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Gonorrea: un riesgo de la vida sexual activa
Por Dr. Rubén A. Baglivo
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La gonococcia, gonorrea o blenorragia es una de las
enfermedades de transmisión sexual más frecuente. Existen
factores que han contribuído a la difusión de esta entidad: la
actual libertad y promiscuidad sexual, y el uso de
anticonceptivos orales o dispositivos intrauterinos que han
reducido la utilización del preservativo. |

La
infección gonocóccica es una enfermedad que da lugar a muy escasa
producción de anticuerpos por lo cual no confiere inmunidad y
posibilita las reinfecciones.
El agente causal es una bacteria denominada Neisseria
gonorrhoeae o gonococo. La mujer contrae la enfermedad
por contagio directo durante la relación sexual y la
posibilidad de infección alcanza a un 98% de los casos
luego de un único coito con un hombre infectado.
La enfermedad gonocóccica en la mujer o gonorrea femenina se puede
dividir en:
·
genital
·
extragenital
·
diseminada
En la forma genital se pueden diferenciar las infecciones
altas y bajas de acuerdo afecten órganos genitales por encima del
cuello del útero (genitales internos) o por debajo del mismo. Las
infecciones altas son mucho más graves que las bajas, con
mayor compromiso del estado de salud de la paciente que la
padece. Las gonorreas bajas pueden comprometer el cuello
uterino, las glándulas situadas en los labios mayores (glándulas
de Bartholino) o menores (glándulas de Hughier). El compromiso
urinario se puede evidenciar por ardor miccional (uretritis). La
sintomatología se expresa a través de flujo genital color
verdoso o salida de secreción purulenta por uretra.
Otra localización bastante frecuente es la rectal, cuya vía
de infección puede deberse al contacto del recto con flujo vaginal
con gonococos en las mujeres sintomáticas o a través del coito por
vía anal.
En la gonococcia alta se pueden afectar los órganos genitales
ubicados por encima del orificio interno del cuello uterino:
útero, trompas, ovario y peritoneo pelviano (capa delgada de
tejido que recubre los órganos genitales en el interior de la
pelvis y el resto el abdomen). La infección se produce por vía
ascendente, es decir desde una localización baja de la enfermedad.
El cuadro clínico se manifiesta por fiebre, dolor en
abdomen inferior, leucocitosis (glóbulos blancos elevados)
en los análisis de laboratorio. Se puede presentar una
pelviperitonitis por la formación de abscesos (acumulación de
pus) en trompas y ovarios que dejan como consecuencia la
esterilidad de la mujer en caso de la bilateralidad del
proceso.
El tratamiento de la gonococcia puede ser médico o
quirúgico, lo cual depende de la evolución de la enfermedad si
las gonococcias bajas no son tratadas oportunamente (antibioticoterapia).
Esta localización puede por vía ascendente comprometer el resto
del aparato genital donde el tratamiento médico debe
complementarse con el quirúrgico.
Diez consejos para evitar las alergias del bebé
Dr. Héctor Yee

Fuente:
Nataldoc
1. Los muebles de plástico y madera son los ideales para utilizar
en el cuarto del bebé.
2. Evite colocar alfombras o tapetes en el cuarto del bebé,
utilice un piso que sea fácil de lavar y que no acumule polvo.
3. No ponga muñecos de peluche en la cuna del bebé, en caso de
utilizar algún juguete de este tipo, deberá ser lavable y es
preferible que lo coloque en el clóset o sobre alguna repisa.
4. En caso de comprar libros o cuentos infantiles, procure
ponerlos en algún librero que tenga puertas, esto con el fin de
evitar que acumulen polvo.
5. Los humidificadores no deben ser utilizados rutinariamente,
pues pueden humedecer demasiado el ambiente y generar alergenos;
utilícelos sólo en situaciones especiales y bajo la indicación de
su pediatra. En caso de utilizarlos, coloque agua fría en el
depósito -esto ayudará a evitar quemaduras- y procure cambiar el
agua todos los días. Una humedad entre el 40 y 50 por ciento y una
temperatura de 68 a 72°F (20 a 22°C) son aceptables.
6. El pelo de los animales como gatos y perros es alergeno; evite
tener mascotas dentro del cuarto del bebé.
7. Si tiene la posibilidad de escoger el tipo de persiana para el
cuarto del bebé, utilice las de orientación vertical, estas
disminuyen la acumulación de polvo. Procure limpiarlas
semanalmente.
