¡Inseparables!
¿Quién nos separara del amor de Cristo?... Romanos 8:35.
En su libro titulado en Ingles Divine Lord and Savior
[Divino Señor y Salvador], el teólogo Albertus Pieters habla de
un hombre al que conocían como <<el viejo Pete>>. Aun que tenía
muy poca preparación, conocía muy bien la palabra de Dios.
En una ocasión en que visitó al doctor Pieters, el viejo Pete hizo
una simple y a la vez profunda observación. Dijo: <<Si Dios me
llevase a la misma boca del infierno y me dijese: “Ya llegaste,
Pete; éste es tu lugar”, yo le diría: “Es verdad, Señor, éste es
mi lugar. Pero si me haces entrar ahí, tu amado Hijo Jesucristo
tiene que ir con migo. Él y yo ahora somos uno y no podemos
separarnos nunca más.”>>
Toda persona que ha confiado en el Señor Jesús para salvación de
su alma ha sido unida con Él. Y esa unión es inseparable. Pone
en el hijo de Dios un cántico en sus labios y paz en su corazón,
a medida que va por la vida y espera el hogar celestial.
El viejo Pete estaba en lo cierto. Romanos 8:1 afirma: <<Ahora
pues ninguna condenación hay para los que están en Cristo
Jesús...>> Nuestra unión con Cristo nos asegura que somos libres
de la condenación.
Recuerda, como creyentes estamos unidos a Él. ¡Somos
inseparables!
Pensamiento:
Porque Cristo vive ahora en nosotros, viviremos con Él por siempre.
Colaboración de: Dina Sánchez, Burbank, California, USA.
Un Diario Andante
No
andarás chismeando entre tu pueblo.(Levitico 19:16)
Hace muchos años la revista "Moody
Church News" publicaba una historia humorística acerca de una
mujer en un pueblo pequeño que era conocida por ser una chismosa.
Un día, de vacaciones, visitó la oficina del diario "The Chícago
Daily News". Llevaba un vestido blanco y sin darse cuenta se apoyó
en una pared donde colgaba una copia acabada de imprimir de la
primera página. Era un día cálido y húmedo, y le quedó reproducida
en la parte de atrás de su vestido blanco.
Luego, andando calle abajo
para encontrarse con su marido, se dio cuenta de que la gente
detrás de ella estaba riéndose disimuladamente. Cuando llegó donde
estaba su marido esperándola, le preguntó si había algo extraño en
su espalda. Al volverse, él leyó las grandes letras al revés del
periódico. Dándose cuenta de lo apropiadas que eran las palabras,
le dijo: "No, querida, no hay nada en tu espalda que no te
pertenezca".
Los chismosos hablan
generalmente de las faltas de los demás para desviar la atención
de sus propias faltas. Pero su pecado de maledicencia destaca
como la negra impresión sobre el vestido blanco de aquella
mujer.
Como seguidores de Cristo,
oremos: "Pon guarda a mi boca, oh Jehová; guarda la puerta de mis
labios" (Sal. 141:3). Que nunca se diga de nosotros que somos
"diarios andantes"
PENSAMIENTO: Un chismoso es un
necio con un agudo sentido del rumor.
El
Conocimiento No Lo Es Todo
El conocimiento
envanece, pero el amor edifica.(1 Corintios 8:1)
Nadie podría acusara los
fariseos de la época de Jesús de ser ignorantes respecto al Antiguo
Testamento. Lo conocían tan bien que muchos de ellos se dedicaban
a enseñar a otros cómo debían vivir. Se volvieron orgullosos,
arrogantes, y severos (Mt 23).
He de confesar que lo comprendo
bien. Después de unos dos años de escuela bíblica, me pensaba que
lo sabía todo. Recuerdo que hacía observaciones sarcásticas
acerca de algunas afirmaciones que oía en sermones. Una vez me
sentí especialmente crítico de un orador invitado que estaba lleno
de entusiasmo, pero no bien instruido. Mi problema de raíz era la
soberbia y la falta de amor. Tenía conocimiento, pero no sabía
como dominarlo. Necesité la reprensión de un hermano en el Señor
para ver que mi conocimiento estaba haciendo más daño que bien.
Es bueno tener conocimiento de
la Biblia. Necesitamos aprender todo lo que podamos acerca de la
Palabra de Dios y cómo se aplica a la vida diaria. Pero podemos
volvernos orgullosos de nuestro conocimiento. Es por esto que
Pablo dijo: «El conocimiento envanece, pero el amor edifica» (1 Co
81).
