble honor»; aquí el significado
puede ser el de un honorario); (10) debe ser dado por los siervos
a sus amos (1 Ti 6.1); (11) por las esposas a sus maridos (1 P
3.7); (12) dicho del uso de la esposa por parte del marido, en
contraste con el ejercicio de la pasión de la concupiscencia (1 Ts
4.4; algunos consideran que aquí el término «vaso» se refiere al
cuerpo del creyente); (13) de aquello otorgado sobre partes del
cuerpo (1 Co 12.23, 24); (14) de aquello que pertenece al
constructor de una casa en contraste con la casa misma (Heb 3.3);
(15) de aquello que no recibe un profeta en su propio país (Jn
4.44); (16) de lo dado por los moradores de Melita a Pablo y a sus
compañeros de viaje, en gratitud por el beneficio de la sanidad (Hch
28.10); (17) del honor festivo que será poseído por las naciones,
y que será llevado a la santa ciudad, Jerusalén (Ap 21.26; y, en
tr, v. 24); (18) del honor otorgado a cosas inanimadas, un vaso de
alfarero (Ro 9.21; 2 Ti 2.20).
B. Adjetivos
Honroso
1. kalos (kalov"),
bueno, hermoso. Se traduce «honroso» en 1 Ti 3.13.
2. timios (tivmio"),
precioso, valioso, honorable; relacionado con time, véase
A. Se usa del matrimonio en Heb 13.4 (rv, como una afirmación: «honroso
es en todos el matrimonio»; rvr y rvr77, como exhortación: «sea
honroso en todos el matrimonio»).
Nota: En 1
Co 11.15 se traduce el término doxa como «honroso» (rvr,
vha: «le es gloria»).
Honorable
endoxos (e[ndoxo")
denota: (a) tenido en honor (en, en; doxa, honor,
gloria; cf. GLORIA, A, Nº 1), de gran reputación (1 Co 4.10: «vosotros
honorables»), en contraste con atimos; véase III más abajo.
Sin Honor
atimos (a[timo"),
sin honra (a, privativo; time, honor), despreciado.
Se traduce «sin honra» en Mt 13.57; Mc 6.4; «despreciados» en 1 Co
4.10, en contraste con «honorables» (véase II más arriba).
Nota: El
grado comparativo atimoteros se usa en los mss. más
comúnmente aceptados en 1 Co 12.23: «menos dignos».
C. Verbos
1. timao (timavw),
honrar; relacionado con A, Nº 1. Se usa de: (a) asignar un precio
a Cristo (Mt 27.9, dos veces: «apreciado» y «precio puesto»,
respectivamente; rvr (rv: «apreciado» dos veces; la rvr77 traduce
«tasado» y «precio puesto»); cf. A, (a); (b) de honrar a una
persona: (1) la honra dada por Cristo al Padre (Jn 8.49); (2) la
honra otorgada por el Padre a aquel que sirve a Cristo (Jn 12.26);
(3) el deber que todos tienen de honrar al Hijo como al Padre
(5.23); (4) el deber de los hijos de honrar a sus padres (Mt 15.4;
19.19; Mc 7.10; 10.19; Lc 18.20; Ef 6.2); (5) el deber de los
cristianos de honrar al rey y a todos los hombres (1 P 2.17); (6)
el respeto y la asistencia material que se debe dar a las viudas «que
en verdad lo son» (1 Ti 5.3); (7) la honra dada a Pablo y a sus
compañeros por los habitantes de Melita (Hch 28.10); (8) la mera
profesión externa de honrar a Dios (Mt 15.8; Mc 7.6).
2. doxazo (doxavzw),
glorificar (de doxa, véase GLORIA, A, Nº 1). Se traduce «honro»
en Ro 11.13; en 1 Co 12.26, «recibe honra», con referencia a los
miembros del cuerpo. En todos los demás pasajes se traduce con
alguna forma del verbo glorificar, dar gloria o ser glorioso,
excepto en Mt 6.2: «ser alabados».
3. sebazomai
(sebavzomai), véase ADORAR, A, Nº 4.
