|
Págs.
            

¿QUIÉNES ERAN LOS HIJOS DE DIOS?
Por Alfredo Baca Aguirre
Hace tiempo encontré un artículo en Internet que trataba sobre
quiénes eran los hijos de Dios, en donde el
autor, pretendiendo dar una explicación sobre el tema, terminó
dando una serie de razonamientos y planteamientos por demás
fantasiosos y confusos, dignos de una novela de “ciencia
ficción”.
Aun cuando el autor del artículo se presenta a sí mismo como
“pastor” y miembro de una “asociación científica”, no significa
que tenga la razón, ni que sea correcto lo que él plantea, ya
que basa la mayor parte de su explicación en meras conjeturas.
Así también, expone varios pasajes bíblicos que los interpreta
fuera de contexto, sin tener cuidado en lo que esto pueda
ocasionar.
Creo que la Palabra de Dios no puede ser usada con ligereza, ya
que al hacer esto, se tendrá como resultado falsas doctrinas y
herejías que traerán confusión a la vida cristiana, poniendo en
peligro la sana doctrina aprendida.
Dado lo anterior, es conveniente que siempre que se dé una
explicación bíblica, estemos seguros que dicha explicación esté
en armonía o de acuerdo a otros pasajes y verdades bíblicas, sin
alterar principios, normas, y mandamientos; cuidando también que
la fe del creyente no sea comprometida por ideas antibíblicas,
que a simple vista parezcan inofensivas.
A veces, puede echarse mano de suposiciones o especulaciones
para dar una mejor explicación de algunos temas; pero vuelvo a
decir, siempre y cuando las verdades bíblicas, la fe del
creyente, y en sí la Palabra de Dios, NO se alteren por
“meras suposiciones” nuestras.
Por lo tanto, dado que cualquiera puede toparse con el artículo
en mención, y verse tentado a creer lo que ahí se plantea,
considero conveniente dar otro punto de vista sobre el mismo.
El pasaje que habla sobre los “hijos de Dios”, y que es el tema
que estaremos analizando, se encuentra en Génesis 6:1-4. Sin
embargo, para comprenderlo mejor, debo extenderme a otros
capítulos del mismo libro, antes y después de este pasaje
(capítulos 4 al 12 de Génesis), así como a otros pasajes más.
La versión bíblica en la que estaré basado mayormente, será la
Versión Reina-Valera revisión 1960; así mismo, emplearé
otras versiones bíblicas tales como la Biblia Latinoamericana,
Biblia de Jerusalén, y Biblia de las Américas.
Cada vez que me refiera al artículo que estamos analizando, lo
escribiré en letra cursiva y de mayor tamaño, e inmediatamente
después, daré la explicación requerida.
“¿Cómo pudieron “los hijos de Dios” casarse con las mujeres y
pudieron reproducirse en seres “mitológicos”?
Con esta interrogante se inicia la introducción al tema, donde
el autor del artículo, plantea la “posibilidad” de la existencia
de “seres mitológicos”, los cuales según dice él, son producto
de “el casamiento” de mujeres, con lo que él llama “hijos de
Dios”, que él supone, son ángeles caídos.
“…no sugerimos que los ángeles tengan sexo. Pero sí nos parece a
nosotros que la Biblia claramente indica que los ángeles caídos
sintieron atracción sexual por las “hijas de los hombres”.”
El autor explica claramente que NO sugiere que los ángeles
tengan sexo, pero explica que a él y a otros más les “parece”
que la Biblia indica cierta atracción sexual de los ángeles
caídos hacia las mujeres. Lo curioso de esto, es que en ninguna
parte de la Biblia se menciona lo que a estas personas le
“parece”.
“..Pero lo que yo ESPECULO en ellos es que es posible que ya que
los ángeles no pueden tener sexo, Marcos 12:25, (aunque no se
descarta la posibilidad de que puedan tener deseo sexual), estos
ángeles prostituidos pudieron haber ocupado a animales y a su
vez pudieron haber tenido relaciones sexuales a través de la
sexualidad de los animales con las mujeres”.
El autor hace uso de palabras como “especular” y “pudieron”, lo
que pone en duda su explicación y sus argumentos. El autor sigue
planteando la idea de la sexualidad de los ángeles caídos, lo
que hace que su escrito pierda seriedad.
El autor declara que los ángeles usaron a animales para luego
tener relaciones con las mujeres; si esto fuese cierto, ¿cree
usted que la especie humana seguiría en el planeta?
“Así como los demonios ocuparon los cuerpos de los cerdos en
Mateo…, así pudieron ocupar a animales y debido a lo galopante
del pecado en el mundo pre-diluviano, las mujeres pudieron
haberse sentido atraídas (posiblemente debido a una fuerte
influencia demoníaca) por ellos y esa podría ser la razón de la
aparición de estos seres mitológicos mitad animal y mitad
hombre, pero con propiedades sobrehumanas”.
El pasaje a que hace referencia de “los demonios en los cerdos”,
es un pasaje aislado que nada tiene que ver con los
planteamientos que el autor maneja. Analizaremos ese pasaje para
aclarar este punto, y otros pasajes más para reforzar mi
explicación:
Mateo 8:28-34 menciona:
“Cuando llegó a la otra orilla, a la tierra de los gadarenos,
vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los
sepulcros, feroces en gran manera, tanto que nadie podía pasar
por aquel camino. Y clamaron diciendo: ¿Qué tienes con nosotros,
Jesús, Hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de
tiempo? Estaba paciendo lejos de ellos un hato de muchos
cerdos. Y los demonios le rogaron diciendo: Si nos echas fuera,
permítenos ir a aquel hato de cerdos. Él les dijo: Id. Y ellos
salieron, y se fueron a aquel hato de cerdos; y he aquí, todo el
hato de cerdos se precipitó en el mar por un despeñadero, y
perecieron en las aguas” (Mateo 8:28-34).
Para entender el pasaje, hay que desglosarlo:
-
La región de Gadara, estaba situada al sudeste del mar de
Galilea. A sus pobladores, se les conocía como “gadarenos”,
y eran de procedencia “gentil”, es decir, no judíos.
-
En aquella región rondaban dos hombres endemoniados, los
cuales se describen en el pasaje como “feroces en gran
manera”, que a su vez eran temidos por los moradores de
aquel lugar.
-
Cuando Jesús llega a la orilla de aquella región, los
demonios no resisten su presencia y salen donde él para
hacer una importante declaración, llamándole “Hijo de Dios”.
-
Los demonios sabían ante quién se encontraban, así que
tienen la idea de hacerle una petición, que consiste en
abandonar los cuerpos de los dos hombres poseídos y entrar
en un hato de cerdos que se encontraba cerca de allí.
-
Jesús les permite salir pero, al entrar en el hato de
cerdos, estos se precipitaron en el mar y perecieron en las
aguas.
Después de analizar el pasaje, surgen algunas cuestiones:
Si los demonios pueden entrar en los hombres y tomar posesión de
ellos, ¿no era más fácil que en esta condición “embarazaran” a
mujeres para concebir seres mitad humano, mitad demonio? O bien,
¿no habría sido mejor que hubieran tomado el control de todos
los animales de la región, y seducir de esta manera a las
mujeres gadarenas, para luego concebir seres mitad animal y
mitad hombre? Ahora bien, finalmente los cerdos fueron
destruidos y los hombres liberados; pero nada se menciona sobre
situaciones de tipo sexual en ninguna parte del pasaje.
Otros pasajes sobre posesiones demoníacas mencionan:
“Porque de muchos que tenían espíritus inmundos, salían estos
dando grandes voces; y muchos paralíticos y cojos eran sanados;
así que había gran gozo en aquella ciudad” (Hechos 8:7).
“Y sucede que un espíritu le toma, y de repente da voces, y le
sacude con violencia, y le hace echar espuma, y estropeándole a
duras penas se aparta de el” (Lucas 9:39).
“Y había allí una mujer que desde hacía dieciocho años tenía
espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera
se podía enderezar” (Lucas 13:11).
“Porque una mujer, cuya hija tenía un espíritu inmundo, luego
que oyó de él, vino y se postró a sus pies. La mujer era griega,
y sirofenicia de nación; y le rogaba que echase fuera de su hija
al demonio” (Marcos 7:25, 26)
Lo que aprendemos de estos pasajes es que tanto Satanás como sus
demonios propician enfermedades en el hombre; entorpecen la
relación del hombre con Dios; hacen sufrir al humano
esclavizándolo, y pueden entrar en el hombre. Fuera de esto, no
existe pasaje que mencione siquiera en forma vaga que ultrajen
mujeres para buscar descendencia con ellas, o que entren en
animales con la idea de “violar” todo lo que se les ponga
enfrente.
Sigamos analizando el artículo en cuestión.
“Reitero que todas estas conclusiones solamente se tratan de
ESPECULACIONES Y TEORÍAS mías. ¡No se puede uno afianzar en
ellas para crear doctrinas!”
Parece que el autor empieza a dudar de sus propias hipótesis, ya
que él mismo dice que no se puede uno afianzar de las teorías y
especulaciones propuestas por él, (y escribe esto en
mayúsculas). Sin embargo, más adelante cita comentarios de
investigadores y doctores que “apoyan” sus especulaciones.
“Los gigantes aparecieron en la tierra cuando los hijos de Dios
se unieron con las hijas de los hombres para tener hijos con
ellas…” Génesis 6:4
El autor, tal vez sin querer, ha interpretado erróneamente la
Palabra de Dios, ya que el pasaje al que hace referencia no dice
de esa manera, sino:
“Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después
que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y
les engendraron hijos” (Génesis 6:4 versión Reina-Valera 1960).
“En ese entonces había gigantes sobre la tierra, y también los
hubo después, cuando los hijos de Dios se unieron a las hijas de
los hombres y tuvieron hijos de ellas” (Génesis 6:4 Biblia
Latinoamericana revisión autorizada 1995).
“Y había gigantes en la tierra en aquellos días, y también
después, cuando los hijos de Dios se unieron a las hijas de los
hombres y ellas les dieron a luz hijos” (Génesis 6:4 Biblia de
las Américas publicada por The Lockman Foundation).
“En aquellos días –y aún después- cuando los hijos de Dios se
unieron con las hijas de los hombres y ellas tuvieron hijos,
había en la tierra gigantes: estos fueron los héroes famosos de
la antigüedad” (Génesis 6:4 Biblia de Jerusalén).
