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Una
Buena Palabra para el Pastor
Que reconozcáis a los
que trabajan entre vosotros, y ...que los tengáis en mucha estima
y amor por causa de su obra. (1
Tesalonicenses 5:12-13)
En
Florida, un ministro hizo que se le hiciera un funeral mientras
aún vivía. El orden impreso del servicio decía: “Éste funeral mío
está siendo celebrado porque no tengo gozo en palabra que no puedo
oír, en flores que no puedo oler, ni en amigos que no puedo
ver.” Después del servicio, comentó: “Creo que ha sido bueno.
Mucho mejor de lo que me esperaba."
¿Estaba este pastor hambriento por alguna expresión
de aprecio por su ministerio?
¿Habían pasado meses o años desde que la gente le
dijeron que habían recibido ayuda gracias a sus sermones? Quizá su
congregación estaba negligiendo el reconocer sus esfuerzos y el
mostrarle amor y estima, cosas a las que Pablo apremia a los
cristianos para con los líderes espirituales. Quizá no estaban
apreciándolo en su debido valor.
Un amigo me dijo que jamás encomiaría a su pastor,
porque esto podría hacerlo orgulloso. Más probablemente, un
encomio le alentaría a redoblar sus esfuerzos, confiando en que
Dios estaba bendiciendo su labor. La lisonja es siempre mala, pero
una palabra
de
encomio genuino es siempre oportuna.
Los pastores son humanos, y necesitan la
certidumbre de que están proveyendo a las necesidades de su grey.
Así, con aprecio y respeto, ¡tengamos buenas
palabras para el pastor!
PENSAMIENTO:
Los pastores que predican la palabra de Dios necesitan
una buena palabra del pueblo de Dios.
Colaboración de: Claudia Cornejo, Van Nuys, California, USA
El Buen Camino
Paraos en los caminos, y mirad, y preguntad... cuál sea el buen
camino, y andad por él. (Jeremías 6:16)
Conducir por Inglaterra puede ser excitante para los
continentales. Los conductores británicos conducen por la
izquierda y se sientan en el lado derecho del automóvil. Pero lo
que es realmente conducente a confusión son las intercesiones
llamadas
"roundabouts", o círculos. En ellas no hay ni luces de
tráfico ni señales.
Antes de entrar en uno de estos círculos de tráfico, se tiene que
saber qué carril
le lleva a uno o dónde va. Uno se queda en el
carril exterior si se sale en la primera salida, en el carril
central si se quiere ir hasta la segunda salida, y en el interior
si se quiere ir hasta la tercera salida. Si uno entra en el carril
equivocado, puede acabar en la carretera que no corresponde o
haciendo círculos.
El
Señor habló a su pueblo Israel como si se encontraren en una
encrucijada y con una elección que tomar (V. 16). les dijo que
consideraran cuidadosamente dónde iban. Les alentó a tomar “el
buen camino”, confiando en Él como lo habían hecho en el pasado.
Pero Israel rehusó preguntar “cuál sea el buen camino”. ¿El
resultado? ¡La tragedia!
Millones de personas cometen hoy en día el mismo error. Cuando
están enfrentándose con una decisión acerca de si van a vivir para
Dios o para sí mismos, escogen el mal camino.
Jesús dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida” (Jn 14:6).
Debemos recibirle como nuestro Salvador, y entonces, al caminar
por la vida, hemos de continuar siguiéndole como Señor. Su camino
es “el buen camino”.
PENSAMIENTO: Uno puede equivocarse yendo
en muchas diferentes direcciones, pero la correcta es sólo una.
Colaboración de: Claudia Cornejo, Van Nuys, California, USA
Nunca Estaré Solo
He aquí que yo estoy con vosotros siempre, hasta la consumación
del siglo. (Mateo 28:20)
Cuando el famoso misionero David Livingstone hizo su primer viaje a
Africa, algunos amigos lo acompañaron al barco para darle la
despedida. Le tenían un gran afecto, y estaban muy preocupados por
su seguridad en aquella tierra lejana. De hecho, uno de ellos le
rogó que no se fuera.
Sin embargo,
Livingstone estaba convencido de que estaba haciendo la voluntad
de Dios. Abriendo la Biblia, leyó a su preocupado amigo las
palabras de Jesús: “He aquí que yo estoy con vosotros siempre,
hasta la consumación del siglo.“ Luego dijo: “Esta, amigo mío, es
palabra de caballero. Así que me voy.”