4. sebo o
sebomai (sevbw), sentir maravilla, sea ante Dios u hombre,
adorar. Se traduce con el verbo «honrar» en Mt 15.9; Mc 7.7; Hch
18.13.
Nota: En
Hch 17.25 therapeuo, servir, hacer servicio a. Se traduce «es
honrado» (rv, rvr, rvr77, vha, vm: «ni es servido»).
Hora
1. jora (w{ra),
de donde procede el término latino hora, igual en castellano,
denotaba primariamente cualquier tiempo o período, especialmente
una estación. En el NT se usa para denotar: (a) una parte del día,
especialmente una doceava parte del día o de la noche, una hora (p.ej.,
Mt 8.13; Hch 10.3, 9; 23.23; Ap 9.15); en 1 Co 15.30: «cada hora»
significa «todo tiempo»; en algunos pasajes expresa duración (p.ej.,
Mt 20.12; 26.40; Lc 22.59); en forma imprecisa, en frases como «por
un tiempo» (2 Co 7.8; Gl 2.5: «por un momento»; «por un poco de
tiempo»; 1 Ts 2.17, lit., «por el tiempo de una hora»); (b) un
período más o menos extenso (p.ej., 1 Jn 2.18: «ya es el último
tiempo»); (c) un punto determinado de tiempo (p.ej., Mt 26.45: «ha
llegado la hora»; Lc 1.10; 10.21; 14.17, lit., «a la hora de cenar»;
Hch 16.18; 22.13; Ap 3.3; 11.13; 14.7); un punto en el tiempo
cuando debe comenzar una acción predeterminada (Ap 14.15); en Ro
13.11, «es ya hora», indicando que un punto de tiempo ha llegado
más tarde de lo que hubiera sido el caso si se hubiera estado
consciente de la responsabilidad. En 1 Co 4.11 indica un punto de
tiempo con anterioridad al cual han existido ciertas
circunstancias.
2. jemioron
(hJmivwron), media hora (jemi, medio, y jora), se
usa con jos, «alrededor de», de un período de silencio en
el cielo después de la apertura del séptimo sello, período
correspondiente al tiempo generalmente dedicado en el templo a la
adoración silenciosa durante la ofrenda del incienso.
Hosanna
josanna (wJsannav)
significa, en hebreo, «salva, te rogamos». Parece que esta palabra
vino a ser una expresión de alabanza en lugar de ruego, aunque
originalmente fue quizá un clamor pidiendo ayuda. El clamor del
pueblo cuando la entrada triunfal del Señor en Jerusalén (Mt
21.9,15; Mc 11.9,10; Jn 12.13) fue tomado del Sal 118, que era
recitado en la Fiesta de los Tabernáculos en el gran Alel (Salmos
113 al 118) en respuestas con el sacerdote, con el acompañamiento
del blandir de ramas de palmas y sauces. «El último día de la
fiesta» recibía el nombre de «el gran Hosanna»; las ramas recibían
también el nombre de hosannas.
Hospedar, Hospedador
A. Verbo
xenizo (xenivzw)
significa: (a) recibir como huésped (xenos, huésped),
hospedar. Se usa en voz activa en Hch 10.23: «hospedó»; 28.7: «hospedó»;
Heb 13.2: «hospedaron»; en la voz pasiva, en Hch 10.6: «posa»,
lit., «es hospedado», 18,32; 21.16; (b) quedarse sorprendido por
lo extraño de algo (Hch 17.20: «cosas extrañas», lit., «que son
extrañas»; 1 P 4.4: «les parece cosa extraña»; v. 12: «no os
sorprendáis»).
B. Adjetivos
1. xenos (xevno"),
además del significado de extranjero, extraño, denota una u otra
de las partes ligadas por los lazos de la hospitalidad: (a) el
huésped (no en el NT); (b) el hospedador (Ro 16.23).
