Págs.

La internet y los móviles también rezan


AFP
El Papa Juan Pablo II envió por correo electrónico una exhortación a sus obispos el 22 de noviembre de 2001.

Tomàs Delclós, Diario EL PAIS

5 de Abril de 2005

BARCELONA, España - La noche del sábado, pocos minutos después de la muerte del Papa, los periodistas registrados recibían un mensaje de texto por teléfono del Vaticano advirtiéndoles de que tenían un correo electrónico urgente. En éste, firmado por el portavoz del Vaticano, Joaquín Navarro-Valls, se informaba del fallecimiento del Pontífice y de que se habían puesto en marcha los mecanismos sucesorios.

La muerte del Papa por e-mail

No era inédito que el Vaticano recurriera a enviar mensajes por los teléfonos móviles. En 2003 suscribió un acuerdo con la telefónica TIM para remitir por texto mensajes papales a los suscriptores del servicio y el año pasado lo hizo con otras operadoras, como Verizon.

Juan Pablo II vivió durante su papado la emergencia de las nuevas tecnologías de la comunicación y orientó a la Iglesia a no temerlas. Al contrario, a usarlas, a pesar del peligro de una "divinización" de la
internet.

El Papa aprovechó la red para divulgar sus homilías y ya en 1998 rezó el ángelus en internet.

En más de una ocasión envió saludos expresos a los internautas y en 2002 proclamó que la internet no puede reemplazar la profunda experiencia de Dios, litúrgica y sacramental, "pero es una ayuda para el encuentro de la comunidad con Cristo".

Bajo su mandato, el Vaticano propuso a San Isidoro de Sevilla como patrono de las computadoras y la internet por su saber enciclopédico y abrió una votación digital, que fue desfavorable al candidato.

No es extraño, pues, que la comunidad católica también haya acudido a la internet y el teléfono móvil para avisarse y encontrarse tras la muerte del Pontífice.

En Madrid, desde el viernes circulaba un mensaje de correo electrónico que emplazaba a los vecinos a acudir a la Plaza de Colón cuando se produjera el fallecimiento.

Un mensaje de texto a los celulares, con el "pásalo" de rigor, recordaba que fue en este lugar donde el Papa dio su adiós a los españoles en la visita a Madrid.

 

Diamantes que vienen del espacio


EFE
Algunos planetas esconden una gruesa capa de diamantes bajo su superficie, y muchos de éstos están llegando a la Tierra.

Omar Segura, EFE

31 de Marzo de 2005

Algunos planetas pueden esconder una gruesa capa de diamantes bajo su superficie. Estas joyas del espacio también llegan a la Tierra, con las colisiones de los meteoritos que rocían el suelo con el polvo de piedras preciosas provenientes de estrellas remotas. Así lo revelan las últimas investigaciones astronómicas.

Piedras de la Vía Láctea

Los antiguos romanos llamaron a nuestra galaxia la "Vía Láctea", debido a la franja blanca formada por infinidad de astros, que forma parte de ella y puede verse atravesando el cielo.

Los científicos han descubierto que esta agrupación estelar tiene forma de espiral y unos 100 mil millones de estrellas, entre ellas nuestro Sol.

Ahora acaba de descubrirse que parte de ese camino de estrellas de unos 100 mil años luz de diámetro, que conforma la llamada Vía Láctea, está pavimentado con piedras preciosas.

Un grupo de astrónomos estadounidenses ha descubierto que algunos planetas de la galaxia pueden esconder un tesoro que desvelaría a muchos en la Tierra: una gruesa capa de diamantes oculta debajo de la superficie.

La mala noticia es que estos "planetas de lujo" están fuera de nuestro el Sistema Solar.

El astrónomo Marc Kuchner, de la Universidad de Princeton, ha explicado que algunos planetas que orbitan alrededor de estrellas de la Vía Láctea pueden tener suficiente carbono como para producir toda una capa de diamante en regiones de su corteza.

Según los expertos, estos cuerpos celestes diamantíferos habrían evolucionado de una forma distinta a la de la Tierra, Marte o Venus, denominados planetas de silicato, ya que en su mayoría están constituidos por compuestos de silicio-oxígeno.

Joyerías en órbita

Según Kuchner, en los planetas que tienen una fuerte presencia de gas con carbono extra, o muy poco oxígeno, se podrían formar algunos componentes de carbono como carburos y grafitos, en lugar de silicatos.

