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Rebeca: Una Madre Sin Escrúpulos

Gén. 27: 5-13

Aprovechando la oportunidad que ofrece el ‘Día de la Madre” para hablar,

ya no del deber de honrarlas y amarlas, sino del deber de ellas de señalar a

sus hijos un camino recto en la vida.

Madres bíblicas: Eva, Sara, Rebeca, Ana, María.

Con sus cualidades y defectos que deben enseñar a la madre cristiana lo

que debe ser y lo que debe evitar. Hablemos de Rebeca: una madre sin

escrúpulos.

I. Su amor por Jacob

1. Un sentimiento natural que la honra. Sentimiento que los

artificios de la civilización parece estar embotando hoy en muchos

hogares. En ella era intenso (v. 13); y la hacía preocuparse por el

porvenir de su hijo.

2. La parcialidad en su amor. Prefiere a Jacob y manifiesta su

preferencia. Igual falta de parte de Isaac. ¿La razón?… Esto la

hizo ciega a sus defectos, y aun los alentó. ¡Cuánto daño puede

hacer un cariño así!

II. Su ambición para Jacob

1. Toda madre las tiene. Pero no siempre son inspiradas en un

buen juicio. Riquezas; hermosura; distinción; poder (La madre de

Santiago y Juan). Fomentan en sus hijos la presunción, la vanidad,

la envidia. Los inician en camino que los llevará a la decepción y

al fracaso.

2. La de Rebeca. La bendición de Isaac. Lo que significaba para

ella: (a) bienes materiales; (b) superioridad a su hermano; (c) la

promesa de Abraham. Sin duda creía a su hijo digno de todo esto.

Y no hacía mal en desearlo, especialmente si para ella lo último

era de mayor importancia.

¿Qué ambiciona usted para su hijo? Las equivocaciones de muchas

madres que desean:

Riqueza antes que honor.

Poder antes que utilidad (Mat. 20:17-28).

Seguridad antes que deber.

El mundo antes que Cristo.

Ilustración: Llevaron a una madre la noticia de que su hijo había sido

electo gobernador: ¿El día más feliz de su vida? “Estoy contenta, pero no

lo estuve menos cuando mi hijo se convirtió y se unió a la iglesia.”

III. El yerro de su amor por Jacob

El plan ideado fue como diríamos en la actualidad: jesuítico: “el

fin justifica los medios.”

Sus excusas: (a) Que estaba así profetizado, 25:23. (b) Que Esaú

había vendido a Jacob su primogenitura. Pero

1. Demostró falta de fe en las promesas divinas. Como quien abrió

el botón para ayudar a Dios a formar la rosa.

2. Tuvo que valerse de medios reprobados: Mentira y más mentira,

y usando el nombre de Dios.

3. Y la madre tuvo que vencer la timidez y los escrúpulos de

Jacob. Lo empujó en el camino del deshonor.

¡Ay de la madre que aconseja a su hijo a valerse de la mentira o

sacrificar el honor y la justicia!

IV. Consecuencias

Fue suya la bendición; pero para su realización tuvieron que sufrir

Jacob y su madre. Se cumplen los propósitos divinos a pesar de

nuestros yerros.

1. Disensión transformada en odio.

2. Dolorosa separación.

3. Largos y amargos sufrimientos.

¡Madres! Es tremenda vuestra responsabilidad. Amad a vuestros

hijos; pero sabiamente, según Dios. No os tengan ellos que acusar

ante Dios.

Ilustración: la del ladrón que desde niño empezó a robar cosas pequeñas, por último para en la cárcel. Y cuestiona a su madre por la falta de corrección. Árboles torcidos deben enderezarse de pequeños.

 

 

Hacia Cristo

Mar. 1:45

Cristo fue un centro de poderosa atracción durante su vida. Lo es aún, y

más poderoso. Su influencia es inevitable, aun cuando los hombres la

resistan con tanta frecuencia. Hoy, como entonces, acuden a él de todas

partes. Consideremos:

I. Las gentes que experimentan su atracción

1. Toda Palestina estaba allí representada: Galilea, Judea, Samaria,

Perea, y aún más allá; de Fenicia, de Siria. Nunca otro profeta

había conmovido tan hondamente a todo el pueblo, ni aun Juan el

Bautista.

2. De todas las naciones han venido y vienen a él. Se ha sentido su

influencia en todas partes donde se ha predicado el evangelio.

Países civilizados o bárbaros. De todas las razas y latitudes.

