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¿Qué podemos hacer para evitar que nuestros hijos
sufran una agresión sexual?
A la mayoría de los padres les estremece pensar
que alguien pueda abusar sexualmente de sus hijos.
Desgraciadamente, esa posibilidad existe y es más frecuente de
lo que pensamos: algunos estudios señalan que hasta el 23 por
ciento de las niñas y el 15 por ciento de los niños menores de
17 años ha sufrido algún tipo de abuso sexual. Los estudios
revelan también que la mayor incidencia se da entre los 6 y
los 12 años. «Prohibido hablar con desconocidos» o «No te
subas en un coche sin nuestro permiso» son mensajes que muchos
padres dan a sus hijos, pero parece difícil saber hasta qué
punto los niños captan correctamente el significado de las
advertencias.
Además, estos consejos son poco realistas: muy frecuentemente el
agresor procede del entorno social o familiar de la víctima (lo
que hace que los niños vivan el abuso con sorpresa), y no emplea
la violencia física aunque sí la emocional. El engaño, la
manipulación, la amenaza o incluso el soborno dificultan mucho la
revelación del incidente. La prevención del abuso sexual infantil
debe encuadrarse en el contexto de una educación afectiva y sexual
adecuada a la edad de cada niño. El objetivo es enseñarles a
evitar que sean presas fáciles y favorecer que, ante una posible
agresión, sepan reaccionar con prontitud. Y todo esto podemos
hacerlo los padres.
Ensayar con ellos situaciones ficticias
Los niños aprenden mucho mejor mediante el juego. Existe una
técnica muy eficaz en estos casos, denominada «role-playing»
(un simulacro), que consiste en practicar juntos situaciones
peligrosas hasta que tienen claro lo que hay que hacer. Así,
llegado el momento, sabrán reaccionar con celeridad siguiendo
las instrucciones que les hemos dado.
Podemos dedicar una tarde a escenificar en el parque distintas
experiencias que pueden vivir y cómo deben actuar en cada
caso: por ejemplo, qué tienen que responder si se les acerca
un extraño y les pide ayuda para buscar un perro extraviado, o
qué deben hacer si un conocido, como un profesor o un vecino,
les invita a su casa a merendar porque quiere enseñarles un
videojuego o un juguete.
Además, es conveniente darles ejemplos del tipo de
explicaciones que los agresores suelen utilizar, como «Tus
padres me han llamado para que venga a recogerte». Por
descontado, hay que dejarles bien claro que nunca deben ir a
casa de nadie sin nuestra autorización expresa.
Lo que nunca debemos hacer es meterles miedo con noticias
truculentas sobre niños que han sido raptados, violados o
víctimas de bandas de pederastas. No es una estrategia de
prevención válida, más bien generará en ellos una ansiedad
desproporcionada.
Respeto y confianza en sí mismos
Si les enseñamos a quererse y respetamos sus necesidades
emocionales desde el principio, crecerán más fuertes y seguros que
si les educamos para ser sumisos y obedientes: las niñas dulces y
calladas son más fácilmente víctimas de abusos que las que tienen
claro cuándo y cómo defenderse de las agresiones. Otra lección que
hay que enseñarles es que su cuerpo es suyo y nadie puede
obligarles a hacer cosas que les incomodan. Por eso son los padres
los primeros que no deberían insistir en que el niño dé un besito
de cortesía al tío Marcos o a la vecina de la abuela si él no
quiere. Las preguntas que los niños nos hacen sobre sexo y
reproducción son una oportunidad excelente para hablar con ellos,
ver juntos algún libro sobre el tema y transmitirles que la
sexualidad es algo sano y natural, pero siempre una expresión de
afecto y respeto hacia uno mismo y la persona querida, nunca algo
impuesto. Igual que es bueno que sepan que sus padres se quieren,
y que los adultos cuando se aman se besan en la boca o se
acarician, deben saber que estas cosas nunca deben hacerlas los
adultos con los niños.