Muchos años después
invitaron a Livingstone a hablar en la Universidad de Glasgow.
Hizo esta pregunta a sus oyentes: “¿Querrían ustedes que les
dijera qué es lo que me sustentó durante todos los años de exilio
entre una gente cuya lengua no podía comprender, y cuya actitud
hacia mí era siempre incierta y a menudo hostil?" Fue esto:
"He
aquí que yo estoy con vosotros siempre, hasta la consumación del
siglo”. Arriesgué todo en base de estas palabra, y nunca han
fallado.
Al servir al Señor, te
sientes a veces olvidado, impotente, solitario. Recuerda la
promesa del
Salvador: “He aquí que yo estoy con vosotros siempre.”
Con Cristo como tu compañero, ¡no estarás nunca solo!
PENSAMIENTO:
No está a solas quien está a solas con Jesús.
Colaboración de: Claudia Cornejo, Van Nuys, California, USA
Oidores y Hacedores
Oirán tus palabras, mas no las pondrán por obra. (Ezequiel 33:32)
Era
un asistente regular a la iglesia, y le gustaba oír buenas
predicaciones y hablar de las verdades de la Biblia. Él y su
familia asistían fielmente a los servicios cada domingo. Pero en
su casa, el hombre era un tirano. En una ocasión incluso golpeó
a
su mujer.
Cuando su pastor lo supo, intentó darle consejo. Le advirtió que
si proseguía con su conducta violenta, descubriría un día que era
un hombre solitario, no querido. Pero el hombre no hizo caso de
esta advertencia.
Desde aquel entonces, su mujer le
abandonó, y sus hijas casadas no
quieren saber nada de él. Las palabras de su pastor se han hecho
ciertas. Hoy es un solitario, rechazado por su familia.
La
gente de los tiempos de Ezequiel eran muy semejantes a este
anciano. Les gustaba oír al profeta hablar el mensaje de Dios,
pero seguían viviendo en maldad y no se tomaban sus mensajes en
serio.
Y tal como había predicho el profeta, los babilonios
llegaron e hicieron de ellos una nación cautiva. Sólo entonces se
dieron cuenta de que habían cometido un gran error al escuchar la
palabra de Dios sin obedecerla. Pero era ya demasiado tarde para
evitar el juicio de Dios.
Señor, ayúdanos a aplicar tu verdad a nuestras
vidas, de modo que podamos experimentar tu amor. Ayúdanos a ser a
la vez oidores y hacedores.
PENSAMIENTO: Sed hacedores de la palabra, y no tan
solamente oidores.
Colaboración de: Claudia Cornejo, Van Nuys, California, USA
Como
Orar
Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia. (Hebreos 4:16)
Howard Hendricks hablaba de un nuevo cristiano que estaba
asistiendo a su primera reunión de oración y que se sentía remiso
al orar en voz alta porque no podía hacerlo como los otros. Tras
algo de aliento, se levantó y dijo: “Señor, soy Jim. Soy aquel que
te encontró el jueves pasado por la noche. Perdóname, Señor,
porque no puedo decirlo de la manera que lo dice el resto de esta
gente, pero quiero decirlo de la mejor manera que sé: Te amo.
Amén.” Hendricks dijo que la sencilla oración de aquel hombre
encendió la reunión de oración.
Muchas personas piensan que no saben cómo orar porque ponen
demasiado énfasis en cómo sonarán las palabras ante Dios y los
demás. Pero lo que más importa es que seamos honrados y abiertos
para con Dios. Podemos “acercarnos confiadamente
a Él (He 4:16) y
expresarle nuestras preguntas, nuestra alabanza, nuestros temores
y nuestras peticiones. No es necesaria la elocuencia.
El
profeta Habacuc, por ejemplo, habló con Dios de manera muy
sencilla y abierta. Dijo que estaba turbado acerca de la gente
engañosa y violenta que florecía y que prosperaban con sus
crímenes (1:4) Luego, cuando se sintió perplejo ante la actitud de
Dios, manifestó que esperaría expectante para saber cómo El iba a
responder a sus preguntas (2:1).
Así
que, no te preocupes acerca de tus palabras. Sencillamente,
háblale a Dios desde tu corazón. ¡Ésta es la manera de orar!
