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¿Espíritu de Santidad o Espíritu de confusión?
Por
Alfredo Baca Aguirre
“Pero yo os digo la
verdad: Os conviene que yo me vaya; porque si no me fuera, el
Consolador no vendría a vosotros; mas si me fuere, os lo
enviaré” (Juan 16:7)
Cuando Jesús estaba a punto de terminar su misión en
la Tierra, alentó a
sus discípulos a no desmayar y a llevar su Palabra a cada ser
humano.
Jesús les enseñó a predicar; les dio autoridad sobre los demonios y sobre
las enfermedades; les enseñó acerca del servir a otros; les
llenó de sabiduría a través de diversas enseñanzas; les mostró
la manera de amar al prójimo, y otras muchísimas cosas más que
fueron de ayuda al crecimiento espiritual de sus apóstoles y
discípulos. No obstante, los discípulos estaban tristes porque
su Maestro ya no estaría más con ellos, y esto les hacía sentir
inseguros, ya que ahora no tendrían un líder al cual seguir.
Conociendo el temor y la incertidumbre de sus seguidores, Jesús hace una
declaración que más tarde provocaría un cambio radical en sus
discípulos. Esta declaración fue sobre la venida del Espíritu
Santo a su iglesia.
El pasaje de Juan 16:7 menciona que Jesús consideraba conveniente
“irse”, y que en vez de sentir tristeza por su partida, deberían
de sentir gozo por lo que les esperaba.
Jesús habla de enviar un “Consolador”, haciendo referencia al Espíritu
Santo, y este ocuparía el lugar que Jesús dejara al marcharse.
Jesús menciona el papel que tendría el “Consolador” en la vida del
hombre, siendo este el siguiente: “Convencerá al mundo de
pecado, de justicia y de juicio. De pecado, por cuanto no creen
en mí; de justicia, por cuanto voy al Padre, y no me veréis más;
y de juicio, por cuanto el príncipe de este mundo ha sido ya
juzgado” (Juan 16:8-11).
De acuerdo a lo anterior, vemos más claramente el papel que el Espíritu
Santo tiene en
la Tierra, siendo este el siguiente:
-
Hablar al corazón
del hombre, para que vea que la vida que lleva no es la que
le agrada a Dios.
-
Respecto a la
justicia, se refiere a la manera de ser justificados delante
de Dios, lo cual se logra únicamente a través de la obra
redentora de Jesús.
-
De juicio, dado
que Satanás ha sido juzgado y condenado definitivamente, y
esto es anunciado por el Espíritu Santo a cada ser humano.
Más delante en el mismo pasaje de Juan 16, Jesús continúa describiendo la
labor del Santo Espíritu:
-
El Consolador es
llamado “Espíritu de verdad”, y como tal, guiará a toda
la verdad (16:13).
-
No habla por su
propia cuenta sino todo lo que oyere (16:13).
-
El Espíritu Santo
nos hace saber las cosas que habrán de venir (16:13).
-
El Espíritu Santo
glorifica a Jesús, cuando toma lo suyo y lo da a conocer
(16:14).
-
Lo que tiene el
Padre es de Jesús, y lo que tiene Jesús lo da a conocer el
Espíritu (16:15). Esto deja en claro que las tres personas
de Dios, están en perfecta unidad. Ninguno actúa por su
cuenta ni piensa diferente, dado que los tres son uno: Dios.
Hasta aquí hemos visto parte de las funciones del Espíritu Santo, y
quisiera mostrar más acerca de él.
-
Da fuerza y
sabiduría.
“Y el Espíritu de Jehová vino sobre él, y juzgó a Israel, y
salió a batalla, y Jehová entregó en su mano a Cusan-risataim
rey de Siria” (Jueces 3:10).
-
Nos ayuda a
testificar.
“Mas cuando os entreguen, no os preocupéis por cómo o qué
hablaréis; porque en aquella hora os será dado lo que habéis
de hablar. Porque no sois vosotros los que habláis, sino el
Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros” (Mateo
10:19,20).
-
Llena nuestro ser.
“Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán, y fue
llevado por el Espíritu al desierto” (Lucas 4:1).
-
Nos hace recordar
las enseñanzas de Jesús.
“Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre
enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os
recordará todo lo que yo os he dicho” (Juan 14:26).
-
Da testimonio
acerca de Jesús.
“Pero cuando venga el Consolador, a quien yo os enviaré del
Padre, el Espíritu de verdad, el cual procede del Padre, él
dará testimonio acerca de mí” (Juan 15:26).
-
Bautiza.
“Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros
seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos
días” (Hechos 1:5).
