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Págs.
                    

¿Me caso de nuevo o me quedo solo(a)?
Ernesto,
que ha sido viudo por diez años, ha estado saliendo, por más de
doce meses, con una mujer cristiana llamada Elena. Al considerar
los dos el matrimonio, los tres hijos adultos de Ernesto están
preocupados por la decisión de su padre. ¿Qué debe hacer Ernesto?

Cómo se invierten los papeles familiares. Hace sólo unos años,
Ernesto estaba preocupado por los intereses románticos de sus
hijos. Ahora los hijos están preocupados por la relación de su
padre. Tal vez la amistad de Ernesto con Elena sea saludable, pero
que un padre o una madre se vuelva a casar no es un ajuste fácil
para los hijos, incluso si éstos son adultos.
Una solución positiva demandará comprensión de todas las partes.
Ernesto debe reconocer que tal vez a sus hijos les sea difícil ver
a alguien más en el papel de su mamá. De manera similar, sus hijos
deben darse cuenta de que la vida de Ernesto le pertenece a él, y
que él puede casarse con Elena con o sin la aprobación de ellos.
Para ayudarle a manejar la situación, Ernesto debe:
Pedirle a Dios que le dé sabiduría.
Mirar más allá del romance. Ernesto debe preguntarse: ¿Me estoy
dejando envolver por la emoción? ¿Necesito más tiempo para tomar
una decisión objetiva en cuanto a volverme a casar?
Mantener las líneas de comunicación abiertas. Ernesto debe
escuchar las preocupaciones de sus hijos y explicarles su relación
con Elena, preferentemente, a cada uno de ellos en privado.
Ayudar a los hijos a que lleguen a conocer a la persona que podría
llegar a ser el cónyuge. Las buenas relaciones no ocurrirán de
manera automática, pero Ernesto establecerá la base para esa
posibilidad.
Explicar el impacto financiero de volverse a casar. Aunque los
hijos de Ernesto no tienen derecho a los recursos de él, un
informe del “Estado Financiero” les ayudará a entender cómo el
nuevo casamiento afectará sus herencias, si eso se aplica al caso
de ellos.
Cortesía de
Focus on the Family
No
destruya a su hijo
Pasteur,
el famoso científico francés, estaba un día trabajando en su
laboratorio cuando recibió la noticia que su Padre estaba
gravemente enfermo. Partió inmediatamente por tren, pero llegó
demasiado tarde para ver a su padre con vida.
Esa noche Pasteur les escribió una
carta a su esposa e hijos hablándoles de su padre:
"Le debo todo a él. Cuando era joven, me alejó de las malas
compañías, forjó en mí el hábito del trabajo y me dio el más alto
ejemplo de lealtad e integridad en la vida"
Relativamente pocas personas conocían al padre de Luis Pasteur,
hombre que fue sargento en el ejército de Napoleón y, más tarde,
curtidor. Pero, con sus palabras y sus acciones le había dicho a
su hijo Luis "Sigue mis pasos". Ahora su hijo decía: Le debo todo
a él.
Los padres debemos recordar que
somos modelos para nuestros hijos. Muy conocida y veraz es la
expresión: "De tal palo tal astilla". Así que si el palo es bueno
y da buen ejemplo, hay posibilidades que la astilla viva una vida
fructífera y generosa.
Ser un verdadero padre es uno de
los privilegios más grandes de la vida y una de las
responsabilidades más serias del hombre. No podemos exagerar su
importancia, pues es una responsabilidad que esta ligada a la
eternidad.
Así como Dios le ordenó a Noé que
construyera un arca para salvar a los de su casa, así mismo cada
padre tienen la gran responsabilidad de traer a su familia al
lugar de refugio que es Cristo.
Muchos padres afortunados han
deseado que sus hijos siguieran sus pasos. Y así muchos hijos han
seguido el oficio o la profesión de sus padres con gran éxito.
Seguir las pisadas de su padre es
importante para un hijo, pero seguir las huellas de las rodillas
es de mayor importancia, pues ellas lo guiaran a alcanzar las
metas más altas en esta vida y en la eternidad.
Hay muchas huellas que los padres
han dejado en el camino de la vida. Pero, ¿Cuántos padres que
profesan ser cristianos son hombres de oración que dejan en sus
caminos las huellas de sus rodillas para que sus hijos las sigan?.
Algunos padres dicen: "No vamos a
influir sobre nuestros hijos para que hagan decisiones en materia
de religión". Pero, si los padres no lo hacen, los libros lo
harán, sus vecinos lo harán, los líderes religiosos lo harán, el
mundo lo hará.