Cuando nos sentimos superiores
a otros cristianos por lo que conocemos, y cuando empleamos lo que
sabemos para promocionarnos a nosotros mismos en lugar de para
edificar a otros, estamos motivados por la soberbia, no por el
amor.
Señor Jesús, ayúdanos a
conocer, pero también a amar.
PENSAMIENTO: El conocimiento
menos el amor nos hace soberbios; el conocimiento más el amor nos
hace semejantes a Cristo.
¡Transformados!
Se
siembra [el cuerpo] en corrupción, resucitará en incorrupción.(1
Corintios 15:42)
En la mitología griega, Aurora,
la diosa del amanecer, se enamoró de un joven mortal llamado
Titono. Zeus, el rey de los dioses, le prometió a Aurora que le
daría a Titono todo lo que ella quisiera para él. Entonces ella le
pidió a Zeus que lo hiciera inmortal. Pero cometió un trágico
error. Se olvidó de pedirle a Zeus que lo hiciera joven para
siempre. Así, aunque fue viviendo y viviendo, fue envejeciendo y
experimentando todos los problemas que conlleva la vejez. El don
de la inmortalidad se tornó en una maldición.
Cuando el historiador Will
Durant escribió su libro "Los 70 años", dijo: "Vivir para siempre
sería la mayor maldición imaginable". Esto es a la vez cierto y
falso. Pasar la eternidad en estos cuerpos maldecidos por
causa del pecado sería una miseria inenarrable. Pero tener un
cuerpo como el de Cristo en resurrección será ¡nimaginablemente
glorioso.
Como creyentes, viviremos
eternamente pero sin sufrir ninguna de las dolencias que conlleva
la vejez. En lugar de esto, el Señor Jesucristo "transformará el
cuerpo de la humillación nuestra, para que sea semejante al cuerpo
de la gloria suya", (Fil 3:21). ¡Qué maravilloso saber que
nuestros cuerpos terrenales serán cambiados a cuerpos perfectos
que nunca envejecerán!
Así, la vida eterna para el
hijo de Dios no es una maldición: es una bendición.
PENSAMIENTO: Todos quieren
vivir largo tiempo, pero nadie quiere envejecer.
Demasiado Fácil
Mas al que no obra,
sino que cree en aquel que justifica al impío, su fe le es contada
por justicia. (Romanos 4:5)
Leí acerca de un preparado para
pastel instantáneo que fue un gran fracaso comercial. Las
instrucciones decían que sólo se había de añadir agua y hornear.
La compañía no podía comprender por qué no se vendía hasta que su
investigación de mercado descubrió que el público comprador se
sentía inquieto acerca de una mezcla que sólo precisaba de agua.
Evidentemente, la gente pensaba que era demasiado fácil. Así que
la compañía alteró la fórmula y cambió las instrucciones para que
se tuviera que añadir un huevo a la mezcla, además del agua. La
idea funcionó, y las ventas subieron espectacularmente, Esta
historia me recuerda cómo algunas personas reaccionan ante el plan
de salvación. Les suena a demasiado fácil y sencillo para ser
verdad, aunque la Biblia diga: "Por gracia sois salvos por medio
de la fe. ... Es don de Dios; no por obras," (Efe. 2:8-9). Piensan
que hay algo más que tienen que hacer, algo que tienen que añadir
a la "receta" de Dios para la salvación. Creen que tienen que
llevar a cabo buenas obras para ganarse el favor de Dios y la vida
eterna. Pero la Biblia es clara, somos salvos "no por obras de
justicia que nosotros hubiéramos hecho, sino por su
misericordia»"(Tit 35).
A diferencia del fabricante de
preparados para pasteles, Dios no ha cambiado Su "fórmula" para
hacer la salvación más comercial. El evangelio que proclamamos
tiene que estar exento de obras, aunque pueda parecer demasiado
fácil.
PENSAMIENTO: Somos salvos por
la misericordia de Dios, no por nuestro mérito. Por la muerte de
Cristo, no por nuestras acciones.
¿Dónde Buscar
En El Libro?
La Biblia es la Palabra de Dios, Su
mensaje para nosotros contiene Sus respuestas a los problemas,
interrogantes y dilemas propios de los humanos. Pero se trata de
un libro grande, y a muchas personas les provoca confusión,
privándolas de recibir la ayuda que necesitan de la Palabra. Así
que, si necesitas ayuda espiritual, o si no sabes dónde buscar los
pasajes familiares de las Escrituras, aquí tienes algo de ayuda.