Darles explicaciones concretas y detalladas
También mediante el juego debemos indicarles cuándo se
pueden romper las normas elementales de educación, es
decir, cuándo hay que desobedecer a un adulto aunque sea
de la familia (por ejemplo, si les pide que se quiten la
ropa o que les bese en la boca), cuándo hay que hacer caso
omiso a alguien que les llama e incluso cuándo deben
gritar (por ejemplo, si un desconocido les aborda en la
calle), o cuándo deben dirigirse a un extraño (si una
persona les molesta en el parque, deben decírselo a un
padre o una madre que vean con hijos). Además, es
importante que entiendan la diferencia entre los secretos
que hay que guardar (el abuelo prepara una tarta de
cumpleaños para mamá y no quiere que nadie más lo sepa), y
los que no (un familiar les pide que se sienten en sus
rodillas sin ropa y que no se lo cuenten a nadie).
También tienen que diferenciar las aventuras buenas
(esconderse en un armario con su mejor amiga), de las
malas (ir a casa de un chico que vive solo). En ambos
casos pueden tener la impresión de que hacen algo
excitante, pero en una situación no tienen miedo y en la
otra sí.
Para que no olviden lo aprendido, debemos repasar las
enseñanzas cada tres o cuatro meses. Lo más importante,
con todo, es que tengan la certeza de que pueden confiar
en nosotros, y que si un día se encuentran en una
situación de este tipo, no será culpa suya (la culpa
siempre es del agresor) ni nosotros nos enfadaremos con
ellos.
Cuanto mejor
conozcamos su entorno (amigos, profesores, monitores,
etc.), más fácil será que nos cuenten cualquier incidente
anómalo
Si
alguna vez sale solo, nos informaremos bien de adónde va,
con quién, cuándo volverá, etc.
Dejémosle
claro que nunca debe aceptar regalos ni subir en el coche
de nadie sin nuestro consentimiento.
Debe
saber pedir ayuda rápidamente si se encuentra en una
situación en la que no se siente cómodo, sobre todo si la
otra persona le pide que no se lo cuente a nadie.
Si
le gusta navegar por Internet, interesémonos por sus
gustos en la red, qué páginas visita, dónde y con quién
chatea. Si quiere quedar con alguien, antes debe pedirnos
permiso y acudir acompañado. Estudios recientes de nuestro
país señalan que el 44 por ciento de los menores internautas son acosados sexualmente en la red y que hasta
el 7 por ciento conciertan citas a escondidas con gente
que han conocido por esta vía.
La nutrición
adecuada
Si quieres
garantizar el éxito de tu dieta, el secreto es planificar las
comidas con antelación. Solemos pensar que tenemos que esperar
hasta sentir hambre, para ingerir lo primero que se nos cruza
por delante (¿y qué mejor que una hamburguesa?)¡No cometas
ese error!
La solución
es muy sencilla: simplemente tómate
apenas 10 minutos a la semana para pensar en lo que vas a
comer durante los siguientes siete días. No es necesario
escribir lo que vas a comer en cada comida, ya que se
convertirá en una excusa más para no hacerlo. Piensa en lo que
debes hacer para ingerir pequeñas porciones de alimentos con
bastante frecuencia. Deben ser alimentos altamente nutritivos,
preferentemente no procesados.
No te olvides de las proteínas.
Los alimentos debes ser cuidadosamente elegidos.
Para ello, procura consumir suficientes proteínas. Todos los
tejidos del cuerpo tienen a las proteínas como su elemento
predominante e insustituible, y las necesitan para mantener y
reparar todos aquellos que, por alguna forma, se desgastan; y en
el caso particular de niños, gestantes, heridos y operados,
también para el crecimiento de nuevos tejidos. Las proteínas
participan en la producción de hormonas y de enzimas, que actúan
sobre diversas sustancias en el interior del tubo digestivo,
transformándolas según cada tipo de organismo. Es indispensable
mantener una cantidad suficiente de proteínas en el plasma de la
sangre para que los líquidos y otros elementos que las contienen
no salgan de una forma indebida de los vasos, y también para no
disminuir la defensa del organismo delante de las infecciones.
