|
Págs.
1
2
3
4
5
6
7
8
9
10
11
12
13
14
15
16
17
18
19
20
21
22
23
24
25
26
27
28

SACANDO LOS CACHIVACHES

Lectura: 1
Corintios 6:12-20.
"¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el
cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois
vuestros?" 1
Corintios 6:19
Mi garaje sirve de «almacén» de aquellas cosas que no encuentran
un lugar en nuestro hogar y, francamente, hay momentos en los
que me avergüenzo de abrir la puerta. No quiero que nadie vea
los cachivaches. Así que, con regularidad, separo un día para
sacarlos.
Nuestros corazones y nuestras mentes se parecen mucho a eso;
acumulan muchos cachivaches. Al chocarnos con el mundo,
inevitable, tal vez inconscientemente, tomamos pensamientos y
actitudes impías, como pensar que todo en la vida gira a nuestro
alrededor, demandar nuestros derechos o reaccionar amargamente
hacia aquellos que nos han herido. Rápidamente nuestros
corazones y nuestras mentes ya no están limpios ni ordenados. Y
aunque pensemos que podemos esconder todo ese desorden, éste al
final se hará evidente.
Pablo preguntó claramente: «¿O ignoráis que vuestro cuerpo es
templo del Espíritu Santo?» (1
Corintios 6:19).
Esto hace que me pregunte si Dios a menudo sentirá que está
viviendo en nuestro desordenado garaje.
Tal vez sea momento de separar un día espiritual y, con Su
ayuda, ponerte a trabajar para sacar los cachivaches. Deshazte
de esos pensamientos de amargura. Mete en bolsas y echa fuera
los viejos patrones de pensamientos sensuales. Organiza tus
actitudes. Llena tu corazón de la belleza de la Palabra de Dios.
Límpiate a fondo, ¡y luego deja la puerta abierta para que todos
lo vean!__ JMS
Reflexión: No dejes que el Espíritu more en un corazón
abarrotado.
¡Tómate un
tiempo para limpiarlo hoy!

Lectura: Lucas
15:1-7.
"Habrá más gozo en el cielo por un pecador que se arrepiente,
que por noventa y nueve justos que no necesitan de
arrepentimiento" Lucas
15:7
Hace poco, Marty y yo viajamos a algunas ciudades importantes en
varios países. Quedamos abrumados ante lo perdido que está
nuestro mundo, y tristes por los millones de personas que nunca
han escuchado el mensaje de la gracia salvadora de Jesús. La
idea de alcanzar a nuestro planeta para Cristo se tornó
irresistible.
Luego, recordé la historia de un muchacho que caminaba por una
playa. Al encontrarse con cientos de estrellas de mar que morían
bajo el calor del sol ardiente, comenzó a arrojarlas al agua.
Alguien que pasaba, le preguntó: «¿Qué estás haciendo?».
«Salvándoles la vida», respondió el muchacho. «Ni lo intentes»,
dijo el hombre. «Es imposible salvar todas estas estrellas de
mar». «Es cierto —le contestó—, pero a cada una que sí salve, le
marcará una gran diferencia».
Me encanta la perspectiva del muchacho. Cuando la ola del pecado
nos arrojó a la ribera de la muerte, Dios envió a Su Hijo a
caminar por la playa para rescatar a todos los que se
arrepienten. Y, como dijo Jesús a su audiencia en Lucas
15,
cada vez que alguien es rescatado, hay fiesta en el cielo. «Os
digo que así habrá más gozo en el cielo por un pecador que se
arrepiente, que por noventa y nueve justos que no necesitan de
arrepentimiento» (Lucas
15:7).
¿Se ha regocijado el cielo porque fuiste rescatado? Si es así,
únete a las filas de quienes alcanzan almas perdidas con la
gracia salvadora de Jesús.
Reflexión: Cuando hayas sido salvado, querrás rescatar a otros.

Lectura: Lucas
10:38-41.
"Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres" Lucas
10:40
La universidad donde enseño como profesor adjunto provee
computadoras portátiles a los alumnos. Aunque esto puede generar
muchas ventajas para los estudiantes, he descubierto una forma
en que obstaculiza su aprendizaje: estos ordenadores portátiles
pueden convertirse en una distracción durante la clase.
Como ellos toman notas en dichas máquinas, las tienen abiertas
sobre sus pupitres durante la lección. El problema es que les
resulta más interesante escribir a los amigos, visitar Facebook
o buscar cosas en internet que mis clases.
Una computadora portátil pierde su efectividad en un entorno de
aprendizaje si se convierte en una distracción, aun cuando lo
que hagan los alumnos sea algo positivo.
Las cosas buenas pueden hacer lo mismo. Cosas que son positivas
pueden distraer nuestra atención de aquello en lo que deberíamos
estar concentrados. A Marta le sucedió algo así. Lucas
10:40 dice
que ella «se preocupaba con muchos quehaceres», lo cual impedía
que pasara tiempo con Jesús. Asimismo, un buen pasatiempo puede
ser valioso, pero si te distrae y te aleja de tus
responsabilidades familiares o de tu relación con Dios, es
necesario modificar algunas cosas.
¿Hay aspectos buenos de la vida que te estan distrayendo de lo
que deberían ser tus prioridades principales? Regresa, como
Jesús le dijo a Marta, a esa única cosa que «es necesaria».__
JDB
Reflexión: Fuimos creados para glorificar a Dios.