Como podemos ver, varias traducciones bíblicas aceptadas a nivel
mundial y ampliamente reconocidas, mencionan que antes y después
de que “los hijos de Dios y las hijas de los hombres” se unieran
entre sí, ya existían “gigantes” (personas de tres o tres y
medio metros, muy corpulentos), pero no dicen que esta gente
haya sido producto de la unión de los hijos de Dios y las hijas
de los hombres como se plantea en el artículo. Si a usted le
parece increíble la estatura de estos hombres, solo piense en la
estatura de los jugadores de básquetbol, quienes algunos llegan
a medir fácilmente hasta 2,30 metros.
Ahora bien, la estatura no es el problema, sino que, de acuerdo
al artículo analizado, se cree firmemente que los “gigantes”
eran mitad animal y mitad hombre, como lo expresa de la manera
siguiente.
“Todas las civilizaciones antiguas han tenido algo en común: los
dioses mitológicos y sus ceremonias paganas. Además, la
arqueología demuestra que estas civilizaciones estaban
“supuestamente” controladas por seres a quienes hoy llamamos
“CRIATURAS MITOLÓGICAS”. Estas criaturas a menudo se describen
como seres mitad animal y mitad humano. Muchas de estas
criaturas (semidioses) se encuentran descritas como GIGANTES con
habilidades sobrenaturales y PODERES los cuales son
específicamente descritos como resultado de la unión de “las
hijas de los hombres” y estos “dioses”.”
“Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después
que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y
les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la
antigüedad fueron varones de renombre” (Génesis 6:4).
“Había gigantes”, es decir, personas demasiado altas y
corpulentas en aquellos días, antes y después que el remanente
de Dios y el resto de la gente pagana se relacionaran entre
sí. La Biblia menciona a un gigante que se hizo famoso por la
forma en que murió; el cual es Goliat, al que mató David.
“Salió entonces del campamento de los filisteos un paladín, el
cual se llamaba Goliat, de Gat, y tenía de altura seis codos y
un palmo. Y traía un casco de bronce en su cabeza, y llevaba una
cota de malla; y era el peso de la cota cinco mil siclos de
bronce. Sobre sus piernas traía grebas de bronce, y jabalina de
bronce entre sus hombros. El asta de su lanza era como un
rodillo de telar, y tenía el hierro de su lanza seiscientos
siclos de hierro; e iba su escudero delante de él” (1º Samuel
17:4-7).
El pasaje anterior menciona a una persona con dimensiones
extremadamente corpulentas, pero no dice que “tenía cuernos”, o
que “fuera mitad hombre y animal”, o algo por el estilo, sino
que lo describe como un hombre muy alto y muy fuerte, como para
cargar con tanto peso y pelear fácilmente vestido de esa manera.
Goliat medía aproximadamente 2,70 mts., lo cual es bastante
alto.
Otro pasaje sobre gigantes menciona:
“Porque únicamente Og rey de Basán había quedado del resto de
los gigantes. Su cama, una cama de hierro, ¿no está en Rabá de
los hijos de Amón? La longitud de ella es de nueve codos, y su
anchura de cuatro codos, según el codo de un hombre”
(Deuteronomio 3:11).
La cama en cuestión medía aproximadamente 4 mts., la cual era de
hierro, dada la estatura y complexión de este rey; pero
nuevamente, no se describe que fuera “mitad hombre y mitad
gallo, o perro”, sino solo un hombre.
Luego de esto, sigamos con el análisis del artículo:
“En Génesis 6 encontramos unas declaraciones asombrosas: Ahora
bien, la población de la tierra creció sobre manera. Ese fue el
tiempo cuando seres provenientes del mundo espiritual se fijaron
en las hermosas mujeres de la tierra y tomaban a cualquiera de
ellas que se les antojara como sus esposas…” Esta es la versión
de la traducción de la Biblia parafraseada mas respetada a nivel
mundial: The Living Bible”.
No conozco la versión citada por este autor, pero lo que sí sé,
es que no es la versión más respetada a nivel mundial, dado que
existen muchas versiones que realmente se han ganado el respeto
debido a su confiabilidad. Además, dado que anteriormente el
autor manipuló deliberadamente otras traducciones y pasajes,
resulta poco confiable creerle a sus explicaciones.
Ahora bien, si los ángeles caídos y el mismo Satanás tuvieron
relaciones con mujeres para desviar moralmente al ser humano,
¿porqué Eva fue “tentada” a comer del árbol de la ciencia del
bien y del mal, en vez de haberla “seducido” y/ó tomado por la
fuerza sexualmente? ¿No hubiera sido más fácil tratar de
destruir la obra de Dios desde ese entonces, que esperarse a que
hubiera más mujeres?
“Cada vez que en la Biblia se hace referencia a algún ser
angélico se le designa por su género o su sexo. SIEMPRE SE LES
MENCIONA COMO ÁNGELES-MASCULINOS- NUNCA FEMENINOS (En la Biblia
se hacen 291 menciones a la aparición de ángeles. En todos los
casos, se dice que eran ¡MASCULINOS! Esto explica fácilmente
porqué los mismos, al ser VARONES, se vieron atraídos por las
“hijas de los hombres”.
Lo anterior tiene su explicación basada en la cultura de las
diferentes civilizaciones.
Todo comienza cuando Adán y Eva cayeron en desobediencia en el
huerto de Edén, donde cada uno de los involucrados recibió el
juicio de Dios.
Debe entenderse que tanto el hombre como la mujer fueron hechos
iguales ante los ojos de Dios; ninguno era más que el otro, sino
que ambos tenían los mismos privilegios.
No obstante, cuando el pecado llegó a su vida, todas las cosas
cambiaron de una manera drástica, tal como lo vemos a
continuación.
“A la mujer dijo: Multiplicaré en gran manera los dolores en tus
preñeces; con dolor darás a luz los hijos; y tu deseo será para
tu marido, y él se enseñoreará de ti” (Génesis 3:16).
De acuerdo a lo anterior, el juicio sobre la mujer fue el estar
“sujeta” al marido (al hombre), y éste se enseñorearía de ella.
Por lo tanto, de aquí en delante quien llevaba la autoridad era
el hombre, y ya no era de forma compartida.
Cada cultura tuvo esta conducta por mucho tiempo, hasta que
aparece Jesús para deshacer las obras del diablo, para dar fin
al juicio emitido a la mujer y al hombre, y para acercar
nuevamente a todo ser humano con Dios. Pero mientras tanto,
ninguna cultura permitía que sus mujeres gobernasen o tuviesen
autoridad.
Por esta causa, los ángeles enviados por parte de Dios para dar
algún mensaje, lo hacían en forma de “varón”, para poder ser
aceptados bajo estos prejuicios.
Si algún ángel hubiese sido enviado en forma de mujer, su
mensaje o lo que él quisiera decir, no habría sido
escuchado. Ahora bien, esto no es machismo, sino más bien una
adaptación a la cultura del humano.
Jesús más tarde enseñó que la mujer y el varón tienen el mismo
valor ante Dios, y el propio hombre.
“¿IMPOSIBLE?
Acompáñenme a Judas 1:6 y 7 para que la misma Biblia se
convierta en mi fuente de apoyo fidedigna:
“Y a los ángeles que no guardaron su dignidad, sino que
abandonaron su propia morada, los ha guardado bajo oscuridad, en
prisiones eternas, para el juicio del gran día; y como Sodoma y
Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de la misma manera
que aquellos ángeles, habiendo fornicado e ido en pos de vicios
contra su naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo el
castigo del fuego eterno” (Judas 1:6-7)”.
¿Apoyo fidedigno? No se puede tener apoyo fidedigno cuando la
Palabra de Dios la está manipulando deliberadamente, ya que el
pasaje anterior no dice de esa manera, sino: “Mas quiero
recordaros, ya que una vez lo habéis sabido, que el Señor,
habiendo salvado al pueblo sacándolo de Egipto, después destruyó
a los que no creyeron. Y a los ángeles que no guardaron su
dignidad, sino que abandonaron su propia morada, los ha guardado
bajo oscuridad, en prisiones eternas, para el juicio del gran
día; como Sodoma y Gomorra y las ciudades vecinas, las cuales de
la misma manera que aquéllos, habiendo fornicado e ido en pos de
vicios contra naturaleza, fueron puestas por ejemplo, sufriendo
el castigo del fuego eterno” (Judas 1:5-7).
Esto se refiere a que el pueblo de Israel fue sacado por mano de
Dios de Egipto, y luego se les olvidó y vivieron como mejor les
pareció y recibieron el castigo necesario; y que también muchos
ángeles se rebelaron y su rebelión fue castigada; y también de
igual manera las ciudades de Sodoma y Gomorra fueron castigadas
por su maldad; entonces, no esperemos que nuestro pecado pase
desapercibido ante los ojos de Dios, ya que seremos enjuiciados
de la misma manera en la fueron aquellos. Esto sirve de
advertencia para nosotros, según lo dice el escritor de esta
carta, Judas; pero de ninguna manera dice que los ángeles caídos
se metieron sexualmente con nadie.
“Según nos dice el Doctor Carl Baugh: Cuando la Biblia hace
énfasis “en toda carne” a lo que se refiere es que hasta los
animales habían sido contaminados por la unión con los ángeles”.
El autor comenzó su artículo diciendo que eran solamente teorías
de él; sin embargo, ahora cita a un “doctor” para que avale sus
ideas.
En la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Autónoma
de Chihuahua, México, donde laboro, tenemos un refrán que dice:
“La Maestría y el Doctorado, no quitan lo despistado”,
refiriéndose a que no porque alguien sea Doctor en tal o cual
tema, por eso ya lo conozca todo, sino que puede equivocarse.
Efectivamente, la Biblia dice que “toda carne” sería destruida;
sin embargo, no era una destrucción masiva, ya que Dios salvó
una pareja de cada animal, y así también, salvó a ocho personas,
siendo que Dios dijo que tenía pensado destruir a todo
hombre. ¿Se contradijo Dios? No; lo que significaba era que
haría un juicio general sobre aquello que estaba corrompido,
pero no que destruyera literalmente toda la creación. Si todo
animal hubiese sido “violado sexualmente” por ángeles caídos,
seguramente Dios los hubiese destruido; y no solo a ellos, sino
también a Noé y a su familia.
“Existen aquellos que acusan de “enseñar falsas doctrinas de
demonios” a los que somos investigadores, porque simplemente nos
hemos atrevido a hacer lo que muchos no se han atrevido, y es
tratar de, conforme con nuestras limitaciones humanas
cognoscitivas, tratar de traer un poco de luz a este oscuro
pasaje bíblico”.
