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Abandonado a Dios
Con mi voz clamé a Dios,
a Dios clamé y él me escuchará. Salmo 77:1.
Walter Cizsek, un cristiano en la antigua
Unión Soviética, fue encarcelado y torturado por su fe en
Cristo. Lo obligaron a tomar una decisión que le desgarró el
alma: la cooperación o la ejecución. ¿Cooperar con mentirosos y
asesinos? ¡Jamás! Pero, ¿sufrir una muerte agonizante? ¿Cómo
podía él soportar eso?
Cuando estaba a punto de perder su fe en
Dios, Walter comenzó a orar desesperadamente. A la larga pudo
abandonarse completamente a la voluntad del Padre. Escribió que
la voluntad de Dios no estaba "por ahí en alguna parte, sino en
las situaciones en las cuales me encuentro. Lo que Dios quería
era que yo aceptase esas situaciones de sus manos, que soltase
las riendas y me colocase enteramente a su disposición". Con el
poder de su gracia pudo hacer justamente eso.
¿Te has sentido alguna vez abandonado por
Dios? ¿Te has sentido alguna vez como el salmista, que clamó en
desesperación: "¿Ha olvidado Dios el tener misericordia? ¿Ha
encerrado con ira sus piedades?" (Sal. 77:9). La aflicción del
salmista se alivió cuando recordó y meditó en las maravillosas
obras de Dios y se dio cuenta de que Él tiene total control (vv.
10-20).
A medida que "soltamos las riendas" y nos
colocamos enteramente a disposición de Dios, nuestros
sentimientos de estar abandonados por Dios se desvanecerán. -VCG
Nadie que se abandone a Dios se sentirá
abandonado por Dios.
Por lo demás, me está
guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, juez
justo, en aquel día.... 2 Timoteo 4:8.
En su libro en inglés Men At work [Hombres
trabajando], el columnista George Will menciona la firme
rectitud que muestran los árbitros de béisbol. Escribe él: "La
firmeza no es suficiente sino necesaria. Una vez, cuando Babe
Pinelli eliminó a Babe Ruth [uno de los más grandes jugadores de
béisbol norteamericano de todos los tiempos] de la oportunidad
al bate por tres intentos fallidos, Ruth respondió con un
razonamiento erróneo (como hacen los populistas) tomando números
en bruto para argumentar un asunto: "Aquí hay 40.000 personas
que saben que esa fue una bola, no un intento fallido, cabeza de
chorlito." Pinelli contestó con el señorío comedido de un John
Marshall: "Es posible, pero la mía es la única opinión que
cuenta.""
El apóstol Pablo sabía que al final de
nuestros días sólo una opinión importará: la del Árbitro máximo,
el "Juez justo" ante quien jugamos el partido de la vida (2 Ti.
4:8).
Cuando escribía su segunda carta a
Timoteo, Pablo se encontraba sentado en un calabozo frío y
húmedo. Igual que un atleta que había empleado su fortaleza en
ganar un premio, Pablo había perseverado. Durante sus treinta
años de ministerio, mil voces lo habían apremiado a hacer trampa
en la carrera, a tirar la toalla, a contemporizar su fe. Pero
Pablo había decidido que no prestaría atención a las voces de la
multitud. Sólo tenía un Juez a quien agradar. Estaba preparado
para encontrarse con el Árbitro del universo.
¿Estás preparado tú también para
encontrarte con Él? -HWR
El veredicto de Dios es el que cuenta.
Porque por fe andamos,
no por vista. 2 Corintios 5:7.
A menudo deseamos poder ver lo que nos
espera a la vuelta de la esquina de la vida. Así podríamos
prepararnos para ello, controlarlo o evitarlo.
Una persona sabia ha dicho: "Aunque no
podemos ver lo que hay a la vuelta de la esquina, ¡Dios sí
puede!" ¡Cuánto mejor y más tranquilizador es!
Hace poco mi nieta Emily, de diez años de
edad, y yo estábamos hirviendo unos huevos para el desayuno.
Mientras contemplábamos el agua hirviendo y nos preguntábamos
cuánto tiempo tardarían para estar justo en su punto, Emily
dijo: "¡Qué pena que no podamos abrirlos para ver cómo van!" Y
yo estuve de acuerdo. Pero eso hubiese estropeado los huevos,
por lo que no tuvimos más remedio que confiar en adivinar, sin
ninguna garantía en los resultados.