-
Recibimos poder de
Dios a través de su Espíritu.
“Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el
Espíritu Santo,..” (Hechos 1:8).
-
Es necesario para
trabajar en la obra de Dios.
“Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones
de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de
sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo” (Hechos
6:3).
-
Nos dirige por
donde mejor conviene.
“Y cuando llegaron a Misia, intentaron ir a Bitinia, pero el
Espíritu no se lo permitió” (Hechos 16:6,7).
-
Nos distingue como
hijos de Dios.
“Porque todos los que son guiados por el Espíritu de Dios,
éstos son hijos de Dios” (Romanos 8:14).
-
Nos ayuda en
nuestra debilidad.
“Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra
debilidad” (Romanos 8:26).
-
Intercede por
nosotros.
“El Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos
indecibles” (Romanos 8:26).
-
Lo escudriña todo.
“Pero Dios nos las reveló a nosotros por el Espíritu; porque
el Espíritu todo lo escudriña, aun lo profundo de Dios” (1ª
Corintios 2:10).
-
Somos
transformados.
“Por tanto, todos nosotros, mirando a cara descubierta como
en un espejo la gloria del Señor, somos transformados de
gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu
del Señor” (2ª Corintios 3:18).
-
Produce fruto en
el creyente.
“Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia,
benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza” (Gálatas
5:22).
-
Se demanda como
norma de vida.
“Si vivimos por el Espíritu, andemos también por el
Espíritu” (Gálatas 5:25).
-
Nuestra vida es
sellada con él.
“Fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa”
(Efesios 1:13).
-
Une a los
creyentes.
“Solícitos en guardar la unidad del Espíritu en el
vínculo de la paz” (Efesios 4:3).
-
A través de él
reconocemos el Señorío de Cristo.
“Por tanto, os hago saber que nadie que hable por el
Espíritu de Dios llama anatema a Jesús; y nadie puede llamar
a Jesús Señor, sino por el Espíritu Santo” (1ª Corintios
12:3).
Después de haber conocido muchas de las cualidades del Espíritu Santo,
analicemos sus manifestaciones verdaderas y las “supuestas”.
Manifestaciones
verdaderas:
-
Dones espirituales.
El capítulo 12 de 1ª de Corintios habla de las
manifestaciones del Espíritu a través de dones y
ministerios. Se habla de dones (herramientas que nos da
Dios para servirle), ministerios (campo de acción donde se
hayan de usar los dones y talentos), y operaciones (la
manera de hacer las cosas). Todos los anteriores tienen un
común denominador, el cual es que el Espíritu, el Señor y
Dios, son el mismo.
Aparte de esto, el verso 12:7 de este pasaje menciona algo muy
importante: Toda manifestación del Espíritu Santo es para
provecho para cada cristiano. Con esto sabemos pues, que lo
que provenga de Dios a través de su Espíritu, jamás causará
división o problemas, o confusión en su pueblo; por el
contrario, las manifestaciones de Dios han de ser para
provecho de su pueblo, para gloria suya, y para edificación
y bendición del resto del mundo (1ª Corintios 14:1-3).
-
El hablar en
lenguas.
(1ª Corintios 14) Aun cuando el hablar en lenguas sea un
don, Pablo lo menciona de manera separada, con un
propósito. Pablo quiere dejar en claro que las
manifestaciones del Espíritu no son parte de un
“espectáculo”, sino que son parte de la adoración del pueblo
de Dios.
Cuando Pablo habla de “hablar en lenguas”, da toda una serie de
requisitos para ello. Primero, aclara que es para edificación
propia (14:4); se debe interpretar la lengua hablada, ya que
solo así será de edificación a la iglesia (14:5); si no se
entiende lo que se está diciendo y aquello se convierte en un
“circo”, entonces, ¿de qué servirá dicha manifestación?
Únicamente se estará hablando sin sentido (14:6-11).
Pablo recomienda que las manifestaciones sean para edificación
de la iglesia (14:12).
Pablo recomienda orar y cantar con el Espíritu, pero también con
el entendimiento; en otras palabras, la celebración de un culto
a Dios no debe ser de manera desordenada e irreverente, donde
cada quien haga lo que mejor considere, sino más bien debe ser
un acto de orden, de adoración reverente, de entregarse a Dios
por completo, con nuestro entendimiento y todo nuestro corazón.
Ciertamente puede aplaudirse en la alabanza, o bendecir el
nombre de Dios con nuestra voz, pero de ninguna manera hacer de
aquello un motivo para dar lugar a la carne, bajo el pretexto de
“es que el Espíritu me tomó y no pude controlarme”, haciendo
cosas denigrantes.