Las proteínas están compuestas de carbono,
hidrógeno, oxígeno y nitrógeno. En el tubo digestivo se
transforman en aminoácidos, que serán posteriormente usados por el
organismo para formar sus propias proteínas. Al contrario de lo
que sucede con las plantas, que pueden producir sus aminoácidos a
partir de los elementos más simples (aire, agua, sustancias
nitrogenadas del suelo), los animales necesitan obtener sus
proteínas de los alimentos que consumen.
Las proteínas que contienen buenas cantidades de
todos los aminoácidos esenciales se denominan proteínas de alto
valor biológico, o completas. A este grupo pertenecen las
proteínas del huevo, de la leche, y derivados de varias carnes. Ya
las proteínas que no contienen algunos de los aminoácidos
esenciales, o no en cantidades suficientes, reciben el nombre de
proteínas incompletas o de bajo valor biológico. Estas son, por lo
general, las de origen vegetal y deben consumirse asociadas a las
de origen animal o combinándolas entre sí. Este tipo de nutriente,
también proporciona cuatro calorías por gramo.
Para
finalizar, una última recomendación: si en tu semana en cuestión
tienes alguna cena especial o evento, puedes considerarlo como tu
día libre semanal, y comer lo que quieras. Este día libre es muy
importante para ayudarte en los momentos en que más te cuesta
respetar la dieta. Te estimula para mantener tu objetivo y seguir
programando las próximas semanas.
¡Suerte!
Métodos
anticonceptivos
Todos
se preguntan, en algún momento de su vida, cuál es el método
más seguro y conveniente para evitar la concepción. A
continuación te damos algunas pautas.
Una vez que
se deciden tener relaciones sexuales, la pareja debe hacerse
responsable de la posibilidad de que esto acarree un embarazo
no planeado, y de las enfermedades que pueden transmitirse a
raíz de ello.
El método más efectivo para el control de la
concepción es la abstinencia, lo que significa no tener relaciones
sexuales. Para quienes deciden tener relaciones sexuales, existen
muchos métodos de control, algunos de los cuales también protegen
contra las enfermedades que pueden transmitirse. A continuación te
ofrecemos información sobre estos métodos, lo mismo que otros que
si bien son de uso general, no son tan efectivos como se cree.
Pastillas anticonceptivas.
Las pastillas son la forma más conocida de
la natalidad. Resulta cómoda para la mayoría de las
mujeres. Sin embargo, no todas pueden acceder a ella, ya sea por
los efectos secundarios que ocasiona (sangrados menores, nauseas,
cambios de carácter, migrañas, problemas visuales, etc.). Hay una
gran variedad de estas píldoras en el mercado, y sólo el médico
puede determinar cuál es la apropiada para el cuerpo de cada
mujer. Además, la píldora funciona para aquellas mujeres que
recuerdan tomarla todos los días.
Depo-Provera.
Se trata de una inyección que se aplica cada 3 meses. Algunas
mujeres experimentan aumento de peso y períodos irregulares. La
inyección no posee estrógenos, por lo que es mejor que la opción
de la píldora para las mujeres que tienen problemas con su
ingesta.
Preservativos y otros métodos de barrera.
Los métodos de barrera se denominan así porque conforman una
barrera entre el esperma y los óvulos. El más conocido es el
preservativo, que se coloca el hombre antes de penetrar a la
mujer. El preservativo además es un excelente método para evitar
enfermedades de transmisión sexual, como el SIDA. Es importante
que el hombre sepa cómo utilizar el preservativo, ya que uno de
los mayores problemas que existe con este método es que no siempre
se lo usa o directamente lo utiliza mal. Además, no es tan
efectivo como otros métodos a la hora de evitar la concepción.
Para aumentar su efectividad, se puede combinar su uso con
espermicida u otro método del tipo barrera. También existen
preservativos para mujeres, que son una especie de bolsita
plástica que la mujer coloca en su vagina. La ventaja de este
método es que es la mujer quien tiene el control sobre su uso.
Diafragma.
Tanto el diafragma como la tapa cervical están hechos de látex y
se adaptan a la cervix de manera que el esperma no puede pasar.
Vienen en diferentes tamaños y es conveniente que un médico o
centro de salud te indique cuál es tu tamaño, y te enseñe a
colocártelo. Es importante combinarlo con el uso de espermicidas.
