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Madres alquiladas
Una solución a la infertilidad
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AFP
Sharon Stone estaba filmando una película en Londres
cuando se enteró que había sido madre |
Verónica Wolman, AFP
Los avances en la medicina le han brindado a muchas personas la
posibilidad de formar una familia más allá de las dificultades
que pudieran tener naturalmente. Ya son más de 4.000 madres las
que han tenido un hijo alquilando el vientre de otra mujer.
Una nueva forma de maternidad
Una de ellas es la actriz Sharon
Stone quien acaba de ser madre por segunda vez a los 47 años,
utilizando lo que en inglés se conoce como “surrogate mother”.
La actriz se encontraba en Londres filmando una película cuando
se enteró que había sido madre, razón por la cual viajó
inmediatamente a Estados Unidos a conocer a su bebé.
También tuvo resonancia hace sólo unas
cuantas semanas
el caso de una mujer que alquiló su vientre a una pareja hispana
con problemas de fertilidad. Teresa
Anderson, al enterarse de que estaba embarazada de quintillizos,
desistió de la compensación económica que los padres biológicos
le habían ofrecido alegando que los padres tendrían muchos
gastos después del parto. Los cinco varones nacieron en
perfectas condiciones.
¿Qué se entiende
por “surrogate
mother”?
"Una mujer
recurre a una "surrogate mother" como última instancia para
poder pasar sus genes a su descendencia porque no puede llevar a
cabo el embarazo. A través de la extracción de sus óvulos se
remueven los folículos que sus ovarios produjeron a través de
estimulación, se los fertiliza con esperamtozoides del padre y
se forman embriones. Estos embriones son implantados en el útero
de la madre de alquiler o
surrogate mother",
explica el Doctor Adrian del Boca, obstetra y ginecólogo del
área de Miami y especialista en problemas de fertilidad.
Existen dos tipos de surrogate mother: el
tradicional y el gestacional.
El tradicional es cuando la mujer es
artificialmente inseminada con el esperma del hombre que desea
ser padre o con un donante anónimo de esperma. La mujer, que en
este caso es la madre biológica del bebé, deberá dar el niño en
adopción a los futuros padres, un procedimiento que se deberá
ajustar a las leyes de cada estado.
“Una mujer
que se ofrezca para esta situación necesita consultar y
analizar con un experto sus fantasías sobre ese hijo biológico
que lleva y que entregará en adopción. A pesar de que muchos “surrogate
parents” tienden a minimizar
esto, ese niño tendrá una familia biológica, medios hermanos, y
todo eso debe ser explorado antes de la inseminación”, explica
en un artículo la psicóloga Hilary Hanafin, especialista en el
tema y asesora del Center for Surrogate Parenting.
En el caso de un alquiler de vientre
gestacional, la madre biológica dona uno o más óvulos, que serán
fecundados in vitro con el esperma de su pareja. Esos embriones
se transfieren a la madre gestacional, la cual llevará a término
los embriones que se desarrollen dentro de su vientre. En el
alquiler gestacional de un vientre los nombres de los padres
biológicos aparecen en el certificado de nacimiento del bebé, lo
que significa que queda registrado como hijo de la pareja.
“En este caso, la evaluación previa se
limita más a que la madre que alquilará su vientre cuente con
toda la información necesaria, que sea conciente que deberá
someterse a una cantidad de tratamientos, inyecciones e
inconvenientes. También deberá explicitar sus sentimientos
acerca de un embarazo múltiple y creencias sobre la terminación
de un embarazo”, explica Hanafin.
“Es una opción maravillosa si se hace de
una forma segura y a través de una buena agencia”, explicó a la
revista "People"
la conductora y productora del show “Good
Morning America”,
Joan Lunden, quien fue madre de mellizos a los 52 años
alquilando el vientre de una mujer. “Cuando tienes una buena
relación con la madre de alquiler y su marido, es fantástico”,
agregó.