Ninguna nación ha sido refractaria a su influencia. ¡Admirable! De

la raza más exclusiva vino el Maestro de las naciones.

3. Todos los grupos sociales han experimentado su atracción. Así

fue entonces: entre los apóstoles; Nicodemo y Mateo; judíos y

samaritanos; la mujer noble y la perdida. Así es hoy: ricos y

pobres, sabios y analfabetos; comerciantes, industriales,

profesionistas, obreros:

4. En todas las edades de la vida se siente su influencia; niños,

jóvenes y viejos. Su atracción aumenta en vez de disminuir.

II. El secreto de su atracción

1. Su poder. Venían a él los enfermos sabiendo que los sanaría. Su

poder no ha disminuido para salvar, para ayudar. ¡Cuántos han

recibido el beneficio de su poder!

2. Su pureza. Sólo los demonios abominaban su santidad.

¡Desdichado del que ya no siente el atractivo de su santidad!

3. Su palabra. “Tú tienes palabras de vida eterna.” Son palabras de

Dios. “Nadie ha hablado como éste habla.”

4. Su pasión. “Si fuere levantado, a todos atraeré a mí mismo.” Su

cruz es su trono. Es que en ella se revela su amor infinito.

III. Los resultados de su atracción

1. Su atracción puede ser resistida y nulificada. Así puede

resistirse la fuerza de gravedad; se pueden evitar los rayos del sol.

No hay peor insensatez. Es la mayor condenación.

2. Los que sinceramente ceden a esa atracción, experimentan una

completa transformación en su vida. En él hallarán perdón,

descanso, paz, vida, gozo, poder, fuerza, etc. Así fueron

transformados Pedro, Mateo, Zaqueo, Saulo. Cristo atrae para

bendecir. Es lo que él quiere. El mundo ha experimentado los

beneficios de su influencia incomparable.

Conclusión:

¿Te sientes atraído hacia Cristo? ¿Por qué? No resistas tal

atracción. ¿Qué has hallado en Jesús? ¿Qué efecto ha tenido su

influencia en tu vida? Ven a Cristo: como estés; de donde estés.

 

El Hombre Inexplicable

Mar. 2:12; 4:14

Ha habido en el mundo muchos hombres honorables. Han causado la

admiración, el respeto, el cariño, el temor y el espanto; según el empleo

que han dado a su vida, para bien o para mal. Pero ninguno como Cristo.

Los Evangelios lo representan como produciendo admiración en cuantos

venían a estar en relación con él: sus coterráneos, las multitudes, los

discípulos, Pilato.

Cristo era para ellos inexplicable, y se maravillaban. Veamos:

I. Lo que ha causado maravilla en Cristo

1. Su doctrina

a. (Mar. 6: 2) “…estaban atónitos… ¿Qué sabiduría es ésta quees

dada…?”

b. (Mat. 7:23) “las gentes se admiraban de su doctrina.”

c. (Jua. 7:46) “Nunca ha hablado hombre así como este hombre.”

Y ha seguido asombrando al mundo hasta hoy. Claridad,

profundidad, elevación, sencillez, autoridad nunca igualadas.

2. Su poder

a. (Mar. 1:27) “Todos se maravillaban… con potestad manda a los

espíritus inmundos y le obedecen.”

b. (Mar. 4:41) “¿Quién es éste que aun el viento y la mar

le obedecen?”

c. (Mar. 2:12) “Nunca tal hemos visto.” Al curar al paralítico.

3. Su carácter. Combinación maravillosa de todas las virtudes:

ternura y severidad; valor y prudencia; verdad y amor. Absoluta

pureza: “¿Quién me redarguye de pecado?” “Santo, inocente,

limpio, apartado de pecadores, y hecho más sublime que los

cielos” (Heb. 7:26).

4. Su muerte. Pudo evitarla (Mat. 26:53). Fue voluntaria

(Jua. 10:17, 18). Fue a su encuentro (Luc. 9:51). Por sus enemigos

Rom. 5: 8).

5. Su influencia en el mundo (Jua. 12:19, 32, 33). A él siguen

acudiendo los hombres en busca del remedio para sus pecados, su

miseria, sus dolores, sus discordias. ¡Cuán maravilloso!

II. Ha sido inexplicable para el mundo

1. No fue producto de su raza. El pueblo judío es el más

exclusivista del mundo.

2. No fue producto de su familia. Reyes en su genealogía, pero

también gentes humildes, y grandes pecadores. José y María

aldeanos de Nazaret (Mar. 6: 3; Mat. 13:54-56).