DIU.
La sigla DIU significa Dispositivo Intra Uterino y es un método
ampliamente utilizado en todo el mundo. Es un dispositivo de cobre
que se coloca dentro del útero, cuya duración varía de dos a cinco
años, dependiendo de la marca que se utilice. El cobre crea un
ambiente poco estimulante para el embarazo. Una ventaja es que no
hay hormonas de más en el cuerpo de la mujer, aunque se sabe que
los sangrados menstruales aumentan. No se recomienda para mujeres
con un historial de enfermedades transmitidas por vía sexual.
Norplant.
Norplant es la marca con la que se conocen los implantes
hormonales. La hormona se inserta bajo la piel, por lo general en
un brazo, y es la misma que la de la Depo Provera. Su efectividad
dura de 2 a 5 años.
Espermicida.
La espuma, el film, etc., son formas que pueden funcionar de
manera excepcional, cuando se las utiliza con preservativos. Por
sí solos no son demasiado efectivos. Tanto hombres como mujeres
pueden presentar alergias.
Esterilización.
Mediante un procedimiento
de cirugía
menor, se ligan
las trompas de Falopio de la mujer, para que los óvulos no logren
ser fertilizados. La mujer debe saber que este procedimiento es
prácticamente irreversible. En el hombre, la esterilización se
llama vasectomía. Se considera que es un método anticonceptivo
permanente.
La píldora de emergencia.
Este método se utiliza en casos en los que no se utilizó
protección. Es un buen método si la pareja olvidó utilizar algún
otro método o si el método utilizado se rompió o zafó. Se trata de
una alta dosis de pastillas anticonceptivas que se toman durante
las 72 hrs. posteriores a la relación sexual. Algunas mujeres
sufren de náuseas temporarias con este método. Se trata de una
buena medida de emergencia, pero no se aconseja utilizarlo
frecuentemente.
Otros métodos anticonceptivos no tan populares
incluyen el retiro y el método del ritmo.
Por
último, debes tener en cuenta que existen dos porcentajes que
describen los niveles de error de cada método. La primera cifra se
refiere al porcentaje de personas que en un año quedarán
embarazadas a pesar de utilizar el método en forma adecuada. Por
ejemplo, si el porcentaje es de 2%, significa que 2 de cada 100
personas que están utilizando el método quedarán embarazadas en un
año. La segunda cifra, se refiere al porcentaje real, ya que no
todo el mundo utiliza el método adecuadamente. ¡No olvides que la
abstinencia es el único método infalible!
Los cambios corporales en
la adolescencia
La
infancia finaliza cuando se producen ciertos cambios
físicos que anuncian lo que será la edad adulta. Es una
etapa de rápido crecimiento en la que maduran los órganos
sexuales y aparecen los denominados caracteres sexuales
secundarios.
Los caracteres sexuales secundarios en los chicos
son: vello en el pubis, en las axilas, en el rostro y en el cuerpo
en general. También se producen cambios en la voz.
Los caracteres sexuales en las chicas son: vello en el pubis y en
las axilas, aumento de la profundidad y anchura de la pelvis, y
aumento de los senos.
A esta primera etapa se la denomina “pubescencia“, y no se
relaciona directamente con la capacidad reproductiva y tras dos
años aproximadamente, finaliza en la pubertad, donde ya sí se es
sexualmente maduro y capaz de reproducirse.
En los chicos, esta capacidad reproductiva comienza
con la presencia de esperma en la orina, que aparece
aproximadamente en uno de cada cuatro varones de quince años. En
las chicas se relaciona con la aparición de la menarquía, el
primer periodo menstrual, aunque puede que no se sea fértil hasta
transcurridos los primeros ciclos.
Los adolescentes muestran mucha preocupación por su
aspecto físico. Los adultos que se consideran atractivos en la
adolescencia tienen mayor confianza en sí mismos que los que no lo
hacían. Esto cambia a mediados de los cuarenta años. Es importante
destacar que los jóvenes quieren madurar al mismo tiempo que sus
compañeros, sobre todo es importante para aquellos chicos que
maduran con retraso.

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