El proceso,
paso a paso
El sólo hecho de que exista
esta opción disponible no significa que es la adecuada para ti.
"Si la madre
biológica tiene una condicion médica por la cual su vida estaría
en peligro por los cambios que un embarazo le produce, nesecita
recurrir a "un vienter de alquiler" para poder pasar su
descendencia genética. Por ejemplo: si la paciente tiene un
condicion cardiológica como una miocardía dilatada y tiene
contraindicado el embarazo. Otro ejemplo: La ausencia congénita
del útero es una indicación obvia de búsqueda de un
surrogate mother",
explica Del Boca.
Una vez que la pareja decide recurrir a
este sistema de alquiler de vientres, pueden elegir hacerlo a
través de una agencia especializada o en forma particular.
La agencia
privada más grande y con más experiencia en el mundo en el tema
de los programas de alquiler de vientres se llama
Center for Surrogate
Parenting, que cuenta con un
historial de 24 años en el tema y más de 1.000 bebés que se han
desarrollado en vientres alquilados.
Si deciden recurrir a una agencia, el
proceso es el siguiente: Primero recibirán un folleto con toda
la información concerniente al tema. Luego la pareja se reúne
con uno de los especialistas, incluyendo un abogado y un
psicólogo, donde se estudian las diferentes opciones y se
determina cuál se va a intentar, si la opción tradicional o la
gestacional. También es importante decidir si se recurrirá a la
donación de óvulos o esperma de algún anónimo.
En esa reunión inicial, la pareja deberá
determinar qué característica espera de la madre en alquiler,
cuáles son sus creencias en la reducción selectiva de embriones,
qué tipo de contacto le gustaría mantener con la madre surrogate
y todo lo concerniente a cuestiones financieras y legales.
Buscando la "madre
perfecta"
Una vez determinado el
procedimiento médico a seguir, se hace la búsqueda de la
surrogate mother.
Las agencias especializadas en el tema cuentan con un elaborado
proceso de selección de estas mujeres, las cuales deben reunir
algunos requisitos: todas deben ser madres preferentemente de
por lo menos dos niños y haberlos criado, debe tener alrededor
de 28 años, someterse a un minucioso examen de salud y
evaluación psicológica, deben estar casadas y tener un marido
que esté de acuerdo con el plan y tener una situación económica
estable.
“De 400
llamados que recibimos al mes, sólo 6 u 8 son aceptadas”,
explica en su artículo “Counseling
Issues and Surrogate Parenting”
la psicóloga Hanafin, quien se encarga de entrevistar a madres
que alquilan su vientre desde hace más de 13 años.
“Es crucial que la candidata tenga un
hijo que haya criado porque sería imposible poder dar un real
consentimiento a algo que no conoce y construir una relación
empática con los padres. Además, desde el punto de vista médico
se necesita contar con el antecedente de un embarazo sin
complicaciones. Tampoco aceptamos mujeres que reciban ayuda
económica del gobierno o que no tengan un ingreso estable porque
esa necesidad puede llevarlas a tomar decisiones basadas sólo en
el dinero”, agrega.
Además de la remuneración económica, que
suele ser de alrededor de 20,000 dólares para la madre de
alquiler, sea esta contactada en forma particular o a través de
una agencia, las mujeres que alquilan su vientre aseguran
disfrutar del estado de embarazo y sentir esta experiencia como
una oportunidad de hacer algo único en su vida y ayudar a
personas que lo necesitan.
Una vez que se realiza el proceso de
selección de la surrogate mother la pareja se entrevista con
ella y se procede a la inseminación artificial o a la
fertilización in vitro, depende la situación de la pareja.
En general, la pareja mantiene contacto
frecuente con la madre que alquila su vientre, participan de las
consultas médicas, hablan con el obstetra y presencian el
nacimiento de su hijo.
Los costos totales de este proceso a
través de una agencia ascienden a los 65,000 dólares (incluidos
los honorarios de la madre de alquiler, abogados, tratamientos
médicos, seguros, etc.)