8. Evite colocar la cuna en dirección a la ventana del cuarto o de
algún conducto de aire (clima, aire lavado, etcétera).
9. Existen en la actualidad algunos filtros (HEPA filter: High
Efficiency Particulate Air-filter®) que son colocados debajo de la
cuna y que pueden disminuir la acumulación de polvo, esporas y
polen, que pudieran ser alergenos para su bebé. Pregunte a su
pediatra para mayores informes.
10. Por ningún motivo permita que alguien fume dentro del cuarto
del bebé, existen estudios que documentan que el humo del cigarro
puede permanecer suspendido en el ambiente de tres a siete días.
Si fuma, piense que su hijo está fumando con usted y pregúntese si
vale la pena fumar.
Platique con su pediatra sobre cualquier duda que tenga, cada bebé
puede padecer casos individuales de alergia.
¿A
quién quieres más: a papá o a mamá?
En conjunto, la madre y el padre deben ganarse el respeto y el
cariño de su(s) hijo(s). Laura anda con la onda de las
discotecas. A su papá no le parece nada bien la idea de que su
hija regrese a casa más tarde de las 12:30 de la madrugada,
sobre todo porque al día siguiente tiene examen.
Mantiene
una larga, y por momentos áspera discusión con su hija y al final,
la decisión paterna prevalece: Regresa temprano, y
punto.
Laura, con un gesto de impotencia, dirige la mirada hacia donde se
encuentra su mamá, en espera de que ella le guiñe el ojo para con
esto confirmar que otra vez se saldrá con la suya.
Laura está segura de que ya tendrá por la noche una cómplice que
le cuide la espalda al llegar más tarde de lo estipulado por su
papá y... ¿adivinen quién será esa cómplice? ¡Nada menos que su
mamá!
Si en esos momentos alguien le pregunta a Laura: ¿A quién
quieres más: a tu papá o a tu mamá?, de seguro que, al menos
por la emoción del momento, no dudaría en preferir a quien
responde como a ella le conviene, sin pensar en que tal vez, el
que en verdad tiene la razón, y la cuida porque la quiere, es su
papá.
Las consecuencias
Sucesos como estos pueden propiciar desacuerdos entre los cónyuges
y situaciones de conflicto en familia.
A Laura, le resulta fácil percibir por dónde puede convencer a sus
padres, como quien dice, por dónde doblan el brazo, ya que
les tienen bien tomada la medida. Este conocimiento que tiene de
sus papás, le permite aprovecharse de las circunstancias para así
imponer su voluntad.
Parece una contradicción pero, en estos casos, el papá consentidor
que no se porta congruente con las normas impuestas en casa, y que
además va en contra de lo que opina el cónyuge, lejos de complacer
totalmente a sus hijos, más bien los decepciona.
A primera vista, los hijos sí parecen quedar satisfechos por el
permiso conseguido, pero en el fondo, perciben que algo no anda
del todo bien en el hogar. Obviamente se dan cuenta de la falta de
armonía que existe justamente en la pareja que tiene el deber de
educarlos. Son los padres de familia quienes deben brindar
seguridad, cariño y formación integral a los niños.
Cuántas veces los adultos juegan con frases como éstas: ¿A
quién quieres más: a papá o a mamá? ¿Quién es más regañón?
¿Qué pensarán esos niños? Un niño normal, en un hogar
normal, contestará que los quiere igual a los dos, tanto como
ellos lo quieren a él.
Cuando papá y mamá unen esfuerzos y caminan en la misma dirección,
su autoridad como padres de familia surge natural. Entonces se da
una familia armoniosa, unos hijos que saben de antemano lo que sus
padres esperan de ellos y viceversa.
Para buscar la armonía familiar
1. Siempre que surjan discusiones, habrá que hacerlas en privado,
nunca delante de los hijos.
2. No se debe tomar a ningún hijo como cómplice. Evitar frases
como no se lo digas a tu mamá, sino por el contrario, poner
especial atención en reafirmar la autoridad de la pareja en todo
lo que se presente.
3. Los padres deberán dejar entrever lo mucho que se aman delante
de los hijos, por medio de algunas frases cariñosas y detalles de
atención.
4. No contradecir al cónyuge delante de los hijos, mucho menos si
se trata de temas que atañen a la formación humana de los chicos.