¿Investigadores? Un verdadero investigador debe ser objetivo,
congruente, apto para realizar estudios; y no alguien que pone
en tela de juicio el tema a analizar, y peor aun, que pone en
tela de juicio la fuente de sus “investigaciones”, siendo en
este caso la Palabra de Dios.
El autor del artículo en cuestión dice por sí mismo que lo que
él y otros están haciendo, es “tratar” de responder temas
bíblicos con “limitaciones” humanas. No es de extrañarse
entonces el fin de sus “investigaciones”, ya que el Espíritu
Santo es el que debe guiarnos a toda verdad, y no nuestros
razonamientos o especulaciones.
“John Morris, Ph. D. Menciona: Algunos han propuesto que los
“hijos de Dios” de Génesis 6.4 eran los descendientes de Set, el
hijo de Adán, y que las “hijas de los hombres” eran de la línea
rebelde Caín. Este es un pensamiento interesante, pero en los
días de Noé esencialmente no existía nadie justo, de ningún
linaje”.
Si lo anterior es cierto, no entiendo entonces cómo es que la
Biblia menciona:
“Pero Noé halló gracia ante los ojos de Jehová. Estas son las
generaciones de Noé: Noé, varón justo, era perfecto
en sus generaciones; con Dios caminó Noé” (Génesis
6:8,9).
Claramente se dice que Noé era “justo y perfecto en sus
caminos”.
La Biblia latinoamericana dice: “Noé, sin embargo, se había
ganado el cariño de Yavé” (Génesis 6:8).
¿Qué pudo haber visto Dios en el corazón de Noé como para que el
escritor de génesis lo llame “perfecto y justo”, o para que en
otra traducción se diga que “se ganó el cariño de Yavé”? Lo que
Dios vio en Noé fue la disposición de servirle y amarle.
“¿Acaso no podría Satanás haber insertado genes y producido
clones, burlándose así de la creación de Dios y arruinado la
“majestuosa obra de las manos de Dios”? Tal vez esa es la razón
por la que Dios tuvo que enviar el Diluvio Universal, para
erradicar una civilización más allá de toda esperanza de
reparación y comenzar de nuevo con Noé y sus hijos, preservando,
por lo menos parcialmente, la “simiente” de Adán y la mujer
(Eva)”.
Ahora resulta que Satanás es todo un “genetista”, que juega con
clones, y con la vida del hombre. Sinceramente y sin ser
grosero, creo que esto es un insulto a la inteligencia del
hombre y a la Palabra de Dios.
Aparte, hay dos cosas que no quedan claras; siendo la primera
que ¿cómo iba a permitir Dios que Satanás hiciera tal cosa, si
tan solo para tentar a Job, Satanás tuvo que pedir permiso a
Dios? Y la segunda es que, se dice que “por eso llegó el
diluvio, para destruir a estos “seres”; pero entonces, ¿porqué
el autor del artículo expone que las culturas posteriores al
diluvio adoraban a estos mismos seres? El diluvio y la supuesta
destrucción de estos “seres” tuvieron lugar en la época de Noé;
por otro lado, las culturas como la Maya, Azteca, y otras más,
que según “nuestro autor” adoraron a esos “seres”, tuvieron su
origen cientos de años después de Noé. Existe entonces
una incongruencia en los tiempos en que se manifestaron estos
“supuestos seres”.
Aparte de esto, si bien es cierto que un animal y un hombre
pueden sostener relaciones sexuales, dada la maldad existente,
es imposible que un humano embarace a una hembra animal; o que
un macho animal lo haga a un ser humano. Si genética y
biológicamente es muy difícil que se desarrolle un embrión en
buenas condiciones por el apareamiento de un perro con un lobo,
por citar un ejemplo, ya que estas especies son más o menos
parecidas, entonces, ¿cuánto más una mezcla de genes humanos y
animales darán “algo” como resultado? Si los demonios pudieran
hacerlo, imagínese lo que pasaría hoy en día; ni sus hijas,
sobrinas, esposas, etc., escaparían de estas “violaciones de
ángeles caídos”. Esto, simplemente es absurdo.
“Como verán, su servidor, Dawlin Ureña, no está solo en esta
posición. El Dr. Morris tiene detrás de él a cientos de los
científicos creacionistas más brillantes de la tierra y ellos y
su respetada y prestigiosa institución apoyan plenamente la
conclusión a que llegué en mis dos artículos
previos. Humildemente propongo a nuestros críticos “cristianos”
que estudien para que sean “aprobados, como obreros que no
tienen de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.
(Porque así se)…evitan profanas y vanas palabrerías, (por) que
conducirán más y más a la impiedad y su palabra carcomerá como
gangrena.” 2 Timoteo 2:15”.
Al fin tenemos el nombre del autor del artículo, quien usa de
sarcasmo al mencionar que “propone a los críticos “cristianos”
que estudiemos”, que seamos aprobados. Pues bien, solo diré que
hay personas que quieren hacer parecer la Palabra de Dios como
un libro de fantasía, ya que tanto el autor del artículo, como
su grupo de “investigadores”, que aparte de “exponer a
vituperio” la palabra de Dios, también ponen en entredicho y en
ridículo la verdadera ciencia y sus métodos científicos.
No debe hablarse solo por tener boca, ya que si no se está
seguro de lo que se va a decir, es mejor no decir nada. El autor
sufre de delirios de grandeza, donde plantea una serie de
situaciones que sinceramente ni en el “mundo de fantasía” las
aceptan.
Después de haber analizado el artículo anterior, comenzaré con
la respuesta real a la incógnita sobre quiénes eran “los hijos
de Dios”.
La respuesta al “enigma” que el autor del artículo plantea se
encuentra en la Palabra de Dios, la Biblia. La carta a los
Romanos, da luz sobre porqué las diferentes culturas han honrado
a “deidades” con forma de animal. Así también, el libro de
Génesis en varios capítulos (4 al 12), explica algo que es clave
para comprender mejor el tema que hemos estado tratando. También
me di a la tarea de investigar sobre las diferentes culturas
antiguas, encontrando cosas demasiado interesantes, las cuales
veremos más adelante.
Para saber quiénes eran los hijos de Dios, debemos plantearnos
lo opuesto; es decir, debemos saber quiénes eran “los hijos de
los hombres”.
Antes de analizar los pasajes de Génesis, veamos primero un
pasaje que se encuentra en la carta a los Romanos, escrita por
el apóstol Pablo:
“Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios,
ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus
razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido. Profesando
ser sabios se hicieron necios, y cambiaron la gloria del Dios
incorruptible en semejanza de imagen de hombre corruptible, de
aves, de cuadrúpedos y de reptiles” (Romanos 1:21-23).
¿A qué se refiere el apóstol Pablo con esto? Pablo está hablando
de la humanidad en general, donde el hombre desde el día que
pecó en el huerto del Edén, se rebeló por completo a la
moralidad, ética, y forma de vivir que Dios le había
establecido. El hombre ciertamente sabía de la existencia de un
Dios Santo y justo, más sin embargo, no le quisieron reconocer
como tal; prefiriendo hacer imágenes humanas, de animales, de
aves, de reptiles, y de todo lo que su imaginación les diera,
para adorarlas como dioses.
Es por esto que el apóstol Pablo, inspirado por el Espíritu
Santo, escribe estas cosas al hombre; lo cual nos remite al
libro de Génesis.
Asumiendo que la narración de Abel y Caín es bien conocida,
obviaré el tema.
No obstante, partiré de la narración donde Caín se aleja de su
familia y se va a otro lugar.
“Y conoció Caín a su mujer, la cual concibió y dio a luz a Enoc;
y edificó una ciudad, y llamó el nombre de la ciudad del nombre
de su hijo, Enoc.
Y a Enoc le nació Irad, e Irad engendró a Mehujael, y Mehujael
engendró a Metusael, y Metusael engendró a Lamec. Y Lamec tomó
para si dos mujeres; el nombre de la una fue Ada, y el nombre de
la otra, Zila. Y Ada dio a luz a Jabal, el cual fue padre de los
que habitan en tiendas y crían ganados. Y el nombre de su
hermano fue Jubal, el cual fue padre de todos los que tocan arpa
y flauta.
Y Zila también dio a luz a Tubal-caín, artífice de toda obra de
bronce y de hierro; y la hermana de Tubal-caín fue Naama.
Y dijo Lamec a sus mujeres: Ada y Zila, oíd mi voz; mujeres de
Lamec, escuchad mi dicho: que un varón mataré por mi herida y un
joven por mi golpe. Si siete veces será vengado Caín, Lamec en
verdad setenta veces siete lo será” (Génesis 4:16-24).
De lo anterior debemos resaltar varios puntos de interés
respecto a la descendencia de Caín:
-
Caín edificó una ciudad y le puso el nombre de su hijo
(Génesis 4:17). Aquí se da el primer indicio de una
construcción, la de una ciudad.
El salmo 49:11 menciona: “Su íntimo pensamiento es que sus casas
serán eternas, y sus habitaciones para generación y generación;
dan sus nombres a sus tierras. Mas el hombre no permanecerá en
honra; es semejante a las bestias que perecen”.
Caín considera conveniente poner el nombre de su hijo Enoc a la
ciudad que él había edificado, tal vez con la idea de que éste
fuera reconocido en la tierra.
-
En la quinta generación de Caín nació Lamec. Lamec tomó para
si dos mujeres (Génesis 4:19). Aquí observamos la primer
bigamia (estar casado con dos personas al mismo tiempo). Por
lo visto se había olvidado aquello de “por tanto dejará el
hombre a su padre y madre y se unirá a su mujer, y serán una
sola carne” (Génesis 2:24).
-
Lamec sigue el mismo camino de su antepasado Caín, al
anunciar a sus mujeres que cometería un asesinato (Génesis
4:23).
-
Lamec cree que el asesinato que piensa cometer, puede
acarrear venganza de los deudos, y por eso dice: “Si siete
veces será vengado Caín, Lamec en verdad setenta veces siete
lo será” (Génesis 4:24).
Esto da una idea de lo que era la “justicia” a los ojos del
hombre.
De acuerdo a lo anterior, vemos que el hombre va de mal en peor,
cometiendo asesinatos; justificándose así mismo por sus actos;
llenándose de vanidad y presunción al poner sus nombres a sus
“construcciones y monumentos”; viviendo en bigamias; y además de
esto, vivían sin reconocer a Dios en sus caminos.