Este es el principal motivo por el que
muchas parejas deciden realizar el proceso por cuenta propia, lo
cual implica tomar en sus propias manos una serie de
precauciones importantes.
La vida dentro del útero
Por
primera vez filman los nueve meses
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EFE
Imagen de un bebé dentro del útero en tres dimensiones |
Ana Torres,
EFE
Filmar los nueve meses de gestación de un feto humano, ver cómo
se desarrolla el cerebro y la espina dorsal, y asistir a la
formación del corazón humano, una masa muscular que comienza a
latir de manera espontánea, no es una quimera, sino una
realidad.
En tres y cuatro dimensiones
Por primera vez, se filmarán los nueve meses de gestación del
feto humano dentro del útero materno, al introducir una
microcámara en el abdomen de una embarazada. La filmación fue
realizada por National Geographic Channel como un regalo a todas
las madres del mundo en su día. "En el vientre materno" inicia
su viaje en el momento de la concepción; por medio de imágenes
generadas por ordenador se acompaña el recorrido del blastocito
(embrión de pequeño tamaño), desde la trompa de Falopio hasta el
útero, donde comienza a tejer las primeras células nerviosas.
El documental regresa al interior del seno materno unas semanas
más tarde para mostrar los cambios que se han producido y, así,
veremos el primer desarrollo del cerebro y la espina dorsal y
asistiremos al momento de formación del corazón humano, una masa
muscular que comienza a latir de manera espontánea.
Entre las aportaciones del documental están imágenes escaneadas
en 4D de un feto de entre 11 y 12 semanas que se golpea y mueve
las piernas en una especie de acto reflejo; a las 24 semanas, el
feto ya abre y cierra los ojos, saca la lengua y muestra sus
primeras expresiones faciales.
Ya en el último trimestre del embarazo, el escáner enseña la
habilidad del feto para percibir sonidos, que le llegan a través
de los fluidos corporales, y sus primeras reacciones dormido.
El reportaje también se ocupa de los embarazos complicados, como
el caso de un feto de 26 semanas que será operado en el útero
para corregirle una malformación de la cavidad del diafragma que
podría ocasionarle graves daños en el desarrollo de sus pulmones
y muy poco margen de supervivencia tras el nacimiento.
Esta operación se filmó íntegramente para el documental gracias
a la introducción de una minicámara de alta definición en el
abdomen de la madre.
Insólito caso
de vacas lecheras
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Notimex
En Costa Rica unas 180 vacas Holstein producen leche y
electricidad enmedio del calor. |
EFE
24 de Febrero de
2005
SARAPIQUÍ, Costa Rica - La Hacienda Pozo Azul
se ha convertido en un atractivo turístico por su insólita,
económica y ecológica forma de conseguir que 180 vacas Holstein
produzcan leche y electricidad en el cálido Caribe
costarricense.
Con el sudor de su frente
Estas vacas lecheras, de pelaje blanco y
negro, sobreviven al calor y producen 2.000 litros de leche
diarios por medio de un sistema de ventilación que las mantiene
húmedas, frescas y cómodas durante todo el día.
Y es que el hábitat natural de estos animales son zonas a más de
1.500 metros de altura y con temperaturas bajas, por lo que
ambientarse en el caluroso Caribe es un verdadero mérito.
Pero, lejos de parecer un lujo, la peculiar idea es un ejemplo
de ahorro económico, pues, además de producir leche, las vacas
contribuyen a la generación de energía eléctrica, abono para
plantas y la conservación del medio ambiente.
Los animales viven en La Virgen de Sarapiquí,
un pueblo ubicado a 79 kilómetros al noreste de San José, a tan
sólo 150 metros sobre el nivel del mar y con temperaturas que
pueden llegar a los 38 grados centígrados en verano, un ambiente
mortal para estas vacas.