Un
padre puede educar a sus hijos, darles un hogar adecuado, ropa
fina, comida buena, disfrutar con ellos momentos felices y
amarlos. Pero si no los instruyen en el temor y el conocimiento
del Señor, ese padre esta fallando. Así como los hijos tienen
derecho al sostén material, también tienen derecho al sostén moral
de los padres.
Y aquí es donde fallamos muchos padres.
Muchos padres fallan cuando dejan
de celebrar el culto familiar y de dar ejemplo de la vida
cristiana en el hogar, Muchos hijas e hijos nunca han oído orar a
sus padres. Ni nuca le han escuchado dar un testimonio personal de
la gracia salvadora del Señor Jesucristo. Ni tampoco le han visto
leer su Biblia en casa. Tales hijos no han disfrutado del alimento
espiritual que su padre debe y puede proveerles.
Que Dios nos de padres que se den
cuenta de que, quieran o no, ejercen una mayor influencia sobre
sus hijos que la de los maestros de escuela dominical, pastores o
amigos.
Padres, ustedes tendrán los hijos que
ustedes mismos forjen. Su influencia en la vida de sus hijos
cuenta, ya sea a favor de Dios o contra EL.
La fortaleza de nuestro país, de
nuestra comunidad, de nuestra iglesia y de nuestro hogar es la
misma de la que Josué habló cuando dijo:
"Pero yo y mi casa serviremos a Jehová"
El hogar cristiano recobrará su
lugar como núcleo y piedra angular de la sociedad cuando el padre
asuma su responsabilidad, que muchas veces ha abandonado, como
líder espiritual del hogar. Aunque nos parezca extraño, cuando el
padre de familia asume la posición que la Biblia le otorga, todas
las demás cosas caen en su debido lugar.
Recuerde, usted es el único padre que sus
hijos han de tener. ¡Asegúrese de que es un padre bueno!. Que Dios
diga de usted lo que dijo de Abraham:
"Porque yo sé que mandará a sus hijos y a su casa
después de sí, que guarde el camino de Jehová, haciendo justicia y
juicio..." (Génesis
18:19).
Jóvenes y la
sexualidad
Se cuenta de
un ermitaño que vivía solo en una cueva con su hijo de 15 años. El
hijo nunca había conocido al pueblo más cercano no tampoco había
visto a otra gente. Pero para celebrar sus 15 años su padre
decidió llevarlo al pueblo para que lo conociera y para comprarle
un regalo. Salieron desde la mañana y llegaron primero a la
talabartería donde su papá le enseñó una montura. Después le llevó
a la tienda de artículos deportivos y le enseñó los mejores
cuchillos para la casería.
Mientras caminaban en la calle, encontraron a una muchacha como de
15 años; el joven preguntó a su padre, "¿Qué es eso?" Su padre,
tomado por sorpresa, no sabía que contestarle, porque no quería
que su hijo se interesara en una chica todavía. Entonces,
rápidamente le dijo, "Es un ganso, mi hijo", y seguían caminando y
viendo en las tiendas.
Durante el transcurso del día el muchacho conoció perros finos,
rifles y pistolas. Al fin del día el papá voltea al joven y le
preguntó: "Bueno, mi hijo, te he enseñado muchas cosas hoy, estoy
dispuesto a comprarte lo que más te gusta. Dime ¿cuál has
escogido?" Sin titubear ni por un momento, el muchacho le
contestó, Papá quiero un ganso".
La atracción sexual entre un joven y una señorita es tan antigua
como el mundo mismo y se originó en la mente de Dios. Fue Dios
quien dijo, "No es bueno que el hombre este solo; haré ayuda
idónea para él".
Después de formar a la mujer del mismo cuerpo de Adán, entonces
Dios la trajo al hombre para que se gozaran juntos en una relación
matrimonial plena.
El pecado original no fue el sexo, fue su desobediencia al
mandamiento de no comer del árbol. El sexo fue creación de Dios
para bendecir a la humanidad. Tu sexualidad, joven, es un don
divino, pero es un don tan delicado que te puede traer gran
felicidad o te puede destruir.
Según un estudio de la revista Teenage (juventud), 99% de los
jóvenes dijeron que las relaciones sexuales antes del matrimonio
es el problema numero uno que enfrenta la juventud hoy en día.
Vivimos en un mundo promiscuo. El mensaje de la música moderna, de
la televisión, revistas, películas, de los compañeros de la
escuela y por todos lados es: " Si te sientes bien, hazlo " o
"todo el mundo lo esta haciendo".