Dónde buscar cuando estés:
En peligro: Salmo 91; Lucas 8:22-25
Deprimido: Salmo 34; Salmo 139;
Romanos 8
Preocupado: Mateo 6:25-34;
Filipenses 4:6-9
Con dudas: Juan 20:24-31; Hebreos 11
Afrontando una crisis: Deuteronomio
33:27; Salmo 121
Desaliento: Salmo 23; Salmo 42;
Isaías 40
Atemorizado: Mateo 10:16-31;
Deuteronomio 31:6
Tentado: 1 Corintios 10:12-13;
Santiago 4:7
Solitario: Salmo 27; Hebreos 13:5; 1
Juan 1:7
Si necesitas:
Seguridad de la Salvación: Romanos
8:16,38,39; 1 Juan 5:10-13
Perdón: Salmo 51; Salmo 103:3-4; 1
Juan 1:9
Consuelo: Juan 16:33; 2 Corintios
1:3-4; 12:9
Valor para asumir responsabilidades:
Josué 1
Ayuda en el momento de la muerte:
Juan 14; 1 Corintios 15:51-58; Filipenses 1:21-23; Salmo 23:4
Verificación de la Palabra de Dios
como verdad: Salmo 119:89; Juan 7:17; 2 Timoteo 3:15-17
Instrucciones para la vida
cristiana:
Lee la Palabra de Dios: 2 Timoteo
3:14-17
Ora: Mateo 6:6-13
Confía en Dios: 1 Juan 5:13-14
Guarda tus pensamientos y acciones:
Filipenses 4:8-9
Mantén tu corazón recto hacia los
demás: Romanos 12:9-12
Ayuda a los que están a tu alrededor: Gálatas 6:10
Dónde buscar el plan de salvación:
Todos hemos pecado: Romanos 3:10, 23
El pecado trae la muerte: Romanos
6:23
El hombre no puede salvarse a sí
mismo: Efesios 2:8-9
Tenemos un Salvador: Juan 20:31;
Hechos 4:12; Romanos 5:8
Tenemos que venir a Jesús: Juan
6:37; Mateo 11:28
Vamos a Dios Padre sólo por Jesús:
Juan 14:6; 1 Timoteo 2:5
Tenemos que recibirle: Juan 1:12-13
Tenemos que confesarle y creer en su
sacrificio: Mateo 10:32; Romanos 10:9-10
Si necesitas saber de sus
promesas de vida eterna:
Tendremos cuerpos gloriosos:
Filipenses 3:20-21; 1 Juan 3:2
La muerte no te retendrá para
siempre: Juan 11:25-26
Viviremos por siempre junto a Dios:
Juan 10:27-28; Apoc. 22:1-5.
¿Acaso alguna fuente echa por una misma abertura agua dulce y
amarga?
Santiago 3:11.
Fue solo una palabra, dicha sin vacilación, en el contexto
adecuado y con buena intención. Pero sorprendió por lo menos a un
pequeño oyente.
David, de 5 años de edad, estaba sentado en la iglesia con sus
padres, dibujando y mirando sus dibujos felizmente, al parecer
indiferente al mensaje del pastor. Pero entonces el pastor usó la
palabra estúpido. David se enderezó de un salto en su
asiento, le dio golpecitos a su mamá en el brazo frenéticamente, y
le informó: <<¡Dijo estúpido!>> Parece que esa era una
palabra que los padres de David le habían enseñado que no se usase
en la casa. Así que cuando escuchó al pastor decirla, precisamente
al pastor, mostró toda la sorpresa e indignación que puede mostrar
un niño de 5 años.
David no tenía discernimiento para saber que el pastor no había
usado la palabra en la forma detestable que disgustaba a sus
padres.
La gente tiene derecho a esperar que nuestro lenguaje sea
diferente del lenguaje del mundo porque somos seguidores de
Cristo. Es incongruente que nosotros, que somos morada de Cristo,
usemos palabras de odio, blasfemas u obscenas. Eso es lo que dice
Santiago en el texto de hoy. Nuestras palabras deberían ser
siempre dulces, no amargas, palabras que no ofendan a un niño.
Pensamiento:
Los hijos del Rey deberían de usar el lenguaje de la corte.
Colaboración de: Dina Sánchez,
Burbank, California, USA
Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades... en
angustias...