Bajo presiones geológicas elevadas, el grafito condensado podría convertirse en diamante, y formaría capas de varios kilómetros un espesor.

Algunos planetas posiblemente recubiertos de diamante giran alrededor de la estrella pulsar PSR 1257+12, que probablemente se habrían formado por el colapso de una estrella que produjo carbono a medida que envejecía.

Otros posibles planetas de diamante pueden localizarse cerca del centro de la Vía Láctea, donde las estrellas tienen más carbono.

Meteoritos y quilates

Pero las joyas cósmicas no sólo se observan a través de los radiotelescopios y se sitúan a muchos años luz de nosotros; algunos llegan a nuestro planeta "a bordo" de meteoritos que han vagado por el cosmos durante millones de años y que al chocar contra nuestro mundo rocían su superficie con el polvo de diamantes provenientes de estrellas remotas.

Cada vez que un meteorito colisiona con la Tierra, no sólo trae las rocas, hierro y minerales que lo conforman, sino que también siembra un fino y liviano polvo de gemas preciosas: diamantes.

Esa es la conclusión de un estudio de los cráteres terrestres de un grupo de investigadores británicos, que ha revolucionado el conocimiento de la formación de los diamantes y otros minerales, así como de los impactos prehistóricos de objetos cósmicos.

El descubrimiento efectuado por Iain Gilmour y su equipo de la Open University, de Gran Bretaña, también puede contribuir a buscar pruebas del impacto de meteoritos en los estratos geológicos más antiguos, aportando una información clave para reconstruir la dinámica del sistema solar hace millones de años.

Las investigaciones de Gilmour y su grupo se han centrado en las murallas del cráter de Ries, dentro del cual está construida una ciudad medieval, situado en el sur de Alemania, y originado por el impacto de un gran meteorito hace 15 millones de años.

Los científicos británicos querían confirmar la presunta existencia de diamantes microscópicos en numerosos cráteres de meteoritos, así como en la capa geológica que marca en todo el mundo el polvo residual producido por el choque de un gran meteorito contra la superficie terrestre hace 65 millones, el cual habría causado la extinción de los dinosaurios.

El origen de estos diamantes, anunciado en informaciones científicos anteriores, era un enigma. Hasta ahora se creía que estas piedras sólo se forman bajo las temperaturas y presiones descomunales que existen en las profundidades de la Tierra.

Esta explicación se fundamenta en la abundancia de diamantes con calidad de piedra preciosa que son localizados en las rocas volcánicas procedentes del manto terrestre, la zona del planeta situada a 2,900 kilómetros de profundidad bajo nuestros pies, y en rocas sedimentarias deformadas por el calor y la presión.

Pero los impactos de los meteoritos también generan suficiente calor y presión como para convertir el carbono en diamante.

Los diamantes de los cráteres de meteoritos podrían haberse formado de ese modo, aunque muchos podrían haberse constituido antes del choque con la Tierra, debido a los impactos entre los propios asteroides, de los que los meteoritos formaban parte.

Polvo de estrellas

No obstante, hay indicios de que algunos de los diamantes microscópicos de los meteoritos, pueden ser condensaciones de vapor de carbono en las atmósferas de estrellas antiquísimas, que existieron mucho antes de que se formase el Sistema Solar.

Gilmour y sus colegas han descubierto que las rocas del cráter de Ries contienen no sólo diamantes sino también carburo de silicio. Estas dos sustancias aparecen a menudo muy mezcladas, en un fenómeno que no se había observado nunca en la Naturaleza.

Uno de los métodos para fabricar diamantes microscópicos artificiales para uso industrial consiste en hacer que el vapor caliente de carbono cristalice, formando una delgada película de diamante, sobre una superficie fría.

En este proceso denominado  de deposición química se emplean cristales de carburo de silicio.

La presencia en el cráter de Ries de diamante y silicio con cristalización de diamantes interdesarrollados, ha hecho pensar a los investigadores británicos que estas sustancias se formaron en un proceso similar; es decir que el vapor caliente de carbono pudo haberse concentrado como sucede en el proceso de fabricación de diamantes industriales, con similares resultados.

La teoría de Gilmour implica que la presencia del diamante depositado por el vapor es una señal indicadora del impacto de un meteorito, aunque falten otras pruebas de esa colisión.