5. No convertir a la pareja en el ogro y la bruja: ya verás
cuando regrese tu papá, cómo te va a ir, le voy a decir a tu mamá.
De esta manera no se logra el cariño y respeto de los niños.
Fuente: Nataldoc
¿Cómo ser padres eficaces?

No basta con darles comida, vestido y escuela. Cuando llegan
los hijos, los padres se preguntan si serán los mejores
educadores, si los formarán integralmente para hacerlos
hombres o mujeres de bien.
Recordemos
que los padres son los principales educadores de sus hijos. Ellos
tienen el poder de influir en el carácter de un niño para bien o
para mal. No es la única influencia que tiene el niño para
desarrollar su personalidad, también están la escuela, su grupo de
amigos y la comunidad en general, que marcarán alguna huella en su
manera de ser, pero sin duda, la familia es quien influye de
manera trascendente en cada uno de sus miembros.
Pensemos en el tipo de carácter que esperamos que desarrollen
nuestros hijos cuando lleguen a su madurez. ¿Serán adultos
competentes, responsables y confiables? ¿Serán buenos esposos o
esposas, y serán buenos padres de familia? ¿Sus matrimonios serán
felices y duraderos? ¿Podrán atravesar los cambios bruscos de la
adolescencia y salir fortalecidos?
Aunque no nacemos sabiendo ser padres, ni podemos controlar lo que
nuestros hijos llegarán a ser, tenemos muchas oportunidades de
influir en su desarrollo. Para usar nuestra influencia como padres
al máximo, necesitamos ver hacia el futuro y trabajar ahora para
dejar las mejores bases para su crecimiento como personas
íntegras.
Afortunadamente, hay muchas investigaciones en el desarrollo
infantil que nos ayudan a conocer lo que los padres efectivos han
realizado en la educación de sus hijos.
Aquí presentaremos una investigación realizada por Tomás Lickona
en donde nos muestra las diez actitudes que los padres efectivos
hacen para promover la educación integral de sus hijos y
conducirlos por el camino que los lleve a ser mejores personas.
1. Los padres efectivos aman a sus hijos y los proveen de un
ambiente estable y seguro. El amor de los padres ayuda al niño
contra su autodestrucción, por ejemplo, ingerir drogas o alcohol.
El amor provee al niño con un ambiente seguro y estable en el cual
desarrollarse.
2. Los padres efectivos promueven el respeto mutuo. Una de las
lecciones morales más importantes que un padre puede enseñar es:
Haz a los otros lo que te gustaría que te hicieran a ti.
3. Los padres efectivos controlan el uso de los niños sobre los
medios de comunicación. Están alerta de la influencia de los
medios y los utilizan de manera proactiva.
4. Los padres efectivos enseñan con su ejemplo. Enseñar con el
ejemplo va más allá de tratar bien a nuestros hijos, nuestro
comportamiento se ve reflejado también en nuestro trato con el
cónyuge, demás familiares y personas alrededor.
5. Los padres efectivos enseñan directamente por medio de la
explicación. Enseñar directamente y no con rodeos es muy
importante. Esto implica muchas veces el explicar porqué algunas
cosas están bien y otras mal.
6. Los padres efectivos utilizan el cuestionamiento para promover
el pensamiento moral de sus hijos, pues fomenta que los niños se
detengan y piensen en sus acciones.
7. Los padres efectivos dan a sus hijos verdaderas
responsabilidades. Los niños son responsables si se les da
responsabilidades. Proveer a los niños oportunidades en donde
desarrollen el hábito de la responsabilidad.
8. Los padres efectivos ayudan a sus hijos a proponerse metas. Es
importante que ayudemos a nuestros hijos a pensar en algo que
quieran alcanzar y qué medios pueden utilizar para lograrlo. Así
encontrarán sentido en la vida y algo por qué luchar.
9. Los padres efectivos son exigentes en su disciplina. La
autoridad adulta, propiamente ejercida, es vital para el
desarrollo sano del niño. Recordemos que no hay familias perfectas
ni hijos perfectos, la clave para ser una familia feliz está en la
manera en que resuelven sus problemas.
10. Los padres efectivos fomentan el desarrollo espiritual de sus
hijos. Los padres tenemos la responsabilidad de enseñar a nuestros
hijos el por qué de la existencia humana, las razones por las que
debemos vivir de acuerdo con las normas morales y las tradiciones
y rituales que enriquecen la vida espiritual de la familia.

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