Pablo dice en 1ª Corintios 14:19 que él prefiere hablar poco con
entendimiento, que hablar mucho y no ser de bendición a los
demás. En este tiempo, diríamos que es mejor predicar la sana
doctrina, que hacer un espectáculo de luces, sonido, desmayos,
temblorines, aullidos, y cualquier otra herejía. Es por esto
que Pablo menciona que si la iglesia monta un “circo” donde el
cristiano actúa de maneras extrañas, los “indoctos e incrédulos”
creerán que estamos locos, fuera de sí.
Las cosas deben hacerse con orden, como lo dice Pablo respecto
al hablar en lenguas, aunque aquí se puede aplicar a todos los
dones y ministerios (14:26-40). Pablo concluye diciendo que
Dios no es un Dios de confusión, sino de paz; y que se haga todo
decentemente y con orden.
Supuestas
manifestaciones:
1. Desmayos, borracheras, hacer como animales, orinarse en la
ropa, risa incontenible, desnudarse, etc. Esto lo único que
causa es una denigración de la palabra de Dios. El decir que el
Espíritu Santo es el que ocasiona esto, sería como decir que
Jesús permite que su pueblo se comporte como animales en celo
que viven en manada, dejándose llevar por el instinto.
Es una burla del diablo el hacer creer que Dios se manifiesta de
esa manera, y peor aun es que el cristiano crea esta gran
mentira.
Después de todas las características que vimos sobre el Espíritu
Santo, que por cierto en ninguna parte encontramos evidencia que
apoyara estas “pseudo manifestaciones”, ¿usted estaría de
acuerdo en que esto procede de Dios? Yo creo firmemente que no.
Tal vez no todo sea causado por el diablo, pero sí también puede
ser parte de la emoción de la persona lo que le cause el
“desmayo”.
Respecto a la “sensación de paz” que siente quien sufre de estas
manifestaciones, es fácil de explicar, dado que el mundo también
puede dar “paz”, ya que el mismo Jesús menciona en Juan 14:27,
donde dice: “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy
como el mundo la da”. Jesús dice que el mundo puede
dar paz, pero no una paz como la que él puede darle al hombre,
esto es, una paz completa en cada área de nuestra vida.
La música clásica también puede hacer sentir paz o tranquilidad,
así como también una conferencia de superación personal, o
cualquier otra cosa que nos relaje. Así que no es sorprendente
que al desmayarse se sienta tranquilidad, ya que los músculos se
relajan y descansan.
Habría que preguntarnos también, porqué la iglesia “moderna” es
la que experimenta cosas como éstas, y no las experimentaron los
grandes predicadores del pasado, comenzando con Pablo, Pedro,
Juan, y pasando por predicadores de la talla de Moody, Spurgeon,
Juan Bunyan, Martín Lutero, Juan Wesley, o predicadores
contemporáneos como Charles Stanley, Billy Graham, Adrian Rogers,
Soo Park y tantos y tantos predicadores entregados por completo
a la obra de Dios. Entonces, ¿porqué ellos nunca manifestaron
estas “experiencias”
A manera de conclusión, quiero citar Hebreos 13:8, que dice:
“Jesucristo es el
mismo, ayer y hoy y por los siglos”
, lo que significa que NO debemos esperar ni creer en
“nuevas” manifestaciones de Dios, ya que como él mismo dice, es
el mismo por siempre, nunca cambia, ni cambiará. Lo que él ha
dispuesto sobre el mover de su Espíritu, seguirá de manera
inalterable, siendo sus manifestaciones con orden, en santidad,
procurando la unidad de su pueblo, siendo de edificación en la
iglesia, y todas las demás características que veíamos en los
pasajes anteriores.
No tenga miedo en rechazar esta doctrina de demonios, sino rechácela en
el poder de Cristo.
Dios le bendiga.
Nota:
Si desea comunicarse con el hermano
Alfredo, hágalo a través de su
correo electrónico.
baca7321@yahoo.com.mx
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La Cronología
Del Eslabón Perdido
Lo que sigue
es una lista del supuesto registro evolutivo del hombre. Si
el evolucionismo es cierto, entonces debiera existir
evidencia de él. Empero, la evidencia es muy débil, como
veremos.