PENSAMIENTO:
El corazón de la oración es la oración
desde el corazón.
Colaboración de: Claudia Cornejo, Van Nuys, California, USA
Túneles
Y Puertas
Pues en cuanto
él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los
que son tentados. (Hebreos 2:18)
Una niña pequeña estaba experimentando su primer viaje en tren.
con los ojos abiertos de par en par, fascinada, contemplaba como
volaban al lado los palos de teléfono, automóviles, casas y vacas.
Cuando el tren se acercó a un río, se asustó. “¡Oh, mamá!”, dijo,
“el tren va a caer al río.” Pero un puente lo condujo al otro
lado. Luego, al lanzarse el tren veloz en dirección a una montaña,
la niña de nuevo dijo, asustada: “¡Mamá!, ¡vamos a dar con aquella
montaña!” Pero un túnel a su pie le abrió paso al tren . “¡Oh,
mamá!, alguien debe haber ido delante para abrirnos paso.”
Esto es lo que Jesús ha hecho para todos los que confían en Él
como Salvador y Señor. El escritor de Hebreos lo describe como el
Capitán de nuestra salvación (2:10). Jesús no sólo se enfrentó a
los peligros del poder destructor del pecado, sino que abrió un
camino a través de la misma muerte y salió victorioso. Derrotó a
Satanás, nos libro del poder condenador del pecado, y nos llevará
a través de los terrores de la muerte.
Cuando los temores se levanten delante de nosotros y
lleguemos a
sentirnos
amenazados por el poder del pecado y de Satanás, recordemos a
nuestro capitán. Él es quien nos da certidumbre a través del
camino de la vida. Él ha ido delante de nosotros y nos ha
preparado los túneles y los puentes.
PENSAMIENTO:Podemos pasar por todo, porque Jesús ha pasado
primero.
Colaboración de: Claudia Cornejo, Van Nuys, California, USA
Perdonado
Pero
en Ti hay perdón, para que seas reverenciado. Sal. 130:4
El pecado no
puede existir en la presencia de Dios como tampoco la oscuridad
puede existir en presencia de la luz. Compadecer ante Dios tal
como estamos es una invitación a la destrucción. Si Dios llevase
un registro de nuestros pecados, no podríamos entrar en su
presencia.
En un cementerio
cerca de la cuidad de Nueva York hay una tumba que tiene grabada
una sola palabra: PERDONADO
El mensaje es
simple, sin adornos, No hay fecha de nacimiento, ni de muerte ni
epitafio. Únicamente hay un nombre y la solitaria palabra
perdonado. Sin embargo, esa es la palabra más grandiosa que puede
aplicarse a una persona o escribirse sobre una tumba.
El salmista
dijo: “Pero en ti hay perdón, para que seas reverenciado” (Sal.
130:4) . Ese estribillo se escucha tanto en el Antiguo como en el
Nuevo Testamento. Adoramos, honramos a Dios porque Él es el único
que puede limpiar nuestro registro. Si Dios no pudiese
perdonarnos. lo único que podríamos hacer sería huir de Él
aterrorizados. No obstante, el Dios cuya santidad nos amenaza es
el mismo Dios que redime por medio de Cristo. Este Dios temible
ofrece perdón por todos nuestros pecados. Sólo tenemos que
pedírselo.
¿Estás perdonado?
Pensamiento:
El pecado invita al juicio, la confesión asegura el perdón.
Colaboración de: Erika Anaya, North
Hollywood, California, USA
Todo
lo que Tengo
“...todos han
echado de lo que les sobra; mas ésta, de su pobreza echó todo lo
que tenía, todo su alimento”. Mar. 12:44
En su libro
titulado THE PRIORITY OF KNOWING GOD (La prioridad de conocer a
Dios). Peter Deison cuenta de una vez que el presidente Eisenhower
se dirigió al Club de Prensa Nacional. Abrió su discurso pidiendo
disculpas porque no era un gran orador. Luego le dijo a su
audiencia que su caso le recordaba un episodio de su niñez
ocurrido en una finca de Kansas.