Una muchacha cristiana escribió, "Estoy cansada de oír en la
televisión o leer en cualquier revista que abro: Cuídate en tu
vida sexual, Señorita, procura usar anticonceptivos para evitar
enfermedades o embarazos no deseados. ¿Por qué no nos aconsejan
mejor guardar el sexo para el matrimonio?"
Estoy convencido de que hay miles y miles de jóvenes cristianos,
como esta señorita, que desean consejos sanos, consejos basados
sobre la Palabra de Dios, y quieren que alguien les hable bien
claro y directo.
Acerca
del noviazgo
Muchas personas se casan y después de poco tiempo dicen, "Pues, yo
no conozco a mi pareja". Entonces ¿de qué sirvió el noviazgo? ¿De
que platicaron? Nada más "¡Qué linda!", "Te adoro", "Eres muy
guapo"… etc.
El noviazgo debe ser un tiempo para conocerse el uno al otro en un
nivel mental, emocional y espiritual, pero sin llegar al nivel
físico. Es un tiempo para ser amigos, para aprender a hablar, para
compartir ideas, sueños y metas, para orar juntos, Pero ten
cuidado con los besos y caricias porque esto puede reducir tu
relación a algo únicamente físico e impedir que se desarrolle en
las otras áreas.
El matrimonio basado sobre pasión en vez de amor no durará, o será
un infierno en la tierra. En el área del sexo somos hechos de tal
manera que si tenemos una probadita, queremos más. Un poco de
acariciar el lunes, el martes queremos más, y el miércoles aun
más. El sexo es como un fuego: no es posible jugar con fuego y no
quemarse. El fuego dentro de la chimenea es maravilloso, porque da
calor a toda la casa, pero sacándolo de allí, es capaz de destruir
toda la casa.
El sexo dentro del matrimonio es bello y maravilloso, pero fuera
de allí destruye vidas.
Yo no creo en los noviazgos no muy cortos ni muy largos. Debe ser
lo suficiente largo como para conocerse bien, pero no demasiado
largo para que la tentación sexual sea un problema grande. Creo
que entre un año y dos es suficiente.
Después de mucho tiempo la pareja todo, menos el sexo y ¡qué
frustración y que tentación! Hay un dicho "el amor es ciego, pero
el matrimonio abre los ojos”.
Joven, abre tus ojos ahora para conocer las debilidades de la otra
persona.
¿Son cosas que te molestan mucho ahora? Si es así, es casi seguro
que te molestarán aún después de la boda.
Y no pienses, señorita, "yo lo cambiaré" porque probablemente el
no cambiará, a menos que Dios lo haga. La mujer que asume la
"tarea" de cambiar a su marido por medio de "consejos" o
manipulación, llegará a ser una esposa "machacadora" o
"mortificadora" y su hogar se tornará en un lugar de pleitos y
odio. Si algún joven me dijera "Pero no podemos casarnos sino
hasta dentro de seis años, porque tenemos que terminar mis
estudios y establecerme primero en un trabajo" yo le daría este
consejo: sean amigos. Salgan a pasear y a platicar en grupos con
otros jóvenes cristianos. Si esta chica es la persona que Dios
tiene escogida para ti ella te esperará, y si no es, no la quieras
de manera alguna.
¿Con quién y cuándo debo casarme?
Tú, joven cristiano, no tienes el derecho de casarte con nadie que
no sea cristiana. Dios dice, "No os unáis en yugo desigual con
incrédulos" (2 Co. 6:14) Ni tengas una novia no cristiana, porque
el propósito del noviazgo es conocerse y decidir si esta persona
es la "correcta" para el matrimonio. Leemos lo del Rey Salomón,
hijo de David:
"Pero el Rey Salomón amó además de la hija de Faraón, a muchas
mujeres extranjeras… gentes de las cuales Jehová había dicho
a los hijos de Israel: No os llegaréis a ellas, ni ellas se
llegarán a vosotros; porque ciertamente harán inclinar vuestros
corazones tras sus dioses. A estas pues, se juntó Salomón con
amor. Y tuvo setecientas mujeres reinas y sus mujeres desviaron su
corazón. Y cuando Salomón era ya viejo, sus mujeres inclinaron su
corazón tras dioses ajenos, y su corazón no era perfecto con
Jehová su Dios, como el corazón de su padre David". (1 Reyes
11:1-4). En su vejez, Salomón escribió: "Vanidad, todo es
vanidad".
Era un viejito amargado, viendo la vida como una vanidad, porque
él no supo controlar sus pasiones. De todas maneras, el solo hecho
de que la otra persona sea cristiana no basta. Hay muchos
matrimonios entre cristianos que son un "infierno en la tierra".