Los descendientes de Caín fueron fabricantes de tiendas,
ganaderos, músicos, y artífices de bronce y hierro, de acuerdo a
lo que leímos; pero, en ningún momento se dice que hayan hecho
partícipe a Dios de sus actividades.
Dicho de otra manera, la descendencia de Caín no buscó a Dios ni
invocó su nombre debido a que no le interesaba tener relación
con él. La pregunta es ¿porqué?, y la respuesta se encuentra en
Génesis 4:13-14.
“Y dijo Caín a Jehová: Grande es mi castigo para ser soportado.
He aquí me hechas hoy de la tierra, y de tu presencia me
esconderé, y seré errante y extranjero en la tierra…Salió, pues,
Caín de delante de Jehová, y habitó en tierra de Nod, al oriente
de Edén” (Génesis 4:13-14, 16).
Vemos que Caín dijo: “de tu presencia me esconderé”. En otras
palabras, Caín daba por terminado cualquier compromiso con el
Dios de sus padres, y es por esto que se aleja a un lugar, donde
creía, estaría lejos de Dios. Debido a esto, no es extraño que
la descendencia de Caín no haya sido instruida en el servicio a
Dios. Sabían de su existencia, y practicaban algunos “rituales”
de tipo religioso, pero no tenían ningún compromiso con Jehová
su Dios.
También el pasaje siguiente habla de Caín:
“No como Caín, que era del maligno y mató a su hermano. ¿Y
porqué causa le mató? Porque sus obras eran malas, y las de su
hermano justas” (1ª Juan 3:12).
Entonces, sabemos cuál fue la causa que llevó a Caín a matar a
su hermano, y cuál la condición espiritual de Caín. Así como fue
Caín, también lo fue su descendencia. Solo eran hombres
“comunes”, hombres “carnales”.
Esto nos lleva al pasaje que menciona:
“Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del
Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede
entender, porque se han de discernir espiritualmente. En cambio
el espiritual juzga todas las cosas; pero él no es juzgado de
nadie” (1ª Corintios 2:14,15).
Y también estos:
“El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca
desde el principio. Para esto apareció el hijo de Dios, para
deshacer las obras del diablo. Todo aquel que es nacido de Dios,
no practica el pecado, porque la simiente de Dios permanece en
él; y no puede pecar, porque es nacido de Dios. En esto se
manifiestan los hijos de Dios, y los hijos del diablo: todo
aquel que no hace justicia, y que no ama a su hermano, no es de
Dios” (1ª Juan 3:8-10).
“Porque el que siembra para su carne, de la carne segará
corrupción; mas el que siembra para el Espíritu, del Espíritu
segará vida eterna” (Gálatas 6:8).
“Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la
carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu”
(Romanos 8:5).
“Porque aún sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos,
contiendas y disensiones, ¿no sois carnales, y andáis como
hombres?” (1ª Corintios 3:3).
“No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué
compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué
comunión la luz con las tinieblas?”
(2ª Corintios 6:14).
“Nadie os engañe con palabras vanas, porque por estas cosas
viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia. No seáis,
pues, partícipes con ellos” (Efesios 5:6,7).
“¡Oh almas adúlteras! ¿No sabéis que la amistad del mundo es
enemistad contra Dios? Cualquiera, pues, que quiera ser amigo
del mundo, se constituye enemigo de Dios” (Santiago 4:4).
De acuerdo a estos pasajes, tenemos que se hace la diferencia
entre dos tipos de hombres:
1.- Los que no obedecen a Dios:
-
Sus
obras son malas
-
Se les llama “hombres naturales”
-
No perciben las cosas que proceden de Dios
-
Todo lo espiritual les parece locura
-
Practican el pecado
-
No
practican la justicia
-
No
aman a su hermano
-
Siembran para su “carne”
-
Siegan
corrupción
-
Solo piensan en las cosas de la carne, y no en lo espiritual
-
Son llamados incrédulos y se encuentran en tinieblas
-
Andan
como “hombres”
-
Se
consideran enemigos de Dios
-
Se les llama “hijos de desobediencia”
-
Engañan con palabras vanas
2.- Los que aman y obedecen a Dios:
-
Disciernen lo espiritual
-
Juzgan las cosas (tienen sabiduría)
-
Sus obras son “justas” (comportamiento adecuado)
-
Se
apartan del pecado
-
Aman
la justicia
-
Aman a
su hermano
-
Siembran para el espíritu
-
Obtienen como fruto vida eterna
-
Piensan en las cosas del Espíritu
-
Se encuentran en la “luz”
-
Se
consideran amigos de Dios
En base a lo anterior, tenemos a dos tipos de hombres
completamente opuestos entre sí. La manera de ser, de pensar, de
actuar, de hablar, de vivir, y muchas cosas más, son totalmente
opuestas entre ellos. Debido a esto, la Palabra de Dios le da un
nombre muy peculiar a cada uno de ellos.
Antes de decir estos nombres, veamos lo siguiente:
“Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios, éstos
son hijos de Dios” (Romanos 8:14).
“El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que
somos hijos de Dios” (Romanos 8:16).
“No los que son hijos según la carne son los hijos de Dios”
(Romanos 9:8).
“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su
nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales
no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de
voluntad de varón, sino de Dios”
(Juan 1:12,13).
“Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados” (Efesios 5:1).
Ahora complementemos lo anterior con el siguiente pasaje:
“Y conoció de nuevo Adán a su mujer, la cual dio a luz un hijo,
y llamó su nombre Set: Porque Dios (dijo ella) me ha sustituido
otro hijo en lugar de Abel, a quien mató Caín. Y a Set también
le nació un hijo, y llamó su nombre Enós. Entonces los hombres
comenzaron a invocar el nombre de Jehová”
(Génesis 4:25,26).
Por lo que se dice en este pasaje, sabemos que hasta este
momento nadie invocaba el nombre de Jehová; es decir, pedir
auxilio, ayuda, dirección o protección de Dios. Era obvio que
sabían de la existencia de Dios, y que era el creador de todo,
pero solamente eso.
Con la aparición de Set y su descendencia, el curso del hombre
cambió radicalmente en cuanto a la comunión con Dios.
¿Todos los hombres lo hicieron? No, solo la descendencia de Set.
¿Porqué? Porque de acuerdo a lo que vimos sobre Caín y su
descendencia, no tenían ningún compromiso con Dios; ni ellos, ni
su antecesor Caín.
De esta manera se formaron dos tipos de “corrientes” o
“tendencias”, por llamarlo de alguna manera, ya que ahora había
los que no reconocían a Dios y vivían de manera religiosa,
pagana, o atea; y por otro lado, estaban los que invocaban el
nombre de Dios, tal como lo dice la Escritura.
Dado las características que vimos sobre los que aman a Dios y
los que no, llegamos a la conclusión siguiente:
Se les llamó “hijos de los hombres” u “hombres naturales”,
a aquellos que no buscaban a Dios, sino que vivían como mejor
les parecía.
El otro nombre fue, “hijos de Dios”, para todo aquel que
sirviera a Dios y le reconociera como su Señor, así como también
le amara y adorara por sobre todas las cosas.
Ahora bien, cuando usted escucha que Jesús es llamado “hijo de
hombre” o “hijo de los hombres”, se refiere exclusivamente a que
tomó forma humana, y no a como lo hemos tratando aquí.
IMPERIOS DE MUERTE.
Luego del diluvio, y pasados muchos años, el hombre fue disperso
en la tierra. Satanás continuó con el plan de desviar al humano
en su búsqueda por Dios.
Los “hijos de los hombres”, es decir, todo aquel que no le
interesaba tener nada que ver con Dios, comenzaron a desarrollar
creencias de tipo religioso, político, social y cultural.
Estas doctrinas regían pueblos y naciones enteras, y
“curiosamente”, siguen dominando hasta nuestros días.
Recuerde que lo único “positivo” que tiene Satanás, es que todo
lo toma en serio. El humano se puede olvidar de alguna promesa
hecha a Dios o al hombre mismo; o decir que va a hacer algo y no
cumplirlo, tomando así todo a juego. En cambio, si Satanás dice
que se ha propuesto pelear contra todo seguidor de Dios, y que
es su afán destruirlo, lo va a hacer. No dudará ni un momento en
buscar la oportunidad para despedazarle.
Le recomiendo que usted también tome las cosas en serio y deje
de jugar a la “iglesita”, como hacen muchos cada domingo. No
olvide que la guerra de Satanás contra los hijos de Dios es
real, y usted está envuelto en ella.
EL PUEBLO SUMERIO.
En este espacio veremos diferentes naciones, pueblos, ciudades,
reinos e imperios, surgidos a todo lo ancho y largo del planeta,
los cuales han tenido que ver grandemente con lo que estamos
tratando.
Uno de los primeros pueblos que veremos son los sumerios.
Los sumerios llegaron a la región del sur de Mesopotamia en el
año 3200 a.c.; procedían de las montañas al oriente de esta
región, donde se cree habían desarrollado su cultura trescientos
años antes.
Desarrollaron un sistema de canales y reservas de agua, los
cuales usaban para irrigación de las tierras durante las
sequías. El sistema numérico que usaban era en base sesenta; que
por cierto, nuestro reloj usa este sistema (sesenta minutos,
sesenta segundos).
Sus ciudades-estado tenían miles de pobladores (más de doce mil
personas). Los sumerios idearon el sistema para elegir a sus
gobernantes, esto era, la democracia... no obstante, luego
surgió la nobleza.
La rueda y animales de carga se usaban, y estos fueron usados en
las guerras.
En esta época aparece el bronce (plomo fundido con cobre).
Reaparecen los barcos. Surge la esclavitud. Se inventó la
escritura.
Toda ciudad sumeria tenia un zigurat (pirámide escalonada para
observar los astros, y era hogar del dios de la ciudad), un
palacio del rey, un templo y otros edificios mas.
Los sumerios fueron el modelo a seguir por los imperios que le
siguieron, sobre todo por los babilonios y asirios, que los
consideraban como “la madre” de su cultura.
Según los sumerios, el hombre estaba hecho para servir a los
dioses. De esta manera, la clase sacerdotal tenía amplio poder
en el pueblo sumerio.
Los sumerios tenían numerosos dioses a los que invocaban su
protección. Existía una trinidad de dioses mayores (Enlil, Enki,
Ea).