Eisenhower contó
la siguiente historia: “Un viejo granjero tenía una vaca que
nosotros queríamos comprar. Fuimos a visitarlo y le hicimos
preguntas respecto al pedigree de la vaca. El viejo granjero no
sabía lo que era pedigree, así que le preguntamos por producción
de grasa de leche. Nos dijo que no tenía ni idea. Por último le
preguntamos si sabía cuántos litros de leche producía la vaca cada
año. El granjero negó con la cabeza y dijo; “No sé. Pero es una
vaca honesta y les dará ¡Toda la leche que tenga!”.
Eisenhower
concluyó sus palabras de apertura diciendo: “Bueno, yo soy como
aquella vaca: les daré todo lo que tengo.”
El Señor no
espera de nosotros nada más de lo tenemos para ofrecer, pero sí
desea que seamos fieles y que demos calidad de servicio que
resulta de hacer lo mejor que podamos. Ojalá que digamos
gustosamente y de buena gana; “Señor, te daré todo lo que tengo.”
Pensamiento:
Lo poco que tienes es mucho cuando lo das todo.
Colaboración de: Erika Anaya, North
Hollywood, California, USA
Una Mansión con
Muchas
Moradas
En
la casa de mi Padre muchas moradas hay; ... voy, pues, a preparar
lugar para vosotros. Juan 14:2
Un pastor de avanzada edad le temía secretamente a la muerte y se
sentía incompetente para consolar a otros que estaban encarando
esa perspectiva. Sin embargo, todo eso cambió un día que estaba
empacando para mudarse de la ciudad donde había ministrado por
muchos años.
Cuando hubieron colocado todas sus pertenencias en el camión de
mudanza, el pastor se quedó un rato en la casa donde habían nacido
sus hijos y donde había disfrutado muchas horas de estudio y
comunión con el Señor. Parecía que no podía dejar atrás a los
gozosos recuerdos del pasado. Justo en ese momento, un amigo
cercano, que lo había ayudado a empacar, percibió su vacilación y
le dio una palmadita en el hombro.<<Pastor, su nuevo hogar es
mucho mejor que este.>> Esas palabras le llegaron al alma. El
Espíritu Santo lo iluminó en ese momento y de repente se dio
cuenta de que su hogar celestial será muy superior a la mejor de
las casas terrenales. Fue para él un momento crucial en su
crecimiento espiritual, después de eso no volvió a tenerle miedo a
la muerte.
Sí, Jesús está preparando ahora mismo un lugar especial para cada
uno de sus hijos en aquella eterna mansión que tiene muchas
moradas. Aunque no podemos comprender del todo lo que esto
significa, no tenemos que temerle a la muerte. Nuestro nuevo hogar
será mucho mejor que cualquier cosa que podamos tener en esta
tierra.
Pensamiento:
Para el cristiano, la mejor forma de deletrear cielo es H-O-G-A-R.
Colaboración de: Igdalia Cortave, Glendale, California, USA
...no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno. salmos 14:3
Un empleado del
departamento de cobros de una tienda grande hizo una reflexión que
me ayudó a comprender mejor la naturaleza humana. Me dijo que los
clientes que están atrasados en sus pagos le dan la misma
respuesta una y otra vez. Su argumento es este: <<Sé que debe
haber gente que debe mucho más que yo. ¡Deje de molestarme, por
favor!>>
El empleado entonces me dijo: <<No entienden nada. Por supuesto
que hay muchos otros que deben más. Pero de alguna manera les
tengo que decir en un tono amable: “Mire, no se trata de que otra
persona deba. Nuestros archivos muestran que “los pagos suyos
están atrasados!”>>
La tendencia del
hombre pecador siempre ha sido desviar la atención de sí mismo
señalando con el dedo a los demás. La gente religiosa se disculpa
de sus incoherencias refiriéndose a los paganos que hay en su
alrededor. Y los paganos tratan de evadir la cuestión hablando de
las hipocresías de los religiosos. Pero no se puede burlar a Dios
señalando a los demás.
Cuando alguien parece ser un pecador peor que nosotros, es sólo
una ilusión. Mientras más pronto nos demos cuenta de que nadie le
debe a Dios más que nosotros, más probabilidad tendremos de
recibir un perdón gratuito. Dios perdona únicamente a aquellos que
con humildad reconocen que están desesperadamente endeudados.
Pensamiento:
Un pecado racionalizado se convierte en dos.
Colaboración de: Igdalia
Cortave, Glendale, California, USA

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