Lectura: Isaías 60:17-22.
"No se pondrá jamás tu sol... porque Jehová te será por luz
perpetua, y los días de tu luto serán acabados" Isaías 60:20
En 1862, durante la Guerra Civil de los Estados Unidos, el
General Daniel Butterfield quería una nueva melodía para los que
"partían rápido". Y así, sin formación musical alguna, compuso
una en su cabeza.
Años más tarde, el general escribió: "Llamé a alguien que
pudiera escribir música, y practiqué un cambio en el sonido de
la melodía del 'Toque de Silencio' hasta que la hice adaptarse a
mi oído y luego... la puse a mi gusto sin poder escribir música
o conocer el nombre técnico de ninguna nota, y, simplemente de
oído, le hice los arreglos". El General Butterfield le dio la
música al corneta de la brigada y el resto es historia.
Si bien no hay una letra oficial para las inquietantes notas del
"Toque del Silencio", he aquí una versión comúnmente aceptada de
uno de los versos:
El día se fue, se puso el sol, de las colinas, del lago, del
cielo;
Todo está bien, descansa tranquilo, Dios está contigo.
¡Qué letra tan consoladora cuando se entierra a los fieles
miembros del ejército! ¡Y qué esperanza al reconocer que Dios
está cerca, incluso -especialmente- en la muerte!.
En una época cuando la muerte y el mal reinaban, el profeta
Isaías previó un día cuando la muerte misma moriría. "No se
pondrá jamás tu sol -le escribió a Israel-, porque Jehová te
será por luz perpetua" (Isaías 60:20).
Para aquellos que siguen a Jesús, las notas del "Toque del
Silencio" no son un canto fúnebre sino una canción de esperanza.
"Los días de tu luto serán acabados" (v. 20). Todo está bien.
Dios está contigo.__ TG
Reflexión: El ocaso en un lugar es el amanecer en otro.
SIGAMOS ALENTÁNDONOS UNOS
A OTROS

Lectura: Hebreos 10:19-25.
"Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las
buenas obras" Hebreos 10:24
A poco menos de dos kilómetros de la meta de la Maratón de
Londres, miles de espectadores bordeaban la ruta portando
pancartas. Cuando algunos de ellos lograban divisar a algún
familiar o amigo acercándose, gritaban el nombre de esta
persona, le saludaban con la mano, y exclamaban frases de
aliento: "¡Sólo un poquito más! ¡Sigue adelante! ¡Ya casi has
llegado!" Después de haber corrido 40 kilómetros, muchos
competidores apenas si caminaban y estaban a punto de renunciar.
Era asombroso observar a los exhaustos corredores alegrarse y
renovar el ritmo cuando veían a alguien que conocían o cuando
escuchaban su nombre.
¡Aliento! Todos lo necesitamos, especialmente en nuestro caminar
de fe. El libro de Hebreos nos dice que sigamos exhortándonos
unos a otros. "Y considerémonos unos a otros para estimularnos
al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos, como
algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más,
cuando veis que aquel día se acerca" (10:24-25).
El Nuevo Testamento está lleno de la certeza de que Cristo
pronto volverá. "El Señor está cerca" (Filipenses 4:5). "La
venida del Señor se acerca" (Santiago 5:8). "He aquí Yo vengo
pronto" (Apocalipsis 22:12).
Al "ver que aquel día se acerca", sigamos alentándonos unos a
otros en la fe. "¡Sigue adelante! ¡Ya casi has llegado! Ya
puedes ver la meta" __ DCM
Reflexión: Aun si no tienes nada más que dar, puedes dar
aliento.