Parte de sus creencias eran las siguientes:
“Nammu creó el cielo y la tierra (que se la dio a ki y a An); su
hijo Enlil creó la atmósfera, el viento, la tormenta, y separó
el día de la noche. Enlil y ki crearon los animales y las
plantas. Los hombres fueron creados por Enki y Ki para servir a
los dioses. Ki creó con la costilla de Enki una diosa, Nin-ti,
que significa “mujer de la costilla”. Enki creó un lugar donde
el hombre podía vivir sin miedo a nada, pero Enki descubrió un
comportamiento inadecuado en los humanos y los expulsó. Dos
dioses, Emesh y Enter tuvieron una gran disputa, y uno de ellos
mató al otro.
Ziusudra, un hombre, fue avisado por el dios Utu que venia un
diluvio y creó un gran barco donde se salvó él y ejemplares de
animales”.
¿Lo anterior se le hizo conocido? Quiero decirle que aunque
usted y yo sabemos que esta historia distorsionada aquí, se basa
en algo que realmente pasó, y que está registrado en la Biblia,
existe gente que piensa que Abraham “copió” y adaptó a su
religión las narraciones sumerias. De esta manera, asumen que
las narraciones bíblicas fueron “pirateadas” por Abraham,
haciendo ver a la Palabra de Dios como un libro de “mentiras”.
Así es, Satanás es mentiroso como no tenga usted idea, y usará
todas sus artimañas para apartarnos de Dios y confundir nuestra
fe.
Los sumerios adoraban cerca de cuarenta deidades, las cuales
algunas de ellas fueron adoradas por otros pueblos. Un ejemplo
de esto es Dagón, al que adoraban los filisteos.
EL PUEBLO EGIPCIO.
Los egipcios fueron constructores de gigantescas pirámides,
templos y esculturas enormes. Fueron contemporáneos de diversos
grupos que vivieron en mesopotamia.
Los sacerdotes egipcios desarrollaron un sistema religioso que
consistía en el culto a los muertos.
Antiguas creencias egipcias decían que el cielo era el cuerpo de
una diosa, Nut, quien adoptando una incómoda posición en la que
se apoyaba solamente con pies y manos, cubría con su alargado
cuerpo a Shibu, la tierra, representada debajo de Nut; mientras
que el dios del aire, Shu, está entre ambos. Al sol, encarnación
del dios Ra, se le representaba por un disco de fuego que se
desplazaba por el firmamento flotando en una barca.
LA INDIA.
Estos creían que “Brama” dividió el huevo primigenio en dos y
formó con una mitad al cielo y con la otra la tierra. El
universo era una entidad cerrada, contenida por los anillos de
Sheshu, la cobra negra, animal sagrado para este pueblo. En el
fondo de todo lo existente había un mar de leche rodeado por
parte del cuerpo de esa serpiente.
¿Le extraña que adoraran a una serpiente? Génesis hace
referencia a Satanás como “serpiente”. Vemos la influencia de
Satanás en diferentes culturas, haciendo que adoraran “animales
inmundos” que lo representaban.
CHINA.
Según sus ideas, la madera, el fuego, la tierra, el metal, y el
agua eran los cinco elementos primarios con los que se formó el
universo.
Los emperadores eran considerados hijos del cielo, y por lo
tanto tenían un poder supremo.
Las anteriores culturas aparecieron en oriente y medio
oriente. Existen otras más en Europa, las cuales son:
ROMA.
La fundación de roma se atribuye a tres tribus: los Ramnes, los
Ticios y los Lúceres. Estas formaron la llamada roma quadrata en
el monte Palatino.
Otra ciudad fundada por grupos en el Quirinal, se unió a la roma
quadrata, surgiendo así la civitas, llamada Roma.
Una mujer de nombre Rea Silvia fue obligada a convertirse en una
virgen Vestal, y el dios Marte engendró con esta dos gemelos,
Rómulo y Remo. Estos fueron amamantados por una loba, y fueron
los responsables de la fundación de una nueva ciudad, lugar
donde fueron encontrados por la loba.
La ciudad fue fundada un 23 de Abril.
Romulo mata a Remo y los dioses le dicen que él gobierne la
ciudad.
LOS ETRUSCOS.
Un niño profeta “surgido de la tierra”, enseñó a los etruscos el
arte de predecir el futuro por la observación de las vísceras,
en especial, el hígado de los animales sacrificados. Creían en
el destino y leían los mensajes de los rayos durante las
tormentas.
Las ninfas femeninas, aladas y desnudas; los genios y los
demonios masculinos con martillo, completan el mundo divino
etrusco, organizado con un grupo de divinidades mayores seguidas
por las doce correspondientes a los signos del zodiaco. Daban
culto a los muertos, y adoraban a Júpiter, juno, y minerva.
GRECIA.
Esta tiene su origen en las culturas cretense y micénica.
Tenían el santuario de Delfos, el mayor y mas respetado de otros
santuarios. También tenían cuatro festivales nacionales
relacionados con la religión: los juegos olímpicos, ístmicos,
Pitios, y Nemeos. Se creó la liga de “anfictionía”, la cual era
una organización de tribus que protegían y administraban los
santuarios.
Esta cultura creía que del abismo provenía todo lo creado. De
éste se generó una pareja de hermanos tenebrosos: Erebo, el aire
oscuro y la noche (de su unión surgió la luz); y Hemera, el día.
El mundo de los griegos estaba habitado por hombres, dioses y
semidioses. El olimpo era el hogar de los dioses.
CULTURAS MESOAMERICANAS.
CULTURA INCA.
El comienzo de los Inca empezó con el dios de la creación, Tici
Viracocha, quien salió del río Titicaca. La gente que habitaba
los alrededores había ofendido al gran dios, así que él destruyó
a los habitantes y los convirtió en piedra. Después de esto,
Viracocha creó el sol, la luna y nuevas formas de vida humana
para distribuir a diferentes sitios de la costa occidental de
América del sur.
Dentro de las piedras vivía el espíritu o poder que tenía la
capacidad de convertirse en hombre y viceversa. De ahí que los
Inca adoraban las piedras. Este respeto por las piedras, y sus
poderes, dio lugar a su dominio y pericia con la
albañilería. Usaban piedras de tamaños inusuales y las unían sin
usar pegamentos; las piedras estaban tan bien situadas que una
hoja de papel no se podía meter entre estas. La superficie era
tallada lisa y sin ángulos rectos para que parecieran que
estaban vivas.
Las construcciones de los Inca, fueron hechas por ellos, de esta
manera tan dedicada y cuidadosa por su contexto
religioso-espiritual. NADA tiene que ver la “supuesta influencia
ovni” en estas construcciones, como lo quieren hacer ver los
“obsesionados con los ovnis”.
EL PUEBLO MAYA.
Este pueblo se estableció en el año 2000 a.c. en las regiones
que hoy conocemos como Guatemala, península de Yucatán (en
México), Belice y El Salvador. Recibieron influencia de los
olmecas y de los habitantes de Teotihuacan, a lo largo de su
historia. La sociedad Maya comprendía cuatro clases sociales
principales: los sacerdotes, que era la clase dominante; los
nobles, dedicados a hacer la guerra y conseguir víctimas para
los sacrificios; los hombres libres; y los esclavos, destinados
a los sacrificios humanos.
Sus ciudades eran centros ceremoniales.
Los dioses dominaban la vida de los mayas. Al dios de la muerte
se le conocía como Yum Kimil; honraban también al dios sol, al
dios del agua, y muchos dioses más, quienes gobernaban y
marcaban la vida del pueblo maya.
El dios supremo se llamaba Itzamna. Otro dios principal era Chac,
dios de la lluvia. El dios de la cabeza de serpiente con plumas
era Kukulkán.
(¿Otra serpiente como deidad?)
Otros dioses eran el cielo, estrellas, el de la guerra,
etcétera.
Los mayas creían que al morir, su alma viajaba al “reino de la
muerte”. Los nobles y los de más alto rango iban al paraíso,
dominado por un gran árbol llamado Kapok.
El popol vuh, era un libro sagrado que se escribió después de la
conquista, y ahí se relata el origen del hombre y la creación
del mundo.
Parte de este libro dice así:
“Los primeros hombres creados y formados se llamaron el brujo de
la risa fatal, el brujo de la noche, el descuidado, y el brujo
negro…estaban dotados de inteligencia y consiguieron saber todo
lo que hay en el mundo. (Entonces el creador dijo): lo saben ya
todo… ¿qué vamos a hacer con ellos? Que su vista alcance solo a
lo que está cerca de ellos, que solo puedan ver una pequeña
parte del rostro de la tierra… ¿tienen que ser también dioses?”
EL PUEBLO AZTECA.
Este pueblo construyó un imperio; la ciudad de Tenochtitlan.
Al centro de esta ciudad tenían el recinto sagrado, el cual
constituía el principal centro ceremonial del pueblo Náhuatl, y
tal vez el de toda Mezo América.
Tenían templos dedicados a tlaloc, dios del agua y de la lluvia;
a huitzilopochtli, dios de la guerra, el dios principal azteca.
Había una pirámide dedicada a Ehecatl-Quetzalcoatl, dios del
viento. Tenían construcciones dedicadas a dioses bélicos y
crueles relacionados con la muerte y la destrucción, con la
hechicería y la oscuridad.
Había guerreros que servían a Tonatiuh, dios del sol. También
adoraban a Coacalco, cihuacoatl (deidad femenina), chicomecoatl,
y xochiquetzal.
Tenían un altar de las calaveras, en el cual ponían los cráneos
de los prisioneros.
El juego de pelota también tenía un sentido religioso: la lucha
entre el día y la noche, la batalla entre tezcatlipoca y
quetzalcoatl (serpiente emplumada), de los poderes diurnos y
nocturnos. (¿Otra serpiente más?).
Tenían un lugar llamado calmecac, escuela para preparar
sacerdotes.
Se dice que Netzahualcoyotl, un rey que gobernó texcoco,
construyó un templo al “dios invisible, el que no ha sido
visto”. Esto nos lleva a lo siguiente:
“Entonces Pablo, puesto en pie en medio del Areópago, dijo:
Varones atenienses, en todo observo que sois muy religiosos;
porque pasando y mirando vuestros santuarios, hallé también un
altar en el cual estaba esta inscripción: AL DIOS NO CONOCIDO.