Uno siente un llamado para servir al Señor y la otra persona esta
contenta con solo asistir a la iglesia los domingos; uno tiene
sueños y metas grandes y la otra persona es conformista. Sé un
joven de oración y busca a Dios, confiando que Él tiene la pareja
ideal para ti.
Salmos 37:4 promete "deléitate asimismo en Jehová y el te
concederá las peticiones de tu corazón".
Se dice que los " polos opuestos se atraen " y es cierto en
algunas áreas de la vida especialmente en cuanto a nuestro
temperamento. No es nada extraño que un acelerado "colérico", con
un carácter fuerte y cualidades de líder, se case con una mujer
calmada y pacífica que una muchacha sanguínea platicadora y
extrovertida se enamore de un joven quieto, "melancólico" e
introvertido. Sin embargo cuando llega al asunto de las metas en
la vida, las convicciones espirituales los intereses, el nivel
educativo y nivel socioeconómico, cuanto más tengan en común más
posibilidad habrá de tener felicidad y armonía en el matrimonio.
De vez en cuando un joven cristiano me pregunta, "¿y cómo voy a
saber quién es la muchacha que Dios tiene para mí?” Yo le
respondo, " te vas a enamorar de ella y además tendrás la
confirmación de Dios en tu espíritu". Si eres una persona de
oración, puedes esperar que el Señor revele su voluntad perfecta
para tu vida pero no en una manera mística.
Esta revelación viene a través del amor genuino hacia la otra
persona, la paz de Dios en tu corazón y por los consejos de otros
cristianos maduros. Aunque somos espirituales, no creo que Dios
pase por alto los sentimientos humanos y naturales del amor.
No recomiendo a nadie que se case mientras no este enamorado de la
otra persona, aun si dijere, "Dios me mostró que fulana va a ser
mi esposa". Yo he oído de tales casos y algunas veces "Fulana" no
estaba convencida. Si Dios te lo mostró entonces empieza a
cultivar una relación de amistad con ella, y si es de Dios, los
dos se enamorarán. Si no hay muchos jóvenes cristianos en tu
Iglesia, no te desesperes, sino ponte a orar y a tomar pasos
prácticos para que Dios te pueda contestar.
Un amigo mío tiene un testimonio bello en esta área. El tenía casi
28 años de edad cuando se casó con su esposa, porqué él había
esperado la mujer que Dios tenía para él. Su mamá se desesperaba y
por varios años le aconsejaba que ya era tiempo de conseguir
novia. El siempre respondía "no mamá, no tengo que buscar novia,
Cuando encuentre la mujer que Dios me esta preparando, yo sabré".
Y así sucedió: Cuando él y la que ahora es su esposa se conocieron
(lejos de las casas de ambos), los dos sabían que eso era la
voluntad de Dios y su amor mutuo lo confirmaba.
¿Cuál
es la edad ideal para casarse?
Algunas personas están maduras a los 19 años y otras no lo son ni
siquiera a los 40 años, entonces no se puede dar una edad
cronológica. Sin embargo el versículo en Génesis 2:24 revela algo
importante: "Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre,
y se unirá a su mujer, y serán una sola carne". Si tú no puedes
dejar a tus padres, física, emocional y económicamente,
cualesquiera que sea la razón, entonces no estarás listo para
casarte. Esto no quiere decir que el joven tiene que haber
comprado una casa con todos sus muebles antes de casarse. Casi
siempre hay luchas y sacrificios financieros los primeros años. MI
esposa y yo nos casamos con muy poco en cuanto a cosas materiales,
pero una cosa que si tuvimos fue la determinación de administrar
bien los pocos ingresos y vivir dentro de nuestras posibilidades.
La persona que no sabe vivir dentro de sus posibilidades estará
pidiendo fuertes conflictos matrimoniales.
Es preferible que la pareja recién casada viva en una choza
humilde con pisos de tierra, en vez de vivir con los papás de uno.
Por muy buenos que sean los padres, es imposible que haya dos
familias (y dos cabezas) bajo el mismo techo sin tener conflictos
fuertes.
También tiene que venir una separación emocional. La muchacha que
siempre tiene que recurrir a la mamá para que la ayude a resolver
sus problemas no esta lista para casarse, y el joven que tiene
"mamitis" que no puede hacer decisiones sin consultar con su mamá
tampoco esta listo para casarse.
Requiere madurez de parte de ambos.
Estás enamorado o encaprichado?
Según cierto estudio, hecho por unos sicólogos, la persona media
experimentará el flechazo de cupido de 7 a 10 veces durante su
vida.
Entonces necesitamos preguntarnos: "Cuándo la llama del amor
llega, ¿cómo puedo saber si es amor genuino o solamente
encaprichamiento?"