Comenzamos a hablar acerca de otras cosas
que nos gustaría ver pero que no podemos, como el mañana. Es una
lástima que no podamos abrir el mañana, dijimos, para ver si
será como nos gustaría que fuese. Pero entrometernos con el
mañana antes de tiempo, al igual que abrir un huevo parcialmente
cocido, estropearía tanto el hoy como el mañana.
Puesto que Jesús ha prometido cuidar de
nosotros cada día -y eso incluye el mañana- podemos vivir por fe
una día a la vez (Mt. 6:33, 34).
Emily y yo decidimos dejar el mañana
seguro en las manos de Dios. ¿Y tú? -JEY
Sólo encontrarás problemas si te agitas
por el mañana.
... me gozo en las
debilidades, porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.
2 Corintios 12:10.
Algunas personas son como mi pequeño auto
gris: estropeados constantemente.
En los cinco años que hace que tengo este
auto compacto he tenido que llevarlo al taller cuatro veces.
Algunos autos no van ni una sola vez al mecánico en toda su
vida, pero éste no parece poder mantenerse alejado del taller.
En ocasiones diferentes ha sido aplastado en tres ángulos, y
recientemente alguien chocó otra vez contra uno de esos ángulos.
En un sentido, el auto está en mejores
condiciones por los éxitos que ha tenido cuando ha recibido
golpes. Tiene muchas piezas de menos de cinco años de
antigüedad, lo que hace partes del auto más nuevas que su edad
cronológica.
Según Santiago 1:2-4, la gente que parece
ser "estropeada" más que las demás podrían estar en mejores
condiciones por ello. Aunque ninguno de nosotros querría tener
problemas ni los procuraría, las Escrituras indican que nuestras
luchas nos hacen más fuertes.
Veamos el ejemplo de Pablo en 2 Corintios
11. Pablo da una lista de cosas malas por las que ha tenido que
pasar para servir a Dios. Luego, en el capítulo 12, menciona el
"aguijón en la carne" que le afligía. Pablo no estaba
quejándose. Estaba señalando que la fortaleza de Dios se destaca
mejor cuando somos más débiles.
Al igual que Pablo, cuando seamos
estropeados, busquemos las formas en que Dios nos ha hecho
mejores. -JDB
Dios permite pruebas en nuestras vidas, no
para perjudicarnos, sino para mejorarnos.
Y cuando hubieron
cantado el himno, salieron al monte de los Olivos. Mateo 26:30.
Cuando nuestro Señor hacía frente a la
terrible expectativa de la muerte en la cruz concluyó el primer
culto de Santa Cena cantando un himno. Con esto mostró que los
creyentes pueden enfrentar el "último enemigo" con una confianza
llena de paz cuando tienen fe en Dios y en su gracia
sustentadora.
Recuerdo escuchar a mis padres contar
acerca de los últimos momentos de mi abuelo Bosch en esta
tierra. El abuelo había estado sufriendo de una grave enfermedad
cardíaca, y a pesar de los mejores esfuerzos de los médicos por
aliviar su condición, empeoraba fijamente cada vez más. Después
de tres angustiosos días y noches, se dio cuenta de que la
muerte estaba cerca.
Llamando a sus hijos a su lado les habló
amorosamente a cada uno de ellos. Luego dijo: "Separémonos con
un himno." Su debilitada voz temblaba a medida que cantaba el
conocido himno de Edward Mote:
Mi esperanza está cifrada
En la sangre y justicia de Cristo
Su voto, su pacto, su sangre
En su anegador torrente me afirmo
Cuando todo lo que rodea mi alma cede
Él es mi sola esperanza y apoyo
Cristo, la eterna Roca me sostiene
Cualquier otro fundamento se hunde.
… vivo en la fe del Hijo
de Dios, el cual me amó y se entregó a sí mismo por mí. Gálatas
2:20.
Grabadas sobre una tumba se leían unas
palabras que tocaron el corazón del escritor Max Lucado. El
epitafio no daba las fechas de su nacimiento ni de su muerte.
Sólo incluía su nombre, los nombres de sus dos esposos, y esta
melancólica mini biografía:
DUERME, PERO NO DESCANSA
AMÓ, PERO NO FUE AMADA,
TRATÓ DE AGRADAR, PERO NO AGRADÓ,
MURIÓ COMO VIVIÓ: SOLA.