Al que vosotros adoráis, pues, sin conocerle, es a quien yo os
anuncio. El Dios que hizo el mundo y todas las cosas que en él
hay, siendo Señor del cielo y de la tierra, no habita en templos
hechos por manos humanas, ni es honrado por manos de hombres,
como si necesitase de algo; pues él es quien da a todos vida y
aliento y todas las cosas. Y de una sangre ha hecho todo el
linaje de los hombres, para que habiten sobre toda la faz de la
tierra; y les ha prefijado el orden de los tiempos, y los
límites de su habitación; para que busquen a Dios, si en alguna
manera, palpando, puedan hallarle, aunque ciertamente no está
lejos de cada uno de nosotros” (Hechos 17:23-27).
Luego de leer lo anterior, nos preguntamos: ¿Qué tiene que ver
la cultura Azteca con la Griega? Podemos decir que nada; sin
embargo, encontramos una similitud muy interesante entre las dos
culturas.
¿Cómo sabían los aztecas que había “un Dios invisible, que no
había sido visto”, de tal manera que se le construyera un
templo? ¿Cómo sabían los griegos que existía un Dios “no
conocido”, no dos, no tres, sino uno solo, de tal manera que le
erigieron un altar?
La cultura azteca se desarrolló en América, y la griega en
Europa, en diferentes épocas y totalmente distintas entre sí;
pero las dos coinciden en decretar que hay un Dios “no visto,
invisible pero real”, y ambas culturas le rinden culto.
En base a esto, se concluye que la misericordia de Dios se ha
extendido a todas las naciones y pueblos de la tierra, culturas,
sociedades y razas, ofreciendo su palabra a cada hombre sin
excepción. Esperando que los “hijos de los hombres” procedan al
arrepentimiento.
Dios no quiere que ningún hombre se pierda, sino que todos
aceptemos la vida eterna que él ofrece, así como también, una
mejor forma de vida aquí en la tierra.
Podría continuar analizando muchas otras culturas de diferentes
partes del mundo, tal como los grupos étnicos del norte de
América, que también tenían creencias espirituales; como los
apaches que creían en manitú, el “padre de los espíritus”.
En Oceanía (Australia, nueva Zelanda, y demás islas) donde
algunos grupos étnicos comían los cráneos de sus antepasados,
para según ellos, obtener la sabiduría y el conocimiento de
éstos.
¿Y qué decir de los pueblos africanos que desarrollaron el Vudú?
Siendo esta una práctica de magia negra, donde se invocan
demonios y se hacen conjuros para despertar a los muertos.
Pero en fin, luego de haber revisado estas culturas
desarrolladas por los “hijos de los hombres” y por sus
descendencias, podemos hacer notar los aspectos siguientes:
-
Ninguna de ellas menciona o hace referencia al Dios
verdadero para adorarle o amarle.
-
Tanto las culturas avanzadas como las más primitivas,
desarrollaron una creencia religiosa; lo cual demuestra la
necesidad espiritual de Dios en la vida del humano en
cualquier parte de la tierra.
-
Todas las culturas, sin excepción, tienden al politeísmo
(creencia en varios dioses).
-
En su gran mayoría le rinden culto a la muerte, lo que
contrasta con lo que Jesús menciona sobre: “Yo soy el
camino, la verdad y la VIDA”.
-
Construyeron pirámides y zigurats (Sumerios, Babilonios,
Egipcios, Aztecas, Mayas, otros), construcciones dedicadas a
sus dioses, que curiosamente, casi siempre eran al dios sol,
o a deidades en forma de “serpiente”.
-
La mayoría de estas culturas, coincide en adorar a la
creación, antes que al Creador.
Dadas las características anteriores, podemos concluir que todas
estas culturas y otras más, tienen un factor común: la
autocomplacencia; es decir, vivir para sí mismos y rechazar a
Dios.
Hemos visto que cuando el enemigo de nuestras almas se propone
hacer algo, realmente lo hace.
No conforme con manipular todas las culturas anteriores, se
propuso desarrollar otros planes para opacar el trabajo que los
siervos de Dios estaban llevando a cabo en cierto lugar del
planeta (en medio oriente, en Israel).
El pueblo de Israel surge de Jacob, quien fue hijo de Isaac, y
este a su vez, de Abraham. A estos tres se les ratificó la
promesa de que Dios haría una nación grande, y que dicha nación
se conocería como “el pueblo de Dios”. Estos descendían en línea
recta de Set, aquel con el cual se empezó a invocar el nombre de
Jehová.
Ya cuando Israel llegó a ser un pueblo grande, Dios le dio
instrucciones sobre moral, ética, y sobre cómo vivir en la
tierra que él les habría de dar, esto era, la tierra prometida.
Dios habló a Moisés lo que habría de decir al pueblo de Israel:
“Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto,
vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos;
porque mía es toda la tierra. Y vosotros me seréis un reino de
sacerdotes, y gente santa” (Éxodo 19:5-6).
“Y habló Dios todas estas palabras, diciendo: Yo soy Jehová tu
Dios, que te saqué de la tierra de Egipto, de casa de
servidumbre. No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás
imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo,
ni abajo en la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las
honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que
visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera
y cuarta generación de los que me aborrecen, y hago
misericordias a millares, a los que aman y guardan mis
mandamientos. No tomarás el nombre de Jehová tu Dios en vano;
porque no dará por inocente Jehová al que tomare su nombre en
vano. Acuérdate del día de reposo para santificarlo. Seis días
trabajarás y harás toda tu obra; mas el séptimo día es reposo
para Jehová tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo,
ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu
extranjero que está dentro de tus puertas. Porque en seis días
hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas
que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová
bendijo el día de reposo y lo santificó. Honra a tu padre y a tu
madre, para que tus días se alarguen en la tierra que Jehová tu
Dios te da. No matarás. No cometerás adulterio. No hurtarás. No
hablarás contra tu prójimo falso testimonio. No codiciarás la
casa de tu prójimo, no codiciarás la mujer de tu prójimo, ni su
siervo, ni su criada, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de
tu prójimo” (Éxodo 20:1-17).
Dios instruyó al pueblo sobre: protección de la propiedad;
responsabilidades sociales; leyes humanitarias y de
misericordia; leyes del día de reposo; ofrendas para el
tabernáculo; holocaustos; y otras instrucciones que ayudaron a
Israel a mantenerse fiel a Jehová su Dios.
También se le prohibió realizar prácticas paganas:
“Guardad, pues, mucho vuestras almas; pues ninguna figura
visteis el día que Jehová habló con vosotros de en medio del
fuego; para que no os corrompáis y hagáis para vosotros
escultura, imagen de figura alguna, efigie de varón o hembra,
figura de animal alguno que está en la tierra, figura de ave
alguna alada que vuele por el aire, figura de ningún animal que
se arrastre sobre la tierra, figura de pez alguno que haya en el
agua debajo de la tierra. No sea que alces tus ojos al cielo, y
viendo el sol y la luna y las estrellas, y todo el ejército del
cielo, seas impulsado, y te inclines a ellos y les sirvas;
porque Jehová tu Dios los ha concedido a todos los pueblos
debajo de todos los cielos. Pero a vosotros Jehová os tomó, y os
ha sacado del horno de hierro, de Egipto, para que seáis el
pueblo de su heredad como en este día” (Deuteronomio 4:15-20).
“Cuando entres a la tierra que Jehová tu Dios te da, no
aprenderás a hacer según las abominaciones de aquellas
naciones. No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su
hija por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero,
ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago,
ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con
Jehová cualquiera que hace estas cosas, y por estas
abominaciones Jehová tu Dios echa estas naciones de delante de
ti. Perfecto serás delante de Jehová tu Dios” (Deuteronomio
18:9-13).
Los hijos de Dios (ahora llamados pueblo de Dios o Israel),
recibieron leyes diversas para tener una comunión santa con su
Dios.
El contraste de este pueblo y las demás culturas, es evidente. Y
vemos porqué entonces el pueblo de Dios echó fuera de sus
tierras a las naciones paganas, siendo la causa las prácticas
abominables y perversas de esos pueblos.
Quiero dejar claro que Dios habló estas cosas a Israel en el año
1407 a.c., cosas que ningún otro pueblo, nación, o persona
conocieran.
Aclaro lo anterior puesto que hay quienes creen que las
enseñanzas de Jesús fueron aprendidas por él en la India, y que
recibió influencia de “buda”, siendo esto total mente absurdo;
ya que las enseñanzas de Jesús fueron las mismas que Dios les
dio al pueblo de Israel muchísimo antes de la existencia de
“buda”, y además, Jesús conocía mejor que nadie las enseñanzas
de Dios, puesto que él mismo es Dios.
Mientras que esto se daba en Israel, Satanás se movía en otras
partes del mundo a lo largo de las diferentes épocas de la
humanidad, creando y esparciendo nuevas doctrinas contrarias a
Dios.
SURGIMIENTO DE FILOSOFIAS Y RELIGIONES A NIVEL MUNDIAL.
CONFUCIONISMO.
Este sistema filosófico fue creado en el año 400 a.c., por
Confucio (Kung-Tse).
Esta filosofía se propone como un sistema de pensamiento
orientado hacia la vida y destinado al perfeccionamiento de uno
mismo. El objetivo, no es la “salvación” del hombre, sino la
sabiduría y el autoconocimiento.
(¿Recuerda el concepto de autocomplacencia?).
El confucionismo plantea que: “El camino recto o norma de
conducta moral debemos buscarla en nuestro interior. No es
verdadera norma de conducta la que se descubre fuera del hombre,
es decir, la que no deriva de la naturaleza humana”.
BUDISMO.
Sidarta Gautama (El Buda, S. VI a.c.), fundó esta religión.
Un día, Sidarta se sentó al pie de un árbol, y allí permaneció
muchos días y noches, donde fue sometido a toda clase de
tentaciones y depresiones; alcanzó la iluminación, y con ella la
transformación. Se había sentado a meditar Sidarta; al
levantarse era el Buda (iluminado). Los “dioses” del cielo le
pidieron que compartiera su experiencia con los demás hombres.
Esta filosofía predica que el humano debe esforzarse en su
salvación, lo que Buda traduce como fuerza de voluntad.
Buda usó principios que le fueron dados a Israel a través de
Moisés, pero Buda hace creer que él los “diseñó”. (¡Qué
original!, ¿verdad?).
Finalmente Buda concluye sus enseñanzas negando la existencia de
cualquier dios; lo curioso es que a él lo alaban como tal.
MAHOMA.
(632 d.c.) Se le considera el profeta del Islam. Dentro de esta
doctrina se tiene la creencia de que “dos ángeles le abrieron el
pecho a Mahoma y eliminaron toda huella de incredulidad y de
pecado que encontraron en él”.