3. No fue producto de la cultura humana: no estuvo en las escuelas

de los grandes rabinos; no conoció la cultura griega; nunca salió de

su tierra.

4. No fue producto de su época: ese tiempo lo fue de grandes

capitanes, artistas, filósofos: Cristo fue diferente de todos ellos y

sin relación con ellos. Nunca igualado ni superado: UNICO.

Cristo mismo es el más grande milagro del cristianismo. Nunca lo

explicará la sabiduría humana.

III. La solución del enigma

La pregunta de Jesús: “¿Quién dicen los hombres que soy?” Nadie

atinaba; les era inexplicable.

Pedro encontró la solución: “El Cristo, el Hijo del Dios viviente.”

La solución:

1. Obtenida por revelación divina.

2. Aceptada por la fe.

3. Comprobada por la experiencia personal.

4. Acompañada de bendición. “Bienaventurado eres.” “Conocerle

es vida eterna.” (Jua. 17: 2).

¿Quieres conocerlo? Oye la divina invitación. Cree. Este

conocimiento será vida y dicha eternas.

 

El Gran Imán

Juan 12:32

Cristo siempre confiado en el éxito de su obra. Estas palabras las

pronuncia a la sombra de la cruz. Ya antes había hablado de la necesidad

de “ser levantado” (Jua. 3:14). Y aún más, declara que tal levantamiento

(en la cruz) sería la condición y el secreto de su triunfo. No atraería

mediante promesas de riqueza, honores o poder: anuncia persecución y

sufrimientos. El mismo es el Gran Imán.

I. Su magnética personalidad

Todos reconocen su grandeza. ¡Cuán diferente! Muchas cosas nos

empequeñecen; pero en él todo es grande: Pensamiento, palabra

(nadie habló como él), vida. Irradiaba amor, simpatía, gozo.

1. Atrajo a los niños — prueba suprema de la excelencia de su

carácter.

2. Atrajo a los pecadores. Con su pureza, su compasión, su amor.

Atraídos por vida distinta de la suya. Ej.: Pedro, Mateo, Zaqueo, la

mujer, el ladrón.

3. A sus mismos enemigos. Lo odiaban; pero lo admiraban.

Y sigue atrayendo a los hombres. Se ocupan de él para honrarlo, o

para desprestigiarlo. Tema inagotable de estudio.

II. Su magnético mensaje

Trajo al mundo un gran mensaje: fue el Verbo de Dios. Las gentes

eran atraídas por su mensaje. Luc. 5: 1, Mar. 2: 2. Su palabra era y

es:

1. Inteligible. Hablaba el lenguaje del pueblo; de cosas que se

refieren a nuestra diaria experiencia, que tocan el corazón.

2. Sencilla. Y sin embargo, profunda. Compárese con los escritos

de filósofos. Sus parábolas. Nuestros comentarios más obscuros

que ellas.

3. Autoritativa. Mat. 7:29. Y final: nada se le puede añadir; no

necesitará reformas ni adiciones.

4. Era de Dios; e iba acompañada de poder (el caso del paralítico).

Su mensaje sigue siendo magnético, sólo que a menudo no

sabemos presentarlo con la sencillez y claridad originales.

III. Su magnético ministerio

“Pasó haciendo bienes.”

Su carácter descrito en su primer sermón en Nazaret, Luc. 4:18,

19. Fue un ministerio:

1. De salud. Acudían a él para ser sanados, Mar. 2: 9. 10.

2. De consuelo. “Venid a mí…” Y desde entonces a él han venido

los tristes y dolientes. No han sido vanos ni mentirosos sus

consuelos. Ni los hay en otro.

3. De redención. Fue su cruz el coronamiento de su obra. Sin ella

sólo hubiera tenido un éxito temporal. Por ella sigue atrayendo hoy

con igual poder a los hombres de todas las razas y condición.

Apartándolos del mal y uniéndolos a él. ¿Sientes su atracción? No

la resistas.


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Bosquejos

                     Sección 5

Rebeca: Una madre sin escrúpulos
Hacia Cristo
El hombre inexplicable
El gran imán

                      Nota

En esta sección te presentamos bosquejos que fácilmente pueden ser ampliados por todo predicador diligente

Para el pastor o predicador laico muy ocupado, estos bosquejos de sermones le serán de mucha ayuda en su preparación para subir al púlpito y dar su mensaje a su congregación.

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