-
Ramapithecus hace 14 a 10 millones de años
-
Australopithecus hace 4 a 1 millones de años
-
Australopithecus
afarensis hace 3,6 a 3 millones de años
-
Australopithecus
africanus hace 3 a 2,5 millones de años
-
Australopithecus
robustus hace 3 a 1,8 millones de años
-
Australopithecus
boisei hace 1,8 millón de años
-
3. Zinjanthropus
-
También conocido como
el hombre de Africa oriental hace 2 a 1,5 millones
de años
-
Homo habilis hace 2 millones de años
-
Pithecanthropus hace 500 000 años
-
Hombre de Nebraska,
conocido también como Hesperopithecus haroldcookii
-
Hombre de Piltdown,
también conocido como Eanthropus dawsoni, u hombre
de Dawn.
-
Homo erectus hace 300 000 años.
-
También conocido como
hombre de Java
-
También conocido como
hombre de Pekín o Sinjanthropus pekinensis
-
Homo Sapiens
-
Neanderthal hace 30
000 a 75 000 años
-
Cro Magnum hace 10 000
a 50 000 años
-
Moderno hace 10 000
años
-
Homo Sapiens presente
Ramapithecus
El Ramapithecus consiste meramente en un puñado de
dientes y fragmentos de quijada. El Ramapithecus era
considerado un homínido (ancestro evolutivo del hombre)
solamente sobre la base de sus características dentales [E.
L. Simons, Annals of the New York Academy of Sciences, Vol.
167, p. 319 (1969); E. L. Simons, Scientific American, Vol.
211, p. 50 (1964); D. R. Pilbeam, Nature, Vol. 219, p. 1335
(1968); E. L. Simons and D. R. Pilbeam, Science, Vol. 173,
p. 23 (1971). David Pilbeam, quien fue uno de los primeros
en afirmar que el Ramapithecus era un homínido dijo que
ahora no está tan seguro de que el Ramapithecus fuese un
ancestro de los humanos. Dijo que había hallado nuevos
fósiles de la especie que invalidan conclusiones previas
[New York Times, 18 de febrero de 1979 (Section L, p. 41).
Australopithecus
El primer hallazgo de esta criatura lo hizo Dart en
1924. Su nombre completo es Australopithecus Africanus. El
hallazgo consistió en un cráneo, mandíbula y dientes, con
fragmentos de la pelvis, miembros y pie. Los
Australopithecinos se clasifican en dos especies principales:
Australopithecus Africanus y Australopithecus Robustus. Se
considera que el Australopithecus no es un ancestro del
humano. [C. Oxnard, University of Chicago Magazine, Winter,
1974, pp. 11-22; A. Montagu, Man: His First Million Years
(El hombre: su primer millón de años), World Publishers,
Yonkers, N.Y., 1957, pp. 51-52].
Zinjanthropus
En 1950 Louis y Mary Leakey hallaron 400 fragmentos
de un cráneo en el cañon Olduvai, en el Africa. Dijeron que
era un ancestro homínido de 1 750 000 años de antigüedad. Se
determinó dicha edad por la datación de las rocas en las
cuales se hallaron los fragmentos óseos, según el método de
potasio –argón. En 1960 los mismos investigadores hallaron
el cráneo de un niño con características más humanas, en un
estrato rocoso 30 cm inferior. Entonces Leakey dijo que el
Zinjanthropus no era un homínido, sino completamente simio.
La datación con carbono 14 de huesos de mamífero en el mismo
estrato sugiere una edad de solamente 10 000 a 3 100 años.
Hombre
de Nebraska
En 1922 un geólogo llamado Cook halló un diente en
la Quebrada de la Serpiente, en Nebraska (EE.UU.). El
profesor Osborn, con el Museo de Nueva York, y Sir Smith, de
Londres, dijeron que el diente pertenecía a un homínido.
Posteriormente se determinó que era el diente de una especie
extinguida de cerdo . S. K. Gregory, Science Vol. 66, p. 579
(1927), citado en Evolution the Fossils Say No (Evolución:
Los fósiles dicen No), p. 130, por Duane T. Gish, Ph.D.
Creation Life Publishers, 1981, San Diego. CA.
Hombre
de Piltdown
En 1912 Charles Dawson y otros hallaron una bóveda
craneana, una quijada y dientes en una ripiera de Sussex (Inglaterra).
A partir de estos restos, reconstruyeron un hombre simiesco
que llamaron hombre de Piltdown y dataron 500 000 años a.C.
En 1953 científicos británicos descubrieron que la quijada
pertenecía a un mono y había sido coloreada para simular
antigüedad. Los dientes habían sido limados para que
pareciesen humanos. La "bóveda craneana" era en realidad un
hueso de la rodilla de un elefante. La falsificación engañó
a los expertos por muchos años. S. Zuckerman, Beyond the
Ivory Tower (más allá de la torre de marfil), Taplinger Pub.