2 Corintios 12:10.
Dar gracias en toda situación es muy difícil a veces. Cuando
nuestro cuerpo está demolido por el dolor, o acabamos de
enterarnos de que padecemos de un mal incurable, o hemos perdido
nuestro empleo, o una relación que es muy importante para nosotros
se acaba, no tenemos deseos de dar gracias. Sin embargo, podemos
aprender a darle gracias a Dios porque nos da fortaleza cuando nos
sentimos débiles.
El autor y predicador escocés George Matheson (1842-1906), que era
ciego, hizo esta oración: <<Te he dado gracias, Señor, mil veces
por mis rosas, pero ni una sola vez por mi “espina”... Enséñame el
valor de mi “espina” . Muéstrame que he ascendido hasta Ti por la
senda del dolor. Muéstrame que mis lágrimas han formado mi arco
iris.>>
Si nos rendimos al Señor y recordamos que El está obrando en todo
para nuestro bien, podemos darle gracias aun cuando estemos
atravesados de dolor por las <<espinas.>>
Pensamiento:
Mitigamos el dolor del sufrimiento cuando aprendemos la lección
del agradecimiento.
Colaboración de: Dina Sánchez, Burbank, California, USA
Un Pulgar... Pero Con Agradecimiento
Dad gracias en todo... 1 Tesalonicenses 5:18.
El escritor de himnos Wendell P. Loveless contó una historia de
una mujer de 64 años de Illinois que había estado en cama durante
más de 16 años. Constantemente sentía dolor y no podía mover sus
extremidades. No obstante, era una de las personas mas agradecidas
que Loveless había conocido. Aquella mujer se regocijaba porque
Dios le había dejado una gran bendición: el uso del pulgar en la
mano derecha. La otra mano estaba paralizada y era completamente
inútil. Con un tenedor de dos dientes atado a un palito podía
ponerse los lentes, alimentarse, tomar té por un tubo, y pasar
las páginas de una enorme Biblia. Aunque tenía que hacer un gran
esfuerzo, todo lo que hacía era con el uso de un pulgar solamente.
Una vez le dijo
a un visitante: <<Tengo tanto por lo que dar gracias.>> Cuando
le preguntaron por qué ella contestó: <<Ahora que mis pecados han
sido perdonados puedo acostarme y embeberme cada día en el amor de
Jesús mi Salvador.>> Al preguntarle si alguna vez se desalentaba
contestó: <<Estoy perfectamente contenta de yacer aquí hasta
tanto el Señor me mantenga en este mundo, y también estoy lista
para irme en el momento que El me llame.>>
Tal vez estás afligido y sumamente limitado. El contentamiento
auténtico no se aprende de súbito. Pero siempre incluye el estar
agradecido por cualquiera que sea la bendición que tenemos...
aunque sólo sea un pulgar.
Pensamiento:
Alabar a Dios cambia las cargas en bendiciones.
Colaboración de: Dina Sánchez,
Burbank, California, USA
Hay Que Ponerlo En Práctica
Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores...
Santiago 1:22
Un hombre que esperaba afuera de una iglesia le preguntó a una
persona que salía: <<Ya se terminó el sermón?>> <<No, fue la
respuesta. Ya se predicó pero ahora hay que ponerlo en
práctica.>> Esta historia, del libro de Irving Jensen escrito en
inglés Independent Bible Study [Estudio Bíblico
Independiente] presenta un buen argumento. El conocimiento de la
Biblia que se obtiene en la iglesia no está completo hasta que no
se aplica a la vida.
El apóstol Santiago se inquietaba por los creyentes que
escuchaban la Palabra, pero no permitían que la misma tocase sus
vidas. La persona que lee y estudia la Biblia necesita ponerla en
práctica. De lo contrario es como un ejecutivo que se mira en un
espejo la mañana en la que tiene que asistir a una importante
reunión, ve una mancha grande en su corbata, y se olvida que la
tiene y se va así a la reunión.
¿Cómo podemos aplicar a nuestra vida lo que aprendemos? ¿Cómo
podemos cerciorarnos de que somos hacedores de la palabra? Jensen
sugiere tres respuestas:
1.
La confesión.
Admite tu pecado y confiésalo a Dios.
2.
La Fe.
Cree la verdad.
3.
La obediencia.
Haz lo correcto aun cuando no comprendas los caminos de Dios.
Ningún sermón se acaba hasta que no hacemos algo al respecto.
Entonces se convierte en un sermón que bendice a los demás por
medio de nosotros.
Pensamiento:
Lo más importante de la doctrina es la práctica.
Colaboración de: Dina Sánchez, Burbank, California, USA.