Así podrían detectarse signos de impactos en rocas muy antiguas, de las que hayan desaparecido los demás rastros debido a la erosión.

Los diamantes son muy duraderos, por lo que su polvo en las rocas más antiguas sería una prueba directa de los primeros y más violentos días de la Tierra, hace unos 4 mil millones de años, cuando era intensamente bombardeada por objetos espaciales.

Los diamantes, una forma de otro elemento, el carbono, son los minerales más duros que se conocen.

La dureza de un mineral depende de la colocación interna de sus átomos; en el caso del diamante, cada átomo está fuertemente enlazado con otros cuatro, formando una estructura muy rígida y compacta.

Aeronave Multifunción de Gran Altitud
1 de Abril de 2005.

Foto: Purdue UniversityInvestigadores de la Purdue University están poniendo a punto una aeronave llena de helio que podrá ser situada a gran altitud y permanecer sobre un mismo punto durante todo un año, ofreciendo servicios diversos, como vigilancia, seguridad civil, defensa contra misiles, meteorología, etc.

El vehículo, financiado por el U.S. Air Force Research Laboratory, está siendo desarrollado por 10 científicos dirigidos por los profesores Oleg Wasynczuk y John Sullivan. El objetivo es que pueda ascender hasta los 65.000 pies y permanecer en dicha posición durante largos períodos de tiempo.

Para proporcionar energía a la aeronave, se están diseñando células solares avanzadas y tecnología de pila de combustible. También se está trabajado en el diseño aerodinámico y en un sistema de control que permita mantener fijo al vehículo en medio de los vientos de gran altitud. Una serie de simulaciones informáticas mostrarán cómo se comportará la nave en función de las características definidas previamente.

Para permanecer estacionaria, la aeronave debe poseer una serie de motores que la reorienten, luchando contra los vientos. Estos motores, eléctricos, así como los demás sistemas electrónicos de a bordo, serán alimentados mediante la pila de combustible y/o las células solares. La pila, en concreto, será grande, podrá generar unos 500 kilovatios, que es unas diez veces la electricidad necesaria para alimentar una casa normal.

La aeronave quedará situada mucho más arriba que las rutas aéreas comerciales o los globos convencionales. Debido a su relativa cercanía respecto al suelo, dispondrá de mejores capacidades de vigilancia que los satélites. Además, podrá ser desplazada hacia otros puntos de interés.

Una parte de la piel del vehículo estará cubierta por células solares fotovoltaicas, cuya operación será posible durante el día. La electricidad generada se empleará en los sistemas, y también en un dispositivo que convierte el agua en hidrógeno y oxígeno. Durante la noche, estos últimos serán usados en la pila de combustible para producir electricidad (y agua para el día).

Aún no se sabe cuán grande deberá ser el vehículo, pero podría alcanzar los 300 metros, unas cuatro veces el tamaño de los conocidos dirigibles Goodyear.

Uno de los retos será encontrar los materiales para fabricar la piel del vehículo, que deberá soportar una intensa radiación ultravioleta durante largos períodos de tiempo. También habrá que evaluar su respuesta a los cambios de temperatura (al enfriamiento y calentamiento del helio, por ejemplo).

Información adicional en:

Júpiter, ¿Un Espejo Para el Sol?
1 de Abril de 2005.

Foto: ESAUtilizando el telescopio XMM-Newton de rayos-X de la Agencia Espacial Europea, un grupo de astrónomos ha descubierto que, observando Júpiter, es posible obtener información sobre la actividad que está produciéndose en la otra cara del Sol.

Este sorprendente resultado tiene una rápida explicación: Júpiter brilla en los rayos-X debido a aquellos procedentes del Sol que se reflejan en la atmósfera del planeta.

Júpiter tiene un aspecto curioso cuando lo observamos en esta longitud de onda. Posee auroras espectaculares de rayos-X en los polos, y un resplandor variable cerca del ecuador. Hace tiempo que los científicos sospechaban que estos rayos-X en forma de disco ecuatorial estaban controlados por el Sol.

En noviembre de 2003, durante un período de elevada actividad solar, observaron Júpiter, y constataron que los rayos-X del disco estaban sincronizados con las emisiones de nuestra estrella, explica Anil Bhardwaj, del Marshall Space Flight Centre y autor principal del trabajo. Así, un estallido solar moderado se vio correspondido por un aumento del brillo del disco de rayos-X en Júpiter.