También muy al inicio de esta doctrina, se predicaba que habían
tres diosas que la gente de la Meca adoraba, y eran consideradas
como intermediarias entre Dios y los hombres.
Esta ideología tiene un libro “sagrado” llamado “El Corán”, el
cual fue revelado al profeta Mahoma por el “santo espíritu
Gabriel”.
“El Corán acepta al hombre como es” (¿Autocomplacencia?).
MASONES.
Creen en “el yo divino” y niegan a Jesús como Dios.
TESTIGOS DE JEHOVÁ.
Niegan la deidad de Jesús.
MORMONES.
Dicen que cuando el hombre muere se va perfeccionando hasta
alcanzar el grado de Dios. También dicen que Satanás y Jesús son
hermanos.
IGLESIA CATÓLICA ROMANA.
Dan culto a ídolos; venden la “manera” de salvarse
(indulgencias); y hacen misas por los muertos, a la vez que
fomentan el culto a la muerte cuando celebran el día de los
muertos.
UFOLOGIA.
Creen en ovnis y seres alienígenas, y niegan la existencia de
Dios.
ATEISMO.
Niegan todo lo relacionado con Dios.
EVOLUCIONISTAS.
Consideran que el hombre surgió del mono. Creen que “el todo”
surgió de “la nada”. Aun cuando la misma ciencia refuta esta
ideología, existe quien la defiende a “capa y espada”.
SATANISMO.
Poseen sus propios criterios sobre la vida, Dios, Satanás, el
hombre, etc., donde Satanás, por supuesto, es el centro de
atención. Se considera al hombre como un “animal”.
MAGIA NEGRA Y ANIMISMO.
Adoran a Satanás y sus demonios a través de prácticas con
animales, santería, e invocación de los muertos. Y últimamente
ha resurgido el culto a la muerte.
SECTARISMO.
Aunque a veces prediquen a Jesús, Dios, la Biblia, y otras cosas
de tipo cristiano, lo hacen a conveniencia propia; ya sea para
hacer dinero, fama, placer sexual, etc., engañando y destrozando
a cientos (o miles) de personas.
PSICOLOGÍA ALTERNATIVA, NUEVA ERA, Y CIENCIAS DE LA MENTE.
Solo el hombre es el centro del universo, y por lo tanto el
único en recibir la gloria y todo el poder. El hombre es un
“superhombre” cuando obtiene lo mejor de su “yo
interno”. (¿Autocomplacencia?).
LOS HIJOS DE LOS HOMBRES DETRÁS DE LA POLÍTICA, ECONOMÍA Y VIDA
SOCIAL.
Con el paso de los años han surgido diferentes sistemas
políticos y económicos que aun muchos de ellos siguen influyendo
a nivel mundial.
Dichos sistemas no tan solo son o han sido simples doctrinas que
practique tal o cual país, sino más bien, vemos nuevamente la
intención de controlar al hombre y separarlo de Dios por todos
los medios.
COMUNISMO.
Europa del Este, china, corea del norte y cuba, han practicado o
practican esta doctrina, la cual tiene por fundamento la no
creencia de Dios.
Carlos Marx, su principal promotor y fundador decía: “la
religión es el opio de los pueblos”; refiriéndose a que el creer
en Dios, sería como un vicio o droga para el que creyera en
dicho Dios. El evangelio sería entonces una droga que inutiliza
al hombre.
CAPITALISMO.
No hay otro sistema más materialista que este. La mayor parte de
los países ricos se han beneficiado con este sistema. “Puedes
tener lo que quieras, siempre y cuando tengas con qué pagar”. Se
explota a los países pobres, haciéndolos mas pobres. Los países
capitalistas deciden por el resto del mundo, tomando decisiones
a nivel mundial, pero para sus propios intereses.
NAZISMO/FACISMO
Sistemas racistas que pretendían prevalecer como razas
superiores respecto a las demás. Curiosamente estos sistemas
odiaron al pueblo de Dios (Israel), así como a la gente de
color.
GLOBALIZACIÓN Y NEOLIBERALISMO.
Un capitalismo disfrazado, pero mas estilizado y agresivo. Unión
de monopolios y peor explotación disfrazada de normas, reglas, y
leyes, que para variar, solo unos cuantos se ven beneficiados;
destruyendo a los países pobres por completo y sometiéndolos a
sus intereses.
Y en fin, podría seguir escribiendo más y más sobre las
doctrinas que “los hijos de los hombres” han inventado,
desarrollado y practicado; debido a la “inspiración” del “padre
de mentira”, Satanás.
Dado lo anterior, Satanás sí que se ha esforzado en inventar
doctrinas, religiones, ideologías paganas, sistemas políticos,
teorías científicas, y todo aquello que desvíe la atención del
hombre hacia su Dios.
“Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en
vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro
tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al
príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en
los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos
nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne,
haciendo la voluntad de nuestra carne y de los pensamientos, y
éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás”
(Efesios 2:1-3).
En el pasaje anterior, el apóstol Pablo menciona que hay una
“corriente en este mundo”, gobernada por un príncipe, un
espíritu contrario a Dios. Esta corriente es transitada por “los
hijos de desobediencia”, quienes sirven a ese “príncipe”, a
Satanás.
“Pero el Espíritu dice claramente que en los postreros tiempos
algunos apostatarán de la fe, escuchando a espíritus engañadores
y a doctrinas de demonios”(1ª Timoteo 4:1)
El apóstol pablo continúa hablando del tema, donde pone al
descubierto lo siguiente:
-
Existen espíritus engañadores
-
Existen doctrinas de demonios
-
Hay
ideologías vanas y profanas
“Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como
ángel de luz. Así que, no es extraño si también sus ministros se
disfrazan como ministros de justicia; cuyo fin será conforme a
sus obras” (2ª Corintios 11:13-15).
Queda claro cómo Satanás usa la mentira para engañar al mundo
entero a través de sus enseñanzas falsas.
Los hijos de los hombres dirigen al mundo mediante todas estas
ideologías. Ahora bien, ¿exactamente qué pretenden?
PREPARANDO EL CAMINO AL ANTICRISTO.
No es sorpresa el que la unión europea se está consolidando como
un estado único, y ya no como una agrupación de países. Buscan
establecer una sola moneda circulante en este “mega país”, así
como un solo tipo de pasaporte, e igual tipo de placas para sus
vehículos.
A su vez, al otro lado del atlántico, América del norte (México,
Canadá y Estados unidos), pactaron hace tiempo el tratado de
libre comercio, lo cual nunca antes se había visto.
Japón y los demás países cercanos a él, contemplan el usar
también un solo tipo de moneda, que quizá sea el yen, la moneda
japonesa.
Respecto a la religión, el llamado “Dalai Lama” ha visitado a
diferentes líderes del mundo; a intelectuales, políticos,
economistas, universidades públicas y privadas, y otras
personalidades e instituciones con el fin de que todos estos se
unan entre sí, y así conseguir la “paz” mundial. (¿En verdad
será la “paz” lo que se busca?).
También los movimientos ecuménicos (tendencia a la unión de
todas las religiones y sectas de carácter cristiano) han crecido
significativamente, y han planteado un fin común: la paz mundial
mediante una sola ideología.
Parece que el propósito que persiguen estos grupos es correcto y
bueno, ya que buscan la “paz mundial”; sin embargo, este no es
el principal propósito, sino que se trata de un “truco” bien
planeado por Satanás para engañar al hombre.
“Porque vosotros sabéis perfectamente que el día del Señor
vendrá así como ladrón en la noche; que cuando digan: Paz y
seguridad, entonces vendrá sobre ellos destrucción
repentina, como los dolores a la mujer encinta, y no escaparán”
(1ª Tesalonicenses 5:2-3).
“Y se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia,
para que la imagen hablase e hiciese matar a todo el que no le
adorase. Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y
pobres, libres y esclavos, se les pusiese una marca en la mano
derecha, o en la frente; y que ninguno pudiese comprar o vender,
sino el que tuviese la marca o el nombre de la bestia, o el
número de su nombre” (Apocalipsis 13:15-17).
“Y entonces se manifestará aquel inicuo, a quien el Señor matará
con el espíritu de su boca, y destruirá con el resplandor de su
venida; inicuo cuyo advenimiento es por obra de Satanás, con
gran poder y señales y prodigios mentirosos, y con todo engaño
de iniquidad para los que se pierden, por cuanto no recibieron
el amor de la verdad para ser salvos” (2ª Tesalonicenses
2:8-10).
Entonces lo que realmente se pretende es hacer que la humanidad
se prepare para cuando Satanás se manifieste a través del
anticristo, y quiera conseguir que el hombre le rinda culto y
honor, siendo esto lo que siempre ha deseado: ser como Dios.
Satanás ha enviado por toda la tierra a los “hijos de los
hombres” para prepararle el camino a la bestia y al anticristo,
quienes se harán pasar por Dios, y querrán que toda la tierra
los adore.
La Internet, los satélites, la radio, televisión, y demás medios
de comunicación, serán usados para llevar cada mensaje del
anticristo a los moradores de la tierra. Les hará creer que en
él tendrán “paz y seguridad”, así como empleo, ropa, medicinas,
bienestar social, y todo lo que puedan desear, solo con una
condición: que le rindan honores y entreguen sus vidas a él.
Luego de un tiempo, instaurará una religión mundial: la
adoración a él, como si fuera Dios. Aquellos que no lo hagan,
serán muertos de forma inmediata.
Por estas razones y muchas más, ha existido la división entre
hijos de Dios e hijos de los hombres.
Vamos a detenernos para hacer un resumen de porqué “los hijos de
Dios” no pueden ser ángeles caídos o seres “mitológicos”, tal
como lo creen algunos:
Existe la doctrina que enseña que los hijos de Dios no se
refiere a la descendencia de Set como hasta ahora lo hemos
estudiado, sino que, según dicen ellos, eran ángeles que se
mezclaron con los hijos de los hombres (seres humanos) y
tuvieron relaciones sexuales. Así fue como surgieron seres que
se consideraban mitológicos, ya que nacieron mitad hombre y
mitad monstruo, tal como el centauro, minotauro, o algún otro.
También dicen que por eso nacían con estaturas considerables, de
hasta tres metros de alto. Lo cierto es que la Biblia plantea
que efectivamente había gente muy alta, llamándolos los hombres
de la antigüedad; sin embargo, dice que antes de que se
relacionaran sexualmente los hijos de Dios y las hijas de los
hombres, había gigantes (gente muy alta), lo cual hace ver que
no fue la mezcla de “humanos y ángeles” lo que originó la
estatura en esos gigantes, pues antes de esta supuesta mezcla,
ya los había. (Génesis 6:4).