Posiblemente algunas personas te dirían "NO te preocupes, cuando
llegue tu príncipe azul o tu princesa tú sabrás, experimentarás
cosquilleos en él estomago, falta de apetito y caminarás en las
nubes." Pero no es tan sencillo.
Hay una similitud entre amor genuino y amor falso y por lo tanto,
algunos jóvenes se confunden y se casan prematuramente, solo para
darse cuenta que ese sentir romántico no era base suficiente para
un matrimonio feliz.
Para ayudarte a saber si en verdad estas enamorado o solo estas
encaprichado, quiero ofrecerte diez indicios con los cuales
calificar tu relación.
Pero antes de mencionarlos veremos que hay varios factores que
ocurren en ambos, el amor genuino y el amor falso, aquí hay tres
de ellos:
1. - fuerte atracción sexual
2. - deseo de estar juntos
3. - extrañas y nuevas emociones.
Algunos han pensado que están enamorados porque experimentaban uno
o más de estos factores, pero ellos no necesariamente indican el
verdadero amor.
1.- Si estas encaprichado tu mayor interés es la apariencia física
de la otra persona y el contacto físico. Son pocos los factores
que te atraen. Si estas enamorado, tendrás interés en la persona
total de él/ella. Hay muchas cualidades que te atraen.
2.- El encaprichamiento tiende a empezar muy rápido, el amor
usualmente empieza despacio.
3.- Cuando es encaprichamiento, tu interés en la otra persona será
fluctuante, muy intenso y seguro un día, pero con dudas otro día,
en el amor genuino, la relación es más constante, va en ascenso.
4.- El encaprichamiento tiene un afecto destructivo sobre tu
personalidad, te hace menos eficiente, menos cumplido en tu
trabajo tareas escolares. El amor tiene un efecto constructivo
sobre tu personalidad, te da nueva energía, interés en la vida,
autoconfianza y seguridad.
5.- Cuando estas encaprichado casi todo tu mundo gira en derredor
de la otra persona. Tiendes a perder interés por tu familia y
amigos, y cosas que antes te gustaban. Tu relación tiende a ser
exclusiva. Cuando es amor real, tu mundo se expande para incluir a
tu amado. Aunque él/ella llena tus pensamientos no abandonas tus
otras relaciones. Tu mundo ya es más grande.
6.- El encaprichamiento, no el amor, es ciego; ve únicamente lo
que quiere ver. Posiblemente hay grandes obstáculos en tu
relación; diferencias de religión, valores, cultura, etc. pero no
haces caso a las señales de peligro. Si estas enamorado,
reconocerás las fallas de la otra persona pero le amarás sin
embargo.
7.- Cuando es nada más encaprichamiento, la relación se moriría si
hay una separación por algún tiempo. Cuando es el amor, puede
sobrevivir una separación y aun crecer más fuerte.
8.- Cuando es solamente encaprichamiento, los conflictos matarán
la relación, pues éstos serán mas frecuentes y más intensos. El
amor puede sobrevivir los conflictos y llegarán a ser menos
frecuentes y menos intensos.
9.- Si estas encaprichado, tu relación será mayormente egoísta,
piensas en lo que él/ella puede hacer por ti es una relación de
recibir. Si estas enamorado tu piensas aun más en la otra persona
y su felicidad que en ti mismo. Es una relación de dar.
10.- Si es encaprichamiento, los celos son frecuentes e intensos a
causa de la inseguridad.
Si es amor, habrá menos celos. Es natural que haya algo de celos
en cada uno de nosotros pero el amor provoca confianza y
seguridad.
Después de leer estos diez indicios si te das cuenta que estas
encaprichado y no enamorado, espera y sigue orando. El tiempo es
tu mejor amigo, porque es el gran revelador y gran sanador. Sí tu
corazón ha sido quebrantado, el tiempo lo sanará. También el
tiempo puede cuidarte de lanzarte en un matrimonio no sano, basado
en un amor falso.
Un buen consejo sería: ¡Cuándo hay duda, espera! A veces él
encaprichamiento llega al amor, pero no siempre. Toma bastante
tiempo y observa qué sucede con tu relación: ¿la demora la
desbarata? ¿o la hace florecer? Casarse demasiado rápido se puede
comparar con escupir en la cara de un león. Posiblemente lo vas a
sobrevivir, algunos pocos lo han hecho; pero no te confíes, porque
el riesgo es demasiado grande. Si tu amor es real y esta es la
persona que Dios tiene para ti el tiempo lo revelará.
Que mi buen Dios ilumine tu camino joven cristiano. Amén.

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