Esas palabras se pueden aplicar a las
vidas de multitudes de personas infelices que se sienten solas y
no amadas. Puede que estas personas traten de acercarse a otros
y hacer amigos, pero sus mejores esfuerzos muchas veces son
inútiles.
El evangelio tiene un mensaje para
cualquiera de nosotros que, como esa mujer, se sienta pertenecer
a esa frustrada legión de personas solitarias y no amadas. Son
las buenas nuevas acerca del Amigo que tiene tanto cuidado de
nosotros que murió como nuestro sustituto en la cruz. Es sobre
el Amigo que nos ama individualmente con un amor que nunca puede
ser alienado, que permanece más cerca que un hermano, y que nos
comprende perfectamente.
Ese Amigo es Jesús. Cuando por fe nos
asimos de su mano, estirada y traspasada por clavos, quedamos
empuñados por su amor, un amor que nunca nos soltará.
¿Le has pedido a Jesús que sea tu Amigo? -VCG
Aunque las amistades humanas puede a veces
fallar, la amistad de Cristo siempre prevalecerá.
Ya que el aguijón de la
muerte es el pecado … mas gracias sean dadas a Dios, que nos da
la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo. 1 Corintios
15:56, 57.
En el año 410 d.C. los bárbaros germanos
conocidos como los godos saquearon la ciudad de Roma. Durante la
invasión, muchos cristianos fueron muertos por métodos
espantosos y crueles.
En medio de esta tragedia, el gran teólogo
Agustín (354-430) escribió su obra clásica La Ciudad de Dios.
Sus reflexiones, ahora con más de quince siglos de antigüedad,
siguen siendo nuevas hoy día.
Agustín escribió: "El fin de la vida
coloca a la vida más larga a la par con la más corta. La muerte
se vuelve perversa sólo por la retribución que le sigue.
Entonces, aquellos destinados a morir no necesitan indagar
acerca de cuál muerte han de sufrir, sino a qué lugar los
introducirá la muerte."
Para aquellos que confían en Cristo, la
muerte no es un policía que nos arrastra a un tribunal, sino un
siervo que nos transporta a la presencia de un amoroso Amo. El
apóstol Pablo comprendió esto porque él veía la vida y la muerte
desde la perspectiva de Cristo. Puesto que sabía dónde lo
llevaría la muerte, podía declarar osadamente: "Sorbida es la
muerte en victoria" (1 Co. 15:54).
Todo cristiano debería mostrar la misma
valentía. Por la muerte y resurrección de Jesucristo, nosotros,
los que hemos depositado nuestra fe en Él, podemos mirar la
muerte no como un punto sino como una coma que precede a una
gloriosa eternidad con nuestro Señor. -HWR
La muerte no es un punto sino únicamente
una coma.
… desde ahora serás
pescador de hombres. Lucas 5:10.
¿Algunas vez has hecho tus compras del
supermercado corriendo a toda prisa y orando para no encontrarte
con alguien conocido porque vas muy apurada como para detenerte?
Yo sí. Y sin embargo, deberíamos estar siempre disponibles para
las oportunidades que Dios nos da de testificar.
La escritora Gladys Hunt ha escrito:
"Cuando Jesús andaba por el mar de Galilea llamó a simples
pescadores y les dijo: "Venid en pos de mí, y os haré pescadores
de hombres" (Mt. 4:19). Ellos dejaron sus redes y le siguieron.
Estos hombres conocían la emoción de pescar. Y sabían que Jesús
los podía involucrar en algo mucho mayor que pescar peces.
Nuestro problema radica en que hemos olvidado la emoción de
pescar, si es que verdaderamente la conocimos un día."
Si hemos de experimentar el gozo de
"pescar" personas para Cristo debemos estar en medio de ellos y
ofrecerles una amistad sincera. Pero por importante que sea
testificar, no te hagas amigo de alguien sólo para testificar;
más bien, testifica porque eres amigo. Alguien ha dicho: "¡A la
gente no le importa lo mucho que sabes hasta que no saben lo
mucho que te importan!"
¿Tienes que hacer compras hoy? Busca
oportunidades para testificar. El gozo de una pesca podría estar
en el pasillo siguiente. -JEY
Si no estás buscando oportunidades para testificar
nunca las encontrarás.

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