Lectura: Gálatas 5:16-26.
¿Qué hay en tu lista de tareas para hoy? ¿Limpiar un ropero
demasiado lleno de cosas? ¿Calcular un informe financiero en el
trabajo? ¿Pagar tus cuentas mensuales?.
Todos tenemos cosas que debemos hacer hoy, ya sea que las
hayamos anotado o no. Es importante que las logremos.
Aunque una lista de tareas puede ayudarnos, hay otro tipo de
lista que es aún más valiosa: una lista de "cosas que debo ser".
Albert Einstein dijo: "No intentes convertirte en un hombre de
éxito sino más bien en un hombre de valor".
El apóstol Pablo alentó a los creyentes de Galicia, y ahora nos
dice a nosotros, que nos preocupemos por nuestro carácter. Dijo
que, si somos controlados por el Espíritu Santo, Dios producirá
en nosotros las características de "amor, gozo, paz, paciencia,
benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza" (5:22-23).
Al estudiar esos rasgos del carácter, ¿cuáles son los que más
necesitas en tu vida? ¿Mayor paciencia con algún compañero de
trabajo o un hijo? ¿Un poquito más de mansedumbre y benignidad
hacia algún vecino? Al acercarte a Dios, Él te capacitará para
ser la persona que quiere que seas.
Tal vez, al principio de tu lista de tareas para hoy podrías
poner: Pasar tiempo orando y leyendo la Palabra de Dios. Ese
sería un buen comienzo para ayudarte con tu lista de "cosas que
debo ser". __ AMC
Reflexión: Lo más importante no es lo que haces sino lo que
eres.

Lectura:
Génesis 13:9-13.
"Entonces Lot
escogió para sí toda la llanura del Jordán"
Génesis 13:11
Quizá tengamos anhelos secretos que son demasiado profundos como
para contárselos a otras personas. Puede ser algo relacionado
con el matrimonio, con un trabajo o ministerio que nos gustaría
realizar, o con un lugar especial donde querríamos servir.
Debemos colocar cada deseo en las manos de Dios y orar,
diciendo: «Señor, elige por mí. No lo haré solo».
Génesis 13:1-11
nos dice que Lot decidió por sí solo en cuanto a un deseo que
tenía: «Alzó […] sus ojos, y vio toda la llanura del Jordán, que
toda ella era de riego, como el huerto de Jehová […]. Entonces
Lot escogió para sí toda la llanura del Jordán».
A
Lot le pareció mejor la llanura del Jordán, con su rico suelo y
su abundante suministro de agua. Sin embargo, la tierra estaba
corrompida de maldad (v.
13).
El pastor Ray Stedman escribió lo siguiente: «Lot, atreviéndose
a gobernar su vida, “escogió solo”, y, engañado por lo que vio,
trastabilló enceguecido hasta caer en la angustia y el juicio.
Abram, por el contrario, se sintió satisfecho al permitir que
Dios eligiera por él […]. Abram lo vio en su luz verdadera». Lot
eligió solo y perdió todo: su familia, su fortuna y la
aceptación de los hombres.
El
mejor curso que podemos tomar es dejar que Dios elija y luego
seguir Su dirección, teniendo la seguridad de que todas las
elecciones de nuestro Padre celestial se generan en Su sabiduría
y amor infinitos.
Reflexión: La
satisfacción llega cuando deseamos hacer la voluntad de Dios más
que la nuestra.

Lectura:
Proverbios
15:1-7.
"Si alguno se cree religioso entre vosotros, y no refrena su
lengua, sino que engaña su corazón, la religión del tal es vana"
Santiago 1:26
Escuché decir a un adolescente de una familia creyente: «Mi mamá
no cree que esté mal decir palabrotas». Luego aclaró cuáles le
parecían aceptables a ella; eran términos que desde hace mucho
tiempo se han considerado inapropiados.
En los últimos años, la forma de hablar de la gente se ha
degradado, pero nosotros no tenemos que adaptarnos a eso. Al
esforzarnos para tener «cuidado de [nuestra] manera de vivir» (Efesios
5:15 NVI),
deberíamos pensar en cómo honrar a Dios con nuestras palabras.
Agradamos al Señor con nuestra lengua cuando demostramos buen
criterio. «El que refrena sus labios es prudente», nos recuerda
Proverbios 10:19.
Cuando hablamos, tenemos que filtrar las palabras que salen de
nuestra boca: «El que guarda su boca y su lengua, su alma guarda
de angustias» (Proverbios
21:23).
Es importante emplear palabras agradables y positivas, incluso
para referirse a temas complicados. «La palabra áspera hace
subir el furor», pero «la lengua de los sabios adornará la
sabiduría» (Proverbios
15:1-2).
Por último, debemos evitar las palabras que den una imagen pobre
de nuestra posición como hijos de Dios. La exhortación de Pablo,
«ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca», establece un
patrón estricto para el uso correcto del vocabulario.
Para honrar al Señor en cada área de la vida, utiliza palabras
que sean agradables y aceptables para un Dios santo.
Reflexión: Lo que
decimos revela lo que somos.

|
|