Co., New York, 1970, pp. 75-94, citado en Evolution the
Fossils Say No (Evolución: Los fósiles dicen No), p.132, por
Duane T. Gish Ph.D. Creation Life Publishers, 1981 San
Diego. CA.
El
hombre de Java
En 1892 Dubois halló en Java una bóveda craneana,
dientes y un fémur, a una distancia aproximada de 18 metros
uno de otros. Afirmó que pertenecían a un mismo ancestro
homínido y que su edad era de cerca de 500 000 años. Dubois
omitió mencionar que en virtualmente el mismo nivel de
excavación él había hallado dos cráneos humanos. En 1908 la
expedición alemana Selenka halló que los flujos de lava en
Java tornaban imposible una edad superior a los 500 años. En
1936 Dubois finalmente admitió que el "hombre de Java" no
era sino un simio. W. Howell, Mankind in the Making (La
hechura de la humanidad), Doubleday and Co., Garden City,
N.T. 1967, pp. 155-156 citado en Evolution the Fossils Say
No (Evolución: Los fósiles icen No), p. 125, por Duane T.
Gish Ph.D. Creation Life Publishers, 1981 San Diego. CA.
El
hombre de Pekín
Entre 1922 y 1939 se descubrieron huesos
pertenecientes a 38 individuos en Choukoutien, al suroeste
de Pekín. Experos de diferentes países dijeron que
pertenecían a homínidos. Msgr. O’Connell, misionero en la
China, sostiene que el lugar era una fosa de cal, y que los
humanos mataban monos para comer sus sesos. Cuando el cerro
se colapsó, la gente quedó enterrada y se fosilizó. La
mezcla de huesos de simios y monos se usó para crear un
homínido. Los especímenes originales se perdieron durante la
Segunda Guerra Mundial. O’Connell dice que el "hombre de
Pekín" es completamente humano.
El
hombre de Neanderthal
Los primeros huesos del hombre de Neanderthal
fueron hallados en Dusseldorf (Alemania) en 1856. Indican
una postura semierecta. Se dijo que estaba un escalón por
encima de los simios y se lo dató en 200 000 años.
Posteriormente se halló que sufría de artritis. Desde
entonces se han hallado esqueletos que indican una posición
erecta en cuevas de Palestina. Su cerebro tenía mayor tamaño
que el del hombre moderno.
El
hombre de Cro-magnon
Se han hallado huesos del hombre de Cro-Magnon en
cuevas de Francia. Se los data en 50 000 años. El tamaño
cerebral del hombre de Cro-Magnon es mayor que el del hombre
moderno.
La
información aquí presentada apenas rasguña la superficie de
algunos de los problemas de la teoría de la evolución.
Para mayor información que documenta y trata evidencia
contraria a la evolución, los siguientes libros pueden ser
útiles:
-
Darwin’s Enigma (El enigma de Darwin), por Luther D.
Sunderland, Master Book Publishers, Santee, CA 1984
-
Evolution The Fossils say No! (Evolución: Los
fósiles dicen ¡No!), por Duane T. Gish, Ph.D.
Creation Life Publishers, San Diego, CA. 1981.
-
The
Truth: God or Evolution? (La verdad: ¿Dios o la
evolución?), por Marshall y Sandra Hall, The Craig
Press, 1974.
-
Man’s
Origin, Man’s Destiny (El origen del hombre, el
destino del hombre), por A. E. Wilder-Smith, Bethany
House Publishers, Minneapolis, Minnesota, 55438,
1975.
-
[Nota
del traductor: Otros libros recientes sobre el mismo
tema se listan a continuación]
-
Proceso a Darwin, 2ª Ed., por Philip E. Johnson.
Grand Rapids, Portavoz, 1995.
-
Los
hombres-simios - ¿Realidad o ficción?, por Malcolm
Bowden. Terrassa, CLIE, 1984.
-
The
collapse of evolution (El colapso de la evolución),
2nd Ed., por Scott M. Huse. Grand Rapids,
Baker Books, 1993.
-
Defeating Darwinism by opening minds (Cómo derrotar
al darwinismo abriendo las mentes), por Philip E.
Johnson . Downers Grove, InterVarsity Press, 1997.
-
Bones
of contention. A creationist assessment of human
fossils (Huesos en discusión. Una evaluación
creacionista de los fósiles humanos), por Marvin L.
Lubenow. Grand Rapids, Baker Books, 1992.
-
Darwin’s black box: The biochemical challenge to
evolution (La caja negra de Darwin: El desafío
bioquímico a la evolución) por Michael Behe. New
York, Free Press, 1996.
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