2. filoxenos
(filovxeno"), hospitalario. Se usa en 1 Ti 3.2; Tit 1.8: «hospedador»;
1 P 4.9, lit., «hospedadores, unos con otros sin murmuración».
Hoy
semeron (shvmeron),
adverbio; la forma ática es temeron; relacionado con
jemera, día, siendo que la t representaba originalmente
un pronombre. Se usa frecuentemente en Mateo, Lucas y Hechos y
Hebreos. Se traduce «el día de hoy» en la rvr en Mt 11.23; 27.8;
28.15; Ro 11.8; 2 Co 3.14,15, donde aparece con el artículo
determinado (lit., «el hoy»).
La cláusula que
contiene semeron se introduce en ocasiones con la
conjunción joti: «que» (p.ej., Mc 14.30; Lc 4.21; 19.9);
algunas veces sin la conjunción (p.ej., Lc 22.34; 23.43, donde «hoy»
tiene que ser relacionado con «estarás conmigo»); no hay razón
gramatical alguna para la insistencia de que deba ser conectado
con la afirmación «de cierto te digo», ni tampoco esta idea está
demandada por ejemplos ni de la lxx ni del NT; la estructura de la
oración dada en la Versión Reina-Valera es la correcta.
En Ro 11.8 y 2 Co
3.14,15, la traducción lit. es «hasta el hoy día», siendo la
traducción «hasta el día de hoy», que se podría parafrasear así: «hasta
este mismo día».
En Heb 4.7, el «hoy»
del Sal 95.7 está evidentemente dado para extenderse al presente
período de la fe cristiana.
Humildad, Humilde,
Humildemente
A. Nombre
tapeinofrosune
(tapeinofrosuvnh), humildad de mente (de tapeinos, véase B,
Nº 1, y fren, mente). Se traduce «humildad» en Hch 20.19;
Ef 4.2; Flp 2.3; Col 2.18, 23; 3.12; 1 P 5.5.
B. Adjetivos
1. tapeinos
(tapeinov") significa primariamente aquello que es bajo, y que no
se levanta mucho de la tierra, como en la lxx en Ez 17.24 y, de
ahí, metafóricamente, significa humilde, de baja condición. En el
NT se usa siempre en buen sentido, metafóricamente, denotando: (a)
de humilde condición (Lc 1.52; Ro 12.16); 2 Co 7.6, donde el
anterior contexto muestra que este uso corresponde a (a); Stg 1.9:
«de humilde condición»; (b) de espíritu humilde (Mt 11.29; 2 Co
10.1; Stg 4.6; 1 P 5.5).
2. tapeinofron
(tapeinovfrwn), «humilde» (fren, mente). Se halla en 1 P
3.8 en los mss. más comúnmente aceptados; en el tr aparece el
término filófron: «amigables».
Humillar, Humillación
A. Verbo
tapeinoo (tapeinovw),
relacionado con tapeinos,
significa hacer bajar: (a) literalmente, de montes y collados (Lc
3.5, voz pasiva: «se bajará»); (b) metafóricamente, en la voz
activa (Mt 18.4; 23.12b; Lc 14.11b; 18.14b; 2 Co 11.7; 12.21; Flp
2.8); en la voz pasiva (Mt 23.12a; Lc 14.11a; 18.14a; Flp 4.12,
lit., «estar humillado», traducido «vivir humildemente», rvr; rv y
vm: «estar humillado»); en la voz pasiva, con sentido de voz media
(Stg 4.10 y 1 P 5.6: «humillaos»).
B. Nombre
tapeinosis
(tapeivnwsi"), relacionado con tapeinós, Se traduce «bajeza» (Lc
1.48); y «humillación» (Hch 8.33; Flp 3.21; Stg 1.10).
Hurtar, Hurto
A. Verbo
klepto (klevptw),
hurtar, relacionado con kleptes, ladrón, (cf. el término
castellano cleptomanía). Aparece en Mt 6.19,20; 19.18; 27.64;
28.13; Mc 10.19; Lc 18.20; Jn 10.10; Ro 2.21, dos veces; 13.9; Ef
4.28, dos veces.
B. Nombres
1. klope (klophv),
relacionado con klepto, hurtar; se usa en el plural en Mt
15.19; Mc 7.22: «hurtos».
2. klemma (klevmma,
2809), algo robado, y por ello, hurto. Se usa en plural en Ap
9.21. En la lxx, Gn 31.39; Éx 22.3,4.