El fenómeno es interesante porque, indirectamente, permite estudiar al Sol. Ya hay diversos vehículos que se ocupan de observarlo (como el SOHO), pero hay zonas de la estrella que no son visibles siempre. Cuando Júpiter se encuentra en una zona de su órbita que lo sitúa por detrás del Sol respecto a nuestro punto de vista, podemos averiguar lo que ocurre en su cara invisible observando la respuesta del planeta en los rayos-X. Por ejemplo, si estalla una protuberancia en la cara que no vemos, su actividad podría verse reflejada en Júpiter, lo cual nos permitiría descubrirla antes de que la rotación solar nos otorgara un acceso directo a la zona.

Un aviso temprano es importante, porque algunos de los fenómenos solares pueden afectar a las comunicaciones y líneas eléctricas terrestres, así como a los satélites.

La atmósfera de Júpiter no es un espejo perfecto para la luz solar en los rayos-X (sólo uno de entre cada varios miles de fotones se ve reflejado), pero cuanto más energéticos son estos últimos, un mayor número es reflejado al espacio, lo que aporta información sobre su naturaleza y la del fenómeno que los ha producido.

Información adicional en:

Inyecciones Indoloras
1 de Abril de 2005.

Foto: Marcio von Muhlen, UC BerkeleyGracias a un nuevo sistema de inyección desarrollado por estudiantes de bioingeniería de la University of California, en Berkeley, niños y mayores temerán menos el día en que deban ser inyectados con vacunas u otras sustancias, como insulina o fármacos diversos.

El dispositivo, llamado MicroJet, utiliza un actuador electrónico que carece de aguja hipodérmica, y que por tanto produce mucho menos dolor al paciente. La inyección se produce sin que el aparato toque la piel.

El MicroJet no es el primer sistema de inyección alternativo del mercado. Sin embargo, mejora grandemente el control sobre el volumen y velocidad del fármaco inyectado. El aparato puede alcanzar velocidades del líquido de hasta 140 m/s.

La Organización Mundial de la Salud, explica Laleh Jalilian, uno de sus tres inventores, apoya el desarrollo de dispositivos sin aguja hipodérmica porque éstas siempre han tenido problemas de contaminación y eliminación. El problema hasta ahora había sido que los métodos alternativos sufrían de una cierta variabilidad en el porcentaje de líquido entregado, haciendo difícil saber exactamente cuánto fármaco ha entrado en el paciente. El MicroJet resuelve esto utilizando un circuito electrónico ajustable que ofrece un control de los diversos niveles de intensidad.

El prototipo ha sido construido a partir de una jeringuilla convencional sin aguja. A ella se añadió un diminuto actuador piezoeléctrico que propulsa el líquido hacia el exterior del tubo. El actuador se expande o contrae en respuesta a un voltaje aplicado.

El uso de electricidad permite un alto grado de ajuste en la potencia del disparo. Esto es interesante porque la piel de las personas puede ser muy distinta, incluso en un solo individuo. Por ejemplo, la piel de la palma de la mano es más dura que la de su dorso. Además, la piel de un adulto suele ser más fuerte que la de un niño. El sistema de inyección debe pues poder ser ajustado para tener en cuenta todas estas variaciones.

El MicroJet puede controlar la velocidad de su chorro de 33 a 140 m/s. La cantidad de líquido entregado va de 45 a 140 nanolitros. Ensayado sobre un material que simulaba la piel humana, los científicos comprobaron que podía alcanzar penetraciones de 1 a 8 mm. Se espera pronto hacer pruebas en seres humanos.

La tobera de salida del MicroJet tiene un diámetro de sólo 70 micrones, casi tres veces menos que la más diminuta de las agujas hipodérmicas. Esto implica al menos una reducción de 9 veces en la cantidad de piel afectada, perturbándose menos nervios y por tanto produciendo mucho menos dolor.

Información adicional en:

UC Berkeley


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Curiosidades

                      Sección 22

  En esta sección te presentamos algunas curiosidades que hemos recogido de aquí y de allá.

  Es sorprendente la de cosas curiosas e insólitas que hay en nuestro mundo. 

  Desde aquí queremos darte a conocer algunas de ellas. Esperamos encuentres interesante este apartado.

                      Nota

¿Tienes alguna curiosidad? envíanosla y con gusto la publicaremos en esta sección.

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