Sin embargo, hace más de diez años, e inspirándose en proyectos
similares de países árabes, Alberto Quintana y su familia,
dueños de la Hacienda Pozo Azul, se dieron a la tarea de
instalar una serie de abanicos gigantescos a los que se adhieren
mangueras que expulsan gotas de agua.
"El viento que generan los abanicos, sumado al agua de las
mangueras, baja la temperatura del corral donde se ubican los
animales hasta los 15 grados centígrados", explicó Max Martínez,
trabajador de la finca y encargado de la lechería.
El trabajador detalló que el sistema de enfriamiento simula de
manera inmejorable el "ambiente natural" de las vacas, que se
sienten cómodas y frescas en medio de un clima caribeño.
Los ventiladores funcionan con energía eléctrica producida por
gas metano extraído del estiércol de las mismas vacas que
reciben el "frío beneficio".
"Tenemos un sistema en el que todo se recicla. El excremento de
las vacas pasa a un tanque donde recibe agua a presión para que
pierda textura, y luego pasa por tres filtros donde se extrae la
fibra más gruesa", expresó Martínez.
Como de la
familia
El producto final llega a un depósito llamado
"biodigestor", que extrae el gas metano del estiércol.
Posteriormente, el gas pasa a otras dos máquinas que lo
transforman en electricidad.
Los restos del excremento son llevados a otro depósito donde se
mezclan con lombrices para fabricar un abono orgánico que sirve
para las plantaciones de pasto y plátano de la hacienda.
Los animales viven en un establo separado con
espacios individuales para cada ejemplar, donde cada vaca se
acomoda y pasa todo el día descansando y comiendo.
Y ¿qué comen estas singulares vacas? Una "fórmula especial"
compuesta por el plátano y pasto producidos en la finca,
alimento concentrado, vitaminas y minerales con el fin de que
produzcan una leche de alta calidad para la comercialización.
Cuando llega la hora del ordeño, sólo hace falta un silbido de
alguno de los diez trabajadores de la finca para que los
animales se acerquen a la lechería y esperen con paciencia su
turno.
Martínez explicó que a las vacas de raza más pura se les
denomina "alfa", las cuales tienen un radiotransmisor con un
chip en una pata para detectar y mantener un control estricto de
enfermedades y parásitos.
De esta manera, los propietarios de la finca se aseguran la
calidad de la leche y la buena salud del grupo de vacas, a las
que consideran como de la familia.
Halló un pene mientras paseaba
al perro
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AFP
Una mujer encontró un pene mientras paseaba a su perro. |
EFE
GRANADILLA, España - Una mujer que paseaba a
su perro por Granadilla, en la isla española de Tenerife, se
encontró un pene tirado en la calle y, en una demostración de
civismo, avisó a la policía para que se lo devolviera a su
dueño.
No pudieron reimplantarlo
Según informó hoy la Guardia Civil, el suceso
ocurrió este miércoles en la urbanización Costa del Silencio,
una zona residencial del sur de Tenerife, en las Islas Canarias.
Tras encontrar el pene, la mujer puso el hecho en conocimiento
de las autoridades, que detectaron que el miembro podía
pertenecer a un hombre de 31 años que había ingresado horas
antes en un hospital tinerfeño.
Según el relato policial, el hombre fue atendido en un primer
momento en el centro médico de San Isidro, en el sur de
Tenerife, después de que, al parecer, se mutilara cortándose el
pene.
Posteriormente, el herido fue trasladado al Hospital
Universitario de La Candelaria, en la capital tinerfeña, donde
tuvo que ser intervenido de urgencia. Tras conocerse la
aparición del pene, el juez ordenó que fuera enviado hasta el
citado hospital, pero los médicos no pudieron reimplantárselo al
paciente dado el mal estado que presentaba el miembro.
Los agentes de la Guardia Civil continúan investigando los
hechos y, cuando sea viable, tomarán declaración al lesionado al
objeto de esclarecer el suceso, añadieron las fuentes.

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