También se basan en decir que la Biblia los declara como hombres
valientes que fueron de renombre, y tienen razón, solo que la
valentía y el renombre fue reconocido entre ellos, no así por
Dios, ya que de haber sido así, no los habría destruido en el
diluvio.
Por lo tanto, esta doctrina aparte de estar totalmente errada y
fuera de contexto bíblico, no tiene los fundamentos para
soportar sus creencias, ya que se topan con muchos problemas:
-
Los que dicen que los hijos de Dios eran ángeles, desconocen
el pasaje que dice: “Entonces respondiendo Jesús les dijo:
erráis, ignorando las escrituras y el poder de Dios. Porque
en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento,
sino serán como los ángeles de Dios en el cielo (Mateo
22:29-30). En otras palabras, los ángeles no se casan, y no
tienen sexo (son asexuados). Ahora bien, si tuvieran
genitales y tuviesen relaciones sexuales con el hombre sin
casarse entre sí, sería fornicación, por lo tanto, Dios no
lo permitiría.
-
Los que dicen que eran ángeles caídos, es decir, demonios,
desconocen la contradicción que esto representa, ya que
tendríamos que a los ángeles caídos se les llama “hijos de
Dios”, y esto no es posible, es una aberración. Si usted
esta pensando en el pasaje de Job 1:6 donde dice: “Un día
vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios,
entre los cuales vino también Satanás”, quiero decirle que
debe tener cuidado en su interpretación, ya que si asumimos
que Satanás se cuenta como hijo de Dios, y sabemos que
Jesucristo es el hijo de Dios, entonces, por lógica
tendríamos que Satanás y Jesucristo serían hermanos, por ser
los dos hijos de Dios. Esta idea es una de las más
mentirosas que Satanás haya puesto en el corazón del hombre,
ya que Satanás siempre ha querido ser igual a Dios, y por lo
tanto, no pierde la oportunidad de hacerse pasar por
Dios. La iglesia de Jesucristo de los santos de los últimos
días (mormones), enseñan esta herejía, donde asumen que
Jesucristo es hermano de Satanás. ¡Cuídese
de esta secta satánica y hereje!
Cuando la Biblia habla de los hijos de Dios, se refiere a todo
aquel que hace la voluntad del Señor, que le sirve, que le ama
con todo su corazón, que le obedece, que vive para Dios, que ha
aceptado a Cristo como su Señor y Salvador (exclusivamente en el
humano); y en el pasaje de Génesis se les denomina “hijos de
Dios” por su tendencia a servir y a obedecer a Dios.
Por lo tanto, el pasaje de Job se refiere a los ángeles como
“hijos de Dios” en sentido figurado, no literal, dado que
cumplen con las características definidas anteriormente para ser
considerados como hijos de Dios.
La presencia de Satanás entre los ángeles en el pasaje de Job,
se explica de la siguiente manera:
Satanás es considerado como el príncipe de este mundo, ¿porqué
príncipe y no rey? Porque el rey de reyes es Cristo el Señor, y
su dominio no tiene fin. Satanás en calidad de príncipe gobierna
con un poder limitado por el Señor, y debe acudir al rey de
reyes para responder por sus actividades y dar cuenta de sus
actos, al igual que los demás seres espirituales. Por esta razón
se encontraba entre los hijos de Dios.
Retomando el tema de si los ángeles caídos se mezclaron
sexualmente con los hombres, y al ser ángeles rebeldes, ellos sí
podían haber cometido fornicación, de igual manera tendríamos
los siguientes problemas:
-
Satanás y sus demonios no pueden poseer vida y mucho
menos causarla. “Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la
verdad, y la vida” (Juan 14:6), y en base a esto, el
único dador de vida es Dios; no Satanás ni sus demonios.
El alma esta implícita en la vida, hablando exclusivamente en el
ser humano, ya que es el único ser vivo que tiene alma.
Desde el momento en que un esperma fecunda el óvulo, la vida y
alma están en ese nuevo ser. De ahí que el cristiano rechace el
aborto.
Dado lo anterior, los demonios no pueden tener esta
característica dada por Dios al hombre. Ellos lo que buscan es
la muerte del hombre, no la vida. (“El ladrón no viene sino para
hurtar, matar, y destruir” Juan 10:10).
-
El mandamiento de procrear le fue dado al hombre y a los
animales (Génesis 1:22 y 1:28), no a los ángeles, dado
que Dios dispuso la naturaleza física con
características totalmente distintas a la de sus
servidores angelicales, de naturaleza estrictamente
espiritual.
Creo que estas razones son más que suficientes para aclarar que
los hijos de Dios a los que se refiere el pasaje de Génesis,
corresponde a la descendencia de Set.
De esta manera, el pasaje de Génesis toma sentido:
“Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse
sobre la faz de la tierra, y les nacieron hijas, que viendo los
hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas,
tomaron para si mujeres, escogiendo entre todas” (Génesis
6:1,2).
En otras palabras, aquellos que servían y adoraban a Dios, se
dejaron seducir por aquellas mujeres paganas que los empezaron a
atraer de una manera sensual. Esas mujeres que sin tener respeto
o reverencia de Dios, no les importó seducir e inducir al pecado
a aquellos hombres que se esforzaban en servir a Dios, y a no
caer en los mismos vicios y pecados que los demás.
Satanás se había esforzado grandemente en alejar a aquellos
hombres de Dios, para poder así lograr su propósito de terminar
con la idea de Dios en el hombre; sin embargo, a pesar de que el
“remanente” de Dios se contaminó de esta manera, el corazón de
un hombre estuvo dispuesto a servir a Dios hasta el final, y así
poder ser salvo tanto él como los suyos, cuando el juicio de
Dios se hizo manifiesto.
“Y dijo Jehová: No contenderá mi espíritu con el hombre para
siempre, porque ciertamente él es carne; mas serán sus días
ciento veinte años” (Génesis 6:3).
Esta cantidad de años se cree fue el tiempo que Noé duró
construyendo el arca, y el tiempo que pasó predicando el
arrepentimiento a sus contemporáneos, los cuales lo creyeron
loco.
Ahora veamos el plan de Dios para su Iglesia, y el resto del
mundo.
EL PUEBLO SANTO.
Cuando Jesús nació en el pueblo de Israel, hubo mucha conmoción.
Viajeros de tierras lejanas que conocían la palabra de Dios
(profecías y demás escritos), llegaron a Jerusalén preguntando
por el rey de los judíos. Unos pastores vieron y oyeron una
multitud de ángeles que daban gloria al recién nacido. Jerusalén
y sus gobernantes se turbaron por las palabras de los
viajeros. Muchas profecías mesiánicas se cumplieron allí.
Cuando Jesús cumplió su ministerio y llegó a la cruz del
calvario, nuevamente hubo mucha conmoción. La tierra tembló; los
muertos resucitaron; el sol se oscureció y hubo tinieblas por
tres horas; algunos que dudaban, creyeron, tal como el centurión
que estaba cerca de Jesús.
Luego de la resurrección, hubo una serie de situaciones en las
que sobresale una de ellas, siendo una declaración hecha por
ángeles:
“Aconteció que estando ellas perplejas por esto, he aquí se
pararon junto a ellas dos varones con vestiduras
resplandecientes; y como tuvieron temor, y bajaron el rostro a
tierra, les dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al
que vive?” (Lucas 24:4-5).
Con esta declaración, la victoria de Cristo sobre
Satanás le es anunciada al mundo entero.
La muerte de Jesús llevó al hombre a una oportunidad de
acercarse nuevamente a Dios y restaurar su comunión con él. La
resurrección de Jesús llevó al hombre a la posibilidad de
alcanzar la vida eterna.
Dios en su infinita misericordia extendió su amor a los “hijos
de los hombres”, a través de la predicación de Israel. Al
apóstol Pedro se le indicó que predicara a los gentiles. Más
delante, el apóstol Pablo haría lo mismo. De esta manera, los
“hijos de Dios” estarían influyendo sobre los “hijos de los
hombres”.
La iglesia de Cristo está formada por todo aquel que ha sido
lavado en la sangre de Cristo; es decir, todo aquel que por fe
acepta el sacrificio de Jesús y cree en su resurrección.
La iglesia está dispersa por el mundo, cumpliendo una misión que
le fue encomendada por Dios: predicar el evangelio a toda
persona y hacerlos discípulos de Jesús.
Satanás continúa peleando contra aquel que sigue el camino de
Cristo, y todavía hay muchos “hijos de los hombres” que están
siendo “manipulados” por él; no obstante, en Dios hay poder para
dejar de servir a Satanás, siendo liberados por el Señor
Jesucristo.
La iglesia de Dios se ha visto lenta y a veces indiferente a los
problemas, ya que en vez de levantarse con poder y fuerza en el
Señor, e influenciar con sus hechos primeramente, y luego con
sus palabras, ha optado por encerrarse en templos, y en hacer
congresos y mega campañas evangélicas (que por lo general solo
los creyentes asisten), y un sin fin de actividades y disputas
entre denominaciones que para nada aprovechan.
Preferimos dejar en manos paganas nuestros gobiernos, nuestra
economía, la educación atea en las escuelas, la reglamentación y
legislación de leyes torcidas, etcétera, en vez de participar
activamente en la sociedad influyendo en todo lo que hagamos
para que el nombre de Dios sea glorificado.
¿Dónde está Daniel, quien influyó en el gobierno de Babilonia?
¿Dónde José que gobernó Egipto? ¿Dónde Nehemías que levantó el
muro del templo en medio de un gobierno pagano?
Hermano, espero que este escrito despierte su conciencia y se
ponga a trabajar arduamente en la obra de Dios.
Ahora bien, si usted se considera un “hijo de los hombres”, le
invito a conocer a Cristo como su Señor y Salvador. Reconozca
que tiene pecado y arrepiéntase ante Dios, entregándole su
corazón en este momento. Confiese su pecado y pida perdón en el
nombre de Jesús.
Después de esto tendrá la certeza de ser parte del pueblo de
Dios; parte de su iglesia, y heredero del reino de los cielos.
Dios le bendiiga.
Nota:
Si desea comunicarse con el hermano
Alfredo, hágalo a través de su
correo electrónico.
baca7321@yahoo.com.mx

|